El Sistema de Estimaciones Agrícolas (SEA) correspondiente a la semana comprendida entre el 29 de abril y el 5 de mayo de 2020, inclusive, da cuenta que las condiciones climáticas de la semana mencionada, restaron ritmo y continuidad a los procesos de cosecha que se venían dando en el centro norte de la Santa Fe.
A través del informe que difunde la Bolsa de Comercio de la provincia, en soja de primera los rendimientos “continuaron siendo sostenidos y conforme a los valores de las semanas anteriores”.
En cuanto a la soja de segunda, las condiciones climáticas que reinaron en la semana, condicionaron el proceso de cosecha, siendo su ritmo variable.
En los departamentos del sur del área de estudio, San Jerónimo y San Martín, se observó mayor movimiento de cosechadoras y equipos, “sosteniéndose las mejoras en los rendimientos que fueron enunciados la semana anterior”. En promedio se lograron mínimos de 25 a 28 qq/ha, máximos de 35 a 38 qq/ha y algunos cuadros puntuales de 42 a 45 qq/ha.
En el sur de los departamentos del centro y lotes puntuales en el norte de los mismos se inició la trilla, con variabilidad desde muy buenos a regulares y malos, con heterogeneidad en la distribución geográfica, los cuales fluctuaron de 18 a 25 qq/ha los mínimos y máximos entre 32 y 35 qq/ha, con cuadros puntuales de 36 a 38 qq/ha.
A la fecha de cierre del informe, se trilló el 98,5 de la superficie sembrada con arroz; el 65,5% con algodón; el 45% del sorgo granífero; el 97 97% de la soja temprana y el 27% de la soja tardía.
En cuanto al maíz tardío, finalizaron las tareas del proceso de picado–embolsado para autoconsumo, con variados resultados en los rendimientos, los que fluctuaron entre 8 a 10 m/bolsa/ha y 13 a 14 m/bolsa/ha.
En el caso del destino a grano comercial, los maizales “continuaron su desarrollo sin mayores inconvenientes, manteniéndose las diferencias entre los sembrados temprano, que presentaron buenos estados, y los tardíos que continuaron siendo muy irregulares, no logrando una recuperación en el desarrollo, tanto de las plantas como foliar, hechos que se reflejarían en una importante disminución de los qq/ha finales obtenidos”, informó el SEA.

Fuente: InfoCampo

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El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) dispuso la actualización anual automática en su Registro Nacional de Productores Agropecuarios (Renspa)de los productores familiares hortícolas y frutícolas del país inscriptos o reinscriptos en 2019.
La medida, reglada en la Resolución 350/2020, tiene carácter de excepción y atiende las necesidades del sector para la gestión de los trámites ante el aislamiento social, preventivo y obligatorio dispuesto por el gobierno nacional para enfrentar la pandemia de COVID-19.
La norma busca facilitar el abastecimiento de frutas y verduras que proveen los agricultores y agricultoras familiares en cada una de las localidades de nuestro país, y evitar que se entorpezca la circulación, transporte y distribución de estos alimentos.
Las condiciones para acceder a la actualización automática de su reinscripción en el Renspa son: 

Haberse inscripto o actualizado su inscripción entre el 1 de enero y el 31 de diciembre de 2019.
Declarar y realizar “tipo de actividad agrícola”, y estar inscriptos en el Registro Nacional de Agricultura Familiar (Renaf).

La excepción se tomó para facilitar el cumplimiento de la Resolución Senasa N° 423/ 2014 que reglamenta el Renspa, y exige la actualización anual obligatoria de las actividades declaradas a partir de la fecha de inscripción o toda vez que realice un cambio de actividad o de cultivo.
Para las actividades agrícolas, tales como la producción de frutas y hortalizas, en particular las que produce la agricultura familiar, este trámite de actualización comúnmente se realiza en forma personal en las más de 370 oficinas que tiene el Senasa distribuidas en el país, aun existiendo la posibilidad de realizar dicho trámite en forma virtual y autogestiva mediante la página de la AFIP con clave fiscal.

