Los árboles frutales pueden darnos grandes cosechas en un futuro, pero en la transición, debe atravesar algunos obstáculos  como las plagas, entre las cuales se encuentra la mosca de la fruta (Drosophila melanogaster), la cual se puede controlar con trampas caseras realizadas con materiales reciclados.
La presencia de las moscas en las frutas representa una reducción de entre el 20 y el 30 % de la producción. Por este motivo, la aplicación masiva e indiscriminada de insecticidas de amplio espectro es una práctica común que, no sólo perjudica el ambiente, sino que sus residuos en el producto final complican su comercialización.
Se trata de una plaga cuarentenaria con un alto poder de destrucción causado por las larvas sobre una gran variedad de frutos y vegetales. Registra su mayor porcentaje de presencia en la zona citrícola del Litoral.
Una opción innovadora para mitigar la plaga es el Trampeo Masivo. Se trata de una alternativa de control que consiste en capturar el mayor número de adultos, fundamentalmente hembras, para evitar la oviposición en los frutos.
Así, se reduce la contaminación ambiental, al tiempo que se evita superar los límites máximos de residuos prohibidos en fruta y desequilibrios en la entomofauna benéfica.
En el mercado existen distintos modelos de trampas que se usan con atrayentes específicos cuya formulación es a base de componentes proteicos y compuestos de amonio (proteínas hidrolizadas de origen vegetal y animal), que ejercen un alto grado de atracción sobre la plaga.
Sin embargo, si se trabaja en huertas orgánicas, se buscará preparar trampas también “orgánicas”. Por eso detallaremos el paso a paso para que realices tu trampa con botellas de plástico transparentes, tanto grandes como pequeñas.
Materiales

Botella de plástico (grande o pequeña).
Dos cucharadas de azúcar.
Vinagre de manzana.
Colorante comestible.
Cutter, tijeras o punzón.
Cuerda o alambre.

Procedimiento

A la botella hacerle unos pequeños agujeros, en la parte de arriba, donde ingresaran las moscas.
Introducir unos “cuatro dedos” de vinagre, junto con el azúcar (que dará la sensación de ser una fruta en descomposición) y un poquito de colorante.
Tapar y agitar para mezclar.
Colocar el alambre al rededor del pico, y dejar un sobrante que hará de sostén en la planta.

Consejos:

Colocar la trampa lejos de los nudos, así no se daña.
Si llueve, e ingresa agua, volver a poner la mezcla de cero, ya que habrá quedado muy diluida y no hará efecto.
Colocar tres trampas por árbol, en caso de que la plaga sea importante, y a diferentes alturas, para que se potencie mucho más su efectividad.
El liquido cambiarlo cada 30 días aproximadamente.
Para que dure más la mezcla, colocarlo debajo de un conjunto de hojas y no expuesto a luz directa.
Los agujeros deben ser pequeños para que las moscas no puedan salir por donde ingresaron.

En cuanto a evitar la propagación la Ing agrónoma, Gabriela Vega, agencia de extensión rural Chamical,  recomienda que “antes de que los frutos pinten, tener listas las trampas, así evitamos que los piquen”.
En la misma línea, recalcó la importancia de que, una vez que la mosca pica, introduce entre 20 a 30 huevos, y este huevo pasa a la fruta que le brinda las condiciones para desarrollarse; luego se convierte en larva a los 7 días y es el momento donde “la fruta comienza a picarse”.
“Es una perdida económica, porque la fruta se cae y ya no sirve”, destaca la Ingeniera. La larva pasa al suelo, se transforma en pupa y entre los 9 a 15 días, y nace de nuevo la mosca. Y el ciclo vuelve a empezar.
Respecto a los frutos caídos, recomendó enterrarlos y colocarles cal para que no continuén el ciclo.

