Fuente: La Nación
Fuente: La Nación
El Instituto de Clima y Agua del INTA Castelar dio a conocer en una nueva actualización de su informe semanal, cómo se encuentran las reservas hídricas en los campos bonaerenses para el cultivo de maíz y soja.
“El panorama general en la provincia es de maíces tempranos en plena cosecha hacia el centro y norte provincial, o llegando a madurez comercial hacia el centro-sur y sudoeste”, indicó en su informe semanal el organismo nacional.
Asimismo, detalló que “en algunas zonas, como el noreste, se interrumpió por algunos días la cosecha debido a eventos de lluvias, aunque este hecho no significó retrasos significativos”.
En cuanto a otras zonas se le dio prioridad a la cosecha de soja, motivo por el cual también se ve suspendida la cosecha del maíz. Los maíces más tardíos se encuentran fenológicamente finalizando etapas de llenado, y sólo en algunas zonas comenzó la actividad de cosecha de forma incipiente.
En el centro oeste y en el norte provincial “las reservas hídricas para el cultivo tardío son entre adecuadas y óptimas, y para el cultivo de siembra temprana las mismas son mayormente adecuadas, a excepción de la porción sudoeste donde son entre regulares y escasas”, explicó el INTA.
Respecto de la soja, se detalló que continúan las labores de cosecha del cultivo de primera en la mayor parte de la franja norte de la provincia, siendo la porción oeste de ese sector la más avanzada dada las buenas condiciones meteorológicas de los últimos días. En la porción este, en cambio, las últimas lluvias obligaron a suspender las labores. En el resto de la provincia, la soja de primera se acerca a fin de ciclo, e incluso se realizaron pruebas de cosecha en algunas zonas.
“Tanto para el cultivo de primera como para el de segunda, las reservas hídricas son en la mayor parte del área sembrada entre adecuadas y optimas, registrándose excesos en áreas del centro y sudeste provincial”, amplio el organismo.
Fuente: InfoCampo
Fuente: La Nación
Ante el avance del Coronavirus, Biogénesis Bagó implementó una serie de medidas para el cuidado de sus colaboradores y puso a máxima capacidad de producción su planta de desinfectantes para donar a las autoridades sanitarias un producto para la descontaminación y desinfección de áreas urbanas y centros de salud que equivale a 2,5 millones de litros de solución.
Esta donación, junto a otros productos desinfectantes de producción propia, permite abastecer a numerosas instituciones sanitarias y dependencias municipales de diferentes puntos del país que podrán desinfectar hospitales, vía pública, comedores comunitarios y otros lugares de alto riesgo por el tránsito de personas. Además, el laboratorio puso a disposición a todos los representantes de su Servicio Técnico para que asesoren a quienes reciben el producto en su correcta preparación y uso.
BIOX es un potente desinfectante desarrollado y elaborado por Biogénesis Bagó en Argentina, pero también se exporta a varios países y, por lo tanto, cuenta con pruebas de uso y eficacia en salud animal y humana realizadas en prestigiosas instituciones y laboratorios de referencia de nuestro país, Europa y Asia. El producto además cuenta con un análisis de extrapolación con Covid-19 que se realizó para China cuando se desató la epidemia, país donde también el laboratorio comercializa este producto.
Biogénesis Bagó está haciendo su mayor esfuerzo para proteger a sus colaboradores, así como garantizar la fabricación de insumos críticos para la producción de alimentos seguros y la prevención de las zoonosis durante esta emergencia.
El CEO de la compañía, Esteban Turic, comentó: “Esta iniciativa solidaria es posible gracias al compromiso de los colaboradores que participan en el proceso productivo y logístico y el apoyo de sus accionistas a este tipo de acciones”.
La compañía ya atravesó la crisis por COVID-19 desde sus operaciones en China, cuya actividad está retomando muy lentamente a la normalidad luego de las medidas tomadas en ese país. Es por eso que hoy más que nunca, Biogénesis Bagó ratifica su compromiso con el cuidado de la salud pública y busca contribuir al esfuerzo colectivo tan necesario en estos tiempos.
Fuente: InfoCampo
Por la presencia constante de la gente en las casas y departamentos, pueden ponerse más territoriales y agresivos. Recomendaciones de la Facultad de Veterinaria de la UBA.
Fuente: Clarín Rural
Un informe de la FAO advierte sobre las consecuencias de la pandemia sobre las cadenas agroalimentarias. El análisis de Jorge Castro y Héctor Huergo en el programa “El Campo, la Industria Verde”.
Fuente: Clarín Rural
Los números y las causas de un dato histórico. Las retenciones diferentes y el impacto particular de la pandemia sobre la demanda de cada grano. El análisis de especialistas.
Fuente: Clarín Rural
Foto: Puntal
Los argentinos ya hace un mes que estamos en Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio, y aún quedan algunos días más, como mínimo.
En ese contexto de pandemia, de cuarentena, de permisos y obligaciones, y tantas cosas más, la provincia de San Luis tomó el recaudo de resguardarse, ya no sólo cumpliendo con las exigencias del Gobierno Nacional, sino además tomando un par de decisiones extras.
