Spot radialUn spot radial de campaña oficialista reproduce a un ciudadano que dice: “Cuando termine la pandemia, voy a ir a visitar a mi abuela…”. Qué gracioso y patético a la vez. Mientras algunos aún hoy se cuidan de circular, otros no se han privado en el peor momento de mantener reuniones (aunque “oficiales”) desoyendo decretos que emanaban de su propio puño y letra. Solo en la Argentina.Gastón Maizteguigmaiztegui@gmail.comBibliotecasLA NACION dio cuenta de la reapertura de la Biblioteca del Congreso y se agotaron los turnos. ¿Cuándo van a estar reabiertas todas las bibliotecas públicas dependientes del gobierno de la ciudad de Buenos Aires?Hugo PeriniDNI 10.224.705Zona liberadaLa exministra de Seguridad de la Nación Patricia Bullrich visitó recientemente el aeropuerto de Tartagal, ciudad fronteriza ubicada en Salta, a pocos kilómetros de Bolivia y Paraguay. Allí señaló que durante su gestión la Fuerza Aérea había instalado un radar especial para detectar aviones del narcotráfico, con una inversión millonaria que hizo Invap, y también había una base de aviones de la Fuerza Aérea para la intercepción de aviones del narcotráfico. Como se muestra en un video, el hangar ahora está vacío y el radar, apagado y sin funcionar, por lo que nuestras fronteras quedan como zona liberada y a merced de los aviones del narcotráfico, que se desplazan libremente. El funcionario que ordenó estas medidas debería ser investigado por sus superiores y, como mínimo, denunciado penalmente por incumplimiento de los deberes de funcionario público.Ricardo E. FríasDNI 4.362.046Atentado de 1975El coronel (R) Florencio Olmos debería informarse adecuadamente antes de emitir una acusación temeraria contra un ciudadano, y disculparse por su error luego de contar con los datos reales, que pueden ser fácilmente confirmados con una simple visita a la hemeroteca. El atentado del que hace responsable a Jorge Taiana tuvo lugar el 4 de julio de 1975, y no el 4 de junio, como sostuvo erradamente en su carta. Resulta importante recalcarlo porque sucedió días después de que Taiana fue detenido con su esposa por fuerzas de seguridad. La noticia de la detención fue publicada en la nacion el 29 de junio de ese mismo año, y se señaló que se había producido en la madrugada del 27 de junio, por personal de la Superintendencia de Seguridad Federal.Sergio StradoliniDNI 16.978.246La inflaciónEl ministro de Economía, Martín Guzmán, dijo que la inflación es un fenómeno de responsabilidad colectiva y no solo del Estado. Me pregunto cuál es mi cuotaparte de responsabilidad de este flagelo crónico que devora nuestro devaluado peso. ¿Qué culpa tenemos nosotros, los ciudadanos de a pie, que hacemos malabares para llegar no ya a fin de mes, sino con suerte a mediados? ¿También nos tenemos que hacer cargo de esto?No solo nos reta el Presidente a diario, sino que ahora parece que en cada hogar hubiera una máquina de hacer billetes funcionando las 24 horas, y disparando la inflación por las nubes. Por favor, que cada uno se haga cargo de lo que le toque. Tirar la pelota afuera no es “fair play”. Seamos adultos.Irene BianchiDNI 6.688.332MalvinasEn estos días se han producido públicamente diferencias en la apreciación sobre la soberanía de las Malvinas, tratando de incorporar las opiniones al enfrentamiento político. Cuando algunos políticos o escritores expresaron que “son territorio británico”, creo que no han hecho otra cosa que reconocer la realidad y no como una adhesión al derecho de Inglaterra a su soberanía. Por otra parte, es necesario diferenciar la controversia legal entre ambos países con la situación actual después de haber vivido y sufrido una guerra que dejó muchas heridas abiertas. En ocasión de haber escrito el libro La fragata Heroína, primer barco de bandera argentina que declaró nuestra soberanía en las islas, he tenido que revisar los acontecimientos posteriores, y saqué la conclusión de que ambas partes tienen sus razones, pero esa es mi posición como historiador, no como argentino que desde que comencé al colegio me dijeron lo que dicen los manuales. Sostengo que a nivel internacional la Argentina tiene que hacer valer los derechos que sustenta, pero no a convertir una historia incierta en argumentos políticos. Para terminar, se me ocurre pensar qué pasaría si se propusiera que los países europeos volvieran a tener soberanía sobre los territorios que poseían a principios del siglo XIX. Suena a un disparate.Jorge Federico LimaDNI 4.280.330DudaMi esposa y yo tenemos más de 80 años. Soy ciudadano de los Estados Unidos y residente legal de la Argentina. Mi esposa es ciudadana argentina y residente legal de los Estados Unidos. Ambos estamos atrapados en el bloqueo del virus Corona y vivimos en Buenos Aires. El sitio web de la embajada de los Estados Unidos establece que los ciudadanos estadounidenses en el extranjero deben seguir las políticas de los países para obtener vacunas contra el coronavirus. Ambos tuvimos la primera inyección de la vacuna Sputnik V en marzo de este año, pero la segunda aún no está disponible en la Argentina.Si mi esposa o yo estamos expuestos al virus, o si alguno de nosotros muere a causa del virus, ¿contra quién debería nuestra familia entablar demandas por homicidio culposo? ¿El gobierno de la Argentina o el gobierno de Estados Unidos, o ambos, ya que ambos gobiernos no hubieran podido proteger a sus ciudadanos?Thomas ReeseDNI 95.810.700En la Red FacebookMessi en el PSG“Ojalá brilles. ¡Te lo merecés Lio!”- Graciela Fandi“Grande”- Graciela Mabel“Los del Barca lo van a lamentar… Messi por siempre, no me interesa el Barcelona… él es único en donde quiera que esté”- María Torrondell“Éxitos, genio”- Amanda GerstnerLos textos destinados a esta sección no deben exceder las 15 líneas o los 1100 caracteres. Debe constar el nombre del remitente, firma, domicilio, teléfono y número de documento. Por razones de espacio y de estilo, LA NACION podrá seleccionar el material y editarlo. Los mensajes deben enviarse a: cartas@lanacion.com.ar o a la dirección: Av. Del Libertador 101, Vicente López (B1638BEA)

