Fuente: La Nación
Fuente: La Nación
Fuente: La Nación
Es una de las conclusiones tras lo observado en la megamuestra: hubo mucha tecnología consolidada, que se difunde a paso firme en la actividad pecuaria. Lo describe un especialista.
Fuente: Clarín Rural
“La soja finalizó prácticamente a la par, apoyada en compras de oportunidad tras caer a niveles mínimos de 10 meses. A pesar del deterioro en la demanda, un freno de operaciones y negocios de aceite de palma en Malasia aportaron ligero estímulo. En sentido similar, operó la incertidumbre generada recientemente por el funcionamiento de los puertos en Argentina ante controles por coronavirus. En el plano productivo, avanza la cosecha en Brasil, supera el 60% (ritmo histórico) y nueva depreciación del real (alcanzando R$/u$s 5,10) adiciona competitividad a la mercadería en tal origen”, informó Grassi.
En cuanto al maíz, “apuntó las mayores pérdidas, arrastrado por el derrumbe en el precio del petróleo y preocupación por el futuro de la producción de etanol. En tanto, el ingreso de la cosecha de Argentina suma presión. A tener en cuenta que, lluvias recientes y posible inicio temprano de tareas en soja en algunas zonas, podrían demorar el avance de la trilla de maíz”, señaló la corredora de granos.
Por último, el trigo “se diferenció de sus pares, al apuntar una marcada recuperación. Compras de oportunidad aportaron respaldo a precios, que se encontraban operando sobre niveles mínimos de 6 meses. De todas formas, renovado fortalecimiento del dólar, volvía a condicionar los avances, al restar competitividad a la mercadería americana”, finaliza el análisis de los mercados de granos internacionales de Grassi.
Ofertas variadas en la plaza local
“En la tarde de hoy, el mercado de granos contó con ofertas de compras alcistas para las oleaginosas, y valores dispares para los cereales. Por soja, el valor de compra por la mercadería con entrega hasta el 22/03 ascendió a U$S 220/t. Por su parte, el precio ofrecido por el maíz con entrega inmediata se mantuvo en U$S 130/t, y la propuesta de compra por trigo Mayo fue de U$S 185/t”, explicó la Bolsa de Comercio de Rosario.
En el mercado Matba – ROFEX, el contrato de Soja Mayo´20 opera a U$S 212/t.
En cuanto al mercado local, los precios ofrecidos fueron los siguientes:
– Por soja, con entrega hasta el 22/03 U$S 220/t, y U$S 190/t descarga en Mayo.
– Por trigo, con entrega en Mayo U$S 185/t, y U$S 187/t Junio.
– Por maíz disponible y Abril, U$S 130/t.
– Por girasol, disponible U$S 225/t, y U$S 230/t Abril.
– Por sorgo, con entrega en Junio U$S 120/t.
Fuente: InfoCampo
Fuente: La Nación
A partir del 1º de abril de 2020, el RENATRE (Registro Nacional de Trabajadores Rurales y Empleadores) aumentó el monto máximo de la prestación por desempleo a 11.000 pesos. De esta manera, según lo resolvió el Cuerpo Directivo del organismo, el incremento representó un 47,5% interanual, desde abril de 2019 hasta abril 2020.
“La prestación por desempleo es un derecho de todos los trabajadores que se encuentren inscriptos en el RENATRE. Tenemos el firme compromiso de acompañar al trabajador que se encuentre atravesando un período delicado como es el desempleo”, afirmó el presidente del RENATRE, Orlando Marino.
En el marco del Convenio sobre la Seguridad Social 102 de la OIT (Organización Internacional del Trabajo), que establece normas mínimas aceptadas a nivel mundial para las nueve ramas de la seguridad social, el RENATRE pone todos sus esfuerzos y recursos en pos de alcanzar los estándares internacionales sobre estas problemáticas.
