Será la primera prueba de fuego para Cristina Kirchner, quien podrá palpar en estas primarias no sólo el clima social con relación al gobierno de Alberto Fernández, sino que también tendrá un primer diagnóstico para saber si podrá mantener la cómoda mayoría que le permitió hacer y deshacer a su antojo en el Senado durante los últimos dos años.Los cálculos más optimistas indican que el Frente de Todos perderá al menos tres bancas en este turno electoral. Un número no sólo aceptable sino hasta lógico teniendo en cuenta las provincias que renuevan su dotación este año. Nada que temer si se toma en cuenta que el Frente de todos tiene 41 senadores y que el quórum y la mayoría propias se alcanzan con 37 legisladores sentados.Sin embargo, en las últimas semanas y al calor de los errores no forzados de Alberto Fernández los pronósticos que llegaron a los escritorios oficialistas fueron más que preocupantes. Los más agoreros anticipan resultados que, de repetirse en noviembre, se traducirían en la pérdida de seis escaños.Una verdadera catástrofe para Cristina Kirchner que perdería, así, el control del Senado y tendría que apelar, con el costo que eso implica, a partidos provinciales aliados para controlar la Cámara alta.Pero esta elección servirá para algo más que tener un atisbo de cómo podría quedar la próxima Cámara alta. En estas primarias también se resolverá la puja de poder que, en varios distritos, se registra al interior de los dos principales conglomerados que polarizan el escenario político.En el oficialismo, la atención estará puesta en Santa Fe con la pulseada entre la lista apadrinada por el gobernador Omar Perotti y el exministro de Defensa Agustín Rossi. Tucumán no le va en zaga con el nuevo round que protagonizarán el gobernador, Juan Manzur, y su vice, Osvaldo Jaldo, un episodio más en la dura pelea que ambos caciques peronistas vienen manteniendo desde el año pasado.En Juntos por el Cambio las internas estarán a la orden del día en casi todas las provincias. Pero las pujas en Córdoba, entre el radical Mario Negri y Luis Juez; y en Santa Fe, entre las listas encabezadas por Federico Angelini y Carolina Losada, prometen definiciones con final cerrado.El Senado renovará en diciembre un tercio de sus 72 miembros con la elección en ocho provincias. Este año es el turno de Catamarca, Córdoba, Corrientes, Chubut, La Pampa, Mendoza, Santa Fe y Tucumán.Declarada antikirchnerista desde hace varias elecciones, Córdoba será para la vicepresidenta una dura parada, que podría costarle una banca.Sin unidad en el peronismo mediterráneo estas primarias servirán para que las dos vertientes peronistas midan fuerzas de cara a los comicios de noviembre. De un lado, la lista del gobernador Juan Schiaretti (Hacemos por Córdoba), encabezada por su esposa Alejandra Vigo; del otro, el kirchnerismo con el senador Carlos Caserio que busca su reelección. En juego hay una banca, ya que todo indica que Juntos por el Cambio ganará la elección y que la disputa es, entonces, por el segundo lugar.Como se dijo, en Juntos por el Cambio hay internas, y de peso, en Córdoba. Negri, jefe de la principal bancada de oposición en Diputados y respaldado por Mauricio Macri, enfrenta a Juez. La pulseada tiene trasfondo: está en juego la ambición del radical de conducir el futuro bloque opositor del Senado.Chubut se presenta como un posible dolor de cabeza para la vicepresidenta. La mala gestión del gobernador Mariano Arcioni y los recelos internos llevaron a que el peronismo volviera a dividirse. Pero, a diferencia de 2015, cuando con dos listas se quedaron con las tres bancas en juego, ahora la fractura podría darle a Juntos por el Cambio la victoria en la provincia y quedarse con dos escaños. Antes, el frente opositor deberá saldar su primaria entre tres listas.El Frente de Todos sumaría bancas pero conservaría su condición de primera minoría en DiputadosCorrientes es otro desafío para la vicepresidenta. Pone en juego dos bancas a menos de un mes que el radical Gustavo Valdés ganara la gobernación por paliza. Sin embargo, el kirchnerismo apuesta a que la figura de Carlos Espínola, que va por la reelección, le permita repetir la experiencia de 2015. El principal postulante de Eco-Vamos Corrientes es el radical Eduardo Vischi, que competirá en esta primaria contra el pastor evangélico Mario Ceronio.En Catamarca el Frente de Todos aparece como claro favorito a imponerse, tanto en las primarias como en noviembre. La lista oficialista la encabeza la diputada y exgobernadora Lucía Corpacci. En Juntos por el Cambio, hay interna entre Daniel Ríos, intendente de Belén, y Flavio Fama, rector de la Universidad de Catamarca.Otra interna atrapante en Juntos por el Cambio es la que protagonizarán en Tucumán los radicales José Cano, exsenador y diputado nacional, y Mariano Campero, intendente de Yerba Buena.El principal frente opositor también tendrá primarias en La Pampa, donde el peronismo va en unidad y alineado detrás del ministro de Gobierno, Daniel Bensusán. La puja en Juntos por el Cambio estará entre los radicales Hipólito Altolaguirre y Daniel Kroneberger, las favoritas entre cinco listas.Por último, en Mendoza estas primarias sólo servirán como anticipo de la elección de noviembre. Todo indica que el radical Alfredo Cornejo se impondrá a la kirchnerista Anabel Fernández Sagasti, que busca renovar su escaño en la Cámara alta.

