BALTIMORE (AP) — Randy Arozarena consiguió un jonrón de dos carreras que aportó la ventaja en la octava entrada, y los Rays de Tampa Bay siguieron dominando a los Orioles de Baltimore, al superarlos el sábado por 4-3.Los Rays, líderes de la División Este de la Liga Americana, mejoraron a una foja de 17-1 frente a Baltimore en este año, incluidos 10 triunfos con remontada. Tampa Bay ha vencido a los Orioles en 11 ocasiones consecutivas.En la octava entrada, los Rays perdían por 3-2, antes de que el relevista Cole Sulser (3-3) regalara un boleto a Kevin Kiermaier en cinco pitcheos. Luego, permitió el cuadrangular de dos carreras del cubano Arozarena, quien ha bateado ante Baltimore ocho de sus 17 vuelacercas en la temporada.Tampa Bay ha superado a los Orioles por 51-12 en forma combinada en el séptimo inning o después, y por 38-6 en Camden Yards.El relevista JT Chargois (4-0) resolvió en blanco el séptimo capítulo, en tanto que Andrew Kittredge se acreditó su cuarto rescate.Por los Rays, los cubanos Arozarena de 4-1 con una anotada y dos impulsadas, Yandy Díaz de 4-2 con una anotada. Los dominicanos Nelson Cruz de 4-0, Wander Franco de 4-1, Manuel Margot de 2-1, Francisco Mejía de 4-0.Por los Orioles, el venezolano Anthony Santander de 4-0. El mexicano Ramón Urías de 3-0 con una anotada. Los dominicanos Pedro Severino de 4-2 con una anotada y una producida, Jorge Mateo de 4-2 con una remolcada, Kelvin Gutiérrez de 3-0.

Fuente: La Nación

 Like

El ministro de Salud porteño, Fernán Quirós, participó este sábado de La Noche de Mirtha y se refirió a la campaña de vacunación. “Esta pandemia ha puesto a la vista todas las dificultades que teníamos”, manifestó. Además, el funcionario confirmó que este sábado recibieron parte de la producción del laboratorio Richmond y la Ciudad comenzará a aplicarla a partir de este domingo. Ante el impacto del coronavirus, los funcionarios han sido puestos en tela de juicio por sus distintas acciones; entre ellas, el cumpleaños de Fabiola Yañez en la Quinta de Olivos, el vacunatorio vip y otros escándalos que tuvieron lugar en medio de la cuarentena más larga del mundo.En ese contexto, Quirós sostuvo: “Los funcionarios tenemos que hacer todo lo que tiene que hacer la gente para poder comprender el impacto de nuestras decisiones. Cumplir todo lo que uno le pide a la gente es un esfuerzo enorme, porque uno está muy expuesto, pero es la forma de salir para adelante y de entender lo que le pasa a la sociedad para ser más prudente con las decisiones que uno toma”.El funcionario, que aún espera su segunda dosis de la vacuna, observó: “La Argentina se concentró en grandes contratos de AstraZeneca y Sputnik, y fueron dos vacunas que demoraron mucho en la producción. Deberíamos haber tenido más opciones de vacunas”. Luego, al hablar sobre la negociación con Pfizer, apuntó: Evidentemente, la ley fue una dificultad para ellos y luego tuvieron que modificarla”.“Caradura”: Nuevo escrache a Ginés González García en un restaurante de Puerto MaderoSegún detalló el encargado del ministerio porteño de Salud, el 71% de los ciudadanos que viven en la ciudad de Buenos Aires ya tiene la primera dosis, mientras que el 41% tiene aplicadas ambas dosis. “Estamos vacunando al 1% de los porteños por día, es un número significativo. Estamos vacunando muy intensamente”, destacó el ministro.Tras el escándalo del vacunatorio vip que tuvo lugar en el Ministerio de Salud de la Nación, Quirós opinó: “Me gusta remarcar algo que es muy importante: el valor de la palabra a la hora de gestionar una pandemia, porque la palabra es el principal instrumento que tiene un gobernarte para vincularse con la sociedad y acordar el esfuerzo que vamos a hacer compartido”.Quirós habló sobre la perspectiva que existe en torno a la pandemia, y dijo que esperan lograr vacunar -en cuanto antes- a más del 70% de la población con dos dosis. “En la ciudad no estamos tan lejos de lograr ese objetivo, tenemos que trabajar fuertemente para avanzar en la vacunación, vamos a hacer todos los esfuerzos para una vez que recibimos una vacuna aplicarlas rápidamente”.

Fuente: La Nación

 Like

En la noche del gran regreso de Mirtha Legrand a la televisión, Jonatan Viale no pudo evitar recordar a su padre, Mauro Viale, junto a la diva. El periodista falleció el pasado 11 de abril tras contraer coronavirus.“Te quiero decir que sentí mucho la muerte de tu padre, muchísimo”, expresó la conductora con un notable pesar en su voz. “Lo sé”, respondió Viale. “Yo lo veía en televisión y él hablaba bien, pero decía que tenía miedo”, recordó Legrand, muy apesadumbrada.La noche de Mirtha: así se vive el regreso de la diva a la televisión“¿Ya estaba enfermo?”, quiso saber la conductora. “No. Seguramente los últimos días, sobre todo ese viernes que yo no recuerdo bien, ya tenía covid, porque se agarraba de la escenografía”, rememoró el conductor de +Realidad. “Estaba con 38/39 de fiebre. Evidentemente tenía covid”, reforzó.Viale recordó que desde que recibieron el diagnóstico hasta el fatal desenlace, todo ocurrió con mucha rapidez. “Fue todo muy rápido: viernes, sábado y domingo, cuando tuvo una muerte súbita”, explicó. “Siempre tuvo una salud de hierro, una salud total. Era mi súper héroe, era perfecto mi papá”, agregó con orgullo.Antes de cambiar de tema, Viale quiso hacerle un homenaje a su padre, revelando que el sábado 28 de agosto es un día muy especial para él y su familia. “Hoy es el cumpleaños de mi papá, hubiese cumplido 74 años”, contó con una sonrisa en su rostro.El posteo de Jonatan Viale para recordar a su papá Mauro en las redes recibió cientos de mensaje de apoyo y consuelo (Twitter / @JonatanViale/)El viernes, Viale volvió por un rato a la pantalla de América para participar de un homenaje a su padre, en donde le pusieron su nombre a un estudio del canal. “Le dije a mi mamá que no lloré y yo terminé así, como un estúpido”, dijo emocionado, mientras recordaba su infancia en los estudios. “Mi papá producía y producía, yo andaba con él y mamaba todo esto”.La polémica por las vacunasTras escuchar los dichos del ministro de Salud de la Ciudad de Buenos Aires Fernán Quirós sobre el manejo que hizo el Gobierno nacional en lo referido a los acuerdos con laboratorios para recibir vacunas, Viale tomó la palabra. “Acá hubo un capricho ideológico y un capricho comercial. El capricho ideológico se llama Sputnik, porque se buscó priorizar la relación con Rusia, y el comercial se llama AstraZeneca, porque se buscó priorizar la relación con Hugo Sigman, amigo personal del exministro de Salud Gines González García”, señaló el periodista.“¿Mirtha, usted leyó la carta de Cecilia Nicolini, asesora del Gobierno en materia de vacunas? Es clarísima, ella decía: ‘Quiero defender este proyecto’. El proyecto geopolítico era Rusia, y cuando vieron que no llegaban vacunas tuvieron que ir a pedir la Pfizer, hubo una rendición incondicional ante el Imperio, como diría Máximo Kirchner. Tuvieron que ceder porque se venían las elecciones”, remarcó el periodista.Más adelante, mientras Legrand daba a conocer el enojo que le ocasionó ver las fotos del festejo del cumpleaños de Fabiola Yañez en la Quinta Presidencial de Olivos, le preguntó a Viale si efectivamente la primera dama está embarazada. “Sí, está embarazada, no se ha confirmado oficialmente, pero es un hecho. Inclusive se habla de que estaría esperando mellizos”, aseguró.

