Camiones y Buses de Volkswagen Argentina junto a Shell entregará en toda su red de concesionarios Kits de Prevención Dengue y Covid-19 para todos aquellos clientes que realicen servicios programados de mantenimiento en todo el país.
El Kit de Prevención Covid-19, que ya fue entregado a todos sus conductores en mayo y junio de 2020 que realizaban actividades esenciales, se le incorpora ahora la prevención por dengue, una enfermedad que actualmente afecta a más de 16 provincias del territorio nacional.
Los kits fueron preparados por la Fundación Nosotros, una entidad que promueve espacios de formación, la inclusión y el respeto de los derechos de las personas con discapacidades intelectuales. Cada kit está compuesto por: repelente, barbijos y alcohol sanitizante, para brindar a los clientes la tranquilidad de la prevención durante su viaje.
Esta acción desarrollada junto a Shell Argentina está disponible en todos los Concesionarios Oficiales de VW Camiones y Buses, que continúan con un Protocolo de Seguridad e Higiene que prioriza la prevención y cuidado tanto de clientes como de empleados.
“Durante el 2020 entregamos más de 700 kits de Prevención Covid-19 en toda la red para los conductores de Camiones y Buses esenciales. Hoy volvimos a trabajar en conjunto con Shell, para seguir cuidándolos en su viaje, y esta vez con Prevención Dengue y Covid-19. Esta acción es parte de un conjunto de acciones que comenzaron en el 2020, que tiene objetivo priorizar el cuidado a todos aquellos que recorren las rutas del país en nuestros vehículos . Y en este caso nos llena de orgullo poder haberlo hecho en conjunto con la Fundación Nosotros. Sentimos que es una acción integral, ya que no solo seguimos cuidando a nuestros clientes, sino que lo hacemos con una institución que trabaja en la inclusión de las personas con discapacidad, lo cual nos genera gran orgullo y satisfacción”, asegura Analaura Zotti, responsable de Marketing de División Camiones y Buses.
 

Fuente: InfoCampo

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Un producto mileranio, con un intenso aroma valorado por la gastronomía mundial. Sin embargo, Argentina encontró su nicho de producción en la última década.
Una de las pymes pioneras en el manejo fue “Trufas del Nuevo Mundo”, que cuenta con más de cincuenta hectáreas en la localidad bonaerense de Espartillar y para el 2024 espera alcanzar una producción de dos mil kilogramos anuales. La firma ya exporta a España y Francia, y planea hacerlo también a Estados Unidos y Reino Unido, por un valor de 1.500 euros el kilo.

“Cuando hicimos nuestra primera exportación llovió toda la semana pero nuestro equipo de cazadores, recolectores y perros logró cosechar todas las trufas para cumplir con el envío”, detalla Faustino Terradas, responsable comercial de la empresa que el año pasado comenzó a comercializar sus productos en Europa.
Las trufas son hongos que crecen asociados a las raíces de árboles, como robles y encinas, formando lo que se conoce como “micorrizas”. Además de su preciado sabor, aporta vitaminas, hierro y minerales como potasio, fósforo, calcio y azufre.
Su cosecha en Argentina comienza en junio y finaliza en septiembre, y se realiza con la asistencia de perros entrenados para su detección.
El hongo tiene una vida útil post cosecha que ronda los 10 días, por lo cual su almacenamiento es clave para conservarlas y mantener sus propiedades.
Para la exportación, la empresa se asesoró con el Instituto Nacional de Tecnología Industrial, ya sea para su envasado (que se realiza con un vacío parcial y papel absorbente en cajas refrigeradas), el registro del producto y también para la elaboración de su etiquetado nutricional.

Fuente: InfoCampo

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Según el último informe de la Guía Estratégica para el Agro de la Bolsa de Comercio de Rosario, el 70% de la zona núcleo recibió lluvias de entre 80 y 100 mm durante los últimos quinces días, sin embargo, el 80% de la región aún presenta una situación de reservas hídricas escasas y faltan al menos 100 mm para recomponer el estado de los cultivos, o frenar el deterioro.
Por ejemplo, en Pergamino, y según señala el informe “a pesar de lo que llovió, entre 90 a 100 mm en menos de 15 días, no se ven charcos ni excesos”.
La cuestión principal de la falta de agua fue el resto del año, que con una fuerte sequía se llega a un verano con mayor necesidad de lo común para la época.
“Este verano, las napas quedaron muy bajas en la región, por debajo de los 2,5 metros, y la reservas de los barbechos se usaron casi por completo en los cuadros de maíz y soja de siembras temprana, por eso, sigue habiendo muchas áreas, en la que los técnicos comentan, que a pesar del gran efecto benéfico de las lluvias, sigue faltando agua en la región para terminar el llenado de maíz pero sobre todo para lo que sigue en soja de primera”, expresa el GEA.
Lo bueno de las últimas lluvias para la zona núcleo es que permitió “recuperar” la condición de algunos lotes con maíz temprano, que según las estimaciones de la BCR son cerca de 800.000 hectáreas (60% del maíz de primera de la región) las que ahora presentan un estado “excelente”, que podrían llegar a superar los rindes medios para la región.

Fuente: InfoCampo

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