BUENOS AIRES, 15 sep (Reuters) – La bolsa de Argentina
retomaba el miércoles su camino alcista tras registrar en la
víspera tomas de utilidades, en una plaza que continúa
digiriendo la derrota oficialista en las elecciones primarias y
en medio de especulaciones sobre los próximos pasos que tomará
el Gobierno.”Los ‘fundamentals’ aún son débiles, pero los mercados
‘pricean’ expectativas (…)” dijo el agente de liquidación y
compensación Neix.El índice accionario S&P; Merval de Buenos Aires
ganaba un 0,78%, a 79.602,61 puntos, a las 11.05 hora local
(1405 GMT), tras perder un 1,34% en la víspera y anotar un nivel
récord histórico de 83.923,24 puntos el lunes.Este referente bursátil acumula una mejora del 55,4% en lo
que va del año, frente a una inflación acumulada a agosto del
32,3%, según datos del ente de estadísticas (INDEC).(Reporte de Walter Bianchi;
Editado por Jorge Otaola)

Fuente: La Nación

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WASHINGTON (AP) — El presidente Joe Biden preveía reunirse el miércoles en la Casa Blanca con los directores generales de Walt Disney y Columbia Sportswear, así como otros ejecutivos y líderes de negocios, a fin de hablar del nuevo requisito de vacunas contra el COVID-19 anunciado recientemente por su gobierno para todas las empresas que tengan al menos 100 trabajadores.Hace unos días, Biden anunció que el Departamento de Trabajo está trabajando para hacer que las empresas con 100 o más empleados hagan obligatoria la vacunación completa contra el COVID-19 o que muestren un resultado negativo en la prueba al menos una vez a la semana.Unos 100 millones de trabajadores estarían sujetos al requisito, de acuerdo con el presidente.Biden anunció este y otros pasos como parte de una campaña de su gobierno para frenar la variante delta del coronavirus, que es responsable de un fuerte repunte de infecciones, hospitalizaciones y muertes en Estados Unidos.Un 54% de la población de Estados Unidos ha sido completamente vacunada contra el COVID-19, según los datos oficiales.El mandatario ha fustigado las millones de personas que siguen sin vacunarse, a pesar de que las inyecciones son gratuitas y de que están disponibles ampliamente. “Hemos sido pacientes, pero nuestra paciencia se está agotando y su negativa nos ha costado a todos”, dijo Biden.

Fuente: La Nación

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SEÚL, Corea del Sur–(BUSINESS WIRE)–sep. 15, 2021–El Ministerio de Cultura, Deportes y Turismo de la República de Corea (Ministro Hwang Hee, en abreviatura el Ministerio de Cultura) y La Fundación Surcoreana para Intercambios Culturales Internacionales (Director Jung Kil-hwa, en abreviatura KOFICE, según sus siglas en inglés) celebrará el ‘ Festival de la Cultura Coreana 2021 (2021 K-Culture Festival) ‘ en próximo noviembre.Este comunicado de prensa trata sobre multimedia. Ver la noticia completa aquí: https://www.businesswire.com/news/home/20210915005392/es/Información sobre el Festival de la Cultura Coreana 2021 (Gráfico: Business Wire)El segundo “Festival de la Cultura Coreana” de este año es un festival Hallyu representativo mundial que presenta diversas culturas coreanas. Promueve industrias relacionadas con el Hallyu, como la gastronomía, la belleza y la moda, con un enfoque en el K-pop, y proporciona un espacio donde los fanáticos del Hallyu de todo el mundo pueden experimentar e intercambiar directamente la cultura coreana.Este ‘Festival de la Cultura Coreana 2021’ desea entregar un sentido de pertenencia y una sensación de logro a los fans más allá de convertirlos en los protagonistas a través de la visión del mundo de ‘FANIVERSE (una palabra compuesta de Fan y Universo)’ y el eslogan de ‘BIT: Bright / Together’. Además, está diseñado para que puedan experimentar el cambio en sus roles como promovedores que lideran la cultura, y no quedarse solo como seguidores que siguen la cultura.Con este fin, el pasado día 13, el Ministerio de Cultura y KOFICE designaron al compositor Kim Hyung-suk como director general del festival. El director general Kim Hyung-suk fue seleccionado en base a su conocimiento para descubrir y producir artistas de primer nivel en Corea, así como su habilidad para componer música popular melodiosa y dirigir eventos destacados. El director general Kim estará a cargo del evento en general, desde la planificación y operación del plan del evento para el Festival de la Cultura Coreana que se llevará a cabo en noviembre hasta la producción de una canción de campaña para superar el COVID-19.El festival de este año se celebrará en KINTEX, ciudad de Goyang durante dos días, el 13 de noviembre (sábado) y el 14 de noviembre (domingo). Se realizarán ?Concierto de K-Pop ?Experiencia de cultura coreana y programa de participación de fanáticos en la exhibición para los fans de Hallyu de todo el mundo. En particular, en el segundo día del evento, el 14 de noviembre (domingo), mientras se llevan a cabo las actuaciones de famosos artistas nacionales y internacionales con fandoms globales centrados en el K-Pop, el director general Kim Hyung-suk y los fans de Hallyu presentarán una canción campaña para superar la COVID-19 en la actuación final.La primera sesión de programa de este año con participación de los fans es el ‘Concurso de creación de canción de la campaña del Festival de la Cultura Coreana 2021’ para superar el COVID-19. El tema del concurso de música es el lema del festival de este año, ‘BIT: Bright / Together’, y cualquier fan de Hallyu de todo el mundo puede postularse. Se premiarán 3 ganadores en total, el 1er, 2do y 3er lugar recibirá 10 millones de wones, 5 millones de wones y 1 millón de wones respectivamente. En particular, el ganador del primer premio tendrá el privilegio de lanzar oficialmente una cación a través de la colaboración con el compositor Kim Hyung-suk y la grabación de una canción de un popular cantante de K-pop.KOFICE compuso un jurado de expertos en el sector de la cultura popular para una evaluación justa. Los compositores Kim Hyung-suk y Lee Hyun-seung, la letrista Yang Jae-seon y el productor Junjaman evaluarán basándose en ?Idoneidad del tema ?Originalidad ?Armonía / Integridad ?Conjugación / Popularidad.El director general Kim Hyung-suk dijo: “La cultura popular de Corea brilla más gracias a los fans nacionales y internacionales hasta tal punto que el fandom es el centro de Hallyu. Y espero que el festival sea disfrutado tanto por los fans y artistas, convirtiéndose en las protagonistas”.Se pueden encontrar más detalles sobre el ” Festival de la Cultura Coreana 2021″ y el “Concurso de creación de canción de la campaña del Festival de la Cultura Coreana 2021” en el sitio web oficial ( kculturefestival.kr ).Vea la versión original en businesswire.com:https://www.businesswire.com/news/home/20210915005392/es/CONTACT: For Korean Foundation for International Cultural Exchange (KOFICE)Edelman KoreaYoungwoo Kim+82-2-2022-8237, +82-70-5223-1758SeoulKOFICE@edelman.comHana Choi+82-2-2022-8212, +82-70-5223-1758SeoulKOFICE@edelman.comKeyword: indonesia united states japan mexico central america north america south korea asia pacific canadaIndustry keyword: other consumer entertainment events/concerts other entertainment food/beverage fashion music consumer cosmetics retailSOURCE: Korean Foundation for International Cultural Exchange (KOFICE)Copyright Business Wire 2021.Pub: 09/15/2021 10:00 am/disc: 09/15/2021 10:03 amhttp://www.businesswire.com/news/home/20210915005392/es