Fuente: La Nación

 Like

Las imágenes les dan significado y sentido a las palabras. Si la foto de la fiesta cumpleañera de Olivos confirmó las denuncias de que existe una casta gobernante privilegiada, la filmación de la violenta profesora Laura Radetich corroboró que el kirchnerismo usa la escuela pública para adoctrinar a jóvenes. Radetich no está en condiciones emocionales para dar clases. Sin embargo, el sistema de captación política de estudiantes está vigente, muchas veces con más sofisticación que la pobreza intelectual de Radetich, en las escuelas y universidades. Pero ¿es casualidad que haya regresado en esos mismos días el temible dirigente sindical Juan Pablo “Pata” Medina, dueño y señor de La Plata? ¿Es mera coincidencia que el antisemita Luis D’Elía haya desafiado al Estado el mismo día en que consiguió la libertad condicional? ¿Es casualidad que D’Elía haya hecho el espectáculo público de cortarse la tobillera electrónica con un cuchillo casi en el mismo momento en que el abogado Gregorio Dalbón hacía declaraciones judeofóbicas?Dalbón es abogado del Presidente y de Cristina Kirchner. Acusó a la colectividad judía en general de haber coimeado al fiscal Ramiro González, que lleva la causa por la fiesta de Olivos. Ese fiscal no tuvo ni tiene ningún caso relacionado con la DAIA y la AMIA, las principales organizaciones de la colectividad judía. Antisemitismo puro y duro. Silencio del Presidente y de la vicepresidenta. ¿Están de acuerdo con Dalbón? En el caso de la profesora Radetich, Alberto Fernández se entusiasmó por el supuesto debate que ella abrió en un aula de estudiantes secundarios. La apoyó. Desautorizó públicamente a su ministro de Educación, Nicolás Trotta, que había tomado distancia del método de adoctrinamiento de Radetich. Lo de Radetich no fue un debate, sino la imposición violenta de sus ideas por parte de una docente a sus alumnos. Una cosa es el debate de ideas que existió siempre en la universidad; otra cosa es el discurso partidario de un docente frente a sus alumnos del secundario. Peor: es profesora también del Instituto Superior de Formación Docente 2 de Abril, que capacita a futuros docentes. El alumno que interpeló y refutó a Radetich merece una medalla al mérito civil, y el que filmó ese instante de locura debería ser premiado con el Pulitzer.Radetich es profesora de Historia y Geografía. Si manipula la historia como lo hizo con la política de estos días, la historia está condenada de antemano. Le gritó al alumno que Macri había nombrado dos jueces de la Corte Suprema de Justicia por decreto. El dato es cierto, pero parcial. El Senado no permitió que esos jueces asumieran hasta contar con el imprescindible acuerdo de esa cámara. Carlos Rosenkrantz y Horacio Rosatti asumieron sus cargos de jueces supremos cuando concluyeron todos los trámites legales y constitucionales. También dijo que el expresidente citó a un juez para decirle que debía “meter presa” a Cristina Kirchner. No existe ninguna prueba ni testimonio que ratifique esa afirmación. Es solo una inferencia de la expresidenta. Hay un problema con lo que dijo Radetich, que consiste en una obscena militancia en un aula llena de adolescentes, y hay otro problema por cómo lo dijo. Usó un lenguaje soez, grosero, cargado de palabras impropias de un docente. Si esas son las personas que están a cargo de la enseñanza de los jóvenes, no se necesita el informe PISA para sorprendernos. Según ese informe, la Argentina está entre los países con peores niveles de educación en el mundo.Un tercer problema es el Presidente. Defendió a la profesora, tal vez porque esta le hizo recordar a Cristina Kirchner. Ella usó los mismos argumentos de la expresidenta, y también se pareció a Cristina en las formas enardecidas de replicar. En la intimidad, Cristina es tan mal hablada como la profesora de Ciudad Evita. La única diferencia es que Cristina se enfurece con políticos o con jueces, no con jóvenes del secundario. “No es literalmente cierto que Alberto no duerme desde hace dos años, como él dijo, pero es más o menos cierto. Duerme poco y mal”, trata de justificarlo un colaborador cercano. Así como la profesora Radetich necesita un psiquiatra, Alberto Fernández está necesitando un descanso. La grieta no es la construcción discursiva y anímica de dos grupos políticos diferentes; es una creación del cristinismo (comenzó en 2011 cuando Cristina convocó al “vamos por todo”), que sigue cavando en ese abismo que dividió a la sociedad en bandos irreconciliables. Las imágenes de Radetich son una prueba irrefutable. ¿Otro ejemplo? Máximo Kirchner, que acusó a los medios periodísticos por el criminal atentado a balazos contra el diputado correntino Miguel Arias.Radetich y Alberto Fernández provocaron la agitación del oficialismo. “Empezábamos a salir del escándalo de la foto, que nos quitó a sectores importantes de la clase media, y nos metemos solos en este conflicto de la docente, que también hiere a sectores independientes. Con los propios, no ganamos”, acepta un ministro que responde directamente al Presidente. Su pensamiento es racional, pero, en efecto, el Presidente se metió solo. Los padres, aun los peronistas que no militan en el kirchnerismo, no quieren que sus hijos vayan a la escuela para que los adoctrinen. Las elecciones están cerca, la sociedad perdió la esperanza y la dirigencia política está huérfana de confianza social. Alberto Fernández prometía que llevaría al despacho presidencial un busto de Sarmiento, porque impulsó la educación pública y gratuita. Lo que hacen él y Radetich es empujar a los padres a mandar a sus hijos a colegios privados, si la escuela pública naufraga en semejante mar de disparates. Los padres que pueden, desde ya. Son ellos, gobernantes y secuaces, los que están promoviendo un sistema de clases sociales en la educación, que nunca antes había existido en el país. Es una apostasía ante la figura y la historia de Sarmiento.Otro video muestra a un grupo de encapuchados presuntamente adeptos al brutal líder sindical platense Pata Medina amenazando con matar al juez, a los hijos del juez y al fiscal que juzgan al cacique de la Uocra. Medina está acusado de extorsión, asociación ilícita y lavado de dinero. Su caso está en manos de un tribunal oral que todavía no lo juzgó, pero le dio la libertad condicional porque llevaba preso más de tres años. Se supo siempre en La Plata que la construcción valía ahí un 25 por ciento más que en el resto del país; ese porcentaje iba al bolsillo de Medina o del sindicato, que eran lo mismo, según las versiones y las denuncias en la Justicia. Un sistema mafioso frena el progreso del país. No es necesario buscar más explicaciones para la decadencia argentina. Medina es la caricatura de un perverso sistema político y sindical.Enemigo del líder nacional del sindicato de la Construcción, Gerardo Martínez, Medina tenía prohibido volver a la actividad sindical hasta que termine el juicio. No bien salió de la cárcel, sin embargo, participó de un acto sindical de apoyo a su liderazgo. La Justicia lo devolvió a la cárcel. Medina dijo luego que ese video de encapuchados fue hecho por sus opositores en el sindicato, por “los narcos que quieren apoderarse de los trabajadores”, precisó. Medina notificó de esa manera que el narcotráfico está metido también en sectores del sindicalismo. ¿Una novedad? No.Dalbón y D’Elía son seguidores del Gobierno. Dalbón es abogado del actual oficialismo. D’Elía es un viejo piquetero que ocupó por la fuerza una comisaría en 2004. Estaba preso por eso. Los dos cultivan el antisemitismo. Dalbón acusó a la “colectividad judía” (es decir, a todo el colectivo de una religión) de haber coimeado a un fiscal. No hay mejor prueba de antisemitismo que las generalizaciones cuando se alude al pueblo judío. Ni mejor ejemplo de que ciertos líderes políticos (no Dalbón ni D’Elía, que son otra cosa) han perdido definitivamente la sensibilidad política y moral.

