La pandemia de coronavirus lleva más de un año, y la Argentina atraviesa la segunda ola de contagios, que afecta en mayor o menor medida a todos los distritos del país. Al 11 de agosto en Rosario De Lerma, Salta, se registran 2763 casos de infectados desde el inicio de la pandemia.Con respecto al día anterior, se informaron 7 casos nuevos de coronavirus en Rosario De Lerma, según lo detallado por las autoridades sanitarias. Y si se toma en cuenta los últimos siete días, se han detectado 60 casos de personas afectadas por Covid-19.A la fecha, en la provincia de Salta, se registra un total de 78.116 infectados por coronavirus y 2.217 muertos, mientras que en todo el país se contabilizan 5.041.487 casos positivos, 4.691.523 pacientes recuperados y 108.165 muertos.Estas cifras surgen a partir de la base de datos abiertos del Ministerio de Salud de la Nación. Como la contabilización de casos por partido o departamento se realiza bajo el criterio de lugar de residencia que figura en el DNI del paciente, puede suceder que la persona no se encuentre en ese partido o departamento transcurriendo la enfermedad.El avance de la vacunación contra el Covid 19 en la ArgentinaA su vez, en el “Monitor Público de Vacunación” se indica que se distribuyeron 40.642.064 dosis. De ese total, 34.993.614 ya se aplicaron: 26.201.942 personas recibieron una sola dosis y 8.791.672 completaron el proceso de vacunación.* Esta nota fue confeccionada a partir de la base de datos abiertos del Ministerio de Salud nacional. Por favor, en caso de encontrar algún error o sugerencia, enviar un correo a: lndata@lanacion.com.ar.

Fuente: La Nación

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La pandemia de coronavirus lleva más de un año, y la Argentina atraviesa la segunda ola de contagios, que afecta en mayor o menor medida a todos los distritos del país. Al 11 de agosto en Rosario De La Frontera, Salta, se registran 2318 casos de infectados desde el inicio de la pandemia.En las últimas 24 horas no se han informado sobre casos nuevos de coronavirus en Rosario De La Frontera, según lo detallado por las autoridades sanitarias. Y si se toma en cuenta los últimos siete días, se han detectado 41 casos de personas afectadas por Covid-19.A la fecha, en la provincia de Salta, se registra un total de 78.116 infectados por coronavirus y 2.217 muertos, mientras que en todo el país se contabilizan 5.041.487 casos positivos, 4.691.523 pacientes recuperados y 108.165 muertos.Estas cifras surgen a partir de la base de datos abiertos del Ministerio de Salud de la Nación. Como la contabilización de casos por partido o departamento se realiza bajo el criterio de lugar de residencia que figura en el DNI del paciente, puede suceder que la persona no se encuentre en ese partido o departamento transcurriendo la enfermedad.El avance de la vacunación contra el Covid 19 en la ArgentinaA su vez, en el “Monitor Público de Vacunación” se indica que se distribuyeron 40.642.064 dosis. De ese total, 34.993.614 ya se aplicaron: 26.201.942 personas recibieron una sola dosis y 8.791.672 completaron el proceso de vacunación.* Esta nota fue confeccionada a partir de la base de datos abiertos del Ministerio de Salud nacional. Por favor, en caso de encontrar algún error o sugerencia, enviar un correo a: lndata@lanacion.com.ar.

Fuente: La Nación

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La pandemia de coronavirus lleva más de un año, y la Argentina atraviesa la segunda ola de contagios, que afecta en mayor o menor medida a todos los distritos del país. Al 11 de agosto en Orán, Salta, se registran 5192 casos de infectados desde el inicio de la pandemia.Con respecto al día anterior, se informaron 16 casos nuevos de coronavirus en Orán, según lo detallado por las autoridades sanitarias. Y si se toma en cuenta los últimos siete días, se han detectado 145 casos de personas afectadas por Covid-19.A la fecha, en la provincia de Salta, se registra un total de 78.116 infectados por coronavirus y 2.217 muertos, mientras que en todo el país se contabilizan 5.041.487 casos positivos, 4.691.523 pacientes recuperados y 108.165 muertos.Estas cifras surgen a partir de la base de datos abiertos del Ministerio de Salud de la Nación. Como la contabilización de casos por partido o departamento se realiza bajo el criterio de lugar de residencia que figura en el DNI del paciente, puede suceder que la persona no se encuentre en ese partido o departamento transcurriendo la enfermedad.El avance de la vacunación contra el Covid 19 en la ArgentinaA su vez, en el “Monitor Público de Vacunación” se indica que se distribuyeron 40.642.064 dosis. De ese total, 34.993.614 ya se aplicaron: 26.201.942 personas recibieron una sola dosis y 8.791.672 completaron el proceso de vacunación.* Esta nota fue confeccionada a partir de la base de datos abiertos del Ministerio de Salud nacional. Por favor, en caso de encontrar algún error o sugerencia, enviar un correo a: lndata@lanacion.com.ar.

Fuente: La Nación

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La pandemia de coronavirus lleva más de un año, y la Argentina atraviesa la segunda ola de contagios, que afecta en mayor o menor medida a todos los distritos del país. Al 11 de agosto en Rivadavia, Salta, se registran 1291 casos de infectados desde el inicio de la pandemia.Con respecto al día anterior, se informaron 2 casos nuevos de coronavirus en Rivadavia, según lo detallado por las autoridades sanitarias. Y si se toma en cuenta los últimos siete días, se han detectado 64 casos de personas afectadas por Covid-19.A la fecha, en la provincia de Salta, se registra un total de 78.116 infectados por coronavirus y 2.217 muertos, mientras que en todo el país se contabilizan 5.041.487 casos positivos, 4.691.523 pacientes recuperados y 108.165 muertos.Estas cifras surgen a partir de la base de datos abiertos del Ministerio de Salud de la Nación. Como la contabilización de casos por partido o departamento se realiza bajo el criterio de lugar de residencia que figura en el DNI del paciente, puede suceder que la persona no se encuentre en ese partido o departamento transcurriendo la enfermedad.El avance de la vacunación contra el Covid 19 en la ArgentinaA su vez, en el “Monitor Público de Vacunación” se indica que se distribuyeron 40.642.064 dosis. De ese total, 34.993.614 ya se aplicaron: 26.201.942 personas recibieron una sola dosis y 8.791.672 completaron el proceso de vacunación.* Esta nota fue confeccionada a partir de la base de datos abiertos del Ministerio de Salud nacional. Por favor, en caso de encontrar algún error o sugerencia, enviar un correo a: lndata@lanacion.com.ar.

