Un fuerte temporal de viento y lluvia azotó durante la tarde del miércoles 29 a la ciudad misionera de Posadas y toda la zona sur de la provincia. Podría tratarse de un tornado Categoría Dos, informaron desde la Oficina de Prevención ante Desastres Naturales (OPAD).
Fuentes del organismo confirmaron que las ráfagas de viento alcanzaron los 83 km/h y la cantidad de lluvia caída fue de 38,6 milímetros en menos de una hora; los barrios más afectados por lluvia fueron “Sol de Misiones” e “Itaembé Miní Este”
El temporal provocó anegamiento de calles, la caída de árboles y voladuras de techos. En tanto desde Defensa Civil indicaron que al menos 5 casas perdieron sus techos en la capital misionera y en el microcentro cayeron gran cantidad de árboles.
Además, se reportaron daños parciales y problemas con el servicio de energía eléctrica en viviendas de los barrios Villa Sarita, Aguacates, chacra 169 y 170, de Posadas. También están sin servicio de energía los barrios Nuevo, Jardín Santa Beatriz, Punta Alta, Malvinas, Santa Inés y Santa Clara III de Garupá, 20 kilómetros al sur de Posadas.
Algunos usuarios de Twitter subieron videos del temporal y desde la OPAD los compartieron e informaron que están trabajando para enviar los reclamos al área correspondiente y así solucionarlos. 

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— OPAD (@opadposadas) January 29, 2020
 

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— OPAD (@opadposadas) January 29, 2020
 
La propietaria de la casa del barrio Piedra Buena Sur, que sufrió la pérdida del techo junto con otros daños materiales relató que estando dentro de su casa, escuchó un fuerte viento y en cuestión de segundos se desprendió el techo, lo que provocó la caída de los tirantes y bloques de ladrillos. 
“La verdad que fue algo increíble, paso en segundo nada más, estaba con mis hijos adentro, de repente sentí el temblor en la casas, recurrí meter a los chicos debajo de la mesa cuando sentí el ruido el impacto, ya había volado el techo, y los bloques de la pared”, explicó la dueña.
La mujer se que se encontraba junto a sus hijos y marido durante el temporal, recalcó que “es la primera vez que me pasa esto, y hace 30 años vivo acá. Ahora tengo todas mis cosas mojadas, los colchones, las frazadas, quedó todo bajo agua”.
Luego del episodio que provocó preocupación en los vecinos, distintos organismos trabajaron en conjunto para asistir las necesidades que causó el temporal. El personal de Protección Civil de Misiones montó un operativo donde trabajaron en la colocación de las chapas, y tirantes para las casas afectadas. También se hizo la Delegación Municipal de Itaembé Mini, personal de Energía de Misiones, quienes repararon cables que fueron desprendidos por el viento.

 

Fuente: InfoCampo

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La semana pasada, Naciones Unidas compartió una afirmación en su cuenta de twitter en español que generó una fuerte indignación en el sector rural.
“Comer menos carne ayuda a ahorrar agua y reduce las emisiones de gases de efecto invernadero, que causan el calentamiento global“, escribió la organización, y las respuestas no tardaron en llegar. 
Primero aparecieron algunos usuarios de esa red social que se mostraron en desacuerdo con la afirmación, pero días después se sumó la Federación de Asociaciones Rurales del Mercosur (FARM), que salió a expresar su “total desaprobación” a la publicación.
“Es tendenciosa y carece de fundamentación científica“, dijo la FARM. La entidad se sumó así a las quejas que distintas agrupaciones del sector agropecuario vienen manifestando en relación a la “mala imagen” que se le da a la producción de alimentos.
FARM aseguró que “existe suficiente evidencia científica” para afirmar que el sector rural es capaz de generar crédito de carbono. “Más aún, se acusa a la ganadería por sus emisiones de GEI sin detenerse a evaluar el secuestro por parte de las pasturas, monte nativo y pastizales, todos integrantes del eco sistema ganadero pastoril”, agregó.
“Los países integrantes del Mercosur son netamente agropecuarios, con un sistema de producción sostenible, donde esta actividad a nivel mundial en promedio no supera el 14% del total de las emisiones, contra el 85% que representan los combustibles, industrias y las ciudades”, argumentó la federación.
En esa línea, remarcó que el Mercosur está dentro del 34,53% de las emisiones de CO2 con el 95,63% de la población bovina, versus el 65,47% que le corresponde a los países desarrollados con el 4,37% de existencia de bovinos. “El ganado bovino NO es responsable del cambio climático atribuido a las emisiones de CO2″, afirmó.
Por eso, instó a las Naciones Unidas a “actuar con mesura y prudencia, y ser cauta para viralizar informaciones no validadas científicamente”.