Fuente: La Nación

 Like

Un día después de que Máximo Kirchner, líder de La Cámpora, jefe del bloque de diputados oficialista y presidente del PJ bonaerense, diera una clase de marxismo en el Estadio Único de La Plata, el ministro del Interior, Eduardo “Wado” de Pedro, se preguntaba por qué existe prejuicio empresario respecto del kirchnerismo, al que le aplica “un etiquetado frontal que no es”.Tarea incómoda la del ministro. Esa pregunta se la formuló ante 90 directivos de grandes empresas de la Cámara de Comercio de los Estados Unidos (AmCham), en un esfuerzo por transmitir el rumbo del gobierno, intentar derribar prejuicios y fomentar la inversión privada en el país: “Muchas cosas que se dicen de nosotros no son así. Quizás antes no nos acercamos lo suficiente y nos pusieron un etiquetado frontal que no es. Pero las etiquetas, con el tiempo, se terminan cayendo”Sin embargo, el día anterior, Máximo, el jefe máximo, había explicado, ante una audiencia admirada por sus virtudes didácticas, la diferencia entre estructura y superestructura, según el materialismo histórico. Un refuerzo mayor al etiquetado frontal que no termina de caerse, pese a la empatía ministerial.“La estructura es este sistema de poder: el macrismo, el sistema financiero, los medios de comunicación, que quieren un país de bajos salarios, una desocupación alta para que sirva casi de no disputa en las paritarias y un país relegado a la producción de materias primas…Y está la superestructura, que valida lo que hace ese sistema”, expresó Máximo Kirchner.Después de casi 80 años de dirigismo populista y con una economía en crisis, los empresarios hubieran preferido oír propuestas superadoras, como fueron la Perestroika de Mijail Gorbachov, el “milagro económico polaco”, el “boom” de la República de Irlanda o la transformación de los países del sudeste asiático. Todos ejemplos de crecimiento en base al ingreso de capitales, baja presión fiscal y altísima competitividad.Pero el joven Kirchner prefirió poner reversa, con un viaje a la nostalgia de la agrupación que dirige. Salir del modelo corporativista de 1943, volviendo al socialismo nacional de 1973. Aunque en 2021 la Argentina tenga muchos “unicornios” tecnológicos para inspirar otra salida, distinta de Ezeiza.Ahora que domina el método marxista, podría aplicarlo para descubrir los poderes fácticos detrás de un país fracasado, con la mitad de su población pobre, funcionarios prósperos, sindicalistas ricos y corruptos millonarios.Con la ayuda del filósofo de Tréveris, podría descorrer el velo de sus prejuicios y advertir que los males que denuncia no son frutos del “neoliberalismo”, sino de un modelo copiado del corporativismo italiano (Rocco, 1926) y adaptado, durante casi 80 años, a las prácticas locales de sobreprecios y sobornos.El uso sistemático del Estado para dar empleo redundante, enriquecer funcionarios con “retornos”, otorgar privilegios irritantes y crear rentas extraordinarias, ha sido su característica más notable, desde tiempos de Miguel Miranda hasta Amado Boudou y su secuela.Durante años, bajo la advocación de los generales Savio y Mosconi, se amasaron fortunas desplumando a YPF, Gas del Estado, Somisa, Fabricaciones Militares, y un largo etcétera. En el siglo que corre, las colusiones público-privadas prosperaron mediante obras públicas digitadas, la expansión de casinos, las contrataciones directas, las compras ferroviarias, los barcos regasificadores, las pautas publicitarias, los expertos en mercados regulados y otros esquemas que ni Marx ni el Che hubieran imaginado.No bastó con fundir las arcas públicas. Las prohibiciones y privilegios en provecho de sindicatos, empresas y profesiones, han obstaculizado las nuevas inversiones, el funcionamiento de las pymes y el desarrollo de emprendedores. Lo que cada uno quiere, está bloqueado por privilegios de los demás y el país que resulta, es el que nadie quiere.El jefe de La Cámpora debería saber que los bajos salarios reflejan la falta de capitales y no un “sistema de poder” dominado por Macri, los bancos y los medios hegemónicos. Los altos salarios solo son posibles cuando el capital es barato y abundante, con empresas competitivas y una población educada. Los bajos salarios son la maldición de los países pobres, donde, en ausencia de inversión, solo existen trabajos informales con ingresos de subsistencia.¿Un país relegado a la producción de materias primas? La Argentina es líder mundial en la aplicación de tecnología a la producción agropecuaria de alto valor agregado, gracias a la cual se financia el gasto público. En cuanto a la industria fabril, en ausencia de moneda, 180 impuestos, inflexibilidad laboral y carencia de capitales, es imposible pedirle que salga al mundo y genere divisas.El heredero, quizás adoctrinado por el diputado Carlos Heller, aborrece al sistema financiero, pues sería lo peor del capitalismo, como lo enseñó el mentor prusiano ¿Querrá volver al trueque, a los cupones de racionamiento o al Estado distribuidor según las necesidades? ¿No le cuenta Heller que el sector financiero es minúsculo y tiene toda su capacidad prestable absorbida por el Banco Central para esterilizar la emisión monetaria?Tarea incómoda la del ministro “Wado” de Pedro. Mientras trata de quitar el etiquetado frontal con su discurso empático y afable, el líder de La Cámpora, jefe del bloque oficialista en Diputados y presidente del PJ bonaerense, da clases de marxismo en el Estadio Único de La Plata.Pero no hay que inquietarse. Porque ni Máximo ni sus compinches son lectores de El Capital, sino acumuladores de capital. Como ya lo ha probado la extensa trayectoria de su familia en el gobierno, lo suyo es “marxismo de amigos” para ir por todo, en nombre de Karl, pero en provecho de Cris. La verdadera realidad bajo el “etiquetado frontal” que el amable ministro no logra despegar.