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Para ser exitoso en el campo de las relaciones internacionales se necesita, entre otros elementos, tener una visión clara y puntos de apoyo conceptuales que puedan dar coherencia y respaldo a la estrategia utilizada para alcanzar esa visión. En el caso del gobierno de Alberto Fernández se logran percibir algunos elementos de la visión que se persigue. Aunque también se observa que el camino adoptado parece oscilar entre una ideología borrosa y un pragmatismo forzado por las duras realidades que se enfrentan.En términos de visión, el Gobierno ha optado por no procurar una diversificación equilibrada, inclinándose hacia los regímenes autoritarios como China y Rusia en lo político, económico y tecnológico, pero sin confrontar con las potencias establecidas. En el exterior próximo, el Gobierno se ha distanciado de dos socios estratégicos –Brasil y Chile– y ha buscado promover una particular y borrosa visión de la democracia en el continente americano. Esto quedó claro cuando Fernández le expresó al expresidente brasileño Lula da Silva que se sentía solo en esta empresa y que ya que no tenía a Néstor Kirchner, a Evo Morales ni a Hugo Chávez –entre otros– para ayudarlo. Esta borrosa visión incluye afirmaciones grandilocuentes, como “es hora de entender que el capitalismo no ha dado buenos resultados”, que no pueden ser tomadas en serio, más allá de las fallas que el sistema capitalista muestre a nivel local e internacional. Con el objetivo de promover esta particular y borrosa visión democrática en el continente, Fernández ha procurado formar un eje Buenos Aires-Ciudad de México con Andrés Manuel López Obrador, sin darse cuenta de que, más allá de las aparentes similitudes ideológicas del presidente mexicano, la economía de su país está sumamente integrada a la de Estados Unidos, lo que limita sus grados de interés y autonomía a nivel regional.La influencia de una borrosa ideología se ha notado en el accionar de la diplomacia argentina en el entorno latinoamericano, demandando en términos de libertades y derechos humanos a ciertos gobiernos lo que no ha demandado a otros. Fernández expresó abiertamente “que cese la violencia institucional” en Colombia, en reacción a protestas populares. Pero ante las recientes demostraciones de indignación popular contra el gobierno castrista, afirmó primero no saber “lo que está pasando en Cuba”, para luego no condenar actos de represión del régimen cubano. En el caso de Venezuela, se abstuvo de condenar al régimen de Maduro, hasta que la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, encabezada por Michelle Bachelet, condenó violaciones en ese país, posición que la Argentina se vio forzada a apoyar. En el caso de Nicaragua, la Argentina se abstuvo de votar una moción en la OEA en contra del gobierno por el encarcelamiento de 13 periodistas. Probablemente solo los dictámenes provenientes de la ONU fuercen al gobierno argentino a manifestarse contra Cuba o Nicaragua. Pero en el proceso se tiende a “descapitalizar”, como afirma el profesor Roberto Russell, uno de los pocos baluartes de la política exterior argentina: la defensa de los derechos humanos.El Gobierno demostró su inclinación a trabajar con Rusia y China ante la pandemia del Covid-19, y logró una sorpresiva y rápida provisión de la primera dosis de la vacuna rusa Sputnik V –aunque no de la segunda–, y un progresivo suministro de la vacuna china Sinopharm. Sin embargo, el Gobierno desaprovechó la utilización en forma muy temprana de más de 12 millones de vacunas de Pfizer, impulsado por una mezcla de razones ideológicas con ambiciones privadas, ambas insensibles al peligro público. Desoyendo además la famosa frase del pragmático líder chino Deng Xiaoping: “No importa de qué color sea el gato, lo importante es que cace ratones”. Frase aplicable a las vacunas occidentales. Al firmar un decreto dramáticamente tardío para aprobar la importación de vacunas norteamericanas –y aprovechar una donación de 3,5 millones de dosis desde EE.UU.–, el Presidente recibió la critica del jefe de la bancada oficialista en la Cámara de Diputados, Máximo Kirchner, quien lo acusó de arrodillarse ante los laboratorios extranjeros. En realidad, un pragmatismo forzado había llevado a Fernández a arrodillarse ante los más de 100.000 argentinos muertos. Kirchner también debería hacerlo, dado que según estudios del Conicet, 30 a 40.000 de estos muertos se deben al atraso en la llegada de vacunas. Esto pudo haber sido evitado aprobando justamente en la Cámara de Diputados la importación de vacunas de Pfizer en un principio, o asegurando una mayor y más rápida provisión de vacunas de AstraZeneca.Parte de estos problemas se explican por la similitud entre el presidente Fernández y el emperador romano Justiniano al momento de elegir sus ministros. Según el historiador Edward Gibbon: “Pocos eran promovidos por sus victorias, y no siempre eran elegidos por su talento”.La oscilación entre una ideología borrosa y el pragmatismo forzado se observa también en la manera en que se trata el serio desafío de la evolución del Mercosur. Un problema cuyo origen es de responsabilidad compartida con la clase dirigente argentina en general. La Cancillería comenzó atrincherándose detrás del argumento del consenso para no innovar en dos temas que han convertido al Mercosur en una estructura proteccionista pero inservible para la inserción internacional de varios sectores del aparato productivo argentino –en particular, de ciertos segmentos industriales–. El primero es el arancel externo común (ACE), sumamente elevado desde hace más de 30 años. Pero la Cancillería ya se ha visto forzada a discutir su reducción, dada la férrea voluntad del gobierno brasileño de hacerlo, y de salir a competir internacionalmente en la mayoría de sus sectores productivos. En esencia, esta encrucijada es el resultado de una notable y permanente falta de una visión compartida y sustentable de desarrollo de parte de la dirigencia argentina, y de la poca voluntad en concebirla. El segundo aspecto, ligado intrínsecamente a la posibilidad de poder realmente competir a nivel global, es negociar más acuerdos comerciales, algo solicitado por Uruguay, pero también forzado por Brasil. Otra vez, una ideología borrosa, con exagerados componentes proteccionistas, se ve forzada a ceder ante la dura realidad, en este caso económica.ßEspecialista en relaciones internacionales; miembro consultor de CARI y de Cippec