Fuente: La Nación

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En Río Segundo, Córdoba, Nutrien Ag Solutions organizó una jornada técnica virtual anticipando la campaña de maíz 2021/22.
El evento fue el marco para la inauguración formal del nuevo agrocentro de Río Segundo, el número 47 a nivel nacional.
Nutrien Ag Solutions tiene una propuesta de valor integral bajo el concepto ‘Liderá tu lote’, con el objetivo de potenciar los rendimientos, a través de soluciones en protección y nutrición de cultivos, la mejor genética en semillas y aplicaciones con la última tecnología disponible.
En la jornada transmitida vía streaming, a campo desde Río Segundo, con la conducción del periodista Gustavo Mathieu, se realizaron dos charlas técnicas. En la primera, el semillero STINE, con quien Nutrien Ag Solutions posee un acuerdo de distribución exclusiva de sus híbridos de maíz en todo el país, presentó la genética para esta campaña.
La segunda, “Nutriendo maíces de alto rendimiento”, estuvo a cargo del Dr. Fernando García, de la Facultad de Ciencias Agrarias Balcarce (UNMdP). También se compartió el portfolio de soluciones de Loveland que la compañía ofrece para la nutrición y protección de maíz en todo el ciclo del cultivo, destacando la tecnología de impregnación que hace más eficiente el uso de los nutrientes.
La propuesta de STINE fue presentada por Pablo Pistone, técnico comercial para centro y norte de la provincia de Córdoba, quien describió 3 líneas principales para maíz de la compañía, segmentadas en los ‘Cortos’, los ‘Petisos’ y las ‘Bestias’.

Los ‘Cortos’ son híbridos de madurez relativa de 110 a 114, con granos dentados y rápida tasa de secado. En este segmento, STINE está posicionado el ST9734-20 para planteos de alta productividad, donde el productor necesita liberar el lote más temprano.
Los ‘Petisos’ son híbridos de 115 a 118 días de madurez relativa, adaptados a altas densidades para todas las zonas maiceras de Córdoba. Dentro de éstos, Pistone destacó el ST9820-20, una planta de altura media, de alto potencial especialmente en fecha de siembra tardía o de segunda, con tecnología Víptera3 (protección de insectos) y una madurez relativa de 118 días. Florece una semana antes que cualquier híbrido del mercado, lo que le permite al productor elegir la mejor fecha de siembra para que la floración sufra el menor estrés.
Las ‘Bestias’ son los híbridos de ciclo completo, con madurez de 119 a 123 días, enfocados a siembras de primera o tempranas en la zona central maicera, con excelente peso electrolítico y perfil sanitario. En este segmento, Pistone describió el ST9910-20, de altura de planta media-alta, alto potencial y estabilidad, con tecnología Viptera3.
Espiga rígida y alta prolificidad: “puede poner una segunda espiga”. Buen comportamiento frente a roya y Mal de Río Cuarto; y buena tasa de secado. “En 37 ensayos en la campaña pasada con el ST9910-20, obtuvimos un promedio de 103.8 quintales contra el promedio de 99,6 quintales obtenidos por otros híbridos del mercado, 4,2% más”, comentó el especialista del semillero.
Finalmente, Pistone anunció que esta campaña STINE lanza el ST9741-20 de 114 días, cuyas principales características son su precocidad, con gran potencial de rendimiento, sumando también el buen perfil sanitario, dándole una gran tolerancia a Roya, Tizón y Mal de Rio IV.
Nutrición para maíces de alto rendimiento
A su turno, el Dr. Fernando García propuso la tecnología de la “nutrición balanceada para achicar las brechas de rindes”. Graficó que en ensayos realizados por la Red Nutrición de Rotación de CREA Córdoba Norte, de la que Nutrien Ag Solutions forma parte, en Colonia Almada, Piquillín y Totoral, el promedio de rendimientos de los maíces sin aplicación de nutrientes fue de 8.000 kilos, mientras que en los lotes en donde se realizó un tratamiento de nutrición balanceada se alcanzaron en promedio 9.900 kg/ha.
García destacó los 4 nutrientes que son deficientes en los suelos del centro y norte de Córdoba: el nitrógeno (N), el fósforo (P), azufre (S) y zinc (Zn). “Para hacer una tonelada de grano de maíz necesitamos alrededor de 20 kg de N y, para que entren 20 kg de N a la planta, se necesitan 30 kg de N en el suelo”, dijo Garcia.
Además, describió que la planta tiene 3 fuentes de abastecimiento: el N acumulado en presiembra, el que se va a mineralizar durante el ciclo del cultivo y el que libera el cultivo antecesor.
Con el análisis de suelo se pueden determinar los “umbrales críticos” para el logro de los rindes esperados. García afirmó que el rastrojo de vicia -cultivo de servicio o antecesor- puede aportar hasta 90 kg de N por ha de maíz, es decir, 3 toneladas de maíz por hectárea.