Fuente: La Nación

 Like

DETROIT (AP) — Merced a su tercer sencillo al jardín contrario en la noche, Corey Dickerson empujó a Vladimir Guerrero en la décima entrada, para que los Azulejos de Toronto superaran el sábado 3-2 a los Tigres de Detroit.Un sencillo de Dickerson por la línea del jardín izquierdo depositó la pelota frente al jardinero izquierdo Akil Baddoo, quien fildeó y lanzó al plato. Pero el dominicano Guerrero anotó frente al cátcher Eric Haase, deslizándose de cabeza.Jordan Romano (6-1) resolvió la parte baja del décimo capítulo. El corredor automático de Detroit en la intermedia fue retirado en la antesala tras un rodado al campocorto Bo Bichette.Romano obligó después a que el puertorriqueño Willi Castro elevara un globo y ponchó a Derek Heal, para asegurar el triunfo.Toronto dilapidó una ventaja de dos carreras en los últimos innings, pero logró el triunfo. Kyle Funkhouser (6-2) laboró en el décimo episodio y cargó con la derrota.Por los Azulejos, los dominicanos Guerrero de 5-1 con una anotada, Santiago Espinal de 1-0, Teoscar Hernández de 3-0. El mexicano Alejandro Kirk de 5-1 con una anotada y una empujada. El cubano Lourdes Gurriel Jr. de 3-2. El venezolano Breyvic Valera de 1-0.Por los Tigres, los venezolanos Miguel Cabrera de 4-1, Harold Castro de 4-0. El dominicano Jeimer Candelario de 4-1. El puertorriqueño Castro de 2-0.