Comer menos carne ayuda a ahorrar agua y reduce las emisiones de gases de efecto invernadero que causan el calentamiento global. #ActúaAhora para proteger nuestro . https://t.co/sYnHn5tabP pic.twitter.com/xQlheIHP7h
— Naciones Unidas (@ONU_es) January 19, 2020

Fuente: InfoCampo

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En un trabajo publicado recientemente en la revista Frontiers in Plant Science, científicos de la Argentina y Suecia dieron cuenta de los resultados de la investigación que consistió en la edición de un gen de polifenol oxidasa en papa (Solanum tubersoum L.), el cual se expresa mayoritariamente en tubérculo. Tras editar exitosamente ese gen, obtuvieron tubérculos libres de pardeamiento enzimático.
Las polifenol oxidasas (PPO) son las responsables del proceso que se conoce como pardeamiento enzimático, es decir que se encargan de alterar el color, sabor y textura del tubérculo. Además catalizan la conversión de sustratos fenólicos en quinonas, lo que lleva a la formación de precipitados de color oscuro en frutas y verduras, causan cambios indeseables en las propiedades organolépticas e influyen en la pérdida de calidad nutricional. 
En papa, las polifenol oxidadas están codificadas por una familia génica con diferentes patrones de expresión en la planta. De acuerdo con lo expresado en la publicación, los “resultados demuestran que el sistema CRISPR / Cas9, comunmente denominado “tijeras génicas”, se puede aplicar para desarrollar variedades de papa libres de transgenes con pardeamiento enzimático reducido en tubérculos, mediante la edición específica de un solo miembro de la familia de genes”, indicó Matías González, becario doctoral del Conicet que trabaja en el INTA Balcarce.
“Si bien hay varios genes que codifican para el mismo tipo de proteína, la estrategia que seguimos fue la de editar un gen de polifenol oxidasa responsable de la mayor parte de la actividad de la proteína en tubérculo”, indicó González y agregó que “de esta forma, se lograría afectar la proteína presente en el tubérculo y no la función de otras proteínas de la familia de las polifenol oxidasas en el resto de la planta”.
Sergio Feingold, director del Laboratorio de Agrobiotecnología del INTA Balcarce, especificó que la publicación “da cuenta de que el fenotipo funciona. Esto se comprobó mediante el crecimiento de la planta y la cosecha de los primeros tubérculos de papa, que fueron obtenidos en cámara bajo condiciones controladas”.
Con la aprobación de la Comisión Nacional Asesora de Biotecnología Agropecuaria (Conabia) se iniciaron las pruebas de siembra que “permitirán multiplicar las plantas para hacer un ensayo la campaña que viene con el objetivo de generar datos para registrar la variedad en el INASE”, destacó Feingold.
Además, en el ensayo a campo observarán las líneas seleccionadas en el contexto de una producción normal, permitiéndoles a los investigadores analizar otros aspectos morfológicos de las plantas obtenidas.
En un gran número de las líneas de papa que obtuvieron se corroboró que el gen se vio afectado en los cuatro alelos. “Dado que la papa es tetraploide, es decir, presenta cuatro copias de cada uno de sus genes, es necesaria la inactivación de todas las copias del gen para obtener el fenotipo deseado”, reconoció González.
El trabajo publicado es parte de los resultados de la tesis doctoral que Matías González lleva adelante en edición génica en papa desde 2016 bajo la codirección de Feingold y Massa, quien pudo capacitarse en Suecia en la aplicación de CRISPR/Cas9, gracias al programa BECAR.
Más detalles sobre la edición génica

 

Fuente: InfoCampo

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