Cabe aclarar que en el año 2019, RENATRE aumentó la prestación por desempleo en enero y en diciembre, fijando sus montos máximos en 7.456 pesos y 8.574 pesos, respectivamente. Esto implicó un aumento porcentual de diciembre del 2019 a abril de 2020 de 28%, y de enero de 2019 a abril 2020 de 47,53%, logrando acompañar la inflación para que todos los trabajadores en situación de desempleo no vean aún más perjudicada su situación.
A través del Sistema Integral de Prestaciones por Desempleo (SIPRED) el organismo brinda, además de la prestación económica, la cobertura médico-asistencial, servicio de sepelio, el cobro de las asignaciones familiares y capacitaciones.
“Entendemos que es muy difícil la situación de estar sin empleo, por este motivo, buscamos acompañar al trabajador en todo lo que podamos, brindarle contención a él y a su familia. Además cabe aclarar, que todos los trabajadores desempleados que cobran la prestación por desempleo, acceden automáticamente al Programa de Reinserción laboral, en el que se les brinda capacitaciones técnicas a los trabajadores y se los contacta con los empleadores que están buscando personal en su zona”, aseveró el Director del RENATRE, Ramón Ayala.
Por su parte, el Programa de Reinserción Laboral lanzado a fines de 2019, busca la promoción del empleo efectivo de calidad, facilitando el acceso a la información y funcionando como nexo entre el trabajador desempleado que se encuentre cobrando la Prestación por Desempleo y el empleador.
Para acceder a la prestación, el trabajador deberá estar inscripto en el RENATRE, poseer Código Único de Identificación Laboral (CUIL) y encontrarse en situación legal de desempleo. Tendrá que solicitar el beneficio dentro de los noventa días corridos, contados a partir de la finalización de la relación laboral, y no podrá recibir esta prestación si el trabajador percibe beneficios previsionales, prestaciones no contributivas o cualquier otra prestación de carácter asistencial o encontrarse en situación de incapacidad laboral temporaria o permanente.
Para más información sobre las prestaciones por desempleo, se puede acercar a la Delegación o a la Boca de Entrega y Recepción más cercana, ingresar a la web haciendo click AQUÍ o llamar al 0-800-777-7366.
El RENATRE continúa implementando acciones y políticas concretas en favor de la protección integral de los trabajadores rurales, en pos de afianzarse como organismo rector de la Seguridad Social Rural y al servicio de los trabajadores y empleadores del sector.
Fuente: InfoCampo
El presidente de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA), Miguel Schiaritti, señaló que “hay una inestabilidad muy importante en el mercado bovino producto del cese de comercialización de la semana pasada, las lluvias y el coronavirus. Todo esto hace que los precios hayan subido, pero nosotros estimamos que en el corto plazo van a caer“.
El “tano” detalló dos argumentos por los cuales ésto sucedería. En primer lugar “el poder adquisitivo del asalariado sigue siendo escaso, entonces no hay demanda de consumo interno, y por otro lado toda la carne que se vende en restauración prácticamente dejó de venderse”.
El segundo factor que indicó el presidente de CICCRA es “los compradores del exterior tienen el mismo problema, sumado a que la carne no se consume en el hogar porque culturalmente tienen el hábito de hacerlo en los restaurantes”.
Y continuó: “Con esta cuarentena seria y fuerte que se está dando en Italia, España, Francia y demás países, que son compradores importantes de nuestras carnes, ya hay compradores que están pidiendo que no les envíen la carne“.
“Esto va a generar una sobre oferta de carne a corto plazo, que seguramente va a generar una caída de precios en el corto plazo”, finalizó Miguel.
Fuente: InfoCampo
El monto máximo se incrementó a $11.000, una cifra que representa un aumento del 47,5% respecto de abril de 2019, informó el Renatre.
Fuente: Clarín Rural
Frente al conflicto que se presenta en los sistemas de producción relacionado con el manejo de los recursos naturales, la implementación de cultivos de cobertura surge como una alternativa. En un contexto conservacionista, incluir gramíneas y leguminosas contribuye a incrementar los contenidos de carbono, mejorar la condición física y hacer un uso más eficiente de los recursos naturales, lo que aumenta la productividad agronómica.