Fuente: La Nación

 Like

“Me gusta el true crime. Disfruto del aspecto psicológico de todo el asunto. Amo, supongo que es extraño decirlo así, resolver los misterios de muertes sospechosas. Especialmente ahora que los avances de la ciencia en relación al ADN lo cambiaron todo en materia de investigación criminal. Ahora ni siquiera necesitan del ADN del asesino para atraparlo: pueden revisar la base de datos y encontrar a un familiar de la víctima que estaba en el vecindario y de repente atraparon al hermano”, explica, entusiasmado, Steve Martin apenas comienza la charla con LA NACION vía zoom. Y lo cierto es que todo el momento parece sacado de un elaborado sueño. O de una pesadilla si no fuera porque detrás del actor y guionista se asoman un cielo azul intenso como solo puede serlo en California y el mar que hace juego y que casi parece esos fondos digitales que ofrece la aplicación para enmascarar el desorden de nuestras casas. Pero no: ni sueño ni pesadilla.Martin, el de actor y guionista de El tonto, Los Ángeles Story y Bowfinger, el director chiflado, por citar algunos de sus films más destacados, está del otro lado de la pantalla junto a su amigo y socio Martin Short y a la actriz y cantante Selena Gomez para hablar de Only Murders in the Building, la nueva serie que se podrá ver -a razón de un capítulo por semana-, en la plataforma Star+ disponible en la Argentina desde el martes próximo.Tras más de cincuenta años de carrera en Hollywood hay muchas cosas que se conocen sobre Steve Martin. A saber: es un comediante fantástico que escribió y protagonizó algunas de las películas más influyentes del humor norteamericano de las últimas décadas, es un dotado novelista y un apasionado músico de bluegrass con varios discos en su haber que toca el banjo con notable habilidad.Lo que pocos saben pero se enterarán pronto -gracias a este nuevo programa- es que Martin lleva años consumiendo historias de crímenes verdaderos (o true crime, como se las denomina en inglés) y que su interés, por ser quién es, se terminó transformando en una idea para una serie. Y, otra vez, porque se trata de una de las figuras más veneradas del mundo del entretenimiento, esa idea se hizo realidad.“En un principio me imaginaba a dos actores viejos interpretando a los investigadores amateurs en el centro de la trama pero después empezamos a desarrollar la historia y me di cuenta de que eran papeles para gente joven, como Marty y yo”, dice Martin e incluye en la broma a su amigo, que aunque ya no sea el jovencito llegado de Canadá con el que compartió protagonismo en la inolvidable Three Amigos! (disponible para alquilar o comprar en Google Play), escrita por el propio Martin, Lorne Michaels y Randy Newman, le sigue el tren en cada una de sus nuevas aventuras.Steve Martin es mucho más que un comediante: además de guionista, dramaturgo y músico de bluegrass, tiene varias novelas y libros de relatos publicados. Only Murders in the Building no es ni mucho menos su primer roce con la TV, dado que comenzó en Saturday Night Live y, previamente, era un invitado habitual en los grandes shows cómicos de los 60 y 70
( Craig Blankenhorn/)De todos modos, a pesar de que pasaron 35 años de estreno de aquel film, algo de él tiene esta nueva serie. Para empezar el personaje de Martin, Charles, es un actor veterano que se hizo famoso interpretando al detective Brazzos y por eso cree tener conocimientos de investigador privado, algo similar a lo que pasaba con los tres actores de Three Amigos! cuando llegaban a un pueblo parecido a los que aparecían en sus westerns para convertirse en justicieros en la vida real, al expulsar a un grupo de villanos locales encabezados por El Guapo (Alfonso Arau). “No sabía que el nombre que le puse al detective de la ficción en Only Murders in the Building significaba brazos en castellano. Tampoco sabía la traducción de El Guapo. Son nombres que me inventé”, miente Martin sin que se le mueva un pelo de su famosa cabellera blanca, y con una sonrisa que insinúa que le divierte jugar con su propia leyenda.Para poner en marcha el proyecto de Only Murders in the Building el comediante se asoció con Dan Fogelman, productor de This is Us -otro de los programas que estarán disponibles en Star+-, quien a su vez lo puso en contacto con el guionista John Hoffman. De extensa experiencia televisiva, en los últimos años Hoffman trabajó en la serie de Netflix Grace y Frankie con otras dos leyendas de Hollywood, Jane Fonda y Lily Tomlin, la coprotagonista de Martin en la comedia Hay una chica en mi cuerpo.“Dan Fogelman me convocó para desarrollar el proyecto y ser el showrunner. Era una gran responsabilidad, pero no se le dice que no a una cena con él y Steve Martin. Enseguida congeniamos y pudimos ampliar y trabajar en las ideas que tenía sobre la historia que combinaba su amor por el true crime con su genio cómico”, explica Hoffman en una charla vía Zoom con LA NACION. Su aporte le dio forma al relato de Charles, Oliver (Short) y Mabel (Gomez), tres vecinos de un distinguido edificio de Manhattan que apenas se saludan con un gesto cuando se cruzan en el ascensor pero que a partir de la sospechosa muerte de otro de los habitantes del lugar se unen a través de su amor compartido por los podcast sobre crímenes sin resolver y deciden revelar el misterio de lo que ocurrió mientras graban su propio programa. Claro que cada uno de ellos esconde más de lo que muestra. De esa peculiar dinámica entre los tres surge mucho del humor de la ficción, que se combina con su costado policial, además de explorar la búsqueda de conexión de los solitarios protagonistas.Según cuenta Hoffman, Martin fue más que receptivo con sus propuestas para el desarrollo de la narración y los personajes pero hubo un aspecto que no estaba dispuesto a negociar: la conclusión de la historia. “Al final de la temporada se revela la identidad del asesino. Odio cuando las series estiran la revelación por tres o cuatro temporadas”, enfatiza Martin quien, aunque no está confirmada oficialmente la continuidad de la serie, ya la imagina.Selena Gomez, tras hacerse famosa en la factoría Disney y triunfar como cantante pop, vuelve a la pantalla chica con un personaje a su medida, una actriz que termina siendo el reservorio de cordura ante las excentricidades de sus dos vecinos ( Craig Blankenhorn/)Los dos amigos + SelenaEn el centro de Only Murders in the Building hay una muerte sospechosa y la investigación que le sigue pero lo que la distingue del resto de las ficciones de su tipo es el equipo que forman sus protagonistas. Un desafío para los guionistas que tuvieron que lograr equilibrar la presencia de dos genios de la comedia como Martin y Short que llevan décadas de amistad y trabajo en conjunto con la adición de Selena Gomez. Y aunque en teoría la mezcla no debería funcionar lo cierto es que en pantalla la actriz y cantante consigue que su Mabel sea el punto de apoyo y reservorio de cordura de los excéntricos Charles y Oliver. El primero cree que puede resolver el caso porque alguna vez interpretó a un policía en la TV y el otro insiste con hablar de su pasado como gran director de Broadway mientras imagina a los sospechosos como los aspirantes a estrellas del musical y se olvide de mencionar que hace años que el éxito y el reconocimiento le son ajenos.“Creo que así como los actores que hacen de médicos en la televisión durante años creen que aprenden algo de medicina, los que hacen de detectives también y eso me parece muy divertido. Además me fascina lo que sucede con esos intérpretes que tienen un gran suceso y luego no tienen necesidad de seguir trabajando. En el caso de Charles esa combinación hace que intente aplicar sus conocimientos televisivos a la vida real”, explica Martin, cuyo personaje se las arregla para abrir una cerradura con un kit de ganzúas que le regaló la producción de su viejo programa.Claro que más allá de toda la locura y los enredos en los que se meten los personajes jugando a ser detectives y creadores de contenido de un podcasts, uno de los mayores atractivos del programa es el vínculo entre los dos viejos vecinos que interpretan Martin y Short. Una relación que, en principio, se compone de filosos comentarios arrojados como si se tratara de puñales. Unos intercambios que Martin y Short parecen haber basado en su amistad fuera de cámaras.Martin Short vuelve a trabajar con su gran amigo Steve Martin e interpreta a un iluso actor que no desentona en su larga carrera de personajes excéntricos ( Craig Blankenhorn/)Así, cuando se le pregunta a Short por una de las características más curiosas de su personaje -Oliver emite una suerte de gruñido o carraspeo cuando se siente incómodo-, Martin se sorprende de que alguien los haya notado y asegura que los editores del programa se volvieron locos tratando de eliminar todo rastro de ellos en la trama. “Alguno se les pasó”, comenta con falso pesar y Short se ríe porque conoce ese ida y vuelta a la perfección. Es el mismo que aparece en los episodios cuando su personaje aplica una estudiada agresión pasiva contra Charles cuando le pregunta casi al pasar por qué usa maquillaje si ya nadie lo contrata como actor. Esos pequeños grandes momentos hacen de Only Murders in the Building, una serie distinta y una nueva joya de la corona repleta de brillos de Martin que además de comediante legendario, escritor, coleccionista de arte y reputado músico ahora también se dedica a resolver asesinatos.