Fuente: La Nación

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Para ser exitoso en el campo de las relaciones internacionales se necesita, entre otros elementos, tener una visión clara y puntos de apoyo conceptuales que puedan dar coherencia y respaldo a la estrategia utilizada para alcanzar esa visión. En el caso del gobierno de Alberto Fernández se logran percibir algunos elementos de la visión que se persigue. Aunque también se observa que el camino adoptado parece oscilar entre una ideología borrosa y un pragmatismo forzado por las duras realidades que se enfrentan.En términos de visión, el Gobierno ha optado por no procurar una diversificación equilibrada, inclinándose hacia los regímenes autoritarios como China y Rusia en lo político, económico y tecnológico, pero sin confrontar con las potencias establecidas. En el exterior próximo, el Gobierno se ha distanciado de dos socios estratégicos –Brasil y Chile– y ha buscado promover una particular y borrosa visión de la democracia en el continente americano. Esto quedó claro cuando Fernández le expresó al expresidente brasileño Lula da Silva que se sentía solo en esta empresa y que ya que no tenía a Néstor Kirchner, a Evo Morales ni a Hugo Chávez –entre otros– para ayudarlo. Esta borrosa visión incluye afirmaciones grandilocuentes, como “es hora de entender que el capitalismo no ha dado buenos resultados”, que no pueden ser tomadas en serio, más allá de las fallas que el sistema capitalista muestre a nivel local e internacional. Con el objetivo de promover esta particular y borrosa visión democrática en el continente, Fernández ha procurado formar un eje Buenos Aires-Ciudad de México con Andrés Manuel López Obrador, sin darse cuenta de que, más allá de las aparentes similitudes ideológicas del presidente mexicano, la economía de su país está sumamente integrada a la de Estados Unidos, lo que limita sus grados de interés y autonomía a nivel regional.La influencia de una borrosa ideología se ha notado en el accionar de la diplomacia argentina en el entorno latinoamericano, demandando en términos de libertades y derechos humanos a ciertos gobiernos lo que no ha demandado a otros. Fernández expresó abiertamente “que cese la violencia institucional” en Colombia, en reacción a protestas populares. Pero ante las recientes demostraciones de indignación popular contra el gobierno castrista, afirmó primero no saber “lo que está pasando en Cuba”, para luego no condenar actos de represión del régimen cubano. En el caso de Venezuela, se abstuvo de condenar al régimen de Maduro, hasta que la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, encabezada por Michelle Bachelet, condenó violaciones en ese país, posición que la Argentina se vio forzada a apoyar. En el caso de Nicaragua, la Argentina se abstuvo de votar una moción en la OEA en contra del gobierno por el encarcelamiento de 13 periodistas. Probablemente solo los dictámenes provenientes de la ONU fuercen al gobierno argentino a manifestarse contra Cuba o Nicaragua. Pero en el proceso se tiende a “descapitalizar”, como afirma el profesor Roberto Russell, uno de los pocos baluartes de la política exterior argentina: la defensa de los derechos humanos.El Gobierno demostró su inclinación a trabajar con Rusia y China ante la pandemia del Covid-19, y logró una sorpresiva y rápida provisión de la primera dosis de la vacuna rusa Sputnik V –aunque no de la segunda–, y un progresivo suministro de la vacuna china Sinopharm. Sin embargo, el Gobierno desaprovechó la utilización en forma muy temprana de más de 12 millones de vacunas de Pfizer, impulsado por una mezcla de razones ideológicas con ambiciones privadas, ambas insensibles al peligro público. Desoyendo además la famosa frase del pragmático líder chino Deng Xiaoping: “No importa de qué color sea el gato, lo importante es que cace ratones”. Frase aplicable a las vacunas occidentales. Al firmar un decreto dramáticamente tardío para aprobar la importación de vacunas norteamericanas –y aprovechar una donación de 3,5 millones de dosis desde EE.UU.–, el Presidente recibió la critica del jefe de la bancada oficialista en la Cámara de Diputados, Máximo Kirchner, quien lo acusó de arrodillarse ante los laboratorios extranjeros. En realidad, un pragmatismo forzado había llevado a Fernández a arrodillarse ante los más de 100.000 argentinos muertos. Kirchner también debería hacerlo, dado que según estudios del Conicet, 30 a 40.000 de estos muertos se deben al atraso en la llegada de vacunas. Esto pudo haber sido evitado aprobando justamente en la Cámara de Diputados la importación de vacunas de Pfizer en un principio, o asegurando una mayor y más rápida provisión de vacunas de AstraZeneca.Parte de estos problemas se explican por la similitud entre el presidente Fernández y el emperador romano Justiniano al momento de elegir sus ministros. Según el historiador Edward Gibbon: “Pocos eran promovidos por sus victorias, y no siempre eran elegidos por su talento”.La oscilación entre una ideología borrosa y el pragmatismo forzado se observa también en la manera en que se trata el serio desafío de la evolución del Mercosur. Un problema cuyo origen es de responsabilidad compartida con la clase dirigente argentina en general. La Cancillería comenzó atrincherándose detrás del argumento del consenso para no innovar en dos temas que han convertido al Mercosur en una estructura proteccionista pero inservible para la inserción internacional de varios sectores del aparato productivo argentino –en particular, de ciertos segmentos industriales–. El primero es el arancel externo común (ACE), sumamente elevado desde hace más de 30 años. Pero la Cancillería ya se ha visto forzada a discutir su reducción, dada la férrea voluntad del gobierno brasileño de hacerlo, y de salir a competir internacionalmente en la mayoría de sus sectores productivos. En esencia, esta encrucijada es el resultado de una notable y permanente falta de una visión compartida y sustentable de desarrollo de parte de la dirigencia argentina, y de la poca voluntad en concebirla. El segundo aspecto, ligado intrínsecamente a la posibilidad de poder realmente competir a nivel global, es negociar más acuerdos comerciales, algo solicitado por Uruguay, pero también forzado por Brasil. Otra vez, una ideología borrosa, con exagerados componentes proteccionistas, se ve forzada a ceder ante la dura realidad, en este caso económica.ßEspecialista en relaciones internacionales; miembro consultor de CARI y de Cippec