Fuente: InfoCampo

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Se sabe que el síndrome de Creutzfeldtd-Jacob (ECJ), más conocido como “mal de la vaca loca” se da en un ser humano por millón y cada largos períodos, quizás años. En 1999, la provincia de Santa Fe registró un caso de un hombre de 71 años, y desde esa vez, no se volvió a conocer ninguna víctima más en el país. Ahora, 21 años después y en plena pandemia de coronavirus, un ciudadano de Rojas fue diagnosticado con la enfermedad, y atraviesa duros síntomas que no tienen tratamiento.
Juan Carlos Aquino tiene 65 años, es soltero sin hijos, y cinco de sus 10 hermanos lo cuidan con un enorme esfuerzo desde hace nueve meses, cuando comenzó todo. Si bien notaron cambios muy extraños en su comportamiento, jamás pensaron que se trataría de priones, responsables de producir encefalopatías espongiformes transmisibles en mamíferos – donde se incluye la encefalopatía espongiforme bovina (EEB, o la “vaca loca”) – y en personas, a través del ECJ.
“En estos momentos él está muy deteriorado, es muy triste verlo sufrir. No hay medicamentos, no hay tratamientos, no hay nada que pueda ayudar a curar esta enfermedad. De un millón de casos, le pasa a una persona, y lamentablemente, le tocó a él. Estamos tratando de acostumbrarnos a esto, se nos hace muy difícil”, le contó a Infocampo Graciela Aquino, una de sus hermanas.
Los síntomas comenzaron en agosto del año pasado. Aquino confundía los nombres de sus sobrinos, y sus hermanos lo tomaban con humor. Pero seguía pasando el tiempo y él seguía confundiendo. Después continuó con tos, mareos, pérdida de la memoria y desequilibrio físico. Ahí fue cuando decidieron llevarlo a hacerse controles.
Carne en mal estado, el motivo según los médicos
Aquino se hizo análisis primero en Rojas; en septiembre, en la Clínica Pergamino; y luego en el Sanatorio Junín. Los neurólogos no le detectaban nada, todas las tomografías y resonancias no daban con el diagnóstico. En enero de 2020, un médico de Junín lo derivó al Fleni. De ahí, lo trasladaron al Hospital Milstein, y de ahí, al Güemes, en la Ciudad de Buenos Aires, donde le descubrieron síntomas de la enfermedad que produce el prione.
“Los médicos y especialistas nos aseguran que la enfermedad proviene únicamente de la carne vacuna en mal estado. Como él vivía solo, no sabemos dónde ni cuándo la consumió, porque pasaron muchos meses hasta que empezó con los síntomas. Tampoco sabemos si esa carne estaba bien cocinada o jugosa. Lo que sí sabemos es que compraba en una excelente carnicería, de óptima calidad. Pero es todo inexplicable, no podemos entender cómo le pasó”, repasó Graciela.
Miguel, otro de sus hermanos, aseguró además que Juan Carlos “siempre fue una persona muy sana”. “Caminaba los cuatro bulevares de Rojas, andaba en bicicleta, se alimentaba bien, no fumó nunca ni toma alcohol, jamás estuvo enfermo“, recordó.
El hombre estuvo internado seis días en el Sanatorio Güemes, pero como no había nada que hacer lo derivaron nuevamente a Rojas. Desde el 22 de enero permanece en el Hospital de la ciudad bonaerense.
“El prione es una derivación de la vaca loca. No es infeccioso, no es una bacteria y no es contagioso en absoluto. Actúa de una manera en la que va comiendo el cerebro, y va quedando como una esponja. Hoy por hoy, nuestro hermano perdió su vista, no mueve sus piernas, le tiemblan los brazos, no tiene memoria, no nos conoce, está como un niño en su infancia. Tiene fiebre, pero las neuronas no registran su cuerpo y no le salta. Está con sonda, no puede comer porque se le dificulta tragar”, explicaron Miguel y Graciela.
Según remarcan los médicos, la enfermedad tiene una duración de seis meses a un año.
“Esto es muy triste y muy difícil. Queremos que la gente se entere. No sabemos si la sociedad sabe de la existencia de esta enfermedad. Lo contamos por el futuro, para que lo estudien o lo analicen”, suplicó su hermana.
Los análisis
Graciela y Miguel quisieron compartir el diagnóstico que recibió Juan Carlos en el Sanatorio Güemes, para demostrar la veracidad del caso.

 

Fuente: InfoCampo

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Una charla imperdible bajo este contexto de aislamiento y muy útil para reunir toda la información disponible para lo que viene, luego de la siembra de trigo, la nutrición. 
El especialista Martín Díaz Zorita, docente la Universidad Nacional de La Pampa, también directivo de Fertilizar Asociación Civil y consultor privado, abrirá un ciclo de charlas virtuales, en el marco de la Universidad, sobre “Producción de trigo y manejo de la fertilización”.