Fuente: La Nación

 Like

Caminando a orillas del Sena una tarde soleada de agosto, viendo con asombro cómo algunos veraneantes tomaban sol en bañador y se arrojaban a las aguas verdes del río como si estuvieran en las playas de Niza, preguntándose si debía quitarse la ropa y saltar en calzoncillos al Sena para que su esposa y su hija se riesen de él y le tomasen fotos haciendo el ridículo, Barclays creyó ver, a lo lejos, cantando en francés, tocando la guitarra, a un viejo amigo del colegio, al que no veía hacía décadas.Corto de estatura, el rostro tostado por el sol, camisa floreada y pantalones cortos como si estuviese en el Caribe, ese amigo del colegio, Germán Varas, ya en sus cincuentas, se había hecho fama, desde muy joven, de ser extravagante y genial, impredecible y talentoso: en efecto, había sido baterista de una banda de músicos, publicado un par de poemarios notables pero virtualmente inadvertidos por el gran público, conquistado a las mujeres más lindas de la ciudad, incluyendo a la hija de un prodigioso escritor, ganador del Nobel, y, harto de vivir en el tercer mundo, entre personas que sólo sabían hablar de política y de fútbol (y ni siquiera de política y fútbol mundiales, sino de política y fútbol tribales), Germán Varas, artista de múltiples talentos, donjuán o picaflor de éxito probado, se había marchado a vivir en Ginebra, donde vivía solo, en las afueras, en una casa en el campo, con una pecera inmensa llena de peces de todos los colores, un perro que era como su sombra y una discreta plantación de marihuana en el jardín de su casa. Como era un genio, Germán Varas no trabajaba, o lo hacía de vez en cuando, por ráfagas, por cortas temporadas, bajo el influjo errático de las musas, subvencionado por el gobierno suizo, que, siendo Germán ciudadano de ese país, debido a que su madre era suiza, le pagaba para que escribiera poemarios, ensayos y guiones de cine, o para que dictase clases de español, todo lo cual hacía sin agitarse demasiado.-¿Germán, eres tú? -le preguntó Barclays, apenas su amigo terminó de cantar.Se lo preguntó, por supuesto, en español, pues ambos habían compartido diez años, en la primaria y la secundaria, en un colegio inglés de Lima. Luego la amistad había sobrevivido a la prueba ácida, definitiva: siguieron siendo amigos después del colegio, sin que ya nadie los obligase a verse. Trataron de hacer una serie de televisión escrita por ambos: se reunían en la suite de un hotel y escribían unos guiones que nunca fructificaron. Trataron de hacer una película que se quedó en buenas intenciones. Trataron de hacer un show de stand up comedy que al final abortaron. A veces manejaban hasta una playa al sur llamada El Silencio, con la hija del gran escritor, Mariana, una mujer divertida y adorable, y mientras ella hablaba fogosamente a favor de salir a marchar para derribar a la dictadura, ellos fumaban unos porritos y se declaraban demasiado vagos o escépticos para salir a marchar contra nada o contra nadie.-¡Chico Barclays! -pareció emocionarse Germán Varas, al ver a su amigo del colegio, después de por lo menos veinte años sin verse, dejando a un lado la guitarra, dándole un abrazo efusivo, no exento de sudores por ambas partes.Germán había sido siempre risueño e ingenioso en sus maneras de llamar a Barclays: chico Barclays, niño terrible Barclays, esperanza blanca Barclays, míster Barclays, súper Barclays, papi Barclays.Alguna gente se acercó y dejó caer billetes y monedas al sombrero que Germán había acomodado en el piso. Demasiado sabio para ser vanidoso, demasiado inteligente para creerse importante, Germán Varas sonrió y agradeció a su público con una venia que pareció sincera.-¿Qué haces acá? -preguntó Barclays, luego de presentarle a su esposa Silvia y su hija Zoe, a quienes Germán saludó con genuina emoción-. Te hacía en Ginebra. No sabía que habías venido a París.-Sigo en Ginebra -dijo Germán-. Pero los fines de semana vengo a París para ver a una amiga.Barclays pensó, con una sonrisa socarrona: será un donjuán toda la vida, qué éxito tiene con las chicas lindas.-Usted no cambia, don Germán -le dijo.Se habían visto por última vez hacía dos décadas, veintiún años para ser exactos, en una fiesta que dio Barclays para celebrar sus treinta y cinco años, en un hotel de lujo, tratando de parecerse a Truman Capote, ya que no en el talento para escribir, al menos en la vocación para dar fiestas. Germán asistió a esa fiesta entre los pocos amigos del colegio a los que Barclays invitó, y lo hizo acompañado de Mariana, la hija del gran escritor, y bailó y gozó de la fiesta como si fuese él quien estuviese cumpliendo años: además de baterista y poeta, era un consumado bailarín y hacía los movimientos más raros y graciosos en la pista de baile. Después de dejar a Mariana en su casa, Germán regresó a la fiesta y se emperró en bailar con la primera esposa de Barclays, Casandra Mesías, a la que maliciaba con ojo pícaro y quien le correspondía, alborotada, dichas malicias, Barclays pensando, divertido: si me descuido, Germancito se va a cepillar a doña Casandra.