Fuente: La Nación

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Los ángeles (ap) — los dodgers están tratando de darle alcance a los gigantes de san francisco en el oeste de la liga nacional. igualaron a sus rivales en algo enorme al convertirse en el segundo equipo en las mayores que asegura su plaza en la postemporada.Max Muncy, Trea Turner y Will Smith sacudieron jonrones en la victoria 8-4 sobre los Diamondbacks de Arizona la noche del martes, la quinta seguida de los Dodgers.San Francisco selló su boleto a los playoffs la noche anterior. Los Dodgers certificaron su novena presencia consecutiva en la postemporada tras obtener su octava victoria seguida en casa, con la ayuda de derrotas de Cincinnati y San Diego. Los actuales campeones de la Serie Mundial han arrasado como locales, donde su foja de 51-23 marca la pauta en las mayores.“Es algo que no podemos dar por descontado”, dijo el tercera base Justin Turner. “Al mismo tiempo, tenemos que enfocarnos en lo nuestro y en lo que sigue. Quizás por eso no tenía idea alguna de que podíamos clasificarnos esta noche”.Los Gigantes hicieron una fiesta tras avanzar a la postemporada por primera vez en cinco años. Los Dodgers prefirieron ser discretos.“Hicimos un pequeño brindis con champaña, unas cuantas palabras y se hizo un reconocimiento al hecho de que es un gran logro”, señaló el piloto Dave Roberts, luciendo una camiseta con la frase “Ensamblados para Octubre”.“Tenemos mucho trabajo por delante y esto apenas es el comienzo”, añadió.Los Dodgers finalmente cuentan con todas sus cartas de la rotación de abridores — lidera por Walker Buehler, Max Scherzer y el mexicano Julio Urías — tras múltiples lesiones. Los tres son candidatos al Cy Young.“Se gana con el pitcheo abridor y yo creo que tenemos los mejores lanzadores de todo el béisbol”, dijo Roberts. “Estoy encantado con nuestra situación”.Tony Gonsolin (3-1) admitió dos hits en cinco innings en blanco, ponchó a seis y concedió dos boletos. Luke Weaver (3-5) cargó con la derrota.