Fuente: La Nación

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Tendrá que ser más adelante. Ejecutivos que invitaron en estos días a Sergio Massa a encuentros corporativos a los que el líder del Frente Renovador va con frecuencia se sorprendieron esta vez con una respuesta diferente: no antes de las elecciones, contestó él, y agregó que hasta entonces toda su energía estaría abocada a la campaña. Y, como los frustrados anfitriones pensaron por un momento que hablaba de las primarias de mañana, tuvo que ser más preciso en el plazo: “Olvídense hasta el 14 de noviembre”.Raro. Massa siempre ha hecho esfuerzos por convertirse en vínculo entre el Frente de Todos y el establishment económico. “Nexo no formal con los informales del Instituto Patria”, se define él. Por eso algunos de sus interlocutores de siempre empiezan a sospechar que ahora puede haber tomado en serio una recurrente propuesta de Santiago “Patucho” Álvarez, vicepresidente de Asuntos Públicos de YPF y uno de los militantes que, con Juan Courel, se encarga de la campaña. Quiere incorporarlo. Los camporistas no están conformes con la instrumentación de la estrategia electoral. La consideran un “caos”. Y necesitan, dicen, un jefe de campaña. Alguien que por lo pronto la coordine. Que junte las piezas publicitarias, diseñe la comunicación, arme en el territorio y hasta coteje el almanaque para no superponer actos. ¿Podría ser Massa? Álvarez le insistió unas cuantas veces, pero venía cosechando evasivas del diputado. “Se hace el boludo”, admitió hace unos días ante un confidente.Es probable que todo dependa en buena medida del resultado de mañana. En el massismo no tienen tan claro cuál será la respuesta de su jefe. Lo más natural sería que intentara mantener protagonismo a través de la agenda parlamentaria. La semana próxima, por ejemplo, estará concentrado en proyectos de beneficios impositivos para las industrias automotriz y metalmecánica.No es un momento fácil. Ni político ni económico. Massa está alarmado por la amenaza que representa la deuda de Leliq y pases del Banco Central, y para eso ha empezado a consultar a analistas. Y, en el terreno electoral, él y Cristina Kirchner han tomado conciencia de que deben darle un inequívoco respaldo a Alberto Fernández. Hasta la oratoria de la vicepresidenta cambió en ese sentido: a diferencia de lo que habían sido sus últimos discursos –un compendio de los “días felices” hasta 2015–, anteayer, en el cierre de campaña, le dedicó por primera vez elogios al actual período presidencial. Es cierto que fueron breves, porque enseguida los reenfocó a la administración bonaerense y nunca volvió al nivel nacional. Pero son un tenue indicio. Ella le agregó en Tecnópolis, por lo pronto, cinco minutos a aquella metáfora futbolera del 18 de agosto en Avellaneda, cuando sentenció que el partido del Gobierno no había siquiera empezado. “Se pasó directamente a los penales”, dijo entonces. La figura retórica tuvo anteayer un pequeño retoque: “Entramos y, cinco minutos del primer tiempo, afrontamos, hicimos una jugadita acá, otra jugadita allá… ¡No, momento, se suspende el partido, a atajar penales!”, dijo la jefa.El problema es que buscaba un goleador. Las críticas de Cristina Kirchner, que siguen trascendiendo y hasta expresa en público, coinciden con las de Massa. Hay consejos que se transmiten en la intimidad. El más elemental: antes de soltarse a hablar temprano en una radio, lo lógico sería consultar con su equipo de asesores y, por qué no, hasta con los servicios de inteligencia, que a veces tienen un panorama más amplio de los problemas.Los empresarios contemplan el escenario perplejos. Creen que algo mucho más relevante se derrumba en otra parte, lejos de estos desencuentros. Como si la postergación de las reuniones con Massa hasta no antes del 14 de noviembre estuviera explicando un orden de prioridades. Es probable que Eduardo De Pedro haya intuido parte de esta intranquilidad. Hace dos semanas, antes de que se encendiera el Zoom de un foro de la cámara de comercio norteamericana en la Argentina (AmCham), el ministro del Interior admitió que el Gobierno necesitaba de la inversión privada. Pero el kirchnerismo es demasiado ambivalente para capitalistas reacios a la aventura. El 6 de agosto, casi al mismo tiempo que Alberto Fernández almorzaba con Jake Sullivan, asesor de Seguridad Nacional de Biden, funcionarios de la misma delegación norteamericana se reunían en la Casa Rosada con Juan Manuel Olmos, jefe de Asesores de Presidencia; Claudio Ambrosini, líder del Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom), y Guillermo Rus, representante de Arsat. Eran Ariana Berengaut, asesora senior de Sullivan en el Consejo de Seguridad Nacional, y Tarun Chhabra, director senior de Tecnología, que transmitieron inquietud por la expansión de China con la tecnología 5G, algo que acababan de plantearle también en Brasilia al gobierno de Bolsonaro. Consultaron, por ejemplo, si debían tomar como el anticipo de una política de Estado la contratación que Arsat hizo de Huawei. Los funcionarios argentinos contestaron que no, que sólo era un caso aislado. Los representantes de la Casa Blanca quisieron entonces sondear la postura de las empresas telefónicas, también presentes en el encuentro, y la respuesta fue que existía todavía demasiada incertidumbre no sólo sobre el espectro radioeléctrico con que debían operar, sino con los precios que en adelante tendría el sector. Hablaban de los alcances del decreto 690, que el año pasado definió las telecomunicaciones como servicio esencial.Si la charla no había despejado las dudas, al lunes siguiente, 48 horas después, la perturbación se ahondó. En un acto en Tecnópolis, sin que nadie le preguntara, Alberto Fernández sorprendió definiéndose como “revolucionario” y agregó: “Se enojan porque digo que internet es un servicio público… ¡Que se enojen! Porque vamos a hacer de internet un servicio público para que llegue a todos los argentinos y las argentinas y que no nos estafen ni nos roben con las tarifas”.Desde entonces, el Departamento de Estado les recomienda prudencia a los interesados en el tema. Lo dice en jerga de management: walk the talk, algo así como constatar en los hechos lo que se dice en una charla. No hay hasta ahora, advierten los norteamericanos, y pese a la negativa del gobierno argentino, nada que indique que la contratación de Arsat no ha sido el inicio de una política más general con Huawei. Néstor Kirchner solía salir de estos apuros con el mismo concepto. “No presten atención a lo que digo, sino a lo que hago”, decía. Pero el universo post pandemia exige pruebas. Lo que entonces pudo ser una cuidada ambigüedad, se vuelve en este contexto polisemia indescifrable. Como varios aspectos de la campaña electoral del Gobierno. ¿Quién podría arriesgar una moneda pensando en el futuro, si parece incoherente hasta el plan para la única obsesión de acá a dos meses?