-Me va a disculpar, chico Barclays, pero tengo que seguir cantando -dijo Germán.Luego añadió, sarcástico:-Uno se debe a su público, y eso usted lo sabe mejor que nadie.Se confundieron en otro abrazo. Germán volvió a cantar en francés y en inglés. Algunas parejas bailaban a orillas del río, entre los puentes de Sully y de Austerlitz. Todos parecían felices. En ese momento, París debía de ser la ciudad más linda del mundo. Sólo a Germán Varas se le ocurría cantar a orillas del Sena por el puro placer de cantar, para poner a la gente a bailar y, de paso, cómo no, para llevarse un dinerillo que, en verdad, no necesitaba, porque en Ginebra tenía sus clases, sus sinecuras, y además sus padres le habían legado un dinero no menor.Quedaron en verse esa noche, en el bar del hotel donde se alojaban los Barclays, cerca de la plaza Vendôme, para tomar unas copas y ponerse al día:-¡No puede ser que hayan pasado veintiún años sin vernos, joven Varas! -le dijo Barclays-. ¡Te esperamos esta noche! ¡No nos falles, por favor!Germán llegó puntualmente, junto con su amiga o novia parisina, una mujer muy guapa, muy alta, mucho más alta que él, muy joven, mucho más joven que él, tan linda que parecía una actriz de cine o una de esas chicas populares que ganan millones en las redes sociales publicando sus fotos y videos domésticos. Se llamaba María, hablaba pocas palabras en español y, en realidad, no parecía tener interés en hablar en lengua alguna: miraba arrobada, subyugada, como si lo adorase, a Germán Varas, y con frecuencia le daba besos en la mejilla, en el cuello, con profunda reverencia, y lo abrazaba, como adhiriéndose a él, como si quisiera ser una prolongación de su cuerpo. Barclays y su esposa Silvia contemplaban tan improbable espectáculo de ebullición o efervescencia hormonal, mientras su hija Zoe se encontraba arriba, en la habitación, hablando a gritos con sus amigas que estaban en América y quienes les hablaban igualmente a gritos, en la pantalla de la tableta.Cuando Barclays, preguntón incorregible, le preguntó a María a qué se dedicaba, ella lo miró como si contemplase a un mamífero antiguo tras los cristales del museo de historia natural y le dijo, con un mohín coqueto:-Hago videos.Germán sonrió y María se enroscó con él, se ovilló a su lado. Barclays preguntó:-¿Videos musicales? ¿Videos publicitarios? ¿Videos de viajes?Germán soltó una risa pícara.-No -dijo María-. Videos sexuales.Barclays y su esposa no supieron si reírse, si estaban siendo víctimas de una emboscada humorística.-Genial -dijo Barclays-. ¿Y tú los grabas, los editas?-No -dijo María-. Yo actúo. Yo salgo en los videos.-Actuamos -aclaró Germán-. Salimos juntos.-Pero no se nos ven las caras -añadió María.-Hacemos el amor, o sea tiramos, pero cuando editan los videos, nos muestran sólo del cuello para abajo, nunca se ven las caras -dijo Germán.-Es una pena, con lo guapos que son -dijo Barclays, sin saber qué decir.-¿Y dónde podemos verlos? -preguntó Silvia, con desparpajo.María le dijo el nombre del sitio digital francés donde se exhibían aquellos videos eróticos, de aficionados.-Pero hay que suscribirse -aclaró-. Y hay que pagar por verlos. Es un sitio caro.Germán Varas miró a su amigo del colegio con orgullo, como diciéndole: tú te ganas la vida hablando de política en televisión, en cambio yo me gano la vida follando con esta chica linda, así que no te envidio, chico Barclays.-¿Les pagan bien? -se atrevió a preguntar Barclays.-Muy bien -dijo Germán.-Cinco mil euros por video publicado -dijo María.-¡Carajo! -dijo Barclays-. ¡Una fortuna! ¿Y hacen uno al mes?-No -dijo María-. Hacemos uno cada fin de semana. Luego ellos deciden si lo suben o no. Sólo nos pagan cuando lo han subido.-Pero hasta ahora siempre los han subido -dijo Germán.¿Era entonces Germán Varas, veterano baterista y poeta, cantante a la orilla del río, un galán otoñal de la industria porno? ¿Tenía el cuerpo y las aptitudes para ello? ¿Las mujeres pagaban para verlo follar? ¿Tan deseable lo encontraban? Porque Germán era más bien bajito, casi del todo calvo, y estaba ya en sus tardíos cincuentas. Pero a Barclays le constaba, por sus años en el colegio inglés, en las duchas comunes después de las actividades físicas, que Germán estaba masivamente dotado: tenía unos genitales de extraordinario tamaño, un pistolón entre las piernas. Además, se había hecho fama de ser un amante exquisito, insuperable. Por eso las mujeres más lindas se rendían a él, como por lo visto se había rendido María.-Si quieren, pueden hacer un video y yo lo vendo a nuestros socios -propuso Germán, con una mirada pícara.Barclays soltó una carcajada y dijo:-¡No hay manera! ¡Estoy gordísimo! ¡Y no podría!-¿Pero se graban ustedes mismos, o hay camarógrafos grabándolos? -preguntó Silvia.-Nos grabamos nosotros -dijo María-. Estamos todo el tiempo a solas. Ellos nos dan las cámaras, las luces, los equipos. La idea es que sean videos amateurs, que de verdad parezca que no son actores, sino parejas reales.El camarero sirvió más vino y brindaron:-Larga vida al amor entre ustedes -dijo Barclays.-Larga vida al amor -dijo Germán Varas.Luego hablaron de su país de origen, de los amigos del colegio, del viaje a Ginebra que Barclays prometía y no cumplía. Silvia tomó atenta nota de cómo podían ver los videos eróticos de María y Germán. Al despedirse, Barclays abrazó a su amigo de toda la vida y le dijo:-Eres un crack. Te admiro, cabrón.-Anímate a grabar un videíto con tu chica -le dijo Germán-. Te aseguro que no se ven las caras en ningún momento. Nadie los podría reconocer.-Tal vez cuando me despidan de la televisión -dijo Barclays.Germán y María entraron abrazados, riéndose, a la puerta giratoria del hotel. Al salir, treparon a dos scooters eléctricos y se marcharon a alta velocidad. Barclays y su esposa subieron a la habitación, esperaron a que su hija se quedase dormida y se suscribieron y pagaron a la página erótica de sus amigos. Querían ver uno de los videos, o varios, ya mismo.Deslumbrado, perplejo, viendo cómo su amigo del colegio follaba como un tigre de la Malasia con esa francesa de belleza sobrenatural, Barclays dijo:-Germán Varas siempre fue el mejor de todos, qué pedazo de crack.