Fuente: La Nación

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El economista Carlos Melconian se refirió hoy al error en el que el gobierno de Alberto Fernández podría incurrir en el caso de mantener la senda de financia el gasto público con la emisión monetaria después de la derrota del Frente de Todos (FdT) en las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). “Van a tener que cagar al gasto público con inflación en forma permanente”, afirmó el expresidente del Banco Central (BCRA) y agregó que debe “llevarse el gasto público a lo que era financiable en 2004, 2005?.Después de las PASO, los ministros bonaerenses le presentaron la renuncia a Axel KicillofMelconian primero analizó que se pueden dar dos escenarios post elecciones de término medio, que “se mantenga todo bajo control, la gobernabilidad y la estabilidad macroeconómica” como cuando “Cristina [Kirchner] en 2009 se come una buena piña y mantuvo airosa la gobernabilidad” y explicó que “el mundo la ayudó en ese año y en 2010 la economía crecía y la soja llegó a los 600 dólares ahí”.No obstante, también dijo que el escenario puede complicarse en el futuro y ejemplificó con las elecciones de medio tiempo de 2013, cuando “Sergio Massa gana y estaba en la vereda de enfrente [opositor al Kirchnerismo] venías con un atraso cambiario” y desde la cartera económica se comenzó a “elevar la devaluación diaria”. Al respecto, explicó: “Todo el día al dólar oficial lo tocaban de acuerdo con la inflación porque a veces los gobiernos creen que atrasando el cambio, ayudan a la capacidad adquisitiva”.Y advirtió que el actual ministro de economía, Martín Guzmán, ya desde antes de las elecciones, entró “en la misma trampa de 2013, que es algo populista y electoralista”. Así, criticó que esa práctica: “Para evitar devaluar, hacen una pequeña devaluación diaria. Los gobiernos creen que si devaluás menos atrasás la inflación, creen, no es así”.En ese hilo argumental, continuó: “En su momento, en el gobierno de Cristina, en el 2013, se profundizó esa práctica, no alcanzó pero terminaron con un 25% de recupero cambiario, puede ser un escenario posible (…) Pero Cristina después entregó una bomba de tiempo asintomática y después vino [Mauricio] Macri (…) eso puede llegar a pasar ahora, pero son gobiernos que empiezan a durar, no con capacidad de rehabilitación, duran y llegan [a finalizar su mandato]”.Tras la derrota electoral. Zabaleta: “La Argentina hoy tiene indicadores económicos favorables por todo lo que se hizo”Consultado sobre la idea que ronda en el Gobierno de “de poner un punto del PBI en el bolsillo de la gente”, Melconian dijo que prefiere hablar en término de “caja, de dinero” y explicó que “el escenario fiscal anual ya tiene un derrape de déficit fiscal proyectado y una emisión fiscal proyectada, dejaron licuar el gasto en la primera parte, con el impuesto a la riqueza, y emitieron menos, estacionalmente hablando”.Y retomó: “Lo van a vender como paquete electoral al puntito del PBI en el bolsillo, es una alquimia (…) Acá vamos a un escenario fiscal expansivo con emisión monetaria que estaban establecido antes, porque la Argentina tiene un gasto público heredado del kirchnerisno de los 2000 infinanciable y Macri, por no bajarlo, durante un tiempo lo quiso financiar con deuda pública con deuda en dólares y estos [el oficialismo] lo financian con emisión monetaria, con inflación”.Luego, remató: “Cuando venga un conjunto de políticos que tengan los huevos bien puestos y le digan esto a la gente, van a tener que llevar el gasto público, hablando en términos del PBI, a lo que era financiable en la Argentina hasta 2003 2004, 2005 y un periodo chiquito de Néstor [Kirchner], porque si no es magia, van a tener que cagar al gasto público con inflación en forma permanente”. Ademásl opinó: “La emisión de ahora la van a pagar a principios de 2022, y los boludos van a decir ´hemos demostrado que hemos emitido y no aumentó la inflación´”.Cambios en el GabineteAdemás, Melconian dijo que hay que parar de hablar de cambios en el Gabinete presidencial, porque eso sí es signo de pérdida de la gobernabildiad según el especialista. “Empiezan con esos corrillos, como Hebe de Bonafini, hablando del cambio de Gabinete, si siguen así, el escenario es jodido. Yo creo que el Gobierno tiene que seguir con línea de cuatro”, opinó, haciendo un paralelismo con el fútbol para decir que el Gabinete debe mantenerse.Por otra parte, sobre los resultados electorales dijo: “Hubo una elección de la gente, mi abuela le agarraba el pandulce a [Manuel] Quindimil [Intendente de Lanús en diferentes periodos] y después no lo votaba. [El peronismo] en donde sacaban 70, 80, 65% de votos, sacaron 45%. Pero no estoy contento, no me interesa la chicana, estoy contento cuando sale la Argentina. La gente se avivó, necesitamos seres humanos con inteligencia. Me pongo bien cuando la gente se da cuenta que la tratan de boluda”.