En el caso del fósforo, el experto en nutrición de cultivos aseguró que en los últimos años hay una disminución marcada de P. “Se saca más de lo que se aplica. Hoy hay más áreas con respuesta probable a la aplicación”, expresó. Pero además marcó que se da “una alta variabilidad entre lotes”, por lo que recomendó hacer aplicación variable: “aplicarlo en donde realmente el cultivo y el suelo lo necesitan”.
Específicamente, recomendó que cuando el P del suelo está por debajo de 12-15 partes por millón (ppm) “hay alta probabilidad de respuesta a la aplicación en maíz”.
Sobre el azufre, García dijo que es un nutriente que le da “un plus” de rinde al maíz. Su recomendación fue “balancear” el nivel “aplicando dosis equivalentes a las que se lleva el maíz, aproximadamente 1,5 kg de S por tonelada de maíz”.
Finalmente habló del zinc, “el maíz es particularmente sensible a la deficiencia de este nutriente”. García afirmó que “hay alta probabilidad de respuesta cuando se está por debajo de 1 ppm de zinc en suelo”.
Aplicación de dosis variable de fertilizantes en vivo
Como una puesta innovadora y dinámica, desde el lote del campo de Río Segundo, Córdoba, se realizó una aplicación en vivo de dosis variable de nutrientes, presentada por Lucas Feroli, gerente del agrocentro de esa localidad, quien contó que el trabajo se inicia a partir del muestreo de suelos, pero ya no con una sola muestra por lote, sino con “muestreos dirigidos”.
A partir de imágenes satelitales, mapas de rendimiento o bien muestreando en grilla cada 3 ha, se realiza el muestreo y los datos recolectados son cargados en la plataforma digital de gestión de la información de la empresa, Echelon, que cuenta con 4500 agricultores, 9.000 establecimientos agropecuarios y 50.000 lotes de cultivos, abarcando más de 3 millones de hectáreas en Argentina.

Una vez que están los resultados del análisis de suelo, se cargan en Echelon y se puede hacer un mapa de los distintos nutrientes o parámetros a tener en cuenta en ese lote, a partir del relevamiento. En base a eso, considerando el objetivo que se proponga en cada planteo en cuanto al rendimiento, se hace la prescripción correspondiente.
Luego, directamente desde la computadora se envía el archivo con la prescripción al equipo en el campo a través de slingshot, la plataforma que sincroniza la información entre el campo y la oficina.
El equipo aplicador es un ROGATOR AirMAX  180, de la empresa AGCO. Es neumático y permite aplicar fertilizantes sólidos como urea, fosfato monoamónico o distintas mezclas, con una gran precisión, ya sea antes de la siembra o con el cultivo ya implantado.
Finalizada la aplicación, el equipo de Nutrien Ag Solutions le entrega al cliente un reporte, donde se puede ver la calidad de cada aplicación y donde queda registrado si se hizo un check box o un ensayo. “Siempre tratamos de hacer ensayos donde vamos ajustando dosis para cada ambiente y al año siguiente poder hacer mejores recomendaciones”, comentó Feroli.
Acompañando a cada productor con las mejores soluciones
El mensaje final del evento estuvo a cargo de Marcelo Cohen, líder de Marketing y Experiencia del Cliente para LAS (Argentina, Chile y Uruguay) de Nutrien Ag Solutions, quien destacó que la empresa tiene grandes expectativas de crecimiento en la región.
“La apertura de este nuevo agrocentro es un fiel reflejo de la apuesta de la compañía en el país”, aseguró.
Nutrien Ag Solutions busca ofrecerle a cada productor una propuesta integral que va más allá de los insumos. “Ofrecemos todo el paquete de nutrición, protección de cultivos y semillas de maíz de la mano de STINE. Nuestros más de 150 especialistas en todo el país están disponibles para que los productores se acerquen al agrocentro de su zona y puedan asesorarse con las mejores soluciones para su campo”, concluyó.
Para revivir el evento, ingresar al Canal de Youtube de Nutrien Ag Solutions Argentina: https://youtu.be/QbuxW5BqRPcThe post Maíz: ¿Cómo potenciar el rendimiento? first appeared on Infocampo.

Fuente: InfoCampo

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La Cámara Argentina de Fabricantes de Maquinaria Agrícola (CAFMA) realizó un completo informe que recopila los logros tecnológicos que Argentina generó en el rubro de las sembradoras, que lo distinguen en el mundo.
“Argentina se destaca por su alta eficiencia en la producción agropecuaria y para lograr tal posición ante el mundo, el desarrollo de la industria nacional de maquinaria agrícola ha sido y es un factor central“, introducen desde CAFMA.
Un aspecto clave para entender por qué la Argentina se destaca por sobre el resto de los países que fabrican sembradoras es la presencia de los contratistas rurales.
Este dato puede pasar desapercibido, pero la realidad es que reconfigura el uso de la maquinaria agrícola, dado que una sembradora, por ejemplo, puede estar en funcionamiento durante largos períodos de forma constante y debe adaptarse rápidamente a las diferencias de suelos o de cultivos.
Muy distinto es lo que sucede en países como Brasil o Paraguay, donde la mayoría de los dueños de los campos y productores son los dueños de las máquinas. Una vez que finaliza la siembra la sembradora queda parada entre 4 y 6 meses, dependiendo del cultivo.
Vea también – LOS TIPS DE LOS UGROTTE, LA FAMILIA DE CONTRATISTAS QUE COSECHA CON LA MÁXIMA TECNOLOGÍA
Otra de las características que resaltan a la maquinaria argentina por sobre el resto es la adaptación que estos fierros generaron a medida que avanzó la Siembra Directa, dado que somos el único país en el mundo con más del 90% en implantar bajo esta modalidad.
Las sembradoras para siembra directa fueron “logradas a partir de la investigación y desarrollo de la industria nacional, que tuvo gran impulso en la década del ’80, y puede señalarse como uno los grandes hitos del sector“, destaca el informe.
Y completa: “El diseño y calidad de las sembradoras de directa desarrolladas por la industria nacional ha propiciado la exportación de máquinas y tecnología a países de importante producción agrícola. También ha permitido que técnicos argentinos se capacitaran y continúen capacitando a productores y técnicos de otros países en la cultura de la siembra directa o conservacionista”.
Si querés saber más sobre Dosificación de la semilla, Eficiencia, Electrónica, Tecnología y rentabilidad y mucho más, accedé al informe completo haciendo click AQUÍ.The post Destacan a Argentina como líder tecnológico en sembradoras first appeared on Infocampo.