Fuente: La Nación

 Like

Alan Soñora (23 años), llegado a Independiente desde Boca con edad de cuarta división, vivió por fin la noche que tantas veces habrá imaginado. Su afortunado derechazo a los 32 del primer tiempo, y su delicado zurdazo de tiro libre que perforó el ángulo izquierdo de Leonardo Burián ocho minutos después coronaron una muy buena actuación de un volante cuya trayectoria vale para ejemplificar la errática política que han tenido los últimos entrenadores del Rojo con los jugadores juveniles.Independiente es hoy por hoy un caso ideal para pintar la actualidad de nuestro fútbol. Deudas, inhibiciones y un pasivo millonario obligan a mirar con más atención que nunca el crecimiento de los más chicos en el predio de Villa Domínico, aquellos que conforman el futuro del club y la mejor carta para ir solventando los agujeros económicos.Los goles de Soñora ante ColónLos datos fríos indicarían que lo hace. El partido contra Colón tuvo a seis jugadores titulares y diez suplentes formados en la cantera, aunque en diferentes épocas. Desde Fabrizio Bustos (25 años) a Julián Romero (17), pasando por Domingo Blanco y Gastón Togni, que incluso ya tuvieron una cesión intermedia en Defensa y Justicia, la cantidad parece señalar una apuesta fuerte por el made in casa, pero una mirada más fina desmiente las apariencias.Soñora debutó en septiembre de 2019, con Sebastián Beccacece en el banco, aunque desde entonces apenas jugó 12 partidos, solo la mitad de ellos como titular. Los cuatro últimos fueron los primeros que encadenó de manera consecutiva y los únicos en los que además no fue sustituido. No llegaron por una decisión táctica de Julio César Falcioni, sino por las lesiones simultáneas de Lucas Romero y Lucas González y la falta de otras alternativas en la mitad de la cancha. Quizás no sea casual que esté cumpliendo sus mejores actuaciones (también fue figura en el empate ante el Halcón hace dos fechas) cuando ha sentido que cuenta con la indispensable confianza que requiere cualquier jugador joven cuando da sus primeros pasos en Primera.Sergio Barreto, defensor central de Independiente, en un partido ante Defensa y Justicia (LA NACION/Mauro Alfieri/)Del resto, solo Sergio Barreto (22 años) y Alan Velasco (19) gozaron de esa posibilidad. El marcador central, favorecido por la baja de Alan Franco transferido al Atlanta United a principios de este año, la ha devuelto con un rendimiento tan convincente como parejo. El delantero, a quien le costó hacerse un hueco entre los titulares, con actuaciones desparejas y una alarmante carencia de gol.Estas experiencias, y la ventaja que brinda un año sin las presiones extras que siempre provocan los promedios, deberían ser una invitación a potenciar la opción de los pibes. Sin embargo, no ha sido así.Pese a la larga secuencia de partidos que ha vivido el Rojo en lo que va de 2021, Falcioni ha recurrido a los que llegan desde abajo para tapar parches puntuales (el caso de Thomas Ortega, Ayrton Costa, Patricio Ostachuk, Juan Pacchini o Gonzalo Asís), o dar un manotazo de ahogado en los minutos finales si el resultado no acompaña (Braian Martínez o Rodrigo Márquez). Es verdad que el tantas veces elogiado Lucas Saltita González tuvo más presencia, pero incluso así ha pasado del banco a la titularidad, y viceversa, sin argumentos claros que lo expliquen.Gol de Alan Velasco a RiverLa estrategia empleada resulta aún más llamativa si se tiene en cuenta, por un lado, que la camada de los Soñora, González, Velasco, Barreto y compañía formaron una Reserva de muy buen nivel, que lideró su torneo en 2020 hasta que Lucas Pusineri subió al plantel a varios de sus integrantes a pocas fechas del final y acabó perdiendo el título en la última jornada. Y por otro, la falta de recambios de garantías que ha mostrado Independiente en el transcurso de este año.Por ejemplo, los enormes problemas para concretar las ocasiones creadas es un lastre que el Rojo arrastra desde hace tiempo. La cuenta goleadora de Sebastián Palacios, Andrés Roa o el citado Velasco es famélica, y solo la eficacia de Silvio Romero le ha permitido sobrevivir frente a las redes adversarias. Pero Falcioni ha repetido y mantenido en cancha la delantera compuesta por estos cuatro jugadores durante el 90 por ciento de los minutos de la temporada.Domingo Blanco ante Santos, por la Copa Sudamericana 2021 (CARLA CARNIEL/)Jonathan Herrera, hasta su lesión hace tres semanas, fue la única alternativa utilizada por el técnico para solventar el déficit. Mientras tanto, chicos como Tomás Pozzo, David Sayago y Julián Romero (uno de los tres que debutaron en el cierre del encuentro frente al Sabalero, junto al volante Matías Sosa y el enganche Juan Román Zarza) miraban los partidos desde el banco; Marcos Landaburu volvía a San Telmo y el puntero derecho Juan De Rosa se iba a préstamo sin debutar un año y medio a Almagro, a desmedro de que la cláusula de rescisión de su contrato trepe hasta los 15 millones de dólares.La próxima semana, en la visita a River, es posible que Lucas Romero y Lucas Rodríguez ya estén en condiciones de reaparecer. Será una buena ocasión para comprobar hasta dónde el actual entrenador de Independiente confía realmente en los chicos que empujan desde abajo, como Alan Soñora, la gran figura de la cancha en el contundente 3-0 sobre el vigente campeón del fútbol argentino.

Fuente: La Nación

 Like

El exministro de Salud Ginés González García fue escrachado este sábado por la noche cuando se disponía a cenar en un conocido restaurante de Puerto Madero. Los presentes en el lugar lo increparon a los gritos: “Caradura”; “Ladrón”; “Asesino”.Luego, en un canto unísono acompañado de palmas, lograron que el exfuncionario -que renunció a su cargo como responsable de la vacunación vip llevada adelante en el Ministerio de Salud- abandonara el local Marcelo, ubicado sobre la avenida Alicia Moreau de Justo.Ahora en Buenos Aires, repudio a Ginés González Garcia. Lo mejor de mi sábado. Que no estén tranquilos en ningún lado. pic.twitter.com/X3d6y7VbCV— Rosario (@rosariotolomei) August 29, 2021El video se viralizó rápidamente en redes sociales.No es la primera vez que González García debe retirarse en medio de gritos y acusaciones: en marzo de este año, le sucedió lo mismo en un reconocido restaurante del barrio de San Telmo.Noticia en desarrollo

Fuente: La Nación

 Like