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Para ser exitoso en el campo de las relaciones internacionales se necesita, entre otros elementos, tener una visión clara y puntos de apoyo conceptuales que puedan dar coherencia y respaldo a la estrategia utilizada para alcanzar esa visión. En el caso del gobierno de Alberto Fernández se logran percibir algunos elementos de la visión que se persigue. Aunque también se observa que el camino adoptado parece oscilar entre una ideología borrosa y un pragmatismo forzado por las duras realidades que se enfrentan.En términos de visión, el Gobierno ha optado por no procurar una diversificación equilibrada, inclinándose hacia los regímenes autoritarios como China y Rusia en lo político, económico y tecnológico, pero sin confrontar con las potencias establecidas. En el exterior próximo, el Gobierno se ha distanciado de dos socios estratégicos –Brasil y Chile– y ha buscado promover una particular y borrosa visión de la democracia en el continente americano. Esto quedó claro cuando Fernández le expresó al expresidente brasileño Lula da Silva que se sentía solo en esta empresa y que ya que no tenía a Néstor Kirchner, a Evo Morales ni a Hugo Chávez –entre otros– para ayudarlo. Esta borrosa visión incluye afirmaciones grandilocuentes, como “es hora de entender que el capitalismo no ha dado buenos resultados”, que no pueden ser tomadas en serio, más allá de las fallas que el sistema capitalista muestre a nivel local e internacional. Con el objetivo de promover esta particular y borrosa visión democrática en el continente, Fernández ha procurado formar un eje Buenos Aires-Ciudad de México con Andrés Manuel López Obrador, sin darse cuenta de que, más allá de las aparentes similitudes ideológicas del presidente mexicano, la economía de su país está sumamente integrada a la de Estados Unidos, lo que limita sus grados de interés y autonomía a nivel regional.La influencia de una borrosa ideología se ha notado en el accionar de la diplomacia argentina en el entorno latinoamericano, demandando en términos de libertades y derechos humanos a ciertos gobiernos lo que no ha demandado a otros. Fernández expresó abiertamente “que cese la violencia institucional” en Colombia, en reacción a protestas populares. Pero ante las recientes demostraciones de indignación popular contra el gobierno castrista, afirmó primero no saber “lo que está pasando en Cuba”, para luego no condenar actos de represión del régimen cubano. En el caso de Venezuela, se abstuvo de condenar al régimen de Maduro, hasta que la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, encabezada por Michelle Bachelet, condenó violaciones en ese país, posición que la Argentina se vio forzada a apoyar. En el caso de Nicaragua, la Argentina se abstuvo de votar una moción en la OEA en contra del gobierno por el encarcelamiento de 13 periodistas. Probablemente solo los dictámenes provenientes de la ONU fuercen al gobierno argentino a manifestarse contra Cuba o Nicaragua. Pero en el proceso se tiende a “descapitalizar”, como afirma el profesor Roberto Russell, uno de los pocos baluartes de la política exterior argentina: la defensa de los derechos humanos.El Gobierno demostró su inclinación a trabajar con Rusia y China ante la pandemia del Covid-19, y logró una sorpresiva y rápida provisión de la primera dosis de la vacuna rusa Sputnik V –aunque no de la segunda–, y un progresivo suministro de la vacuna china Sinopharm. Sin embargo, el Gobierno desaprovechó la utilización en forma muy temprana de más de 12 millones de vacunas de Pfizer, impulsado por una mezcla de razones ideológicas con ambiciones privadas, ambas insensibles al peligro público. Desoyendo además la famosa frase del pragmático líder chino Deng Xiaoping: “No importa de qué color sea el gato, lo importante es que cace ratones”. Frase aplicable a las vacunas occidentales. Al firmar un decreto dramáticamente tardío para aprobar la importación de vacunas norteamericanas –y aprovechar una donación de 3,5 millones de dosis desde EE.UU.–, el Presidente recibió la critica del jefe de la bancada oficialista en la Cámara de Diputados, Máximo Kirchner, quien lo acusó de arrodillarse ante los laboratorios extranjeros. En realidad, un pragmatismo forzado había llevado a Fernández a arrodillarse ante los más de 100.000 argentinos muertos. Kirchner también debería hacerlo, dado que según estudios del Conicet, 30 a 40.000 de estos muertos se deben al atraso en la llegada de vacunas. Esto pudo haber sido evitado aprobando justamente en la Cámara de Diputados la importación de vacunas de Pfizer en un principio, o asegurando una mayor y más rápida provisión de vacunas de AstraZeneca.Parte de estos problemas se explican por la similitud entre el presidente Fernández y el emperador romano Justiniano al momento de elegir sus ministros. Según el historiador Edward Gibbon: “Pocos eran promovidos por sus victorias, y no siempre eran elegidos por su talento”.La oscilación entre una ideología borrosa y el pragmatismo forzado se observa también en la manera en que se trata el serio desafío de la evolución del Mercosur. Un problema cuyo origen es de responsabilidad compartida con la clase dirigente argentina en general. La Cancillería comenzó atrincherándose detrás del argumento del consenso para no innovar en dos temas que han convertido al Mercosur en una estructura proteccionista pero inservible para la inserción internacional de varios sectores del aparato productivo argentino –en particular, de ciertos segmentos industriales–. El primero es el arancel externo común (ACE), sumamente elevado desde hace más de 30 años. Pero la Cancillería ya se ha visto forzada a discutir su reducción, dada la férrea voluntad del gobierno brasileño de hacerlo, y de salir a competir internacionalmente en la mayoría de sus sectores productivos. En esencia, esta encrucijada es el resultado de una notable y permanente falta de una visión compartida y sustentable de desarrollo de parte de la dirigencia argentina, y de la poca voluntad en concebirla. El segundo aspecto, ligado intrínsecamente a la posibilidad de poder realmente competir a nivel global, es negociar más acuerdos comerciales, algo solicitado por Uruguay, pero también forzado por Brasil. Otra vez, una ideología borrosa, con exagerados componentes proteccionistas, se ve forzada a ceder ante la dura realidad, en este caso económica.ßEspecialista en relaciones internacionales; miembro consultor de CARI y de Cippec