Fuente: InfoCampo

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Aunque, en privado, admite que “en política las cosas no se merecen”, siente que casi seis años como encargado operativo de la seguridad porteña en los hechos lo validan para, ahora sí, tomar las riendas como ministro de Justicia y Seguridad de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Marcelo Silvio D’Alessandro subió un escalón y, a los 46 años, asumió el cargo que dejó vacante el vicejefe de gobierno, Diego Santilli, quien renunció para abocarse de lleno a la campaña como precandidato a diputado nacional del PRO en la provincia de Buenos Aires.Tiene, ahora, el mando del timón para conducir el barco de la administración de la seguridad y la justicia, con el rumbo fijado en diciembre de 2023, cuando se cumplirá el segundo mandato de Horacio Rodríguez Larreta al frente del Poder Ejecutivo en la Ciudad. Y desde ese puesto encarará la misión de sostener la estrategia de prevención de delitos basada en el esquema de policía de cercanía y de utilización de herramientas tecnológicas, pero también la de avanzar en la complementación con la Justicia y la de profundizar vasos comunicantes con los vecinos, para que tengan participación activa en la construcción ciudadana de la seguridad y del uso del espacio público, el “metro cuadrado” de cada uno. Al respecto, se traza un desafío: “Quiero seguir bajando la cifra de delitos para darle a la gente lo que se merece, que es el derecho a la libertad y a tener una Ciudad segura”.Sabe que deberá trabajar en un contexto en el que, además, tendrá duras luchas políticas con la Nación, con la que actualmente tiene abiertos dos frentes de conflicto, ambos judicializados: la quita de los fondos de la coparticipación que la Ciudad había recibido durante el gobierno de Mauricio Macri por el traspaso de la Superintendencia de Seguridad Metropolitana de la Federal (que D’Alessandro estima hoy en $65.000 millones, que dice que les fueron quitados “de manera discrecional”) y el cepo que el Servicio Penitenciario Federal (SPF) impuso a la recepción de detenidos por las fuerzas porteñas, que hoy suman 700, hacinados en alcaidías y comisarías porteñas.A eso se suma, además, la parálisis de la transferencia de competencias penales y funciones judiciales. Al respecto, en un reportaje con LA NACION D’Alessandro expresó su deseo es que “se cumpla con la manda constitucional” y se traspase la Justicia nacional con asiento en la Capital “con fondos, como debe ser”, y que, eventualmente, se le dé a la Ciudad la posibilidad de nombrar fiscales para completar los cargos actualmente vacantes, lo que permitiría robustecer el sistema acusatorio vigente en territorio porteño.-¿Qué impronta le quiere dar a su gestión como ministro?-La continuidad a lo hecho por Diego Santilli es fundamental. El puso la proa en una dirección bien definida y queremos seguir en ese camino. Horacio Rodríguez Larreta y él tomaron la decisión de firmar el traspaso [de parte de la Policía Federal a la órbita de la Ciudad] y trazar el camino. Creamos una policía y pusimos en marcha el Plan Integral de Seguridad. Tenemos 19.500 policías en la calle, 10.000 cámaras de vigilancia y el Anillo Digital. Como ejemplo, bajamos el delito de motochorros en un 60% y el robo de autos en un 90%. Tiene que ver con la planificación. Así le cambiamos la vida a la gente, y eso es gratificante.-¿Cómo se logró?- Nosotros recibimos una porción de la Policía Federal [la Superintendencia de Seguridad Metropolitana] que estaba organizada en jurisdicciones. Así tenían que, por ejemplo, en el microcentro había ocho comisarías y en la zona sur, pocos efectivos para un vasto territorio. Lo mismo con la Justicia, que está dividida en circunscripciones que no coinciden con la traza de las comunas. Nosotros modificamos el abordaje y creamos 15 comisarías comunales, con todos los servicios (investigaciones, científica), planificamos el despliegue según la demografía, los movimientos de personas (a la Capital entran cada día 4 millones, además de los 3 que viven aquí) y el mapa del delito. Organizamos los despliegues con georreferenciación, apostando a la prevención y a la cercanía.Consolidamos una policía con arraigo, de proximidad con el vecino; una policía moderna, que cuenta con tecnología y una formación y capacitación acorde a una ciudad cosmopolita como la nuestra.–¿Qué les pide la gente?– Cuando hicimos el traspaso, en los barrios nos decían qué pasaba, pero también nos confiaban que no conocían al comisario. Nosotros impusimos los Foros de Participación Ciudadana y los programas de Comisaría Abierta, por los cuales el comisario de la zona y un funcionario del Ministerio reciben a la gente, escuchamos lo que nos dicen y nos piden, y damos explicaciones. Tenemos claro que la responsabilidad de la seguridad es nuestra, pero también es cierto que la seguridad se construye entre todos. Los vecinos aportan con sus denuncias, pero también contando lo que pasa en sus barrios.Tenemos que poner nuestro esfuerzo en preservar las áreas de convivencia, el “metro cuadrado” de cada uno. Y mantener el orden público. Le tenemos que dar respuestas al vecino. La Policía de la Ciudad tiene una de las mejores imágenes entre las fuerzas de seguridad del país. Si no es la mejor…–¿En qué área les falta avanzar?– Hay un cambio cultural que debemos seguir profundizando, para trasladarlo a la ciudadanía: el respeto al espacio público, el respeto a la ley, el uso del “metro cuadrado”. Debemos inculcarle a la gente la percepción de que la seguridad es una construcción colectiva.Hoy la seguridad se debe abordar desde una mirada multidimensional. Debemos entender que hay que trabajar sobre las causas de la inseguridad, y no solo sobre las consecuencias, que es cuando interviene el policía.–¿Cómo trabaja con la Justicia?–En cuanto a las competencias penales, hay tipos de delitos que fueron transferidos [para que los investiguen los fiscales de la Ciudad] y otros que asumimos por nuestra política de policía y de seguridad de cercanía. Por ejemplo, tomamos la responsabilidad de atacar el microtráfico y el narcomenudeo. Decomisamos miles de kilos de droga y ya cerramos 36 búnkeres. Y trabajamos muy bien con la Fiscalía General de la Ciudad, que creó una fiscalía temática.Creemos en la descentralización de la Justicia y apostamos la necesidad de que la gente pueda hacer las denuncias y facilitárselo para tener un mejor termómetro y mayor precisión en el mapa del delito. Antes se desalentaban las denuncias. Pero para nosotros son fundamentales para “blanquear la cifra negra de delitos”. Eliminamos esa discrecionalidad. Hoy tenemos un 0800, cabinas en las comisarías para hacer denuncias directamente ante la fiscalía, hay más fiscalías en las comunas. Tenemos un 80% de resolución de delitos en la Ciudad; eso nos permite reparar el daño a los damnificados; ahora, por ejemplo, estamos en una etapa en la que devolvemos celulares que fueron robados. Y no solo prevenimos, sino que atacamos la economía del delito, como hacemos con los laboratorios que desarman teléfonos móviles.