De acuerdo al experto, en la región semiárida, casi el 30% de la producción alcanzable del trigo depende de su nutrición vegetal. El manejo responsable de nutrientes integra conocimientos del desarrollo del cultivo con las prácticas de aplicación.
Bajo esta capacitación se analizarán elementos de ecofisiología del trigo y el rol de nutrientes limitantes, junto con experiencias regionales de fertilización. 
Los datos para la charla:
Fecha: 12 de mayo
Horario: de 14.30 a 16.30 hs.
Modalidad: Online (Zoom) El link se enviará dentro de las 48 horas antes del inicio de la charla.
Destinatarios: Publico en general
Inscripción: https://forms.gle/QEGCXRLFmgoTdfUd7
 

Fuente: InfoCampo

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Esta Chacra de la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid) surgió de la necesidad de productores de la zona por optimizar el manejo en ambientes donde en los últimos años se sumó un nuevo factor: la napa. Había que decidir si el ascenso de las napas y los excesos hídricos, cada vez más frecuentes, continuarían siendo un problema o se convertirían en una oportunidad.
El sudeste cordobés es triguero por excelencia gracias las condiciones de radiación, temperatura, precipitaciones y calidad de suelo. “Nos preguntamos si el trigo podía ayudarnos a paliar la problemática hídrica y transformarla en granos”, explicó el Ing. Franco Bardeggia, técnico responsable de la Chacra que contó con el apoyo de Federico Pagnan, jefe de la AER de INTA.
Reemplazando las típicas rotaciones de tercios (como Tr/Sj-Mz) por secuencias con mayor presencia de trigo (Tr/Sj – Tg/Mz) y tiempo de ocupación, se logró aumentar el consumo en un 20% (y en un 50% respecto de monocultivo de soja). “Un cultivo consumiendo agua genera un balance hídrico más negativo, ayudando a bajar la napa”, dijo.
El resultado también fue favorable respecto de otros servicios ecosistémicos. La secuencia Tr/Sj – Tg/Mz aportó más C que las rotaciones típicas y generó una cobertura que facilitó el manejo de malezas.
Fertilización con N
El nitrógeno (N) determina el 20% del rendimiento del trigo en los sitios de la Chacra, por lo que el siguiente paso para transformar el agua consumida en rendimiento fue ajustar la fertilización a cada ambiente.
En lotes con influencia de napa el trigo rindió hasta 770 kg/ha adicionales. No considerar la napa a la hora de definir cuánto N aplicar significa desaprovechar potencial de rendimiento (por uso de dosis subóptimas) o derrochar fertilizante (por uso de dosis supra óptimas).
Otro factor es el antecesor. Lotes que salían de soja tenían más N que los que salían de maíz. Así, trigos antecedidos por esa gramínea son muy susceptibles a fallas en la dosis de N. Para lograr un mismo rendimiento objetivo, trigos antecedidos por maíz requirieron 25-30 kg más de N que con antecesor soja.
Por último, el momento óptimo de fertilización también depende del ambiente. En campañas húmedas puede convenir atrasar aplicación a macollaje, pero en lotes con bajo N inicial, el aporte a la siembra es decisivo. El momento también influye sobre el contenido de proteína del grano. En el grupo de Posse, la máxima proteína se logró con fertilizaciones en macollaje.
La importancia de un manejo inteligente
Además de la fertilización, variables como ciclo y fecha de siembra. Frente a otoños con excedentes hídricos y anegamientos, los productores modifican su estrategia seleccionando variedades de ciclo cortos y siembras tardías. Para esto se basan en la información que brinda la EEA INTA Marcos Juárez.
Cuando se logra un manejo inteligente, estos planteos de Agricultura Siempre Verde basados en alta presencia de trigo para grano, hicieron de la napa una aliada para lograr servicios ecosistémicos, más producción y estabilidad. En términos de márgenes económicos, rindes medios de trigo de 50 qq/ha permitieron márgenes brutos de 278 USD/ha (a valores de abril 2020).