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Para ser exitoso en el campo de las relaciones internacionales se necesita, entre otros elementos, tener una visión clara y puntos de apoyo conceptuales que puedan dar coherencia y respaldo a la estrategia utilizada para alcanzar esa visión. En el caso del gobierno de Alberto Fernández se logran percibir algunos elementos de la visión que se persigue. Aunque también se observa que el camino adoptado parece oscilar entre una ideología borrosa y un pragmatismo forzado por las duras realidades que se enfrentan.En términos de visión, el Gobierno ha optado por no procurar una diversificación equilibrada, inclinándose hacia los regímenes autoritarios como China y Rusia en lo político, económico y tecnológico, pero sin confrontar con las potencias establecidas. En el exterior próximo, el Gobierno se ha distanciado de dos socios estratégicos –Brasil y Chile– y ha buscado promover una particular y borrosa visión de la democracia en el continente americano. Esto quedó claro cuando Fernández le expresó al expresidente brasileño Lula da Silva que se sentía solo en esta empresa y que ya que no tenía a Néstor Kirchner, a Evo Morales ni a Hugo Chávez –entre otros– para ayudarlo. Esta borrosa visión incluye afirmaciones grandilocuentes, como “es hora de entender que el capitalismo no ha dado buenos resultados”, que no pueden ser tomadas en serio, más allá de las fallas que el sistema capitalista muestre a nivel local e internacional. Con el objetivo de promover esta particular y borrosa visión democrática en el continente, Fernández ha procurado formar un eje Buenos Aires-Ciudad de México con Andrés Manuel López Obrador, sin darse cuenta de que, más allá de las aparentes similitudes ideológicas del presidente mexicano, la economía de su país está sumamente integrada a la de Estados Unidos, lo que limita sus grados de interés y autonomía a nivel regional.La influencia de una borrosa ideología se ha notado en el accionar de la diplomacia argentina en el entorno latinoamericano, demandando en términos de libertades y derechos humanos a ciertos gobiernos lo que no ha demandado a otros. Fernández expresó abiertamente “que cese la violencia institucional” en Colombia, en reacción a protestas populares. Pero ante las recientes demostraciones de indignación popular contra el gobierno castrista, afirmó primero no saber “lo que está pasando en Cuba”, para luego no condenar actos de represión del régimen cubano. En el caso de Venezuela, se abstuvo de condenar al régimen de Maduro, hasta que la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, encabezada por Michelle Bachelet, condenó violaciones en ese país, posición que la Argentina se vio forzada a apoyar. En el caso de Nicaragua, la Argentina se abstuvo de votar una moción en la OEA en contra del gobierno por el encarcelamiento de 13 periodistas. Probablemente solo los dictámenes provenientes de la ONU fuercen al gobierno argentino a manifestarse contra Cuba o Nicaragua. Pero en el proceso se tiende a “descapitalizar”, como afirma el profesor Roberto Russell, uno de los pocos baluartes de la política exterior argentina: la defensa de los derechos humanos.El Gobierno demostró su inclinación a trabajar con Rusia y China ante la pandemia del Covid-19, y logró una sorpresiva y rápida provisión de la primera dosis de la vacuna rusa Sputnik V –aunque no de la segunda–, y un progresivo suministro de la vacuna china Sinopharm. Sin embargo, el Gobierno desaprovechó la utilización en forma muy temprana de más de 12 millones de vacunas de Pfizer, impulsado por una mezcla de razones ideológicas con ambiciones privadas, ambas insensibles al peligro público. Desoyendo además la famosa frase del pragmático líder chino Deng Xiaoping: “No importa de qué color sea el gato, lo importante es que cace ratones”. Frase aplicable a las vacunas occidentales. Al firmar un decreto dramáticamente tardío para aprobar la importación de vacunas norteamericanas –y aprovechar una donación de 3,5 millones de dosis desde EE.UU.–, el Presidente recibió la critica del jefe de la bancada oficialista en la Cámara de Diputados, Máximo Kirchner, quien lo acusó de arrodillarse ante los laboratorios extranjeros. En realidad, un pragmatismo forzado había llevado a Fernández a arrodillarse ante los más de 100.000 argentinos muertos. Kirchner también debería hacerlo, dado que según estudios del Conicet, 30 a 40.000 de estos muertos se deben al atraso en la llegada de vacunas. Esto pudo haber sido evitado aprobando justamente en la Cámara de Diputados la importación de vacunas de Pfizer en un principio, o asegurando una mayor y más rápida provisión de vacunas de AstraZeneca.Parte de estos problemas se explican por la similitud entre el presidente Fernández y el emperador romano Justiniano al momento de elegir sus ministros. Según el historiador Edward Gibbon: “Pocos eran promovidos por sus victorias, y no siempre eran elegidos por su talento”.La oscilación entre una ideología borrosa y el pragmatismo forzado se observa también en la manera en que se trata el serio desafío de la evolución del Mercosur. Un problema cuyo origen es de responsabilidad compartida con la clase dirigente argentina en general. La Cancillería comenzó atrincherándose detrás del argumento del consenso para no innovar en dos temas que han convertido al Mercosur en una estructura proteccionista pero inservible para la inserción internacional de varios sectores del aparato productivo argentino –en particular, de ciertos segmentos industriales–. El primero es el arancel externo común (ACE), sumamente elevado desde hace más de 30 años. Pero la Cancillería ya se ha visto forzada a discutir su reducción, dada la férrea voluntad del gobierno brasileño de hacerlo, y de salir a competir internacionalmente en la mayoría de sus sectores productivos. En esencia, esta encrucijada es el resultado de una notable y permanente falta de una visión compartida y sustentable de desarrollo de parte de la dirigencia argentina, y de la poca voluntad en concebirla. El segundo aspecto, ligado intrínsecamente a la posibilidad de poder realmente competir a nivel global, es negociar más acuerdos comerciales, algo solicitado por Uruguay, pero también forzado por Brasil. Otra vez, una ideología borrosa, con exagerados componentes proteccionistas, se ve forzada a ceder ante la dura realidad, en este caso económica.ßEspecialista en relaciones internacionales; miembro consultor de CARI y de Cippec

