Desde el Senasa remarcaron que posee con un alto contenido proteico, de gran calidad y muy fácil digestión.
Fuente: Clarín Rural
Desde el Senasa remarcaron que posee con un alto contenido proteico, de gran calidad y muy fácil digestión.
Fuente: Clarín Rural
Fuente: La Nación
Fuente: La Nación
En plena pandemia de coronavirus, un hipermercado del centro de la ciudad de Venado Tuerto, en Santa Fe, pretendía poner a la venta más de 1.000 kilos de carne vacuna en mal estado.
La mercadería estaba en las cámaras de refrigeración, y se detectó gracias a una denuncia particular que alertó a las autoridades del gobierno municipal en las últimas horas.
El comercio, que está ubicado frente a Plaza San Martín, guardaba el lote de carne con alteraciones en sus condiciones organolépticas (color y olor), y con fecha de vencimiento del 3 de abril. Tras la verificación por parte del personal de las direcciones de Inspección General y Seguridad Alimentaria, se procedió al decomiso y la desnaturalización.
“Todo indica que la intención era limpiar la carne y ponerla a la venta”, deslizó la secretaria de Control Urbano y Convivencia, Silvia Rocha.
En ese primer operativo, el hallazgo fue de más de 500 kilos, pero en un segundo control se encontraron 500 kilos más que estaban en la cámara de congelados del sector de panadería y repostería. “Volvimos al supermercado y allí constamos otro lote de carne que se observaba había sido puesto recientemente, con un cartel que indicaba que estaba para decomiso, también con alteraciones en color y olor. De todos modos, esa carne no debería haber estado allí, sino en la primera de las cámaras que habíamos chequeado más temprano”, relató Nahuel Pasquinelli, director de Inspección General Muncipal.
“Puede sospecharse que hubo una intención de ocultar ese lote de carne”, remarcó Pasquinelli.
Habló el intendente
Si bien desde el gobierno no quisieron difundir en forma oficial de qué supermercado se trata, el intendente de la ciudad, Leonel Chiarella, aseguró que con el decomiso y la clausura cumplió con su promesa de “ser inflexible”.
“Procedimos con la clausura preventiva del supermercado porque no hay privilegios para nadie, con la salud de los vecinos no se juega”, disparó Chiarella.
Ahora, se dio intervención a la Fiscalía en turno, PDI y ASSAL Santa Fe, que serán quienes determinarán las responsabilidades.
Fuente: InfoCampo
Desde la Patagonia se podrá exportar la fruta al gigante asiático de forma directa vía aérea, bajando costos y tiempo.
Fuente: Clarín Rural
Fuente: La Nación
En esta década se presentarán nuevos eventos tecnológicos en semillas y desarrollos, claves en herbicidas, insecticidas y fungicidas.
Fuente: Clarín Rural
Fuente: La Nación
El río Paraná continúa con su bajante extraordinaria y crece la presión a la logística exportadora. Así lo explicaron desde la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), en un informe en el que remarcaron que en el puerto rosarino la altura llegó al metro, un nivel que no se quiebra desde hace más de 30 años.
“Con ello se resiente la carga máxima de los buques, exigiendo extremo cuidado en el practicaje para evitar varaduras”, señalaron los autores -Bergero, Calzada, Sesé, Terré e Ybañez-, quienes indicaron además que esto se da por las lluvias por debajo de lo normal en la cuenca de la Hidrovía Paraná- Paraguay.
Según la Prefectura Naval Argentina, este martes 7 la altura del puerto de Rosario apenas alcanzaba el metro de altura, muy por debajo del mínimo de 2,47 metros que tiene que registrarse a esa altura para que Hidrovía S.A. tenga la obligación de garantizar el 90% del tiempo los 34 pies de calado.
Entre las principales problemáticas que esta situación trae aparejada en relación a la logística de exportación, según la BCR y las empresas y entidades del sector, se destacan:
Necesidad de ajustar el volumen de carga. En un Handysize o Handymax que normalmente carga entre 35.000 y 40.000 toneladas, cada pie de calado que baja el río representa una pérdida de dicha capacidad de carga de entre 1.500 y 1.800 toneladas. En un Panamax, con una capacidad de carga en tono a los 60.000 a 65.000 toneladas, perder 3 pies de profundidad implica dejar de cargar entre 6.000 y 7.500 t/buque. En el caso que carguen harinas, la pérdida puede ser menor ya que ésta cubica más (pesa menos por volumen de carga). En particular, en plena cosecha maicera, aquellas empresas que antes cargaban Panamax con 40.000 toneladas del cereal y completaban carga en Bahía Blanca/Necochea hasta las 60.000-65.000 toneladas, hoy salen del Gran Rosario con menos mercadería por la falta de profundidad obligándolas a cargar más maíz en esos puertos del sur bonaerense. Esto plantea problemas en la logística porque hay menor disponibilidad de cereal en el sur bonaerense y los costos de adquisición son más elevados, explicó el informe.
Demoras en el proceso de exportación. La bajante obliga a mayor prudencia de los pilotos y prácticos en las maniobras con los buques, en particular en los canales de acceso y pasos críticos ya que existe una posibilidad creciente de que se registren varaduras en el río, lo cual puede afectar la óptima navegación en el sistema, aseguran.
Demoras en la llegada de las barcazas provenientes de Paraguay con soja. La BCR remarca que las demoras se ubican entre 10 y 15 días. Esta mercadería es muy importante para la industria local porque, mezclada con poroto de soja de origen argentino, ayuda a elevar el nivel de proteína de la harina de soja para cumplir con las exigencias de la demanda internacional.
Posibles demoras en la carga de buques con aceite de soja. Esto puede generar inconvenientes en las fábricas que tienen suficiente stock de mercadería para moler pero posiblemente tengan que demorar el ritmo de molienda, para no saturar la capacidad de almacenaje de aceite demorando, por lo tanto, el ritmo de exportación de harina, dice la entidad.
Posible ralentización del programa de embarques de maíz en abril y mayo, lo cual podría generar problemas de saturación en la capacidad de almacenaje del grano dentro de los puertos. A su vez podrían darse menos cupos para camiones para que ingresen con maíz al Gran Rosario, advierte la entidad rosarina.
“Empeorando el panorama, no hay pronósticos de lluvias con envergadura suficiente al menos hasta mediados de abril, e incluso si ello ocurriese, este caudal de agua puede tardar hasta 20/30 días en reflejarse en una suba del río a la altura de nuestra ciudad”, resumen desde la BCR.
Y agregan que, indudablemente, la tendencia de la bajante del río “tiene siempre un singular impacto en la logística de exportación pero hoy, en el marco de la pandemia mundial por coronavirus y su necesario impacto sobre los flujos globales de personas y mercadería, todo desvío de lo normal golpea con más fuerza“.
“Si a lo anterior se le suma la temporalidad del fenómeno en plena cosecha gruesa argentina, se comprende por qué será imprescindible seguir con cuidado la tendencia del caudal del río en las semanas que vienen“, cerraron.
Las imágenes
Fuente: InfoCampo
No está habiendo remates presenciales y hay poca oferta con plazos mayores a 45 días. Mirá el video con el análisis, renglón por renglón.
Fuente: Clarín Rural