Fuente: InfoCampo

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En una colaboración internacional sin precedentes, científicos de todo el mundo avanzan en una carrera cuyo principal punto de llegada es la obtención de una vacuna. En este sentido, un equipo de investigadores integrado por profesionales del INTA, del Instituto de Ciencia y Tecnología “Dr. Cesar Milstein” y de la UBA, se enfocan en la obtención de nanoanticuerpos monoclonales recombinantes derivados de llamas y anticuerpos policlonales, derivados de la yema de huevo, para el diagnóstico y el tratamiento preventivo y terapéutico de la enfermedad causada por el virus SARS CoV-2.
Con una larga trayectoria en el ámbito de la investigación de virus, en 2005 Viviana Parreño, responsable del Laboratorio de Virus Gastroentéricos del Instituto de Virología, y su equipo iniciaron en el INTA la línea de investigación en nanobodies -nanoanticuerpos monoclonales recombinantes-, unas moléculas muy pequeñas derivadas de los anticuerpos de cadena pesada que poseen las diferentes clases de camélidos (camellos, llamas, alpacas, vicuñas y guanacos). Los nanobodies son las moléculas más pequeñas que existen en la naturaleza y que poseen la capacidad de reconocer a otra y neutralizarla. 
“La capa superficial de un virus, contra la cual suelen generarse las vacunas, cambia constantemente y de especie a especie. Por ejemplo, las cepas de Rotavirus A detectadas hasta el momento poseen 35 variantes en su capa externa”, señaló Parreño. 
Por su pequeñez y capacidad de escabullirse, los nanobodies reconocen la parte interna del virus. A esta característica extraordinaria se suma que, a diferencia de otras moléculas –que expuestas a altas temperaturas o a cambios en el pH suelen modificar su estructura–, los nanobodies mantienen sus propiedades funcionales en pH extremos y resisten altas temperaturas. Además, pueden administrarse por vía oral, nasal y también humanizarse y administrarse por vías sistémicas. Así, se presentan como una opción rápida y confiable.
Desde hace 14 años, INCUINTA trabaja en el desarrollo de plataformas para la producción de anticuerpos: nanobodies VHH de llamas y anticuerpos IgYs contra distintos antígenos, como el coronavirus bovino.
“Estamos convencidos de que el tratamiento con anticuerpos es una de las grandes posibilidades y que los nanobodies, por sus cualidades, pueden ser una de las alternativas más prometedoras para enfrentar a la pandemia de coronavirus”, expresó Parreño.
Para producirlos se inmuniza una llama y, cuando alcanza su máxima defensa contra el agente infeccioso, se le extrae sangre, se seleccionan los linfocitos circulantes y de allí el ARN –ácido ribonucleico– mensajero, que contiene los anticuerpos que elabora el camélido. Con el material se arma una biblioteca de genes que se emplea para seleccionar los VHH que están dirigidos contra la proteína o antígeno de interés.
“Sabemos que se trata de una herramienta que tiene mucho potencial, por eso queremos aportar nuestro conocimiento y experiencia”, aseguró Parreño y agregó: “Vamos a hacer todo lo que esté a nuestro alcance para colaborar con los tratamientos que buscan hacerle frente a la pandemia”.
El virus SARS-CoV-2 pertenece al grupo de los betacoronavirus que, si bien es diferente al sublinaje del coronavirus bovino –virus estudiado por la doctora Marina Bok, especialista que integra el equipo de Parreño–, es posible que puedan encontrar nanobodies neutralizantes para una terapia. “Creemos que vale la pena intentar la búsqueda porque es la estrategia más rápida y, seguramente, encontraremos anticuerpos cruzados para fines diagnósticos”, consideró Parreño.
Anticuerpos de gallinas
Las opciones no terminan en los camélidos. El equipo que lidera Parreño también se enfoca en el desarrollo de inmunoglobulinas de yema de huevo de gallinas (IgY). Se trata de anticuerpos que se forman como respuesta a la inoculación de antígenos seleccionados –pueden ser bacterias, virus, parásitos o proteínas– y se producen en gallinas hiperinmunizadas que transfieren en forma activa las Ig séricas a las yemas de los huevos donde se acumulan en gran cantidad –hasta 100 mg por huevo– y son de fácil extracción y purificación.
“Las inmunoglobulinas de yema de huevo (IgY) son un desarrollo del INTA apto para numerosas aplicaciones incluyendo kits de diagnóstico y terapias específicas para enfermedades veterinarias e incluso humanas”, detalló Parreño.
Con esta tecnología, los investigadores del INTA buscan inmunizar gallinas contra el agente infeccioso que genera el SARS-CoV-2 para obtener huevos enriquecidos con anticuerpos específicos. Así, la IgY anti SARS-CoV-2 será purificada a partir de la yema de los huevos y presentará un importante reactivo diagnóstico y, también, una potencial terapia para los pacientes.
De acuerdo con Parreño, el objetivo es lograr una respuesta inmediata que implique mejor y mayor diagnóstico con sistemas que puedan monitorear a los individuos clínicamente sanos con métodos relativamente económicos, para ordenar su cuarentena y así frenar la dispersión de la infección del virus. “Contar con este diagnóstico implica estandarizar kits de alta sensibilidad y especificidad que permita medir la respuesta inmune de los pacientes”, afirmó.