Fuente: La Nación

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Lionel Messi ya está en suelo parisino. El astro del fútbol habló con CNN tras su pase al Paris Saint-Germain y destacó allí que siente que está en el lugar “ideal” para ganar otra vez la UEFA Champions League: trofeo que él ya levantó cuatro veces. Imaginando ese torneo, también vislumbró un mano a mano entre PSG y su querido Barcelona; dijo que, si se da ese escenario, lo disfrutaría: “Sería extraño para mí si pasa, pero sería especial volver a casa con una camiseta diferente”.Después de estar 19 años en el club catalán, el rosarino dijo que le resulta “difícil expresar con palabras lo que tuvo que vivir esta semana”. “Fue realmente difícil lo que pasó con el Barcelona, despedirme después de estar toda mi vida en un solo lugar. Y después de tres días, sin olvidar lo sucedido, todo cambió”.Insólito. Van a rematar un club de barrio por una patada de hace 36 añosEn relación con ese punto, Messi confesó que “vivía con muchas dudas, nervios y expectativa” acerca de que sucedería entre él y el club en el que creció, aunque también destacó que tiene “mucha ilusión y ganas de empezar” este nuevo camino en PSG. “Fue una llegada realmente especial con la bienvenida de la gente que me recibió y que salió a la calle. Estoy muy emocionado de comenzar esta nueva era y estoy listo para comenzar mi nueva vida aquí en París”.Al reflexionar sobre sus objetivos en esta nueva etapa, dijo: “Conozco mi trayectoria y el objetivo que tiene este club. Luchando por ganar una Champions y estando cerca estos últimos años. Para mí, a nivel personal, me encantaría ganar otra Champions League, como he dicho en años anteriores, y creo que he llegado al lugar ideal, que está preparado para eso”.River – Atlético Mineiro: el Millonario y un duro examen en los cuartos de final de la Copa LibertadoresMessi señaló que con PSG tienen “los mismos objetivos”, y destacó los “jugadores impresionantes” que componen ese plantel. “El club tiene una de las mejores plantillas del mundo y, si Dios quiere, podemos lograr ese objetivo que tanto desea PSG. Lo quiero tanto y espero que podamos disfrutarlo también con la gente de París”, añadió al respecto. De todos modos, más adelante aclaró que eso se debe hacer “de forma relajada y yendo despacio”.Listo para emprender su camino en París, Messi contó que espera “disfrutar en el vestuario” junto a los jugadores con los que compartirá el equipo, principalmente junto a sus amigos a quienes destacó como de “los mejores del mundo”. En línea con lo anterior lanzó: “Me encantaría poder seguir ganando títulos y hacerlo aquí en Francia, para luchar por todo”.