Fuente: La Nación

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Gillian Hartley conserva un libro, escritos, telegramas y fotos que hablan de su vida durante la Segunda Guerra Mundial. (Hernan Zenteno/)A Gillian Hartley siempre le llamó la atención que la gente le preguntara de dónde era. “De Indonesia”, contestaba, pero nadie quedaba satisfecho. “La clave no es porqué nací ahí, sino qué hago acá”, reflexionaba. Entonces se armó una respuesta sobre su identidad. “Nací en Indonesia bajo la bandera holandesa, como mi madre y abuelos. Soy británica, por mi padre, de la colonia en Singapur. Tengo además sangre alemana, suiza, inglesa e india. Me casé con un argentino. Tengo tres hijas jujeñas y uno porteño”, esboza con simpatía al presentarse en el living de su casa de Olivos.Los números de identificación de Gillian Hartley y de su madre en el campo de concentración. (Hernan Zenteno/)Con 82 años, agilidad en los movimientos, y el viernes como único día libre para conceder la entrevista, Gillian empieza por contar porqué estaba en la isla de Java, Indonesia, cuando los japoneses invadieron, en la Segunda Guerra Mundial, y la llevaron a un campo de concentración. “Mi padre, Mervyn Gilbert Hartley era delgado y de ojos pardos, como Gandhi, pero alto. Ante el abandono de su padre inglés, su madre india se casó con el gobernador de Indonesia, después de trabajar como institutriz de sus hijos. Vivían en un palacio. Allí conoció a mi madre, Louise Eugenie, hija de holandeses que iban y venían a la colonia. Tuvieron a Hope, después nací yo y luego Donald. Los dos tienen aspecto indio, mientas que yo, sajón”, apunta Gillian que, en rigor, se llama Gillian Gilita Hartley, por un juego de iniciales que inventó su padre.“Nací en 1939 cuando empezó la Segunda Guerra Mundial en Europa, que a Indonesia llegó tres años después. Cuando los japoneses invadieron, todos sabíamos que los europeos iríamos a campos de concentración. Así fue como un día, un japonés entró a mi casa después de capturar a mi padre, y le dio diez minutos para despedirse de nosotros. Entonces, cuando mis padres se abrazaron para darse el beso del adiós, el japonés se dio vuelta y no los miró”, relata Gillian para lanzarse a una historia de detalles y lecciones. “Mi madre siempre agradeció ese gesto del japonés. Y yo no entendía como podía sentir agradecimiento en un momento tan dramático”, cuenta.Gillian Hartley con sus padres, Louise Eugenie y Mervyn Gilbert Hartley, y sus hermanos Hope y Donald. (Hernan Zenteno/)De esa manera, en 1942, a Mervyn Gilbert Hartley lo subieron “como ganado” a un camión para llevarlo al campo Tjimahi. El resto de la familia tuvo la misma suerte un par de meses después y fue a parar a Kramat, Tjideng y Tangerang, todos en Java. “Los campos de concentración en Indonesia no eran como los de Europa. Como decía mi padre, ‘no eran de exterminio, pero moríamos igual’. No había un bebé que sobreviviera a las pestes. Éramos prisioneros de guerra”, detalla Gillian. “Funcionaban dentro de un barrio cercado con alambre de púa. Habían desalojado a los habitantes para meternos. En una casa para cinco personas entraban ochenta. Todos apilados”, detalla sobre el destino compartido con su madre y sus hermanos. Poco sabían de su padre, que cada tanto mandaba una carta escrita en malayo –para que fuera supervisada–, diciendo “lo bien que lo trataban y todo lo que comía”. “No importaba lo que dijera… Al menos eran una prueba de vida”, rescata.La vida en un campo de concentraciónEntonces, intentando ordenar el relato entre lo que recuerda y lo que le contaron, Gillian aclara: “No me acuerdo nada de cuando entré: tenía tres años. Tengo flashes de mis cinco. Y ya de los seis, me acuerdo casi todo”. Y cuenta: “Cuando entrás en un campo de concentración la vida sigue. Es una comunidad y hay mucho trabajo. A mi madre le tocó uno muy duro: vaciar las cámaras sépticas. Éramos tantos que rebalsaban. Todavía tengo la cicatriz de una infección grande. En el campo no había hombres; solo mujeres con hijos de menos de once años. Los niños jugábamos todo el tiempo afuera. Para comer hacíamos cola. Y cada vez había menos comida. Mi hermano menor, que llegó con un año y medio de vida, sufrió desnutrición y en un momento quedó desahuciado. Pero mamá no se alejó de él. Se apoyó en el camino espiritual de la Christian Science. Y mi hermano sobrevivió”.El papá de Gillian Hartley dibujó con ironía los horrores de la guerra durante su cautiverio. (Hernan Zenteno/)De esa manera, a la lección de espiritualidad que le legó su madre le suma una sobre el sentido de la oportunidad. “En el campo las prisioneras eran holandesas, francesas, alemanas e inglesas. Organizaban coros y una vuelta se les ocurrió hacer un torneo de tenis. Mi madre no quiso participar para no gastar las pocas energías que tenía. Lo ganó una señora y como trofeo recibió una papaya. Entonces, juntó a sus hijos en ronda y uno a uno les daba cucharadas de papaya en la boca. Yo me colé en ese grupo y abría la boca para ver si ligaba un bocado, pero la madre me salteaba una y otra vez para alimentar a los suyos. Mi madre cuenta que le sangraba el corazón al verme y por eso se prometió anotarse en el próximo torneo”, relata Gillian. Ese es uno de pasajes de su vida en el campo de concentración que incluye en las charlas que suele dar en el colegio Northlands –a media cuadra de su casa– y que remata con astucia para que los chicos adivinen ¿quién ganó el siguiente