–¿Y en cuanto al traspaso de la Justicia nacional a la Ciudad?–Nos reunimos con todos los actores del sector para prepararnos para la Justicia que debe tener la Ciudad. En cuanto al traspaso de la Justicia nacional, debe venir con los fondos para su funcionamiento. Por ejemplo: si hoy nos pasan la competencia para juzgar robos y hurtos, colapsa la Justicia de la Ciudad.Nosotros tenemos un sistema acusatorio. ¿La Justicia nacional actual es adecuada para perseguir los delitos que hoy tenemos? ¿Qué Justicia necesitamos? En la Justicia nacional hay muchas fiscalías vacantes. Si me dejaran elegir, nombraría más fiscales que jueces.Alcaidías superpobladasEl traspaso de la Justicia nacional con asiento en la Capital es una historia compleja, con múltiples actores, entre los cuales los más reacios a convertirse en magistrados “locales” son, precisamente, la mayoría de los jueces y fiscales del Poder Judicial de la Nación que intervienen en asuntos que ocurren en territorio porteño.Esa puja obtura, al menos por ahora, una pelea que, en cambio, ya se desarrolla en otros dos campos y enfrenta a la Ciudad y a la Nación. Uno de ellos es, además de la discusión por el monto de fondos coparticipables con el cual el Gobierno federal debe financiar el servicio de seguridad transferido con el traspaso de parte de los efectivos y los bienes de la Policía Federal, la labor de las fuerzas federales en territorio porteño. El otro conflicto es más reciente, y recrudeció durante la pandemia: se refiere al alojamiento de personas arrestadas por efectivos de la Policía de la Ciudad, que hoy atestan las celdas de las alcaidías y de las comisarías porteñas porque el SPF ha cerrado casi al mínimo el grifo de la admisión de nuevos detenidos en las cárceles federales.Eso, sostiene D’Alessandro, resiente el servicio de seguridad en la Ciudad: requiere destinar, para el cuidado y traslado de detenidos, a efectivos antes abocados a la prevención en las calles. Y exige, además, una adecuación en los servicios de formación del instituto policial, dado que esa no es “una materia” de la currícula de la fuerza porteña.“Hoy tenemos un déficit de recursos. En alcaidías y comisarías tenemos 700 detenidos, presos que deberían ser alojados por el Servicio Penitenciario Federal. Esto es muy grave. El Ministerio Público de la Defensa interpuso un hábeas corpus, en trámite ante la jueza Carla Cavalieri. La Justicia ordenó a la Nación que acepte el traslado de detenidos de alcaidías y comisarías a las cárceles, pero María Laura Garrigós de Rébori [la ex camarista y actual interventora en el SPF] no cumplió. Nosotros ya presentamos una denuncia penal en el fuero federal, que tramita en el juzgado de Sebastián Casanello”, dijo D’Alessandro a LA NACION.“Nos dicen que somos ‘demasiado punitivistas’. Pero no son personas que detenemos nosotros porque sí: se trata de imputados por delitos cuyas detenciones son dispuestas por jueces nacionales, por delitos que en general no son de la Justicia de la Ciudad. Al principio de la pandemia teníamos claro que había que cumplir protocolos y que había una demora que tenía por objetivo no contagiar el Covid en las cárceles. Entendemos las complejidades, pero afirmamos que no puede ser la solución trasladarle el problema a la Ciudad. Nosotros tuvimos que adaptar el instituto para capacitar al personal para cuidar a presos y tuvimos que destinar a los traslados móviles que antes estaban abocados a la prevención”, precisó el ministro.El otro punto en el que todavía persisten rispideces se da en los barrios de emergencia. Hasta principios de este año, las fuerzas federales mantenían sus despliegues en las villas principales de la Ciudad y en la zona periportuaria. Hace tres meses, la Prefectura se retiró de las calles de Puerto Madero, donde mantenía el servicio de prevención. Todavía la Gendarmería está en una parte de la villa 1-11-14.Las villas -además de los conflictos intrafamiliares, que se exacerbaron durante la pandemia- son las que aportan la mayor cantidad de homicidios dolosos, quizás el único delito que esta amesetado en la Ciudad. También persisten, en esos enclaves, las actividades de algunas bandas importantes de narcotraficantes. El caso más reciente -y de mayor impacto en la opinión pública- fue el de Dumbo, el capo narco peruano que dominaba a sangre y fuego sus actividades criminales y diseminaba el terror en el Barrio Mugica, de Villa Lugano. A pesar de ser prácticamente el enemigo público número uno, ese narco está, hoy, prófugo.“Allí ahora estamos trabajando con los dispositivos de Barrios Seguros”, explica D’Alessandro, que vuelve a poner sobre la mesa, en la conversación con LA NACION, la cuestión del respeto a la legalidad y a las reglas de conducta.“Una sociedad que pretende ser normal debe tener reglas de conducta. Hay que trabajar sobre una ley penal juvenil, ya que los menores que delinquen no deben estar sometidos al mismo régimen que un adulto, pero sí deben enfrentar las consecuencias de sus actos”.Otro foco de atención de la gestión, sostiene D´Alessandro, es la convivencia y el orden público, en especial, en lo relativo a las manifestaciones sociales. “Las marchas son un tema. No es lo mismo manejar una situación con 700 manifestantes que con 15.000. Y no podemos transformar una demanda social en una cuestión de seguridad. Nosotros, al inicio de nuestra gestión, armamos una mesa de diálogo. Que no nos cortaron el Metrobus fue un hito. Luego nos dejaban carriles libres de circulación. Complicaba el tránsito, pero no cortaban todo. Hoy retrocedimos, lamentablemente. Y muchas de las organizaciones que cortan son afines al Gobierno nacional”, expresó el nuevo ministro de Justicia y Seguridad porteño.Aunque reconoce que “no hay un desborde”, D’Alessandro admite que la afectación de la economía que produjo el “parate” por la pandemia y sus consecuencias sociales hizo que volviera a ponerse el foco en la ocupación del espacio público.Ante eso, repite, la fórmula debe ser el abordaje multidimensional de la seguridad. “Queremos garantizar la presencia del Estado en la Ciudad. Me imagino bajando los delitos y dándole a la gente lo que se merece, que es el derecho a la libertad. Nosotros queremos terminar con la vulneración de los derechos y generar una ciudad que sea segura”, concluyó.Algunos datosSegún la información oficial, los delitos en la Ciudad están en los niveles más bajos de los últimos 26 años.En lo relativo a los homicidios dolosos, 2020 fue el segundo mejor año en cuanto a tasa cada 100.000 habitantes (4,03), apenas por encima de los guarismos de 2019 (3,32), cuando se registró el índice más bajo desde 1995.La cifra de robos es la más baja desde el año 2000, con un descenso superior al 60% en comparación con 2008, cuando se registró la mayor cantidad.Los secuestros bajaron más del 90%, al igual que los robos de autos, cifra que cayó 90% con relación al año 2002: desde entonces, pasó de 6667 a 658.El robo en la modalidad “motochorros” bajó un 60% con respecto a 2019. Con relación a 2018, la baja fue del 67 por ciento.