Fuente: InfoCampo

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Inició esta semana corta con la novedad de que “el gabinete está básicamente definido”. Eran palabras de Alberto Fernández, presidente electo y pronto a asumir el mandato. En algunas áreas sensibles, las gestión entrante y saliente habían iniciado contacto luego de las elecciones. Hubo foto entre Fernández y Macri, luego otra comunicación, según transcendió, pero luego el diálogo se enfrió. 
Quizás por eso, la transición general se frenó. Una de ellas era la del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, así como lo había confirmado Infocampo, que aun no hubo contacto ni en esa cartera, ni tampoco en INTA ni Senasa. Nota aparte: en el INTA, esta semana asumió Carlos Parera, como el nuevo director nacional, para los próximos cuatro años, en lugar de Héctor Espina. 
Al parecer la semana que viene, se develaría esta información sobre el nuevo Ministro de Agricultura. ¿Ministeriable? Sin sorpresas de por medio, por ahora, suena solo un nombre tras bambalinas: se trata del economista Gabriel Delgado, ex-ministro de Agricultura, bajo la gestión de Carlos Casamiquela, durante el último mandato de Cristina Kirchner. Actualmente, Delgado desempeña funciones en el INTA. 
El economista es bien reconocido entre sus pares. Corre con esa ventaja, además de que ya conoce el ministerio puertas adentro. Asimismo participó de la confección del documento agropecuario que elaboró el equipo técnico de Alberto Fernández hace unos meses. Como parte de ese trabajo, dado a conocer post PASO, se consideraba que el sector agroindustrial era una pieza clave para encarrilar la economía de los próximos años. 
Creer o reventar pero, justamente, hace cuatro años, un 23 de noviembre de 2015, es decir, la última semana de este mes y posterior al resultado del balotaje, Delgado remarcaba la importancia de trabajar “en una transición ordenada”.
Cuenta regresiva.
 

Fuente: InfoCampo

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Una de las enfermedades más destructivas de los frutales de carozo (prunus) a nivel mundial, es el sharka, ya que impide su comercialización. Las plantas enfermas actúan como fuente de contagio de la enfermedad a los otros árboles sanos, por eso la importancia de su erradicación.
En Argentina, solo se encontró en forma restringida el serotipo menos virulento: ‘D‘. Y desde la confirmación de la detección del primer foco de sharka, en el año 2005, se organizó una red interinstitucional para el abordaje de la problemática de la enfermedad, su diagnóstico y control.
Conformada por los tres organismos nacionales con injerencia en la materia, Senasa, INTA e INASE; el Laboratorio del Senasa recibe todos los años muestras provenientes de las provincias de Mendoza, San Juan, Alto Valle de Río Negro y de Buenos Aires para ser analizadas por esta enfermedad. Durante el muestreo, se obtienen hojas de varias ramas para asegurar su ausencia, dada la distribución irregular del virus.
Una vez analizadas y encontradas libres del virus, estas plantas se utilizan internamente para obtener otras nuevas, que luego se venden para producción de fruta en Argentina. Estas acciones permiten evitar la propagación del virus cuidando la economía del país y resguardando la sanidad fitosanitaria.
En cuanto a la principal vía de dispersión de esta enfermedad, se da a través de las personas, ya que utilizan material de propagación infectado. También se dispersa naturalmente por pulgones desde árboles enfermos a árboles sanos de una misma propiedad o de propiedades vecinas.
Los síntomas no siempre son visibles, varían según la especie, y cuando están presentes pueden confundirse con otros virus. Por tal motivo, es imprescindible realizar el análisis de laboratorio correspondiente para confirmar su ausencia.
En el Laboratorio se emplea la técnica de Elisa, en la cual se usan anticuerpos específicos que detectan las proteínas del virus. En caso de aparecer muestras positivas o dudosas por esta técnica, el resultado se confirma por otra técnica que se llama Rt-pcr en tiempo real.
Como el genoma del virus causante del sharka es ARN, hay que retrotranscribirlo y transformarlo en ADN para poder realizar la amplificación por PCR, en criollo, sería “fotocopiar” segmentos de ADN del virus para que sea visible y poder detectarlo.
Desde hace varios años los esfuerzos de depuración de plantas madres, resultó aparentemente exitosa dado que la detección del virus fue disminuyendo año a año.