torneo? “La vida da oportunidades… ¡Agárrenlas!”, insiste ante el auditorio.Sin demasiado ceremonial, pero con cuidado, sobre el sillón de su casa Gillian despliega cartas, un libro, una piedrita y anotaciones. “Es lo que llevo siempre que me invitan a hablar del tema”, asegura al mostrar el cartel con su número de prisionera de guerra. “En el campo de concentración perdés tu nombre. Te registran todos los días para que no te escapes por las cloacas. Mi madre llevaba colgados los cuatro números para recibir la ración diaria de comida. Los niños teníamos un huevo extra por semana. Como el ají picante abunda, mamá aseguraba que si lo comíamos mejoraba la vista y tendríamos mayor alcance para ver venir a papi a lo lejos. Entonces yo, toda ardida, salía a la calle a mirar a ver si venía”, recuerda.Cuenta además que, poco antes del final, pasó seis meses en una cárcel común. Dormían los cuatro en una celda, con barra y candado, “que hacía ‘clac’ cuando se cerraba”. Y que una Navidad –”sin regalos, ni árbol, ni Papá Noel”– a las doce de la noche, una de las prisioneras se asomó por las rejas y empezó a cantar Silent night, holy night, para que las prisioneras se paren y llorando la sigan con su canto. “Esa mujer, con su voz, nos regaló una Navidad hermosa en aquella cárcel fría”, cuenta Gillian sobre aquello que no recuerda pero que le contó su mamá mucho después, mientras ella “luchaba para no llorar, ni preguntar de más”.El último dibujo del libro de Mervyn Gilbert Hartley. (Hernan Zenteno/)Agrega que, en 1945, cuando Estados Unidos tiró la bomba sobre Hiroshima y los japoneses se rindieron, ellos ya habían dejado la cárcel y estaban de vuelta en el campo de concentración. “Justo antes de eso, como no quedaba más comida, los barcos estaban en el muelle listos para llevarnos a una isla a hacer las caminatas de la muerte y que caigan los más débiles”, apunta Gillian.“La vi volar por el aire y aterrizar en los brazos de ese hombre”“Cuando terminó la guerra, mis padres, como muchos otros, no quisieron hablar del tema. Recién cuando yo tenía 14 años, vivía pupila en Northlands y viajé durante un verano a nuestra casa de Jujuy, nos dijeron: ‘papi y mami les van a contar su historia’. Y habrán contado lo que querían… Recién ahí supe algo de la experiencia de mi padre”, rememora Gillian. Y al escucharla, su hija Irene indaga: “Mami, nunca te pregunté, ¿lloraron ahí?”. Para que ella conteste con la postura erguida: “No… Quizás el sajón es así… Solo una vez en mi vida vi llorar a mi madre, ya de grande”.La clave es que en ese momento Gillian supo que mientras estaba preso, su padre se había puesto como meta hacerle un regalo a su esposa. “Buscó una piedra negra y la pulió todos los días un poquito, con palitos de bambú, que son como yuyo ahí”, cuenta mientras muestra una piedra negra perfectamente lisita y brillante. Además, señala: “Mi padre se hizo cómplice de un guardia y le negociaba su comida a cambio de papel y lápiz. Dibujó escenas de su vida preso para eternizar su historia. Si lo encontraban, lo mataban. Guardó aquellos dibujos y cuando llegamos a Holanda editó este libro”. Entonces, con orgullo pasa las hojas de una bellísima edición que retrata “el drama de un prisionero de guerra, con dibujos para matarte de risa”. De hecho, el título contiene un juego de palabras ingenioso y en la contratapa se observa un hombre con una valija escapando a través del cerco que dice: “¡Hasta luego!”. “Lo vendió y donó el cincuenta por ciento de las ganancias a las viudas de la guerra. ¡Y mirá que la plata nos venía muy bien, eh!”, aclara Gillian.Las cartas supervisadas que se mandaban los padres de Gillian Hartley. (Hernan Zenteno/)Dejando de lado las estridencias, habla de otra de las lecciones de su padre. “Una vez terminada la guerra, corrió a la estación de tren más cercana para salir a buscarnos. Pero cuando llegó, vio que el tren partía repleto de gente colgando como racimos de uva. Entonces pensó que tenía mucha mala suerte y siguió su camino desilusionado… Recién al día siguiente supo que todos los pasajeros de ese tren habían muerto masacrados por los nativos, que contaban con las armas entregadas por los japoneses ya rendidos y querían independizarse de Holanda”, recrea Gillian con la premisa de que “tal vez ese no sea el momento y algo mejor esté por venir”.Entonces sigue con su relato que versa entre lo vivido y lo reconstruido. “Después de mucho preguntar para buscarnos, papá llegó a un campo protegido por ingleses y entre muchos chicos llorando vio una nena rubia de algo así como seis años. Tenía ojos claritos y pensó ‘puede ser Gillian’. Se me acercó y… (esta imagen sí que no se me borra, porque era impactante ver un hombre sin uniforme después de tanto tiempo) me preguntó: ‘¿Vos sos Gilli?’. Yo, que era re contra tímida, siempre decía ‘tidak mahu’, en malayo –mi primer idioma–, que significaba ‘no quiero’ y me tapaba la cara. Pero él insistió: ‘¿Y tu mami dónde está?’”, relata Gillian.Entonces sigue: “Yo no tenía manera de recordarlo. Y él tampoco estaba seguro de que fuera yo, porque una nena de tres años no es igual a una de seis… Estaba tan asustada que entré a casa corriendo y gritando. Era la hora de la siesta. ‘¡Mamá, mamá! ¡Hay un señor afuera que te quiere ver!’