Fuente: La Nación

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Aunque, en privado, admite que “en política las cosas no se merecen”, siente que casi seis años como encargado operativo de la seguridad porteña en los hechos lo validan para, ahora sí, tomar las riendas como ministro de Justicia y Seguridad de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Marcelo Silvio D’Alessandro subió un escalón y, a los 46 años, asumió el cargo que dejó vacante el vicejefe de gobierno, Diego Santilli, quien renunció para abocarse de lleno a la campaña como precandidato a diputado nacional del PRO en la provincia de Buenos Aires.Tiene, ahora, el mando del timón para conducir el barco de la administración de la seguridad y la justicia, con el rumbo fijado en diciembre de 2023, cuando se cumplirá el segundo mandato de Horacio Rodríguez Larreta al frente del Poder Ejecutivo en la Ciudad. Y desde ese puesto encarará la misión de sostener la estrategia de prevención de delitos basada en el esquema de policía de cercanía y de utilización de herramientas tecnológicas, pero también la de avanzar en la complementación con la Justicia y la de profundizar vasos comunicantes con los vecinos, para que tengan participación activa en la construcción ciudadana de la seguridad y del uso del espacio público, el “metro cuadrado” de cada uno. Al respecto, se traza un desafío: “Quiero seguir bajando la cifra de delitos para darle a la gente lo que se merece, que es el derecho a la libertad y a tener una Ciudad segura”.Sabe que deberá trabajar en un contexto en el que, además, tendrá duras luchas políticas con la Nación, con la que actualmente tiene abiertos dos frentes de conflicto, ambos judicializados: la quita de los fondos de la coparticipación que la Ciudad había recibido durante el gobierno de Mauricio Macri por el traspaso de la Superintendencia de Seguridad Metropolitana de la Federal (que D’Alessandro estima hoy en $65.000 millones, que dice que les fueron quitados “de manera discrecional”) y el cepo que el Servicio Penitenciario Federal (SPF) impuso a la recepción de detenidos por las fuerzas porteñas, que hoy suman 700, hacinados en alcaidías y comisarías porteñas.A eso se suma, además, la parálisis de la transferencia de competencias penales y funciones judiciales. Al respecto, en un reportaje con LA NACION D’Alessandro expresó su deseo es que “se cumpla con la manda constitucional” y se traspase la Justicia nacional con asiento en la Capital “con fondos, como debe ser”, y que, eventualmente, se le dé a la Ciudad la posibilidad de nombrar fiscales para completar los cargos actualmente vacantes, lo que permitiría robustecer el sistema acusatorio vigente en territorio porteño.-¿Qué impronta le quiere dar a su gestión como ministro?-La continuidad a lo hecho por Diego Santilli es fundamental. El puso la proa en una dirección bien definida y queremos seguir en ese camino. Horacio Rodríguez Larreta y él tomaron la decisión de firmar el traspaso [de parte de la Policía Federal a la órbita de la Ciudad] y trazar el camino. Creamos una policía y pusimos en marcha el Plan Integral de Seguridad. Tenemos 19.500 policías en la calle, 10.000 cámaras de vigilancia y el Anillo Digital. Como ejemplo, bajamos el delito de motochorros en un 60% y el robo de autos en un 90%. Tiene que ver con la planificación. Así le cambiamos la vida a la gente, y eso es gratificante.-¿Cómo se logró?- Nosotros recibimos una porción de la Policía Federal [la Superintendencia de Seguridad Metropolitana] que estaba organizada en jurisdicciones. Así tenían que, por ejemplo, en el microcentro había ocho comisarías y en la zona sur, pocos efectivos para un vasto territorio. Lo mismo con la Justicia, que está dividida en circunscripciones que no coinciden con la traza de las comunas. Nosotros modificamos el abordaje y creamos 15 comisarías comunales, con todos los servicios (investigaciones, científica), planificamos el despliegue según la demografía, los movimientos de personas (a la Capital entran cada día 4 millones, además de los 3 que viven aquí) y el mapa del delito. Organizamos los despliegues con georreferenciación, apostando a la prevención y a la cercanía.Consolidamos una policía con arraigo, de proximidad con el vecino; una policía moderna, que cuenta con tecnología y una formación y capacitación acorde a una ciudad cosmopolita como la nuestra.–¿Qué les pide la gente?– Cuando hicimos el traspaso, en los barrios nos decían qué pasaba, pero también nos confiaban que no conocían al comisario. Nosotros impusimos los Foros de Participación Ciudadana y los programas de Comisaría Abierta, por los cuales el comisario de la zona y un funcionario del Ministerio reciben a la gente, escuchamos lo que nos dicen y nos piden, y damos explicaciones. Tenemos claro que la responsabilidad de la seguridad es nuestra, pero también es cierto que la seguridad se construye entre todos. Los vecinos aportan con sus denuncias, pero también contando lo que pasa en sus barrios.Tenemos que poner nuestro esfuerzo en preservar las áreas de convivencia, el “metro cuadrado” de cada uno. Y mantener el orden público. Le tenemos que dar respuestas al vecino. La Policía de la Ciudad tiene una de las mejores imágenes entre las fuerzas de seguridad del país. Si no es la mejor…–¿En qué área les falta avanzar?– Hay un cambio cultural que debemos seguir profundizando, para trasladarlo a la ciudadanía: el respeto al espacio público, el respeto a la ley, el uso del “metro cuadrado”. Debemos inculcarle a la gente la percepción de que la seguridad es una construcción colectiva.Hoy la seguridad se debe abordar desde una mirada multidimensional. Debemos entender que hay que trabajar sobre las causas de la inseguridad, y no solo sobre las consecuencias, que es cuando interviene el policía.–¿Cómo trabaja con la Justicia?–En cuanto a las competencias penales, hay tipos de delitos que fueron transferidos [para que los investiguen los fiscales de la Ciudad] y otros que asumimos por nuestra política de policía y de seguridad de cercanía. Por ejemplo, tomamos la responsabilidad de atacar el microtráfico y el narcomenudeo. Decomisamos miles de kilos de droga y ya cerramos 36 búnkeres. Y trabajamos muy bien con la Fiscalía General de la Ciudad, que creó una fiscalía temática.Creemos en la descentralización de la Justicia y apostamos la necesidad de que la gente pueda hacer las denuncias y facilitárselo para tener un mejor termómetro y mayor precisión en el mapa del delito. Antes se desalentaban las denuncias. Pero para nosotros son fundamentales para “blanquear la cifra negra de delitos”. Eliminamos esa discrecionalidad. Hoy tenemos un 0800, cabinas en las comisarías para hacer denuncias directamente ante la fiscalía, hay más fiscalías en las comunas. Tenemos un 80% de resolución de delitos en la Ciudad; eso nos permite reparar el daño a los damnificados; ahora, por ejemplo, estamos en una etapa en la que devolvemos celulares que fueron robados. Y no solo prevenimos, sino que atacamos la economía del delito, como hacemos con los laboratorios que desarman teléfonos móviles.