Alberto Quiroga, especialista en agronomía del INTA Anguil, La Pampa, aseguró que “los cultivos de cobertura presentan numerosas ventajas, directas e indirectas, y contribuyen e influyen de manera significativa en más de 20 conflictos de manejo”.
En esta línea, reconoció que “si bien son empleados tradicionalmente para controlar problemas de erosión, también pueden cumplir múltiples funciones, con beneficios cuantificables, como mejorar la captación, distribución y almacenaje de agua; controlar recargas del nivel freático y disminuir ascenso de sales a la superficie”.
También permiten reducir la compactación, atenuar temperaturas extremas en superficie, “anclar” residuos de cosecha, mejorar los balances de carbono y nitrógeno del suelo, reducir la lixiviación de nitratos residuales y controlar malezas.
De acuerdo con Quiroga, “las especies más utilizadas como cultivos de cobertura invernales pertenecen a las familias de las gramíneas y las leguminosas, aunque en los últimos años se están evaluando algunas Brasicaceas con resultados promisorios”.
En todos los casos, el especialista ponderó la necesidad de “planificar el manejo, según el objetivo buscado y las necesidades de cada sistema” para lo cual, se deberá tener en cuenta la información zonal para decidir sobre las especies a utilizar, precocidad de la variedad, fecha y densidad de siembra, fertilización y momento de secado, entre otras.
Quiroga se refirió al momento de cortar el ciclo de un cultivo de cobertura, o sea secarlo, y lo consideró “estratégico”, dado que de ello depende el tiempo que tardarán los nutrientes contenidos en su biomasa de pasar a estar disponibles para el cultivo sucesor.
“Sincronizar la oferta de nutrientes con los requerimientos del cultivo sucesor es uno de los aspectos más difíciles”, aseguró el especialista.
Con respecto a las ventajas indirectas de incluir cultivos de cobertura, el investigador de Anguil no dudó en señalar que permiten que se cumpla con los planes productivos y operativos en tiempo y forma, dado que mejoran la transitabilidad de las maquinarias agrícolas en el lote.
Además, en los sistemas de producción mixtos, funcionan como una alternativa de pastoreo ante alguna dificultad, siempre y cuando se respeten los límites para lograr el objetivo por el cual el cultivo de cobertura fue incluido.
Una especie para cada necesidad
Las gramíneas invernales como centeno, triticale, avena, cebada, tricepiro y raigrás difieren entre sí por su precocidad, tolerancia a estrés hídrico y bajas temperaturas, lo que permite posicionarlas en diferentes zonas donde cada una se adapte mejor.
Para Quiroga, todas estas especies tienen en común la característica de acumular mayor cantidad de biomasa aérea respecto a otras familias y sus residuos pueden perdurar por más tiempo debido a una alta relación Carbono Nitrógeno, mejoran la infiltración y el drenaje del perfil por la distribución de raíces y capturan nitratos residuales susceptibles de lixiviarse.
Por otro lado, las leguminosas mejor adaptadas para cultivos de cobertura son las vicias y los tréboles, que permiten fijar nitrógeno atmosférico al suelo y sus residuos de baja relación Carbono Nitrógeno se descomponen en menor tiempo que las gramíneas, liberando antes los nutrientes al suelo para el cultivo sucesor.
“Recientemente, a partir de ensayos de larga duración, se determinó que implantando una consociación de gramíneas y leguminosas se obtienen sinérgicamente los beneficios de cada especie”, aseguró Quiroga.
Y agregó: “Todas estas alternativas –sembradas entre dos cultivos de cosecha– no serán incorporados al suelo, pastoreados ni cosechados, sino que sus residuos quedarán en la superficie cuyo manejo variará de acuerdo con la problemática a resolver”.