Fuente: InfoCampo

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En una reunión con autoridades de Cancillería, más de 30 entidades de la cadena agroalimentaria analizaron la actualidad del Mercosur, con el foco en la participación de Argentina en las negociaciones con terceros países.
Durante una videoconferencia que duró más de dos horas, el canciller Felipe Solá ratificó la continuidad de nuestro país en el bloque, un punto que resaltaron desde el sector agroindustrial, que abarca actividades que van desde la producción de los cultivos industriales, carnes, biocombustibles, arándanos, aceites, maní y semillas.
“Las autoridades manifestaron que se relanzarán negociaciones con mercados claves como Canadá, Colombia, Vietnam y países de Centroamérica”, contó José Martins, presidente de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.
Respecto de Corea, se habló de “reparos a lograr en mejoras de acceso de bienes agroindustriales y en temas sanitarios”.
Asimismo, se coincidió en la necesidad de “mejorar la agenda intra Mercosur en materia de armonización de reglas sanitarias”, agregó Martins.
“Es importante que se articulen políticas exteriores comerciales entre el sector privado y el Estado argentino”, aseguró el dirigente.

Fuente: InfoCampo

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Con el avance de la cosecha de frutas de pepita desde la zona del Alto Valle rionegrino se consolidó un destino comercial. De esta forma, el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación informó que las exportaciones de peras y manzanas aumentaron 30% y 22% respectivamente, durante el primer trimestre del año, a Rusia.
Entre enero y marzo, los envíos de peras a ese destino alcanzaron 44.867 toneladas, por un valor superior a los 31 millones de dólares; lo que lo ubica como el principal mercado para la fruta, de la cual concentra el 30% de las exportaciones argentinas.
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De esta manera, los envíos de esta fruta ya superan el 50% de las 81.031 toneladas por un valor de 53 millones de dólares, que se comercializaron con ese país en todo el 2019.
En el caso de las exportaciones de manzanas crecieron un 22% y totalizaron las 3.245 toneladas por un valor superior a los 2 millones de dólares, en comparación con el mismo período de 2019.
Cabe destacar que las frutas argentinas se ven beneficiadas de una rebaja arancelaria del 25% que otorga la Unión Económica Euroasiática (UEE), donde la Federación de Rusia es parte, junto a las Repúblicas de Armenia, Belarús, Kazajstán y Kirguistán.

Fuente: InfoCampo

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Para ayudar al sector lácteo por la crisis del Coronavirus generada por el COVID-19, y para conseguir reactivar los precios, la Comisión Europea ha decidido dos tipos de medidas: la autorregulación de la producción y, la ayuda al almacenamiento privado de tres grupos de productos lácteos (leche en polvo descremada, manteca y queso).
Para el caso de la “Autorregulación de la producción láctea“, según el Reglamento nº 2020/599: se autoriza a los ganaderos, las asociaciones de ganaderos, las asociaciones de dichas asociaciones, las organizaciones de productores reconocidas, las asociaciones de organizaciones de productores reconocidas y las organizaciones interprofesionales reconocidas del sector de la leche y los productos lácteos, durante un período de seis meses a partir del 1° de abril de 2020, a celebrar acuerdos y adoptar decisiones comunes sobre la planificación del volumen de leche que se producirá.
“Se tendrá que comunicar a las autoridades competentes del Estado miembro, el volumen de producción estimado objeto del acuerdo y el período de aplicación previsto“, especifica la reglamentación.
En tanto para el “Almacenamiento privado de leche en polvo descremada”, el Reglamento nº 2020/598 estipula que: se concederá una ayuda de 5,11 €/t en concepto de gastos fijos de almacenamiento y de 0,13 €/t y por día de almacenamiento contractual, que podrá durar entre 90 y 180 días. La cantidad mínima es de 10 t. Las solicitudes de ayuda podrán presentarse a partir del 7 de mayo y el 30 de junio de 2020.
Para almacenamiento privado, pero de manteca el Reglamento nº 2020/597 dicta: se concederá una ayuda de 9,83 €/t en concepto de gastos fijos de almacenamiento y de 0,43 €/t y por día de almacenamiento contractual, que podrá durar entre 90 y 180 días. La cantidad mínima es de 10 t. Las solicitudes de ayuda podrán presentarse a partir del 7 de mayo y el 30 de junio de 2020.
Por último la ayuda al almacenamiento privado de queso, según el Reglamento nº 2020/591: se concederá una ayuda de 15,57 €/t en concepto de gastos fijos de almacenamiento y de 0,40 €/t y por día de almacenamiento contractual, que podrá durar entre 60 y 180 días. La cantidad mínima es de 500 kg. Las solicitudes de ayuda podrán presentarse a partir del 7 de mayo y el 30 de junio de 2020.