Fuente: La Nación

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Lionel Messi ya está en suelo parisino. El astro del fútbol habló con CNN tras su pase al Paris Saint-Germain y destacó allí que siente que está en el lugar “ideal” para ganar otra vez la UEFA Champions League: trofeo que él ya levantó cuatro veces. Imaginando ese torneo, también vislumbró un mano a mano entre PSG y su querido Barcelona; dijo que, si se da ese escenario, lo disfrutaría: “Sería extraño para mí si pasa, pero sería especial volver a casa con una camiseta diferente”.Después de estar 19 años en el club catalán, el rosarino dijo que le resulta “difícil expresar con palabras lo que tuvo que vivir esta semana”. “Fue realmente difícil lo que pasó con el Barcelona, despedirme después de estar toda mi vida en un solo lugar. Y después de tres días, sin olvidar lo sucedido, todo cambió”.Insólito. Van a rematar un club de barrio por una patada de hace 36 añosEn relación con ese punto, Messi confesó que “vivía con muchas dudas, nervios y expectativa” acerca de que sucedería entre él y el club en el que creció, aunque también destacó que tiene “mucha ilusión y ganas de empezar” este nuevo camino en PSG. “Fue una llegada realmente especial con la bienvenida de la gente que me recibió y que salió a la calle. Estoy muy emocionado de comenzar esta nueva era y estoy listo para comenzar mi nueva vida aquí en París”.Al reflexionar sobre sus objetivos en esta nueva etapa, dijo: “Conozco mi trayectoria y el objetivo que tiene este club. Luchando por ganar una Champions y estando cerca estos últimos años. Para mí, a nivel personal, me encantaría ganar otra Champions League, como he dicho en años anteriores, y creo que he llegado al lugar ideal, que está preparado para eso”.River – Atlético Mineiro: el Millonario y un duro examen en los cuartos de final de la Copa LibertadoresMessi señaló que con PSG tienen “los mismos objetivos”, y destacó los “jugadores impresionantes” que componen ese plantel. “El club tiene una de las mejores plantillas del mundo y, si Dios quiere, podemos lograr ese objetivo que tanto desea PSG. Lo quiero tanto y espero que podamos disfrutarlo también con la gente de París”, añadió al respecto. De todos modos, más adelante aclaró que eso se debe hacer “de forma relajada y yendo despacio”.Listo para emprender su camino en París, Messi contó que espera “disfrutar en el vestuario” junto a los jugadores con los que compartirá el equipo, principalmente junto a sus amigos a quienes destacó como de “los mejores del mundo”. En línea con lo anterior lanzó: “Me encantaría poder seguir ganando títulos y hacerlo aquí en Francia, para luchar por todo”.

Fuente: La Nación

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Lionel Messi ya está en suelo parisino. El astro del fútbol habló con CNN tras su pase al Paris Saint-Germain y destacó allí que siente que está en el lugar “ideal” para ganar otra vez la UEFA Champions League: trofeo que él ya levantó cuatro veces. Imaginando ese torneo, también vislumbró un mano a mano entre PSG y su querido Barcelona; dijo que, si se da ese escenario, lo disfrutaría: “Sería extraño para mí si pasa, pero sería especial volver a casa con una camiseta diferente”.Después de estar 19 años en el club catalán, el rosarino dijo que le resulta “difícil expresar con palabras lo que tuvo que vivir esta semana”. “Fue realmente difícil lo que pasó con el Barcelona, despedirme después de estar toda mi vida en un solo lugar. Y después de tres días, sin olvidar lo sucedido, todo cambió”.Insólito. Van a rematar un club de barrio por una patada de hace 36 añosEn relación con ese punto, Messi confesó que “vivía con muchas dudas, nervios y expectativa” acerca de que sucedería entre él y el club en el que creció, aunque también destacó que tiene “mucha ilusión y ganas de empezar” este nuevo camino en PSG. “Fue una llegada realmente especial con la bienvenida de la gente que me recibió y que salió a la calle. Estoy muy emocionado de comenzar esta nueva era y estoy listo para comenzar mi nueva vida aquí en París”.Al reflexionar sobre sus objetivos en esta nueva etapa, dijo: “Conozco mi trayectoria y el objetivo que tiene este club. Luchando por ganar una Champions y estando cerca estos últimos años. Para mí, a nivel personal, me encantaría ganar otra Champions League, como he dicho en años anteriores, y creo que he llegado al lugar ideal, que está preparado para eso”.River – Atlético Mineiro: el Millonario y un duro examen en los cuartos de final de la Copa LibertadoresMessi señaló que con PSG tienen “los mismos objetivos”, y destacó los “jugadores impresionantes” que componen ese plantel. “El club tiene una de las mejores plantillas del mundo y, si Dios quiere, podemos lograr ese objetivo que tanto desea PSG. Lo quiero tanto y espero que podamos disfrutarlo también con la gente de París”, añadió al respecto. De todos modos, más adelante aclaró que eso se debe hacer “de forma relajada y yendo despacio”.Listo para emprender su camino en París, Messi contó que espera “disfrutar en el vestuario” junto a los jugadores con los que compartirá el equipo, principalmente junto a sus amigos a quienes destacó como de “los mejores del mundo”. En línea con lo anterior lanzó: “Me encantaría poder seguir ganando títulos y hacerlo aquí en Francia, para luchar por todo”.

