Investigadores del Instituto de Floricultura del INTA descubrieron una nueva especie de Petunia en el país y de gran interés agronómico. De acuerdo con Julián Greppi, mejorador del Instituto de Floricultura del INTA, la nueva especie Petunia correntina Greppi & Stehmann fue encontrada en una pequeña área de pastizales y suelo arenoso entre los ríos Paraná y Corriente, en la localidad correntina de Goya, donde es endémica.
“Posiblemente, se encuentre en peligro de extinción debido a su acotada distribución geográfica dentro de una zona con intensa actividad ganadera y forestal”, advirtió el investigador.
A su vez, explicó que fue incorporada al programa de mejoramiento genético con fines ornamentales del INTA, “porque el cultivo es muy importante y siempre que se encuentra una especie nueva hay grandes expectativas de poder obtener variedades comerciales con características novedosas”.
En esta línea, aseguró que la nueva especie de Petunia resulta de gran interés agronómico, debido a la importancia económica que representa este cultivo floral por la elevada demanda de nuevos productos o variedades en el mercado mundial de plantas ornamentales.
Con respecto a la importancia del descubrimiento, Greppi aseguró que la nueva especie de Petunia “aporta al conocimiento de la flora existente en la Argentina” y, en este sentido, destacó el trabajo que realizan los botánicos argentinos al identificar y describir las diversas plantas que crecen en el país.
“Conocer las especies nativas nos permite establecer prioridades, saber sus cualidades y capacidades para implementarlas como ornamento, alimento o medicamento para curarnos o protegernos de enfermedades actuales o futuras”, explicó Greppi.

La Argentina es el segundo país del mundo con mayor cantidad de especies nativas de Petunia. Seis de las siete especies nativas habitan diversos ambientes de la región Noreste, mientras que sólo una se encuentra en el Noroeste.
del jardín al mundo
Difundidas alrededor del mundo como uno de los cultivos florales más importantes, las petunias de jardín se destacan por los variados colores de sus flores en forma de embudo o trompeta, su amplia floración y su fácil cultivo, cualidades de gran interés para el paisajismo y la jardinería.
Desde el punto de vista botánico, el género Petunia pertenece a la familia Solanaceae a la que también pertenecen otros cultivos importantes como el tomate, la papa y el tabaco. Es originaria de Sudamérica y su distribución abarca zonas subtropicales y templadas del sur de Brasil, Paraguay, Bolivia, Uruguay y norte de la Argentina.
Originalmente descripta por el botánico francés Antoine-Laurent de Jussieu en 1803 a partir de un material colectado en Uruguay, la Petunia se difundió rápidamente por toda Europa a partir de la obtención del híbrido Petunia x hybrida Vilmorin.
En la actualidad, se conocen 15 especies de Petunia y Brasil posee la mayor diversidad de este género botánico mientras que en la Argentina crecen siete especies nativas. Recientemente, se descubrió una nueva especie en el país, cuya descripción y publicación se realizó con la colaboración de João Renato Stehmann, reconocido botánico de Brasil.

Fuente: InfoCampo

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En la Argentina estamos acostumbrados a que la investigación y el desarrollo vayan de la mano y por el mismo camino. Son los hermanos Hänsel y Gretel buscando dulces por la vida, pero sin la bruja esperándolos en la casa.
Con la sustentabilidad no pasa lo mismo. Es Caperucita Roja, indefensa y desprotegida, que quizás llegue a destino. Pero va sola a lo de la abuela, deseando no cruzarse con el lobo de la contaminación a mitad de camino.
Pero… ¿Qué pasa si los tres caminaran juntos de la mano? ¿Si se apoyaran mutuamente para llegar a destino, para ser mejores? Es así que Cervecería y Maltería Quilmes se animó a romper las fábulas y juntó a los hermanos con la niña de rojo.
Invirtió más de 6 millones de dólares en investigación y desarrollo para tener dos nuevas variedades de cebada sustentable, que no sólo aseguran buenos rindes y calidad, sino que además permiten ahorrar centenares de metros cúbicos de agua y gas en el proceso industrial del malteado.
La historia detrás de la fábula
Se llaman Yanara y Alhue, y si bien suenen como dos nuevas estrellas de reggaeton de Latinoamérica, son dos nuevas variedades de semillas de cebada de Cervecería y Maltería Quilmes, que cuentan con alto potencial de rendimiento y mejor adaptación al cambio climático.
La ficha técnica de cada una tiene puntos en común. ¿Cuáles son? A saber:
–Mayor velocidad de absorción de agua en la etapa de remojo,
–Mayor potencial enzimático (ahorro de agua en la etapa de germinación),
–Menor humedad máxima de germinación (ahorro de energía en la etapa de secado).
Traducido al castellano, con 3% menos de agua en germinación, el ahorro por cada producción es de 27 m3 de agua en germinación y 1.600 m3 de gas en secado. Haciendo la proyección productiva de Yanara y Alhué en el preceso industrial del malteado, por año implican un ahorro de 7.560 m3 de agua y 448.000 m3 de gas.
El genio de la botella
Cuentan por ahí que hace muchos años un directivo de la Cervecería frotó una lámpara para ver si había un genio. No pasó nada. Decidió que mejor tenía que probar con una botella de un litro invocando al sabor del encuentro.
Cuando lo hizo apareció un genio para concederle un deseo. Pidió un gerente de Investigación y Desarrollo para Cervecería y Maltería Quilmes, y al día siguiente ingresó por la puerta principal Antonio Aguinaga.
Hombre relajado, con un aire de técnico del INTA que se muere por compartir conocimientos y explicar procedimientos, es el responsable de la creación de las dos nuevas variedades de Quilmes, que no sólo le dejarán mejor margen de rentabilidad a los productores de cebada cervecera, sino que además permitirán que el planeta Tierra respire un poquito mejor.
“Trabajar en una nueva variedad de cebada no es nada sencillo, porque no sólo cuenta el nivel productivo a campo, sino que también hay que pensar en el proceso industrial para obtener malta. Las dos variedades que tenemos ahora las conseguimos después de 12 años de trabajo continuo, donde se hicieron ensayos experimentales de todo tipo“, cuenta orgulloso Aguinaga.
Y continúa: “Hace años que la frecuencia de las situaciones climáticas extremas, como son las sequías o los excesos de precipitaciones, está aumentando. Casi no hay años con comportamiento dentro de los promedios. Por eso nuestras investigaciones están orientadas a reducir cada vez más el impacto en el ambiente“.
“Se basa en hacer ensayos en condiciones extremas para poder analizar la estabilidad de comportamiento, y así promover sólo las variedades que se muestran con respuesta estadística. ¿Qué pasa si ante la falta de agua el tamaño del grano se achica y el productor no puede venderla como cebada maltera? No podemos dejar solo al productor en esas situaciones, por eso tenemos que darle la mejor semilla posible, que evite esos problemas“, detalló el gerente.
Según afirmó, el objetivo final es poder tener la mejor malta posible, usando todas variedades de cebada que respeten y cuiden al medio ambiente. El cuidado está puesto en absorber las variables climáticas de la mejor forma posible, consumiendo la menor cantidad de recursos, para obtener la mejor cebada/malta/cerveza.
Yanara y Alhue

Fuente: InfoCampo

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