Los primeros en protestar fueron los cordobeses productores del sur de la provincia, que más allá de estar exentos de cumplir con el aislamiento, no podían ingresar a sus campos en San Luis.
El gobernador de San Luis, Alberto Rodríguez Saá reconoció que la provincia “está cerrada y así seguirá”, pero había prometido avances para el agro.
Vea también: “San Luis está cerrada y así seguirá”: Rodríguez Saá reafirmó el aislamiento pero prometió avances para el agro
Ahora, se escribió un nuevo capítulo de “La guerra de las Provincias”. Uno con “murallas” de tierra en caminos rurales, donde los productores quedan varados de un lado, sin poder regresar a sus campos o a sus casas.
La decisión de última hora de San Luis fue construir albardones de al menos 3 metros de altura en caminos rurales de Villa Valeria, y según informaron fuentes locales hasta procedieron al cierre de la ruta provincial N° 27.
La bronca de los productores del sur de Córdoba es que muchos tienen campos en San Luis y no pueden pasar ni para cosechar, ni para darle de comer a los animales.
Una de las localidades más afectadas por la situación es Villa Valeria (Córdoba), que se encuentra sobre la ruta provincial N° 27, al sureste de Villa Mercedes (San Luis).
Por esa razón el intendente Darío Ardiles cordobés le pidió a través de una nota al gobernador de la provincia, Juan Schiaretti que intervenga para resolver la situación. “Hay que tratar entre todos de salvar esta situación. Incluso me parece que sería que las confederaciones rurales intervinieran, ya que se podrían estar violando derechos constitucionales. Es importante buscar una solución urgente, ya que la cosecha se cae y es el pilar fundamental de la salida económica”.
“El inconveniente más grande es que no hay un canal donde el productor pueda presentarse y cumplir con los requisitos en San Luis para poder trabajar, ese es el gran inconveniente”, afirmó Ardiles.
Fuente: InfoCampo
El especialista en mercados ganaderos Ignacio Iriarte, realizó un análisis sobre el mercado ganadero y la comercialización de carne. Dos fuerzas complementarias que, en algunas ocasiones, parecen funcionar de forma antagónica.
El análisis de Iriarte que fue publicado en la edición mensual de la Federación de Industrias Frigoríficas Regionales Argentinas (FIFRA) se mete de lleno y explica qué pasa con la oferta de hacienda y qué cambios que se dieron en el consumo doméstico de carne vacuna desde que se declaró la cuarentena.
La frutilla del postre: el especialista también desanda el importante incremento en las importaciones chinas de carnes. Compartimos el análisis:
Mercado muy complejo, con una demanda doméstica que empieza a sentir los efectos de la paralización económica, pero una demanda china creciente que toma la posta. Oferta alta, con un mercado plenamente abastecido, incluso con un mayor volumen de carne que hace un año. Salen de escena los asados y parrilleros, Chile, Israel y Europa (Hilton y 481), y entra al escenario la demanda por vaca (en cortes, en manta), shink-shank, y algunos cortes del delantero. Un cambio muy fuerte en la integración de la res.
Un consumo liviano especial que se defiende bien, una vaca gorda y conserva que recupera los valores de semanas atrás y un novillo pesado a la baja, al que le cuesta encajar en este nuevo escenario. Si se pudiera anualizar la presente coyuntura, cuyo equilibrio es muy inestable, podríamos estimar un consumo de 50-52 kg per cápita y una exportación (equivalente anual) de 600 a 700 mil toneladas. Una amenaza: que el coronavirus llegue a paralizar varias plantas frigoríficas -como en Estados Unidos o Brasil- que el dinero en la calle tienda a agotarse o que el consumo interno afloje con el avance de la crisis.
Pasado el efecto “freezer” inicial, la demanda por carne vacuna durante la cuarentena se mantiene firme. Las familias almuerzan en casa, cosa que no sucede habitualmente, vendiéndose muy bien los cortes para milanesa, para olla o cacerola, hamburguesas y salchichas. Aunque el volumen total de la demanda del comercio interno se mantiene alto, hasta ahora, ha bajado mucho la compra de asados y parrilleros, cortes llamados de consumo social porque ha caído drásticamente el número de reuniones de amigos o familiares los fines de semana. También está la caída muy fuerte de la demanda de cortes finos por parte de restaurantes y parrillas (lomo, bife de chorizo, ojo de bife, tapa de cuadril), que son de muy difícil colocación en el mercado doméstico, y más aún en las actuales circunstancias.
Este sobrante de cortes finos tiene una salida, pero limitada, a través de las ofertas de las grandes cadenas de supermercados; aún bajando significativamente sus precios, es difícil vender esos cortes en el mercado local. A esta oferta se le agrega el volumen de Hilton que no se puede exportar y se intenta vender en el mercado interno. También ha aflojado la demanda por achuras de consumo (molleja, chinchulín, tripa gorda), muy afectadas por el cierre masivo de restaurantes y parrillas. Así las cosas, puede decirse que la demanda del consumo interno, considerando las muy particulares circunstancias actuales, se presenta relativamente firme, pero hay un excedente de algunos cortes (asados, cortes finos) que han empezado a sobrar y son congelados por frigoríficos y carnicerías.