. Ella saltó como un resorte: debe haber imaginado que podría ser mi padre. A esa altura, algunos hombres ya habían vuelto. Entonces corrió por un pasillo que en mi memoria era muy largo, y me quedé mirando. La vi volar por el aire y aterrizar en los brazos de ese hombre que se había quedado en el umbral de la casa. ‘Ese debe ser mi padre’, pensé al verlos… Todavía siento la energía de ese abrazo”.A los 82 años, Gillian Hartley sigue trabajando en el colegio Northlands. (Hernan Zenteno/)El día despuésSemanas más tarde los cinco volaron a Singapur en un avión militar, se instalaron cuatro meses en el histórico Sea View Hotel con habitación frente al mar. Gillian usó ropa que les había dado la Cruz Roja y también zapatos, después de tres años de andar descalza. Con la única certeza de estar vivos, los Hartley arrancaron de cero, como muchos en la post guerra. Empezaron por saber qué había pasado con la familia de Louise Eugenie en Ámsterdam. Les escribieron un telegrama que volvió rebotado hasta que dieron con la dirección correcta y obtuvieron respuesta: “Todos pueden quedarse con nosotros”. Con el telegrama en la mano derecha y admiración por sus padres, Gillian relata: “Volamos a Holanda y vivimos un año los cinco en una habitación. Después nos mudamos a una casa. Allá hice toda la primaria. Nunca hablábamos de lo que habíamos vivido… Mi padre tenía que conseguir trabajo, pero priorizaban a los holandeses que no eran de la colonia. Además, era azucarero y en Holanda no había azúcar. Entonces, cuando se enteró de una búsqueda, en lugar de mandar un currículum envió una poesía. Así consiguió un puesto en una importante papelera. ‘La clave del éxito está en ser diferente’, decía. Empezó de abajo y llegó a gerente”.Sin embargo, Holanda no sería el destino final de aquella familia multirracial, acostumbrada a los calores del trópico. “Un amigo de mi padre que estaba en Argentina le contó que buscaban un súper intendente para una fábrica de azúcar en Jujuy. Lo entrevistaron y cuando lo contrataron, nos mandaron plata para que nos compráramos ropa de verano. ¡Jamás habíamos comprado ropa! Fuimos a un negocio y ¡elegimos seis vestidos para cada una! Zarpamos para Buenos Aires un día antes de Navidad, en 1951. Sobrevivimos a una tormenta con olas de 20 metros en el Golfo de Vizcaya. Dicen que fue la peor en cuarenta años”, recuerda.El libro que editó Mervyn Gilbert Hartley para hablar de su vida en el campo de concentración Tjimahi. (Hernan Zenteno/)Cuando llegó a Jujuy, Gillian hablaba malayo y holandés, por eso la mandaban como oyente a una escuela rural, con los hijos de los trabajadores de la caña de azúcar. “En el ingenio había varios profesionales ingleses que educaban a sus hijos pupilos en colegios ingleses en Buenos Aires. Pero al Northlands no entrabas si no sabías el idioma. Sin embargo, cuando nos presentaron y contaron nuestra historia, miss Brightman, la dueña del colegio –y a quien estoy eternamente agradecida– dijo: ‘Estas chicas ya sufrieron bastante, es hora de darles una mano’. Y nos tomó bajo sus alas. Todos los días nos buscaba después de clase para enseñarnos inglés con Jane Eyre y David Copperfield, y en seis meses aprendí el idioma”, cuenta sobre la prestigiosa institución educativa bilingüe que todavía queda en Olivos, a tres cuadras de su casa. Y que en ese entonces estaba a tres días en tren de sus padres, en San Salvador de Jujuy.“Mi vida eran todos ‘chau’. A los tres años a mi papi, después a Holanda, después a mami y papi para irme pupila… Siempre ‘chau’. Era una cosa más que me tocaba atravesar”, responde Gillian en relación a ese nuevo desarraigo. “Me costó mucho porque era recontra tímida”, agrega en relación a su formación en el colegio que tiene una fuente en el jardín donde –bien acota Irene– Gillian quiere que tiren sus cenizas. “Northlands me abrió las puertas del mundo, por el idioma, y me contuvo”, explica y destaca que a los 57 años, cuando más lo necesitaba, el colegio además le ofreció un trabajo. “Mi marido había sufrido un ACV, quedó hemipléjico y mientras yo lo cuidaba soñaba con irme un par de horas de casa a supervisar los recreos, por ejemplo. Me dieron ese trabajo y me hizo mucho bien. Más mejoraba mi marido y más horas me daban. Luego me hice cargo de las cosas perdidas, pasé a ser ayudante de violín y a los 82 años sigo trabajando en el colegio”, cuenta Gillian que en Jujuy se había enamorado de Alberto García –”cansada de deletrear mi nombre me busqué un García”-, que era un empleado de su padre, diez años mayor que ella, y que terminó siendo el padre de sus hijos Sonia, Irene, Alicia (las tres también egresadas de Northlands) y Martín. Agrega además que su papá murió a mediados de los ochenta; su madre, en 1999; y que sus dos hermanos viven.Gillian Hartley tenía 3 años cuando entró al campo de concentración y 6 cuando salió. (Hernan Zenteno/)“Mis padres no nos decían que podríamos haber muerto”, responde Gillian ante la inquietud sobre su condición de ‘sobreviviente’. “Qué sé yo… No me cuesta hablar de esto”, acota la mujer que alguna vez fue tímida pero ahora engarza anécdotas de la guerra con soltura, claridad y delicadeza. Solo en un momento de la charla los ojos se le llenan de lágrimas: cuando habla de una niña que perdió a su padre y lloró con desconsuelo al ver su piedrita tallada en una de sus conferencias. “Aceptar la realidad no es tirar la toalla, ni abandonarse. Es entender que eso es lo que toca y pensar qué hacer con eso. Contar mi historia es pasar una antorcha: todo lo malo tiene algo bueno”, asegura la mujer que creció en un campo de concentración de Indonesia para compartir una historia universal de gratitud y fortaleza.