Fuente: La Nación

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SAO PAULO, 11 sep (Reuters) – El defensor David Luiz, de 34
años, dejará Europa para sumarse al Flamengo de Río de Janeiro,
anunció el sábado el club brasileño en sus redes sociales.Luiz, quien ha jugado como internacional 57 veces con
Brasil, se quedó sin equipo después de dejar el Arsenal en
julio.”La gente lo exigió, el corazón se estremeció y ahora estará
vestido de rojo y negro”, escribió Flamengo en un tuit.Luiz jugó para el Benfica y el Paris St Germain, pero
disfrutó de su mejor etapa en Europa con el Chelsea, donde ganó
la Champions League, dos copas FA y la Premier League inglesa.El jugador firmó un acuerdo hasta diciembre de 2022.”En la vida nada es casualidad. Hay un momento adecuado para
cada propósito bajo el cielo”, comentó tras el anuncio de su
fichaje en un video, según reportaron medios.(Reporte de Andrew Downie. Editado en español por Marion
Giraldo)

Fuente: La Nación

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La pandemia de coronavirus lleva más de un año, y los países atraviesan distintas realidades a medida que avanza el plan de vacunación en el mundo. El día 11 de Septiembre, en Argentina
no se conocieron casos nuevos de enfermos y ninguna muerte, según lo detallado por las autoridades sanitarias.A la fecha, Argentina acumula un total de 5.221.809 infectados por coronavirus, 113.282 muertos y 5.067.105 pacientes recuperados.Argentina se encuentra en el puesto 9 de los países con mayor cantidad de infectados por coronavirus. La lista de los primeros diez se compone de la siguiente manera: Estados Unidos 41.808.065, India 33.232.088, Brasil 20.989.164, Reino Unido 7.197.662, Rusia 7.121.516, Francia 6.897.392, Turquía 6.636.899, Irán 5.275.567, Argentina 5.221.809, Colombia 4.926.772.Vacunación Covid 19 en Argentina al 11 de SeptiembreLa campaña de vacunación contra el coronavirus en Argentina alcanza un total de 46.763.828 dosis aplicadas al 11 de Septiembre. De esa cantidad, 28.690.870 personas recibieron una dosis, mientras que 18.072.958 ya tienen ambas dosis.Si se considera la densidad poblacional, Argentina se encuentra en el puesto 37, con 1.051.002 dosis aplicadas. El listado es liderado por Malta con 1.898.999 en segundo lugar se ubica Maldivas con 1.803.411 y en el tercer puesto se encuentra Islandia con 1.586.883 de habitantes inoculados.

Fuente: La Nación

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La pandemia de coronavirus lleva más de un año, y los países atraviesan distintas realidades a medida que avanza el plan de vacunación en el mundo. El día 11 de Septiembre, en Irán
se registraron 16.654 casos nuevos de enfermos y 444 fallecidos, según lo detallado por las autoridades sanitarias.A la fecha, Irán acumula un total de 5.275.567 infectados por coronavirus, 113.824 muertos y 4.538.419 pacientes recuperados.Irán se encuentra en el puesto 8 de los países con mayor cantidad de infectados por coronavirus. La lista de los primeros diez se compone de la siguiente manera: Estados Unidos 41.808.065, India 33.232.088, Brasil 20.989.164, Reino Unido 7.197.662, Rusia 7.121.516, Francia 6.897.392, Turquía 6.636.899, Irán 5.275.567, Argentina 5.221.809, Colombia 4.926.772.Vacunación Covid 19 en Irán al 11 de SeptiembreLa campaña de vacunación contra el coronavirus en Irán alcanza un total de 16.213.714 dosis aplicadas al 11 de Septiembre. De esa cantidad, 13.061.640 personas recibieron una dosis, mientras que 3.152.074 ya tienen ambas dosis.Si se considera la densidad poblacional, Irán se encuentra en el puesto 119, con 204.280 dosis aplicadas. El listado es liderado por Malta con 1.898.999 en segundo lugar se ubica Maldivas con 1.803.411 y en el tercer puesto se encuentra Islandia con 1.586.883 de habitantes inoculados.