De todos modos, es una cuestión de precios: si se baja lo suficiente el precio al público, el consumo en la Argentina termina absorbiendo físicamente todo lo ofertado, como se demostró con el cierre de las exportaciones en los años K. “Cuesta aceptar que cortes finos que hasta hace pocas semanas se vendían a Europa o a las parrillas o restaurantes locales con un sobreprecio apreciable con respecto a las pulpas, ahora deban salir a muy bajo precio si es que no se quiere seguir acumulando stocks”. En cuanto a los canales de venta minorista, se observa una mayor participación del supermercadismo, en relación a meses anteriores.
Internacional
Caída generalizada del valor del ganado vacuno en todo el mundo como consecuencia de la crisis económica causada por el coronavirus. En Uruguay, a principios de año el novillo cotizaba a 3,90 dólares por kilo en gancho, mientras que ahora no vale más de u$s 3,15, con una baja del 19%. En Brasil, y también desde enero, el novillo cayó de u$s 3,05 a u$s 2,30 hoy en día, con una caída acumulada del 25%. En Europa cayó de u$s 4,17 a u$s 3,86 por kilo (-7,4%), acumulándose día a día ganado sin poder ser vendido y carne en cámara sin salida. En Paraguay cae de u$s 2,85 a u$s 2,20 por kilo en gancho (-21,5%), mientras que en Australia la caída es sólo del 2%.
En Estados Unidos, se produjo una reacción inicial a la baja muy fuerte, hace unas semanas, antes que el virus llegara al país, por el temor a una caída de la actividad económica y de una reducción en la demanda por carne vacuna; a esto le siguió una recuperación parcial, al aumentar las ventas por el efecto “freezer”, pero luego el precio del ganado volvió a caer, ante la paralización casi total del food service y del cierre de varias plantas frigoríficas grandes por haberse detectado decenas de casos positivos entre sus trabajadores. Hoy el novillo en gancho cotiza a u$s 3,70, contra u$s 4,34 de principios de enero, registrando una baja del 15%. Debe observarse que en el caso de Uruguay, Brasil y Australia, a la baja en las cotizaciones del ganado a causa del coronavirus, se le agrega la pérdida de valor de las monedas de esos países frente al dólar.
En el primer bimestre del año China importó 720 mil toneladas de carne de cerdo (+98,2%) y 297 mil toneladas de carne vacuna, un 41% más que en enero-febrero del 2019. De este volumen de carne bovina, Brasil participó con 95,7 mil toneladas, Argentina con 65 mil toneladas, Australia con 57,5 mil toneladas, Uruguay con 33 mil toneladas y Nueva Zelandia con 28 mil toneladas. El 65% de la carne vacuna importada por China proviene de Sudamérica y el 29% de Oceanía. Nos dice un exportador: “La producción de carne de cerdo en China será este año entre 15 y 20 millones de toneladas inferior a la del 2018, volumen imposible de ser cubierto por el resto del mundo. Este desfasaje entre oferta y demanda se expresará a lo largo del año no sólo en importaciones récord, sino también en una mejora paulatina de los valores pagados por la carne. Un gran peligro: un rebrote generalizado del coronavirus. De todos modos, no parece que se puedan repetir las voluminosas compras de marzo que sorprendieron a todos”.
En los dos primeros meses del año, las importaciones de carne de China totalizaron los 1,25 millones de toneladas, un 70% más que el primer bimestre del año pasado, pero en marzo las compras se habrían acelerado, hasta tocar ese mes las 920 mil tn de carnes y menudencias. Si bien este formidable volumen se dio en las peores condiciones, con el cierre total o parcial de bancos, puertos, fábricas procesadoras, transporte y distribución, muchos analistas consideran que se trata de compras hechas meses atrás -incluso antes de la crisis- por los importadores y que fueron introducidas efectivamente en China recién en enero-marzo.
De todos modos, las ventas de Brasil, Australia, Uruguay y Argentina en marzo están mostrando una notable recuperación con respecto a los dos primeros meses del año. Hace un par de semanas han vuelto a abrir unos 2 millones de bares y restaurantes, trabajando con un nivel de ocupación de entre el 30% y el 60%. Los stocks públicos y privados de carne de cerdo y vacuno acumulados durante la crisis de diciembre-febrero, parecen haber disminuido drásticamente en marzo y lo que va de abril y la demanda china por carne vacuna y de cerdo no ha hecho otra cosa más que subir, con precios que si bien están 20-25% por debajo de octubre último, igualan e incluso tienden a superar los valores pagados en mayo del 2019.
Fuente: InfoCampo
El precio abierto de la soja cayó a U$S 200 por tonelada. En Chicago, los futuros de los principales granos también sintieron el impacto.
Fuente: Clarín Rural