En las áreas cálidas y secas puede ser difícil recolectar suficiente agua de lluvia para cultivar alimentos. En ese sentido, la firma Roots Up diseñó un invernadero para recolectar agua de rocío, otra fuente potencial, como parte de un plan para ayudar a los agricultores de Etiopía.
En Argentina históricamente familias y productores lidian con la falta de agua, en regiones de climas áridos -norte de los Andes, Sierras Pampeanas, estepa sudoeste de la Pampa y Patagonia extra andina- y climas cálidos secos -NEA y litoral- en donde podrían utilizar este diseño simple y de baja tecnología para obtener agua y cultivar.
El invernadero se instala en un pozo excavado en el suelo y se construye con bambú, una lámina de policarbonato, una lámina de bioplástico, cuerdas y un tanque de agua cisterna. “Puede ser construido por personas no calificadas con solo herramientas básicas y demora alrededor de cinco días en completarse”, aseguran desde la firma.
La lámina de policarbonato forma las paredes piramidales del invernadero, como una tienda de campaña, y se puede abrir en la parte superior. La lámina bioplástica se configura como un embudo en el centro del invernadero y dirige el agua hacia un tanque. El agua del tanque se usa para regar los cultivos y hasta puede ser, en caso de ser necesario, utilizada para consumo humano.
El invernadero funciona atrapando aire caliente y húmedo durante el día y asegurando que circule en lugar de perderse. Cuando la temperatura exterior cae por la tarde, se abre la sección superior del invernadero, lo que permite que se forme rocío sobre la lámina de bioplástico y que corra hacia el tanque de agua. Esta configuración también permite la recolección de cualquier agua de lluvia.
Según Roots Up, la cantidad de agua que se puede recolectar varía según el nivel de humedad en la atmósfera. “En regiones donde la humedad es de alrededor del 50 por ciento en la estación seca, se pueden cosechar hasta 200 litros de agua por día”, explicó la firma.

Fuente: InfoCampo

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