Fuente: InfoCampo

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Un equipo de mejoradores genéticos, integrado por especialistas del INTA Oliveros y de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), presentó una nueva variedad de arveja verde. Se trata de Primogénita, un cultivar que se destaca por el rendimiento, el buen comportamiento frente a las principales enfermedades y el porte.
“En la actualidad, las variedades sembradas están adaptadas a las condiciones de clima y suelo de la región, pero son de origen extranjero. El desarrollo de variedades nacionales es una muestra de soberanía tecnológica y representa una ventaja competitiva para los productores argentinos”, explicó María Andrea Espósito, especialista en mejoramiento de legumbres de invierno del INTA Oliveros

Destacada por un menor consumo de agua, el aporte de nitrógeno que deja en el suelo y un ciclo más corto que los cereales de invierno, el cultivo de arveja es ideal como antecesor de los cultivos de segunda o tardíos de maíz, soja o girasol, según la zona.
“Debido a que es una alternativa a los cereales de invierno, esta legumbre posee altas expectativas de desarrollo. La Argentina tiene la posibilidad de posicionarse como proveedor mundial de arvejas”, señaló la especialista del INTA.
De acuerdo con Espósito, “buscamos obtener una variedad que supere, tanto en rendimiento como que resista el ataque de las principales enfermedades, a las que se comercializan en la actualidad”.

En diversos ensayos realizados en el sur y centro de Santa Fe, Primogénita demostró un buen comportamiento frente al oidio (enfermedad causada por un hongo que provoca el manchado de las semillas e impacta en la comercialización).
“Con un peso y tamaño de granos más grande, esta variedad resulta muy promisoria para la región”, aseguró Espósito.
Esta nueva variedad es producto del trabajo en conjunto en el marco de un convenio de vinculación técnica entre el INTA Oliveros y la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNR. Allí, los especialistas Ileana Gatti y Enrique Cointry trabajan desde 2011 en el mejoramiento de arveja.
Actualmente, se encuentra en proceso evaluación y de inscripción en el Registro Nacional de Cultivares y en el Registro Nacional de la Propiedad de Cultivares del INASE.

Fuente: InfoCampo

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Tras el anuncio que realizó el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) donde se informaba sobre la realización de un nuevo simulacro de fiebre aftosa, a realizarse entre el 11 al 15 noviembre, este se logró llevar a cabo con éxito en la localidad de Concepción del Uruguay.
La actividad, realizada en el marco del Plan Anual de Capacitación, organizada por la Dirección Nacional de Sanidad Animal, y el Programa Nacional de Fiebre Aftosa, tuvo como objetivo entrenar a los profesionales veterinarios y técnicos para actuar ante un eventual brote de esta enfermedad, y mantener actualizado su Sistema Nacional de Emergencias Sanitarias.
El simulacro comenzó con un acto de apertura y la presentación de la jornada. En los días siguientes se llevaron a cabo las acciones en correspondencia con los datos aportados por la denuncia ficticia, que comprendió la atención en terreno de los campos supuestamente afectados y sus campos linderos, la práctica de las medidas de bioseguridad, el rastreo e investigación según ingresos y egresos, controles de ruta, desinfección de vehículos, programación de eutanasia, tasación y vacunación, zonificación, comunicación y línea de mando, entre otras actividades.
Además en el último día de actividad, se realizó una puesta a punto de todas las conclusiones obtenidas durante todo el simulacro; donde participaron más de 80 profesionales del Senasa y personal de instituciones u organismos involucrados en la temática de todo el país.

Al finalizar la actividad, el director nacional de Sanidad Animal del Senasa, Matias Nardello, aseguró que “hace 4 años que no se realizaba un simulacro de atención de foco de fiebre aftosa y que el mismo constituye una herramienta indispensable para la capacitación y la formación de los profesionales del Organismo, respecto a la atención de emergencias y contingencias”.
Como parte de la estrategia de comunicación, fue informado oportunamente a la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) y al Comité Veterinario Permanente del Cono Sur (CVP), así como a distintos medios de prensa tanto nacionales como locales.