Fuente: InfoCampo

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La Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA), dio a conocer su informe semestral que explica cómo se conforma el precio de la carne bovina argentina que en el caso de marzo tuvo un precio promedio de $324,56 por kilogramo, de ese precio el ternero representa el 24,7% ($80,06), el feedlot el 26,6% ($85,30), el frigorífico el 7,3% ($23,62), la carnicería el 12,9% ($41,79) y los impuestos el 28,9% ($93,79).
Con este informe se puede observa que de participar el feedlot en la cadena cárnica, el Estado (en sus diferentes niveles de impuestos) gana más dinero por kilo de carne vendida, que el propio productor ganadero.
Pero el análisis puede ser aún más llamativo, porque si se mira el caso del frigorífico, gana menos que el sector primario, el feedlot, el carnicero y el Estado; o sea, es el que menos influencia tiene en el precio final del kilo de carne.
De todas formas, el informe de FADA señala que si bien “el resultado global de la cadena es positivo, el feedlot continúa presentando pérdida de -$1,43 por kilo de novillo en pie”.
“Del precio final de la carne, el 64,6% ($209,66) son costos de la cadena, 28,9% ($93,79) impuestos y 6,5% ($21,11) resultados”, destaca el informe.
FADA aclara que en “este informe, se expresan los precios de cada eslabón de dos formas: la primera, son los precios como salen del eslabón y que representan a su vez, el costo del siguiente. La segunda, se expresan dichos valores equivalente al precio del kg de carne en el mostrador”.

Por ello Natalia Ariño, economista de FADA, agrega que “para esta segunda forma se requieren conversiones matemáticas que permiten que éstos sean comparables entre sí, de lo contrario, no se puede comparar un kilo de novillo en pie, con un kilo de res, con un kilo de un corte de carne en la carnicería”.
A modo de aclaración y explicación la Fundación detalla que “en el mes de marzo se pagó por el ternero un precio promedio de $103,64 el kg. de animal vivo de carne al mostrador. En la siguiente etapa, se considera un proceso de engorde a corral siendo el feedlot quien adquiere el ternero, lo engorda en 176 días y se obtiene un novillo con un peso neto de salida de 380 kg. con destino al mercado interno. El precio promedio de venta del novillo al frigorífico fue de $90,97 por kilo de animal vivo. El precio de venta a la salida del frigorífico en marzo fue $178,92 el kilo de carne al gancho. Finalmente, la carnicería, obtuvo un precio de $293,72 el kg para marzo. El IVA representa el 10,5% ($30,84), por lo que el consumidor final pagó en promedio $324,56 el kilo de carne“.
Explicado de otra forma, o sea “pesos por kilo de carne al consumidor o mostrador”, el resultado sería: “En el precio final del kilogramo de carne en mostrador, el ternero aporta $106,9, el novillo acumula $194,9 y la res $231,9, todos expresados en kilos de carne al mostrador. Finalmente, el precio a la salida de la carnicería coinciden en ambas formas de mostrarlo: $293,72 que más IVA ($30,84 )y el precio final del kilo de carne es de $324,56“.
Para acceder al informe completo de FADA sobre la composición del precio de la carne vacuna hacer click AQUÍ.
Para ver el informe sobre el PAN hacer click AQUÍ, o el de la LECHE, hacer click AQUÍ.

Fuente: InfoCampo

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