Fuente: La Nación

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La pandemia de coronavirus lleva más de un año, y los países atraviesan distintas realidades a medida que avanza el plan de vacunación en el mundo. El día 11 de Septiembre, en Reino Unido
se registraron 28.856 casos nuevos de enfermos y 156 fallecidos, según lo detallado por las autoridades sanitarias.A la fecha, Reino Unido acumula un total de 7.197.662 infectados por coronavirus, 134.144 muertos y 5.767.761 pacientes recuperados.Reino Unido se encuentra en el puesto 4 de los países con mayor cantidad de infectados por coronavirus. La lista de los primeros diez se compone de la siguiente manera: Estados Unidos 41.808.065, India 33.232.088, Brasil 20.989.164, Reino Unido 7.197.662, Rusia 7.121.516, Francia 6.897.392, Turquía 6.636.899, Irán 5.275.567, Argentina 5.221.809, Colombia 4.926.772.Vacunación Covid 19 en Reino Unido al 11 de SeptiembreLa campaña de vacunación contra el coronavirus en Reino Unido alcanza un total de 86.969.109 dosis aplicadas al 11 de Septiembre. De esa cantidad, 47.129.400 personas recibieron una dosis, mientras que 39.839.709 ya tienen ambas dosis.Si se considera la densidad poblacional, Reino Unido se encuentra en el puesto 18, con 1.335.725 dosis aplicadas. El listado es liderado por Malta con 1.898.999 en segundo lugar se ubica Maldivas con 1.803.411 y en el tercer puesto se encuentra Islandia con 1.586.883 de habitantes inoculados.