Fuente: La Nación

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Lionel Messi ya está en suelo parisino. El astro del fútbol habló con CNN tras su pase al Paris Saint-Germain y destacó allí que siente que está en el lugar “ideal” para ganar otra vez la UEFA Champions League: trofeo que él ya levantó cuatro veces. Imaginando ese torneo, también vislumbró un mano a mano entre PSG y su querido Barcelona; dijo que, si se da ese escenario, lo disfrutaría: “Sería extraño para mí si pasa, pero sería especial volver a casa con una camiseta diferente”.Después de estar 19 años en el club catalán, el rosarino dijo que le resulta “difícil expresar con palabras lo que tuvo que vivir esta semana”. “Fue realmente difícil lo que pasó con el Barcelona, despedirme después de estar toda mi vida en un solo lugar. Y después de tres días, sin olvidar lo sucedido, todo cambió”.Insólito. Van a rematar un club de barrio por una patada de hace 36 añosEn relación con ese punto, Messi confesó que “vivía con muchas dudas, nervios y expectativa” acerca de que sucedería entre él y el club en el que creció, aunque también destacó que tiene “mucha ilusión y ganas de empezar” este nuevo camino en PSG. “Fue una llegada realmente especial con la bienvenida de la gente que me recibió y que salió a la calle. Estoy muy emocionado de comenzar esta nueva era y estoy listo para comenzar mi nueva vida aquí en París”.Al reflexionar sobre sus objetivos en esta nueva etapa, dijo: “Conozco mi trayectoria y el objetivo que tiene este club. Luchando por ganar una Champions y estando cerca estos últimos años. Para mí, a nivel personal, me encantaría ganar otra Champions League, como he dicho en años anteriores, y creo que he llegado al lugar ideal, que está preparado para eso”.River – Atlético Mineiro: el Millonario y un duro examen en los cuartos de final de la Copa LibertadoresMessi señaló que con PSG tienen “los mismos objetivos”, y destacó los “jugadores impresionantes” que componen ese plantel. “El club tiene una de las mejores plantillas del mundo y, si Dios quiere, podemos lograr ese objetivo que tanto desea PSG. Lo quiero tanto y espero que podamos disfrutarlo también con la gente de París”, añadió al respecto. De todos modos, más adelante aclaró que eso se debe hacer “de forma relajada y yendo despacio”.Listo para emprender su camino en París, Messi contó que espera “disfrutar en el vestuario” junto a los jugadores con los que compartirá el equipo, principalmente junto a sus amigos a quienes destacó como de “los mejores del mundo”. En línea con lo anterior lanzó: “Me encantaría poder seguir ganando títulos y hacerlo aquí en Francia, para luchar por todo”.

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El economista y precandidato a diputado nacional por la Ciudad de Buenos Martín Tetaz participó de una conversación en vivo por Instagram con Martín Lousteau donde ambos hicieron un repaso por la economía argentina y se refirieron a la ley 125 y a los créditos UVA. El exministro de Economía dio detalles del detrás de escena de la ley que redactó allá por el 2008. “Estábamos a punto de resolverlo y Néstor no quiso”, dijo Lousteau sobre la resolución que él redactó que implicaba las retenciones al campo, cuando era ministro del kirchnerismo.Además, los economistas hicieron una fuerte crítica a la idea de Alberto Fernández de proponer utilizar criptomonedas para bajar la inflación. “Es un delirio”, dijo Tetaz. Y agregó: “Por suerte no es candidato”. Los referentes de la oposición que forman parte de la coalición de Juntos por el Cambio ironizaron sobre lo que sería que el país comience a emitir monedas electrónicas. “El proyecto tiene nombre se va a llamar Patacoin, ¿es una buena idea o no? Es una cuasimoneda digital”, bromeó el precandidato a diputado. Y Lousteau lo siguió: “Emitimos un montón de moneda, por qué no emitimos una digital. No tenés emisión descontrolada de dinero es más difícil tener inflación… Claro, una cuasimoneda digital: patacón pero patacoin”. View this post on Instagram A post shared by Martin Tetaz (@martintetazok)Respecto al conjunto de ideas y al tipo de transformación que buscan impulsar, ambos buscaron transmitir un análisis de la economía desde una crítica al gasto público del Estado. “Solemos pensar que los estados no compiten, que son no transables. Es decir, yo no puedo ir a jubilarme en Suecia ni ir a atender a Alemania, pero los estados si compiten porque forman parte de los costos de producción”, sostuvo el radical. También, apuntaron contra la gestión del oficialismo en materia económica. Tetaz lanzó: “Buena parte del populismo no resiste ser expuesto a la evidencia. Los datos son la criptonita de los kirchneristas. La evidencia científica bloquea al kirchnerista. Contra la evidencia chocan”. Los referentes de la oposición sostuvieron que el debate que se tiene que dar en el Congreso va a tener que ver con “el rol de los estados, el rol monetario con las criptomonedas que se va a debilitar y el rol impositivo, que se debilita también”. Créditos hipotecarios.En otro momento de la entrevista, Tetaz se refirió a los créditos hipotecarios, proyecto que suele defender, a pesar de las críticas y las chicanas, y explicó: “Somos todos más pobres, tengamos o no un crédito hipotecario. El 99,6% lo están pagando al día, con un esfuerzo tremendo, lo siguen pagando porque la casa se valorizó mucho más que lo que se valorizó la cuota. De querer comprarse esa misma casa, ´pagarían el doble de lo que la estarías pagando ahora”.Ambos coincidieron en que debe haber un cambio en la legislación laboral de la Argentina, en medio de una crisis económica con altos niveles de desempleo. “El convenio colectivo de trabajo es viejo, está pensado para una economía con grandes industrias y hoy de las 650 mil empresas argentinas 640 mil son pymes. Esa legislación no les sirve. Hoy no se animan a contratar porque se compran un problema de incertidumbre impresionante”, dijo Tetaz, que busca llegar a la Cámara baja. Sobre el final, Lousteau expresó que la Argentina “hoy es una isla”, en donde no se están debatiendo las problemáticas globales. “El impacto del cambio climático es una urgencia de largo plazo” dijo. Fue entonces cuando destacó el rol de Tetaz dentro de la coalición, y manifestó: “Los partidos políticos se fortalecen cuando pueden debatir, cuando hay gente, como es tu caso, que tienen ganas de hacer las preguntas incómodas y generar los debates”.

Fuente: La Nación

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