Fuente: InfoCampo

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Especialistas del INTA Balcarce, Otamendi y Mar del Plata realizaron un estudio hidrológico del partido bonaerense de General Alvarado, que fue solicitado por el Municipio de Miramar y contó con su apoyo institucional. Se comprobó que el 53 % del territorio presenta algún grado de limitante hidrológica al drenaje, de los cuales el 25 % afectan vías de comunicación no asfaltadas. La experiencia sentó una base metodológica para la replicación de estudios hidrológicos en situaciones y territorios similares.
“El conocimiento obtenido contribuye al diseño de cursos de acción que favorezcan la conservación de los caminos rurales, en el marco de procesos de ordenamiento territorial”, aseguraron desde el INTA.
“Se generaron conocimientos hidrológicos locales originales, cartografía temática, análisis hidroclimáticos de fenómenos extremos, y estimaciones de escurrimiento superficial para diferentes puntos críticos previamente priorizados por la autoridad municipal”, explicó Marino Puricelli, investigador del Grupo de Recursos Naturales del INTA Balcarce
El estudio se desarrolló sobre la base de 79 puntos críticos, dentro de 18 cuencas hidrográficas, y abarcó un total de 218.000 hectáreas.
De acuerdo con el investigador, “el trabajo de campo y los resultados aportados por la modelación hidrológica permiten sugerir que la solución de los actuales problemas de drenaje trasciende, claramente, la necesaria intervención local mediante obras viales”.
En este caso, el desafío implica analizar la problemática desde una visión más amplia, con el objetivo de encarar medidas orientadas a la conservación de suelos y aguas a fin de contribuir al desarrollo sostenible de los sistemas productivos.
Actualmente, la experiencia realizada en el partido de General Alvarado se replica en el partido de Balcarce a partir de una superficie de análisis de 417.200 hectáreas. El proyecto es trabajado en conjunto por la agencia de extensión rural del INTA en Balcarce, la Comisión de Caminos Rurales, el municipio y la Autoridad del Agua provincial.
Caminos rurales                              
El sistema de caminos rurales es la infraestructura básica para la conducción de la producción desde el lugar donde se producen a los puntos de acopio y/o exportación, como así también el canal cotidiano de tránsito de los habitantes rurales. Según la Asociación Argentina de Carreteras (2008), se estima que existen más de 500.000 kilómetros de caminos de este tipo en el país, de los cuales 260.000 se encuentran en la pampa húmeda.
Además de generar conocimiento científico en la región, los estudios hidrológicos del INTA Balcarce están dirigidos a la asistencia de los organismos municipales y/o provinciales para apoyar el desarrollo técnico de soluciones adecuadas a la problemática de los caminos rurales, en pos de contribuir al desarrollo de la producción agropecuaria regional.
“Debe quedar claro que los problemas en los caminos rurales no pueden separarse de los procesos hidrológicos y erosivos generados en los terrenos que rodean a la red de caminos; su conocimiento es clave para hallar su solución”, afirmó Puricelli.
Actualmente, persiste la histórica la problemática respecto a la conservación de la red de caminos rurales de tierra. “Es posible afirmar que esta problemática se encuentra claramente relacionada con el desarrollo de los procesos hidrológicos y erosivos, sumado a las modificaciones a las condiciones naturales de drenaje desarrolladas a lo largo del tiempo en las diferencias cuencas hidrológicas existentes en los territorios”, apuntó el especialista.
La provincia de Buenos Aires registra 120.000 kilómetros de caminos rurales, mientras que en Córdoba hay 50.000 kilómetros y en Santa Fe, 60.000 kilómetros.
En ambientes de llanura, el investigador señaló que “los caminos rurales actúan como vías de drenaje del escurrimiento superficial tanto o más eficiente que los cauces de drenaje natural, por lo que son vía preferenciales para la circulación de agua y sedimentos”.
Por esta razón, ante eventos extremos de precipitaciones o períodos prolongados de alto contenido de humedad en los suelos, los caminos rurales de tierra sufren serios inconvenientes que se traducen en prolongados períodos de intransitabilidad.
En cada territorio, transeúntes, productores y personal vial local han identificado un conjunto de “puntos críticos” en los cuales la red vial presenta recurrentes problemas de conservación a lo largo de la historia.
No obstante, Puricelli advirtió: “Clima, paisaje, suelo y caminos interactúan a su vez con la actividad agropecuaria la cual puede también modificar patrones de escurrimiento superficial”.
En esta línea, el investigador destacó la acción de diferentes entidades vinculadas con la actividad agropecuaria en pos de la generación de información y la discusión de alternativas para la solución de estas situaciones.
Por último, resaltó la importancia de este trabajo en un contexto de cambio climático que afecta a escala global.
“En diversas ocasiones, los expertos en este tema han indicado que es esperable que los eventos climáticos incrementen su agresividad en el tiempo, con aumento de la frecuencia de extremos pluviométricos, tanto sequías como lluvias intensas. Localmente, el análisis histórico de las lluvias registradas en la Estación Agrometeorológica del INTA Balcarce brinda indicios favorables a esta hipótesis y, por ende, es una situación que involucra a la red de caminos rurales de nuestra región, especialmente los de tierra”.

Fuente: InfoCampo

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