Fuente: La Nación

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Con gran perspicacia, aunque nunca a salvo de un cierto prejuicio progre, Pablo Gerchunoff explica un divorcio soterrado pero espectacular. El asunto tiene su miga, puesto que desnuda la metamorfosis ideológica de las clases medias argentinas, que juegan un papel decisivo en estas elecciones dramáticas. La narración forma parte de un excelente libro que este agudo historiador económico comparte, en amable tertulia, con su colega Roy Hora y que se titula La moneda en el aire. En sus páginas se asegura que el radicalismo procesó muy mal el hecho de que el partido de Perón le arrebatara la tradición “nacional y popular”. Recordemos que algunos yrigoyenistas se mudaron con lo puesto al régimen justicialista y que otros se convirtieron en sus más duros objetores. Gerchunoff señala que a partir de 1945 la fuerza política creada por Alem se quedó con una base social y electoral de clase media, y que perdió así lo que denomina la “clase trabajadora”. Esta última expresión, tan funcional a las picardías lingüísticas del peronismo y también del progresismo ilustrado, alude en verdad al proletariado o a los segmentos con menos recursos, que son usualmente etiquetados también bajo la equívoca palabra “popular”. Toda esta jerga automática, que ya forma parte del sentido común, lleva implícito un desprecio hacia la clase media, que cercada por esos vocablos quedaría así fuera de su condición de “trabajadora” y de ser parte fundamental del “pueblo”. El radicalismo fue el partido que la comunidad no peronista eligió para frenar el voraz proyecto del partido único, a pesar de que convivían entre los dirigentes radicales su clásico ímpetu republicano e institucional con una latente aspiración movimientista. Estas dos almas –al decir de Sebreli– pujaron en el interior del propio alfonsinismo, y ahí está el fallido lanzamiento del Tercer Movimiento Histórico para probarlo: Yrigoyen, Perón y Alfonsín. Aquella nostalgia “generó una tensión permanente entre el sistema de ideas de los dirigentes y su electorado”, asevera ahora Gerchunoff, y agrega: “El votante nunca terminó de sentirse expresado por el radicalismo en forma satisfactoria y plena”; había una “suerte de incomodidad mutua”. Y enfatiza un hecho crucial: “Un sistema político con dos partidos fuertes, en el que el predominante es un partido de la tradición nacional y popular con un componente autoritario, y el otro es de la tradición nacional y popular con un componente más democrático, es un sistema muy sesgado. Así vivimos por décadas”. He aquí entonces, me parece, una revelación de primer orden: la masiva colonización cultural operada por el populismo, que conlleva un arraigado desprecio por las normas republicanas y una cerril resistencia a desarrollar un capitalismo en serio, no fue responsabilidad de uno sino de dos. Ese “sistema sesgado”, con sus ideas y vueltas y sus diferencias y matices, moldeó a los ciudadanos y viceversa: el huevo y la gallina. Quitando las dictaduras militares, que por vocación eran antidemocráticas y solo practicaban el “fascismo de mercado”, las supersticiones de los dos principales partidos hicieron muy difícil la construcción de un “país normal”. Esas supersticiones, y los condicionamientos del boicot peronista, cercaron y enredaron a Alfonsín y lo condujeron a su debacle económica, y ambos factores influyeron subterráneamente en el fracaso de la Alianza. Consumados esos dolorosos traspiés, una parte del electorado se apartó: “En ninguna de las tres elecciones presidenciales posteriores a 2001, el radicalismo alcanzó el 20% de los sufragios”, anota Roy Hora. Esas derrotas y las creencias reales y no imaginarias de la caudalosa pero siempre hostigada clase media argentina generaban un lugar vacante, que el nuevo partido de Macri vino a ocupar. Este ensayo a dos voces rescata la lucidez de Ernesto Sanz, porque comprendió que Pro podía quedarse con la mayoría de los votos tradicionalmente radicales y venía a poner fin “al divorcio entre la sociología del voto radical y el discurso político de sus líderes”. Ninguno de los dos historiadores termina de decirlo, pero librado de aquella pulsión movimientista, este radicalismo del siglo XXI refleja hoy mejor que nunca el hondo sentimiento de la clase media, que es republicana, y quiere moderar el estatismo, abrir un poco más la economía y tener una mirada globalizada. El problema es que Gerchunoff no puede reprimir la idea de que ese anhelo novedoso es igualmente “conservador” y que por lo tanto arrincona a los sectores internos más “progresistas”. Es curioso, puesto que Cambiemos desplegó un intenso trabajo político y social en las zonas más pauperizadas y cosechó en ellas votos para nada irrelevantes. Asestarle a la coalición la sospecha de ser “conservadora” –cuando en realidad encarna los nuevos significados del concepto “progresista”– implica además retrotraernos a las coordenadas de la primera parte del siglo pasado. En la actualidad, tan distinta, quien tiene mucho que conservar es la oligarquía peronista, una antología de turbios magnates con gestos de casta, que se ha apoderado del Estado, que ha construido feudos y que constituye el verdadero poder permanente. La clase media más competitiva, que puede aspirar a la movilidad social –como definía Mora y Araujo–, se ha transformado en una locomotora del republicanismo popular y ha demostrado que puede ser hoy un sujeto histórico, un agente de cambio. El desdén de algunos pensadores autopercibidos como progres hacia toda esta ciudadanía, que no pocas veces vota a los candidatos de su propio partido y que se atreve a cuestionar de raíz al peronismo (algo que los autores califican de “retórica reaccionaria”), no deja de tener ecos del “medio pelo” de Jauretche y de la antigua prédica marxista, cuando la pequeña burguesía recibía insultos por ser “contrarrevolucionaria”. Las multitudinarias movilizaciones de los dos últimos años, mucho más populosas que el mitificado 17 de octubre, no han logrado modificar ese menoscabo. “No podemos defender la libertad y la igualdad sin darnos cuenta de que esos valores se vinculan hoy con fenómenos globales; es por eso que se necesitan ideas actualizadas: el cambio climático, la economía y hasta los derechos humanos están hoy globalizados –afirma Jesús Rodríguez, que persiste en tener una de las miradas más modernas–. De paso no olvidemos el discurso de Parque Norte: ‘La plena vigencia de los derechos humanos será un valor fundamental, tanto en lo interno como en lo internacional, y para su defensa no se admitirán barreras geográficas o ideológicas de ningún tipo. En este terreno no hay injerencias indebidas’”. ¿Es posible usar argumentos antagónicos para no involucrarse en el combate contra los autoritarismos de Venezuela, Cuba y Nicaragua? Algunos de sus correligionarios se hacen los distraídos. Finalmente, Gerchunoff y Hora describen al sector fluctuante que termina inclinando la elección hacia uno u otro lado. Personas de la clase media menos favorecida, que se resienten cuando “constatan la creciente protección social a los de abajo mientras ellos tienen que lidiar con el mercado, cada vez con menos instrumentos”. Están desilusionadas y son conscientes de que viven “un proceso de licuación de su capital educativo”. A raíz de la cuarentena más larga del planeta, 1.700.000 de esos ciudadanos dejaron esa clase media del borde y se hundieron en los abismos de la pobreza pura y dura. Hoy tendrán, nuevamente, la palabra.