–¿Y en cuanto al traspaso de la Justicia nacional a la Ciudad?–Nos reunimos con todos los actores del sector para prepararnos para la Justicia que debe tener la Ciudad. En cuanto al traspaso de la Justicia nacional, debe venir con los fondos para su funcionamiento. Por ejemplo: si hoy nos pasan la competencia para juzgar robos y hurtos, colapsa la Justicia de la Ciudad.Nosotros tenemos un sistema acusatorio. ¿La Justicia nacional actual es adecuada para perseguir los delitos que hoy tenemos? ¿Qué Justicia necesitamos? En la Justicia nacional hay muchas fiscalías vacantes. Si me dejaran elegir, nombraría más fiscales que jueces.Alcaidías superpobladasEl traspaso de la Justicia nacional con asiento en la Capital es una historia compleja, con múltiples actores, entre los cuales los más reacios a convertirse en magistrados “locales” son, precisamente, la mayoría de los jueces y fiscales del Poder Judicial de la Nación que intervienen en asuntos que ocurren en territorio porteño.Esa puja obtura, al menos por ahora, una pelea que, en cambio, ya se desarrolla en otros dos campos y enfrenta a la Ciudad y a la Nación. Uno de ellos es, además de la discusión por el monto de fondos coparticipables con el cual el Gobierno federal debe financiar el servicio de seguridad transferido con el traspaso de parte de los efectivos y los bienes de la Policía Federal, la labor de las fuerzas federales en territorio porteño. El otro conflicto es más reciente, y recrudeció durante la pandemia: se refiere al alojamiento de personas arrestadas por efectivos de la Policía de la Ciudad, que hoy atestan las celdas de las alcaidías y de las comisarías porteñas porque el SPF ha cerrado casi al mínimo el grifo de la admisión de nuevos detenidos en las cárceles federales.Eso, sostiene D’Alessandro, resiente el servicio de seguridad en la Ciudad: requiere destinar, para el cuidado y traslado de detenidos, a efectivos antes abocados a la prevención en las calles. Y exige, además, una adecuación en los servicios de formación del instituto policial, dado que esa no es “una materia” de la currícula de la fuerza porteña.“Hoy tenemos un déficit de recursos. En alcaidías y comisarías tenemos 700 detenidos, presos que deberían ser alojados por el Servicio Penitenciario Federal. Esto es muy grave. El Ministerio Público de la Defensa interpuso un hábeas corpus, en trámite ante la jueza Carla Cavalieri. La Justicia ordenó a la Nación que acepte el traslado de detenidos de alcaidías y comisarías a las cárceles, pero María Laura Garrigós de Rébori [la ex camarista y actual interventora en el SPF] no cumplió. Nosotros ya presentamos una denuncia penal en el fuero federal, que tramita en el juzgado de Sebastián Casanello”, dijo D’Alessandro a LA NACION.“Nos dicen que somos ‘demasiado punitivistas’. Pero no son personas que detenemos nosotros porque sí: se trata de imputados por delitos cuyas detenciones son dispuestas por jueces nacionales, por delitos que en general no son de la Justicia de la Ciudad. Al principio de la pandemia teníamos claro que había que cumplir protocolos y que había una demora que tenía por objetivo no contagiar el Covid en las cárceles. Entendemos las complejidades, pero afirmamos que no puede ser la solución trasladarle el problema a la Ciudad. Nosotros tuvimos que adaptar el instituto para capacitar al personal para cuidar a presos y tuvimos que destinar a los traslados móviles que antes estaban abocados a la prevención”, precisó el ministro.El otro punto en el que todavía persisten rispideces se da en los barrios de emergencia. Hasta principios de este año, las fuerzas federales mantenían sus despliegues en las villas principales de la Ciudad y en la zona periportuaria. Hace tres meses, la Prefectura se retiró de las calles de Puerto Madero, donde mantenía el servicio de prevención. Todavía la Gendarmería está en una parte de la villa 1-11-14.Las villas -además de los conflictos intrafamiliares, que se exacerbaron durante la pandemia- son las que aportan la mayor cantidad de homicidios dolosos, quizás el único delito que esta amesetado en la Ciudad. También persisten, en esos enclaves, las actividades de algunas bandas importantes de narcotraficantes. El caso más reciente -y de mayor impacto en la opinión pública- fue el de Dumbo, el capo narco peruano que dominaba a sangre y fuego sus actividades criminales y diseminaba el terror en el Barrio Mugica, de Villa Lugano. A pesar de ser prácticamente el enemigo público número uno, ese narco está, hoy, prófugo.“Allí ahora estamos trabajando con los dispositivos de Barrios Seguros”, explica D’Alessandro, que vuelve a poner sobre la mesa, en la conversación con LA NACION, la cuestión del respeto a la legalidad y a las reglas de conducta.“Una sociedad que pretende ser normal debe tener reglas de conducta. Hay que trabajar sobre una ley penal juvenil, ya que los menores que delinquen no deben estar sometidos al mismo régimen que un adulto, pero sí deben enfrentar las consecuencias de sus actos”.Otro foco de atención de la gestión, sostiene D´Alessandro, es la convivencia y el orden público, en especial, en lo relativo a las manifestaciones sociales. “Las marchas son un tema. No es lo mismo manejar una situación con 700 manifestantes que con 15.000. Y no podemos transformar una demanda social en una cuestión de seguridad. Nosotros, al inicio de nuestra gestión, armamos una mesa de diálogo. Que no nos cortaron el Metrobus fue un hito. Luego nos dejaban carriles libres de circulación. Complicaba el tránsito, pero no cortaban todo. Hoy retrocedimos, lamentablemente. Y muchas de las organizaciones que cortan son afines al Gobierno nacional”, expresó el nuevo ministro de Justicia y Seguridad porteño.Aunque reconoce que “no hay un desborde”, D’Alessandro admite que la afectación de la economía que produjo el “parate” por la pandemia y sus consecuencias sociales hizo que volviera a ponerse el foco en la ocupación del espacio público.Ante eso, repite, la fórmula debe ser el abordaje multidimensional de la seguridad. “Queremos garantizar la presencia del Estado en la Ciudad. Me imagino bajando los delitos y dándole a la gente lo que se merece, que es el derecho a la libertad. Nosotros queremos terminar con la vulneración de los derechos y generar una ciudad que sea segura”, concluyó.Algunos datosSegún la información oficial, los delitos en la Ciudad están en los niveles más bajos de los últimos 26 años.En lo relativo a los homicidios dolosos, 2020 fue el segundo mejor año en cuanto a tasa cada 100.000 habitantes (4,03), apenas por encima de los guarismos de 2019 (3,32), cuando se registró el índice más bajo desde 1995.La cifra de robos es la más baja desde el año 2000, con un descenso superior al 60% en comparación con 2008, cuando se registró la mayor cantidad.Los secuestros bajaron más del 90%, al igual que los robos de autos, cifra que cayó 90% con relación al año 2002: desde entonces, pasó de 6667 a 658.El robo en la modalidad “motochorros” bajó un 60% con respecto a 2019. Con relación a 2018, la baja fue del 67 por ciento.