Fuente: InfoCampo
Un equipo de investigadores del INTA Rafaela, Santa Fe, confirmó la presencia de la mosca del tallo de la soja. Fue registrada en el Sistema Nacional Argentino de Vigilancia y Monitoreo de plagas (Sinavimo) y, hasta el momento, es el primer reporte de Melanagromyza sojae en el cultivo de soja en la Argentina.
La mosca del tallo de la soja es un insecto originario de Asia. En la actualidad, está distribuido en Rusia, Australia, España, Brasil y Paraguay. Este insecto puede reducir tanto el tamaño de las plantas como el número de vainas, lo que repercutiría en el rendimiento del cultivo. En la Argentina, esta especie fue reportada por primera vez en 2019 en cultivos de garbanzo en el norte de Córdoba.
Investigadores del INTA Rafaela alertan sobre la presencia de esta especie en cultivos de soja en el centro de Santa Fe.
“Fue detectada en diversos muestreos realizados desde enero en el campo experimental del INTA Rafaela, en ensayos y en diversos lotes de la zona”, expresó Marcia Trossero, especialista en entomología del INTA.
De acuerdo con Sebastián Zuil, especialista en cultivos del INTA Rafaela, hasta el momento, no se dispone de información local sobre el manejo de esta especie.
“Si bien detectamos larvas de la mosca del tallo barrenando la parte inferior del tallo cerca de la raíz, esas plantas aún no presentaron síntomas visibles ni reducción de la altura o daño en la estructura floral, en comparación con plantas sanas”, indicó Zuil y agregó: “Continuaremos investigando el efecto de este insecto sobre el rendimiento de las plantas de soja de siembra tardía, cuyos resultados estarán disponibles hacia el final de la campaña”.
Entre las consideraciones de manejo, Jorge Frana, especialista en entomología del INTA, señaló que estrategias como la rotación de cultivos con gramíneas, las siembras tempranas y la incorporación de cultivares de grupos de madurez largo son un buen complemento y ayudarían a minimizar el impacto del insecto. Asimismo, Frana recalcó y advirtió: “Es importante reducir los controles innecesarios en etapas tempranas para que los insectos benéficos puedan actuar como factores naturales de mortalidad”.
En este sentido, Zuil recomendó realizar monitoreos permanentes en lotes de soja para determinar la presencia y distribución de la especie.
“Es importante realizar muestreos al azar de plantas y hacer un corte longitudinal del tallo y ramas para evaluar la presencia de galerías en su interior”, indicó.
Ante cualquier duda, los especialistas del INTA recomendaron enviar muestras al Laboratorio de Entomología de la Estación Experimental Agropecuaria Rafaela o a la Agencia de Extensión Rural más próxima a su localidad.
“La planta con síntomas debe ser colocada en una bolsa de polietileno e indicar fecha de recolección y nombre del colector, variedad y estado fenológico, fecha de siembra, labores culturales, cultivo antecesor, ubicación georeferenciada del lote y toda información adicional que se considere importante”, expresó Trossero.
Debido a que no se dispone de información local sobre el manejo de esta especie y a la aparente ausencia de síntomas externos en las plantas afectadas, no se recomienda ninguna práctica de control químico sobre los lotes de soja.
“Es importante recordar que, en manejo integrado de plagas, la no acción es la mejor acción ante el desconocimiento”, aseguraron los especialistas.
La mosca del tallo
La “mosca del tallo de la soja” es un díptero que pertenece a la Familia Agromyzidae. Se trata de un insecto que pone huevos en las hojas nuevas y luego de 2-4 días nacen las larvas que migran hacia el interior del tallo barrenando y formando galerías. La larva es de color amarillento y mide de 2 a 3 milímetros. El período larval puede variar de 7 a 12 días. El estado de pupas se desarrolla dentro de la galería y tiene una duración de aproximadamente 10 días. El adulto mide 3 milímetros y es de color negro brillante. El ciclo de vida completo varía de 16 a 26 días.
Fuente: InfoCampo