Fuente: La Nación

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Solo esta semana fue noticia cuatro veces. La Renga lo cuestionó por cantar Panic Show en su cierre de campaña el domingo pasado; tras decirle “gusano arrastrado”, “pelado asqueroso” y tildarlo de “zurdo” al que iba a “aplastar” volvió a apuntar contra Horacio Rodriguez Larreta y dijo que “es peor que un comunista”; aseguró que hay igualdad laboral y remunerativa entre hombres y mujeres y además se enfrentó con Ricardo López Murphy por sus dichos al jefe de gobierno.Sin dudas es el personaje más comentado de estas elecciones, aunque varios se esforzaron en competirle, y sorprendió a lo largo de la campaña. No sólo por sus dichos, sino también por la convocatoria que tuvieron sus actos con estilo rockstar -en el último según los organizadores alcanzó las 15.000 personas- y por ser quien aparentemente logrará conquistar al voto joven que lucen en los encuentros pins con su cara mientras agitan banderas amarillas con la figura de un león y la inscripción Milei, el libertario que se postula como precandidato a diputado nacional en la Ciudad y busca ser la tercera fuerza en estas legislativas.El primer precandidato de Libertad Avanza Javier Milei en el acto de cierre de campaña en Parque Lezama (Instagram @JavierMilei/)Se convirtieron en la figurita más difícil de esta elección. Se hablo de marihuana, sexo, apelaron al trap, a músicos como L-Gante y a la red social Tik Tok para intentar seducirlos. Tanto al Frente de Todos como a Juntos por el Cambio les preocupa, pero aparentemente el voto joven será de los liberales. Según los analistas no se trata de un voto ideológico, sino de un voto antisistema. Milei, que se presenta en contra de toda la “casta política de mierda, chorra, parasitaria”, logra captar el enojo y la bronca de una sociedad sin ganas de ir a votar y desencantada.“Las últimas encuestas nos dicen que si tomáramos como universo solo los jóvenes, ganamos la elección”, afirmó José Luis Espert en una entrevista a LA NACION. El economista liberal tiene el mismo objetivo que Milei, consolidarse como la tercera fuerza pero en la provincia de Buenos Aires. Su terreno esta un poco más complicado, hay mayor oferta electoral y Florencio Randazzo también buscara disputar ese puesto. Mientras Milei rondaría los 10 puntos n la Ciudad, Espert solo alcanzaría la mitad.Aunque allá por enero lanzaron su campaña juntos en Mar del Plata y en junio un video contra la vicepresidenta Cristina Kirchner finalmente se presentaron separados. Ambos son precandidatos a diputados nacionales, Javier Milei va en la Ciudad con “La Libertad Avanza” mientras que José Luis Espert se presenta junto a Carolina Píparo -que sorprendió con su incorporación un día antes al cierre de listas- en el distrito bonaerense por “Avanza Libertad”.¡Derecho al Congreso con @JMilei y @VickyVillarruel! Contra el socialismo duro y el socialismo blando para rescatar a la Argentina del fracaso.#Centurion2021 #MileiVillarruel2021 pic.twitter.com/TBXF81ACZZ— Juan José Gómez Centurión (@juanjomalvinas) July 25, 2021Milei se mostró con Juan José Gómez Centurión, precandidato a diputado en la provincia de Buenos Aires, y cuenta con integrantes del Frente NOS en su lista. La segunda, Victoria Villarruel, viene del espacio del veterano de la guerra de Malvinas.Tras los rumores de distanciamiento que negaron, esta semana los dos precandidatos de la libertad se abrazaron en el detrás de escena del debate de TN. “Este momento merecer ser retratado”, dice Espert mientras se acerca al encuentro de los brazos de Milei a quien definió como “querido amigo”. Fue justamente Píparo quien grabo el video que Espert publicó en su Twitter.En @adosvoces_tn por @todonoticias conducido por @BonelliOK y @AlfanoEdg me encontré con mi querido amigo @JMilei y @CarolinaPiparo retrató el lindo momento.#AvanzaLibertad #LaLibertadAvanza pic.twitter.com/g1f71AsU2O— Jose Luis Espert (@jlespert) September 9, 2021Ambos votarán, cada uno en su distrito, por la mañana. Espert después se encontrará con su compañera de fórmula Píparo en su búnker en el “Centro Naval Olivos”. A 13,7 kilómetros estará el otro búnker liberal, en el barrio porteño de Once. Luego de almorzar con sus padres y su hermana Karina y juntarse con amigos, Milei irá al hotel. A diferencia del tradicional desayuno del Pro, que este año será en el Museo Larreta, Milei esperará los resultados sin cábalas esperando ver si el huracán mediático logra traducirse en votos.