Fuente: La Nación

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La pandemia de coronavirus lleva más de un año, y la Argentina atraviesa la segunda ola de contagios, que afecta en mayor o menor medida a todos los distritos del país. Al 11 de agosto en San Justo, Santa Fe, se registran 4393 casos de infectados desde el inicio de la pandemia.Con respecto al día anterior, se informaron 4 casos nuevos de coronavirus en San Justo, según lo detallado por las autoridades sanitarias. Y si se toma en cuenta los últimos siete días, se han detectado 80 casos de personas afectadas por Covid-19.A la fecha, en la provincia de Santa Fe, se registra un total de 456.111 infectados por coronavirus y 8.052 muertos, mientras que en todo el país se contabilizan 5.041.487 casos positivos, 4.691.523 pacientes recuperados y 108.165 muertos.Estas cifras surgen a partir de la base de datos abiertos del Ministerio de Salud de la Nación. Como la contabilización de casos por partido o departamento se realiza bajo el criterio de lugar de residencia que figura en el DNI del paciente, puede suceder que la persona no se encuentre en ese partido o departamento transcurriendo la enfermedad.El avance de la vacunación contra el Covid 19 en la ArgentinaA su vez, en el “Monitor Público de Vacunación” se indica que se distribuyeron 40.642.064 dosis. De ese total, 34.993.614 ya se aplicaron: 26.201.942 personas recibieron una sola dosis y 8.791.672 completaron el proceso de vacunación.* Esta nota fue confeccionada a partir de la base de datos abiertos del Ministerio de Salud nacional. Por favor, en caso de encontrar algún error o sugerencia, enviar un correo a: lndata@lanacion.com.ar.

Fuente: La Nación

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La pandemia de coronavirus lleva más de un año, y la Argentina atraviesa la segunda ola de contagios, que afecta en mayor o menor medida a todos los distritos del país. Al 11 de agosto en San Jerónimo, Santa Fe, se registran 9623 casos de infectados desde el inicio de la pandemia.Con respecto al día anterior, se informaron 9 casos nuevos de coronavirus en San Jerónimo, según lo detallado por las autoridades sanitarias. Y si se toma en cuenta los últimos siete días, se han detectado 134 casos de personas afectadas por Covid-19.A la fecha, en la provincia de Santa Fe, se registra un total de 456.111 infectados por coronavirus y 8.052 muertos, mientras que en todo el país se contabilizan 5.041.487 casos positivos, 4.691.523 pacientes recuperados y 108.165 muertos.Estas cifras surgen a partir de la base de datos abiertos del Ministerio de Salud de la Nación. Como la contabilización de casos por partido o departamento se realiza bajo el criterio de lugar de residencia que figura en el DNI del paciente, puede suceder que la persona no se encuentre en ese partido o departamento transcurriendo la enfermedad.El avance de la vacunación contra el Covid 19 en la ArgentinaA su vez, en el “Monitor Público de Vacunación” se indica que se distribuyeron 40.642.064 dosis. De ese total, 34.993.614 ya se aplicaron: 26.201.942 personas recibieron una sola dosis y 8.791.672 completaron el proceso de vacunación.* Esta nota fue confeccionada a partir de la base de datos abiertos del Ministerio de Salud nacional. Por favor, en caso de encontrar algún error o sugerencia, enviar un correo a: lndata@lanacion.com.ar.

Fuente: La Nación

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