Fuente: La Nación

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Tras las PASO, el Chino Navarro, dirigente del Movimiento Evita, analizó el discurso de Alberto Fernández y reflexionó acerca de la derrota del Frente de Todos en provincias como Chaco, La Pampa, Santa Cruz y, contra todo pronóstico, la provincia de Buenos Aires.
“El Gobierno tiene que ver cómo sintonizar con lo que le pasa al Pyme, al pequeño y mediano productor. Sigue enojado con el campo, y es un error no entender a la Argentina profunda que produce, que crece”, señaló el dirigente.
Y agregó: “No sé si se podrá remontar en termino electoral”.

 

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En este marco, Navarro planteó que se tiene que “consensuar y acordar con los sectores productivos y el sector opositor” para hacerle frente a la inflación y mejorar la economía del país.
Asimismo, aplaudió los dichos de Fernández. “Me pareció valiente, hay que escuchar, no es momento de enojo. La inflación y los salarios son desafíos concretos. No hay que mirar para atrás sino para adelante. Hay que escuchar a los votantes que sobreviven día a día”, dijo.
Y reflexionó: “La sociedad nos dijo que miremos para adelante y que no hablemos más de Macri. Hay que reconocer la importancia del campo y de los sectores medios”.

La clase media y los productores del campo no son nuestros enemigos. Hay que convivir con el sector productivo. Somos gobierno y hay que dialogar con todas y todos persiguiendo el bien común. @C5N@fllorenteantoni
— Chino Navarro (@chino_navarrook) September 13, 2021

También te puede interesar: Para Grobocopatel, con Macri el campo tenía “más esperanza y una expectativa”The post “El Gobierno sigue enojado con el campo, y es un error no entender la Argentina profunda” first appeared on Infocampo.

Fuente: InfoCampo

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En septiembre, es el inició de la siembra de la campaña gruesa, la más importante de la agricultura argentina, y como es habitual Santander estará junto a los productores para apoyarlos en todas sus necesidades financieras.
Este año lo hará con una gran novedad: acaba de firmar su convenio número 100 con las principales empresas proveedoras de insumos y servicios para el sector, para que los clientes puedan adquirirlos a través de la tarjeta Santander Agronegocios.
“En septiembre, con el arranque fuerte de la siembra de la gruesa, se inicia una campaña que tendrá un récord de superficie sembrada. Los productores necesitarán nuestro apoyó para seguir creciendo y por eso estamos realmente muy orgullosos de tener 100 acuerdos de financiación con empresas proveedoras de múltiples productos y servicios para el sector, para que nuestros clientes puedan adquirirlos con todas las ventajas que brinda la Tarjeta Santander Agronegocios”, indicó Fernando Bautista, Head de Agronegocios de Santander Argentina.

Esos convenios son clave para financiar el capital de trabajo de productores y empresas agropecuarias, dentro del cual se incluyen productos como semillas, fertilizantes, productos para la protección de cultivos o repuestos de maquinaria agrícola, que pueden adquirirse con muy buenas condiciones de tasa y plazos.
El gerente de Agronegocios de Santander, Juan Martín Ocampo,  precisó que “estas posibilidades están vigentes tanto para la agricultura como para la ganadería”.
Si la idea de los productores es adquirir maquinaria agrícola, en una campaña en la que se estima que se sembrará un área récord de maíz, que podría superar los 7 millones de hectáreas, también hay excelentes condiciones crediticias, gracias a los más de 80 acuerdos que tiene Santander Agronegocios con las principales empresas del mercado.
“El conjunto de convenios que tenemos, entre la tarjeta y los acuerdos con las terminales, constituyen sin dudas una oferta de financiamiento muy interesante en este lanzamiento de la campaña agrícola”, consideró Bautista.
Según indican los datos de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, en la campaña 2021/22  se sembraran más de 38 millones de hectáreas en la Argentina.
“El sector agropecuario viene de muy buenas campañas, siempre con un gran dinamismo y demandando soluciones financieras competitivas y ágiles”, analizó Ocampo. Y agregó que “es por eso que desde Santander Agronegocios lanzamos Agro Online, un canal de atención remoto para hacer que la atención de nuestro clientes sea mucho más ágil”.
En ese camino, la entidad tiene también una línea muy interesante de préstamos en dólares, con plazos de un año y pago totalmente al vencimiento, con tasas que hoy están en torno al 6% anual, que se ajustan a las necesidades de las empresas.
“Los bancos tendremos nuevamente la responsabilidad de financiar el crecimiento del sector, que año a año sigue dando muestras de su enorme potencial y competitividad. Este 2021, más allá de las incertidumbres, no será la excepción, porque nuestra decisión de apoyar al sector es estratégica y de largo plazo, que excede largamente a cualquier coyuntura”, remarca Bautista.The post Una entidad bancaria firmó más de 100 convenios de financiación de insumos del agro first appeared on Infocampo.