Fuente: La Nación

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Luego de que ayer LA NACION informara que la sede Belgrano del colegio ORT, situada en la Avenida del Libertador 6796, atravesaba un brote de coronavirus y que las autoridades aguardaban identificar la variante que había afectado a los enfermos, hoy llegaron los primeros resultados de las pruebas y se informó que al menos tres de los 43 casos pertenecen a la variante delta, primero detectada en la India y más contagiosa que las demás.“Ante las versiones periodísticas de un posible brote por Covid-19 en un colegio de la ciudad de Buenos Aires, el Consorcio PAIS y el Instituto Malbrán informan que se han notificado al momento, al Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud, tres casos confirmados de variante delta”, comienza el comunicado que el laboratorio difundió esta tarde.Tras ello agregan: “El estudio fue realizado en el laboratorio de Virología del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, nodo central del Consorcio PAIS, financiado por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, y los aislamientos corresponden a tres menores, dos de 7 años y uno de 9. Otras muestras pertenecientes a este brote serán analizadas por el laboratorio nacional de referencia ANLIS-Malbrán”.Colegio ORT donde se confirmaron varios contagios de la variante delta. (Gerardo Viercovich/)“La confirmación de variante delta se realizó en base a la secuenciación parcial de la proteína Spike y se analizó la constelación de mutaciones asociadas a variante delta, confirmándose en todas las muestras la presencia de estas mutaciones”, agregaron en el texto.Según indicaron “se detectó, además, una mutación silente (2049G>A) que la comparten todos los casos y sería indicio de que comparten un origen en común. Actualmente, se encuentra en proceso la secuenciación de los genomas completos, para realizar los estudios evolutivos que permitirán confirmar si todos los casos pertenecen al mismo brote”.“Los equipos de salud de la Ciudad de Buenos Aires se encuentran realizando la investigación epidemiológica para determinar las cadenas de transmisión y los controles de brote pertinentes”, cierra el texto.Virólogos consultados por LA NACION sobre el comunicado del ANLIS-Malbrán indicaron que, más allá de que aún no se haya terminado de secuenciar todas las muestras, el total corresponderían a variante delta. “Son todos delta. Lo ocurre es cada variante tienen las mutaciones que la definen como tal, pero dos personas a las que se le detectan variante delta, pueden tener otras mutaciones que la diferencian. Es muy probable que, como se dio dentro del colegio, el origen sea el mismo. Es decir, no entraron dos variantes diferentes de delta”.“Más precisamente el dato sugiere que hubo una sola persona que introdujo el virus y después ese virus se propagó. A veces puede ser que en un brote como el del colegio, haya más de una persona que introduzca el virus, y se propagan ambo. Si ese fuera el caso, todos virus aislados, hasta ahora son delta, pero algunos tendrían esa mutación y otros no, y eso apuntaría a dos fuentes de ingresos diferentes. En este caso, todos los virus tienen esa mutación y entonces sugieren una sola fuente ingreso”, precisaron.Tras la confirmación de los contagios con la variante identificada por primera vez en la India, LA NACION se contactó con la institución que prefirió no hacer más comentarios que los expresados en el comunicado enviado ayer a las familias de los alumnos.Al colegio primario asisten más de 500 alumnos. (Gerardo Viercovich/)En tanto, las autoridades sanitarias trabajan contrarreloj para tratar de determinar el origen del brote, ya que se tienen, al menos, un par de hipótesis sobre cuál sería el primer contagio y si se debió a una persona que estuvo en contacto con un viajero o si es un caso de transmisión comunitaria. Además del grupo de 43 alumnos contagiados, el colegio también informó a los padres que una docente de Educación Física, que da clases en los niveles primario y secundario, también fue confirmada con coronavirus y esto obligará a aislar a un número no precisado de alumnos de los dos niveles a partir de la semana próxima.El brote en el colegio también formó parte de los temas que trató el presidente Alberto Fernández en el almuerzo que compartió este mediodía con el comité de expertos que lo asesoró a lo largo de la pandemia, según contó a LA NACION, una de las personas que participó del evento en el que estuvieron también el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero y la ministra de Salud, Carla Vizzotti.Por el lado de los expertos, estuvieron presentes los infectólogos Pedro Cahn, Eduardo López, María Marta Contrini, Carlota Russ, Ángela Gentile, Mirta Roses, Luis Cámera, Javier Farina, Pablo Bonvehí, Gonzalo Camargo, Pascual Valdez y Gustavo Lopardo.Miles de altas médicas y más de un millón de testeos: los llamativos números del Ministerio de Salud en el parte de coronavirusLa confirmación del broteAyer LA NACION informó que la sede Belgrano del colegio ORT, situada en la Avenida del Libertador 6796, es uno de los más prestigiosos de la ciudad de Buenos Aires que tiene educación primaria, secundaria y terciaria atravesaba un brote de coronavirus Covid-19.“Nos ponemos en contacto para informarles que se han detectado 43 casos positivos de Covid-19 entre nuestros alumnos y alumnas de la sede Belgrano -Nivel Primario-, cuyas burbujas se encuentran aisladas a partir de haberse confirmado los resultados”, había informado el colegio a las familias a través de un comunicado al que accedió este medio. Son cerca de 500 los alumnos del nivel primario que cursan en esa sede.El texto agregaba: “Los Ministerios de Salud y Educación de la ciudad de Buenos Aires están en conocimiento de la situación y dispusieron el seguimiento de los casos para determinar la trazabilidad de los contagios, el análisis de las posibles variantes y los protocolos a seguir de acuerdo a las normativas vigentes”.“Por otra parte, les recordamos que, de acuerdo a las indicaciones dictadas por la DGEGP -Dirección General de Educación de Gestión Privada-, y continuando con las medidas para el cuidado de toda nuestra comunidad educativa, todos los y las estudiantes cuyo curso hayan tenido indicación de aislamiento por la confirmación de un caso positivo, deberán presentar indefectiblemente la siguiente documentación para el regreso a las clases presenciales: Test PCR con resultado negativo y alta médica”, cerraba el mail que recibieron las familias.En tanto, fuentes oficiales al tanto del trabajo del rastreo epidemiológico para conocer el denominado “caso cero”: “Los protocolos se cumplen, la escuela es superestricta en eso. Pero estamos en época de festividad de la comunidad judía. Entonces no sabemos qué pudo haber sucedido”.Comenzó la veda electoral: qué cosas no se pueden hacer hasta después de las PASO 2021El colegio ORT, que comenzó sus actividades a mediados de 1936 en la Argentina, es “una institución judía abierta a la sociedad, pluralista e inclusiva en las dimensiones académica, social, económica, religiosa e ideológica”, según detallan en la web del colegio.Desde el 4 de agosto, la ciudad de Buenos Aires comenzó un proceso gradual para recuperar la presencialidad plena en los diferentes niveles educativos. El primero de ellos fue el caso de los alumnos de 4° y 5° año de secundaria y los de 5° y 6° año de secundaria técnica. Le siguieron los chicos de 1°, 2° y 3° año de secundaria y de 1° a 4° año de las secundarias técnicas. Luego fue el turno de los chicos del nivel primario de las escuelas públicas y privadas y cerró, el 23 de agosto el nivel inicial.Para avanzar con estas aperturas, las autoridades porteñas redefinieron el concepto de burbuja que pasó a ser el aula completa de cada sala, grado, año, curso. “Esto permite que haya más horas de clase y que todos los chicos se vuelvan a encontrar con todos sus compañeros”, explicaron y agregaron que entre los diferentes grupos burbujas se deberá respetar la medida de distanciamiento social de al menos 1,5 metros.En abril pasado, el Ministerio de Educación de la Nación, difundió un relevamiento sobre 5926 establecimientos activos, a los que asisten un total de 1.429.190 estudiantes matriculados y 214.850 docentes y no docentes de todo el país. Del total de estudiantes que asisten de manera presencial solamente se contagió un 0,16 %, mientras que el 1,03% de los docentes dio positivo.Cuál es el protocolo ante contagiosEn caso de registrarse un caso positivo de Covid-19 el protocolo establece que el docente deberá aislarse durante 10 días corridos hasta su alta epidemiológica. El caso se confirma por test. A su vez, deberán aislarse todas las burbujas en las que haya dado clases hasta 48 horas antes de confirmarse su caso, por ser contacto estrecho. Al séptimo día, los integrantes de la burbuja podrán realizarse el test para confirmar o descartar un caso de Covid-19 y volver a la escuela con el resultado negativo. De lo contrario, quienes no realicen el testeo, deberán finalizar los 10 días establecidos de aislamiento.En el caso de que el contagio sea en estudiantes el mismo se deberá aislar durante 10 días corridos hasta su alta epidemiológica. A su vez, la burbuja a la cual pertenece y los docentes que hayan dado clases hasta 48 horas antes de confirmarse dicho caso deberán aislarse, por ser contacto estrecho. Al séptimo día, los integrantes de la burbuja podrán realizarse el test para confirmar o descartar un caso de Covid-19 y volver a la escuela con el resultado negativo. De lo contrario, quienes no realicen el testeo, deberán finalizar los 10 días establecidos de aislamiento.El resultado del test negativo a los siete días deberá ser presentado de manera obligatoria en la escuela para poder reincorporarse al establecimiento antes de los 10 días, establece el protocolo.

Fuente: La Nación

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NUEVA YORK.- Joe Walker mira hacia el nuevo World Trade Center sin moverse. Vestido de Estados Unidos, sus medias, bermuda, remera y su gorra están estampadas con la bandera norteamericana. “Nada cambia. Todavía no puedo creer lo que pasó, no puedo creer que pasaron veinte años”, dice. Cada 11 de septiembre vuelve al lugar que se desintegró con los peores ataques terroristas de la historia. Siempre va solo. Vivía a pocas cuadras, y logró salir ileso. “No pude volver a mi casa por seis semanas, estaba en la universidad. Pero volví, no iba a permitir que me sacaran, ni modo”, desafía.”Todavía no puedo creer lo que pasó”, confiesa Joe WalkerCientos de personas se acercaron a la Zona Cero en Manhattan para participar del homenaje a las víctimas de los atentados del 11-S, en una mañana que, varios recordaron, parecía calcada a la del día que quedó para siempre en la historia: un cielo sin nubes, y un ambiente fresco. El Memorial y el World Trade Center quedaron vallados y custodiados, pero, fuera de ese perímetro, Nueva York se movía con la misma soltura de cualquier otro día. Se veía, como cada año, bomberos vestidos con sus uniformes de gala, banderas, y se escuchaban gaitas.Los 20 años del 11 de Septiembre, en vivo: Biden encabezó el acto oficial por el aniversario del peor atentado en Estados Unidos“Es un día especial. El tiempo es exactamente igual al de esa jornada, un día espectacular, y de repente todo el mundo explotó”, recuerda Tom McNoble, 64 años, bombero retirado. Estaba en Brooklyn, y cruzó el puente para ir a sacar gente y apagar los incendios en las Torres Gemelas. “Todos los bomberos vinimos. No sabías quién estaba vivo o muerto. ¿Podés creer que pasaron 20 años? Ahora el mundo está dado vuelta. Trato de no pensar en eso. El sacrificio de tanta gente, tantos tipos. Cuando entraron al fuego, no sabían si iban a salir. Entraron igual. Ese es el sacrificio. Todos los que vamos al fuego no sabemos si vamos a salir”, rememora.”Cuando entraron al fuego no sabían si iban a salir”, recordó el bombero Tom McNobleEvan Butler, 50 años, camina con una gorra que lo identifica como veterano del ejército. “Tormenta del Desierto”, dice, en referencia a la Guerra del Golfo de 1991. Después fue también a Irak y a Afganistán. Cree que valió la pena, y respalda la retirada final de Afganistán, aunque dice que fue “la peor de la historia”.Siete minutos impávido: la particular reacción de George Bush cuando se enteró de los atentados del 11 de Septiembre“Estados Unidos no debería haberse quedado. Existe esta cosa maravillosa llamada las Naciones Unidas. Para mi, este es un tema de las Naciones Unidas. Creo que debería ser un tema del mundo”, afirma.El nuevo aniversario de los atentados le provoca sentimientos encontrados. Pasó mucho tiempo, y miles de soldados como él vivieron en carne propia la guerra contra el terrorismo.”Hoy todos parecen ser un poco más buenos”, dijo el veterano Evan Butler“Quiero gritarle a la gente ‘¡despierten, va a pasar otra vez!’ Pero al mismo tiempo, sabés, es agradable ver a todos unidos, de distintos grupos, razas, religiones, sin gritarse. Es agradable, pacífico. Tiempo de poner las diferencias de lado. Veinte años después todavía tengo esa sensación desgarradora, hay mucha bronca. Pero lo bueno de haber estado en tres guerras es que siempre tratás de buscar las cosas positivas, aunque sean pequeñas. Y eso veo. En Nueva York, en cualquier día, la gente prefiere pasarte por encima antes que hablarte –cierra–, pero hoy todos parecen ser un poco más buenos.”

Fuente: La Nación

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