Fuente: InfoCampo

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Rocío Marengo sorprendió a todos la noche del martes en “La Academia” de ShowMatch (eltrece): la modelo estalló contra su novio, Eduardo Fort, con quien está en pareja hace ocho años. Aunque había cosechado un muy buen puntaje en la pista, la participante no pudo contener las lágrimas y expuso a corazón abierto lo que sentía en una catarsis sin filtro. “Estoy harta de remar en dulce de leche tratando de salvar una relación”, confesó.La fuerte denuncia de Marcelo Mazzarello contra Flor Peña: “Me hizo echar de una película”Desde que Marcelo Tinelli la saludó, la modelo no pudo ocultar su malestar. “¿Estás bien?”, le consultó el conductor, y en un primero momento evadió el tema: “Sí, estoy feliz de estar acá, pero dándolo todo, exponiéndonos mucho a lesiones, y bueno, me emociona que reconozcan que uno trata de darlo todo”.Sin embargo, la tensión había quedado sobrevolando en el ambiente, y volvió a pedir el micrófono para explicar el motivo de su actitud. “Capaz que no entienden. La verdad que estoy hace ocho años en pareja y también estoy colapsada de estar remando, tratando de salvar una relación, y está todo bien, pero estoy hace ocho años acompañando y no es capaz de venir a acompañarme”, reveló.“Estoy harta, repodrida, ocho años que estoy al lado de él bancando a la ex, que me salió a put… por todos lados, a tratarme de prostituta”, remarcó con indignación y los ojos llenos de lágrimas. “Soy su mujer hace ocho años y no es capaz de venir a bancarme, que le da vergüenza, que me mintió”, continuó.Karlos Arguiñano hoy: vive en el campo con su mujer y atraviesa un drama familiar desde hace años“Me dijo que porque no tenía la vacuna no iba a venir, y se fue a Estados Unidos un mes a rascarse las pelot…, a darse la vacuna y no es capaz de venir”, le reclamó mirando a cámara. “Eduardo Fort, hacete cargo, tenés una novia. ¿No querés venir? Chau, flaco, yo estoy hasta acá”, recriminó, mientras ponía su mano en la frente.Rocío Marengo y Eduardo Fort, el hermano del fallecido Ricardo, están en pareja hace ocho años y mantuvieron un bajo perfil de su relación (Instagram @MarengoRocio/)“No hago más que remar en mi vida sola”, enfatizó, y ni bien hizo silencio, todo el estudio la aplaudió por su descargo público. “Su familia me ama, la viste acá a Martita Fort bancándome, me gané el cariño de sus hijos y vos sabés lo que es una familia ensamblada”, expresó, en referencia a la hija de Ricardo Fort, sobrina de Eduardo.“Él como hombre se tiene que poner los pantalones. Ocho años te banqué Eduardo, estoy hasta acá de tus bol… pesadas, no lo merezco”, remató. Tinelli se mostró atónito por la pasión con la que Marengo explicó lo que le ocurría y le ofreció darle un abrazo para contenerla. “¡Mirá qué liviana estoy ahora! Lo tendría que haber dicho antes y disfrutaba el diez de Ángel de Brito”, reconoció.La modelo gana cada vez más protagonismo en “La Academia” y avanza a paso a firme en cada gala (Prensa LaFlia /)Después de saludar al jurado, volvió a tomar la palabra para despedirse y dejar en claro que su situación de pareja llegó a un punto límite: “Él por mensaje, feliz, enamorado, y le pedí que por favor esté parado acá, y nada, no alcanza con un ‘te amo’, también hay que demostrarlo”. Sus palabras llegan poco después del escándalo que se generó en torno a la serie de la vida del fallecido hermano de su pareja, Ricardo Fort, y Marengo fue protagonista de varios cruces al respecto.La contundente reacción de la China luego de que Ángel de Brito dijera que en España “no la conoce nadie”Finalmente, cerró con un reclamo para aquellos que la tildan de “interesada” y recordó que trabaja hace dos décadas en los medios de comunicación: “La remo mucho, Marce, para que después me pongan, ‘la novia de Eduardo Fort’. ¡No! Yo soy Rocío Marengo, no me importa que tenga una empresa. Si él está enamorado como dice, que me venga a acompañar. Si tiene huevos, que se pare. Si no, chau”.

Fuente: La Nación

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