En el marco del brote del nuevo Coronavirus, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) informó que se prorroga hasta el 31 de julio el vencimiento de las habilitaciones, rehabilitaciones e inscripciones de los Centros de Tratamientos Cuarentenarios con Bromuro de Metilo, Centros de Tratamientos Cuarentenarios con Frío, Centros de Aplicación de Tratamiento a Embalajes de Madera (CATEM), Fábricas de Embalajes de Madera (FEM) y de los galpones de empaque de tubérculos andinos.
Asimismo, se extiende a 180 días corridos la vigencia de las declaraciones juradas de embalajes de madera de importación, ingresadas al sistema a partir del 1 de abril.
Para el traslado de productos vegetales con Documento de Tránsito Vegetal electrónico (DTV-e), hasta el 31 de julio se acepta como medio de verificación legal, además del impreso, el DTV-e original en soporte digital PDF, que podrá ser exhibido por parte del transportista en caso que cualquier autoridad oficial lo requiera.
Estas medidas han sido dispuestas por el Senasa a través de su Resolución 310/2020 publicada el 9 de abril de 2020 en el Boletín Oficial.

Fuente: InfoCampo

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DVA Argentina anunció la aprobación del primer fideicomiso financiero de la compañía, denominado “Agro Solutions” por parte de la Comisión Nacional de Valores (CNV).
“DVA lleva en Argentina invertidos más de 25 millones de dólares, y el plan de negocios en los próximos 5 años contempla alcanzar los 100 millones de dólares. Este fideicomiso es una herramienta más para la financiación necesaria que soporte el crecimiento del negocio, nos permitirá inyectar capital de trabajo y CAPEX, para el lanzamiento de fórmulas novedosas y de vanguardia que mejoren la eficiencia productiva de nuestros clientes productores agropecuarios, con una mejora sustancial en el impacto ambiental. Somos conscientes del momento de volatilidad que están transitando los mercados, por eso está serie 1 de inversión es modesta en relación al valor total aprobado por la CNV”, afirmó Dardo Lizarraga, gerente General de DVA Argentina.
El nuevo vehículo se creó para inversiones a través del agente colocador “Max Valores S.A” por un monto de 20 millones de dólares. Con una primera serie de inversión por 4,2 millones de dólares.
El 20 de marzo, la calificadora de riesgo FixScr S.A asignó calificación más alta: A1+, indica una sólida capacidad de pago en tiempo y forma de los compromisos financieros respecto de otros emisores y emisiones del mismo país. En este caso, cuando las características de la emisión o emisor son particularmente sólidas, se agrega un signo “+” a la categoría.
A través del fideicomiso fueron titulizados créditos contenidos en facturas con el respaldo de la compañía de seguros INSUR, emitidas y/o adquiridas por el fiduciante, con el fin de obtener fondos provenientes de la oferta pública para financiar el giro de los negocios de DVA Argentina.
Recuadro de características
– Fideicomiso Financiero Agro Solutions.
– Calificación aprobada por CNV y “FixScr S.A” (Calificadora de riesgo): A1+ – Instrumento de corto plazo.
– Valor total en circulación de hasta V/N: USD 20.000.000
– Serie N°1 de inversión: USD 4.200.000
“La apertura de nuestro primer fideicomiso es parte del crecimiento que nos propusimos para DVA Argentina. Desde Finanzas asumimos dentro de nuestra estrategia que la compañía aporte este tipo de herramientas para el país. Esto es un ejemplo fiel de progreso que nos propusimos. Creemos en la Argentina, en el mercado agrícola y en caminos que nos puedan consolidar financieramente”, agregó Ezequiel Piñeiro, CFO de la empresa.
La empresa continuará invirtiendo en infraestructura, en el equipo comercial y de desarrollo, y a partir de 2020 en construcción y posicionamiento de marca. La inversión realizada hasta el momento se triplicará en los próximos cinco años superando los 100 millones de dólares entre activos y capital de trabajo.
Desde el 2019, DVA inició un proceso sólido de unificación de negocios y creación de identidad local que les permitirá llevar a sus clientes y a todo el mercado una manera nueva de vincularse, ofreciendo soluciones, productos y servicios con la prestigiosa calidad alemana, la calidez argentina y el respaldo de un grupo internacional y multicultural consolidado.
En Argentina, DVA hace dos años adquirió el 100% de una empresa local, han finalizado el proceso de transición y puesta en marcha la planta productiva en el parque industrial Pilar, para abastecer el mercado local y de exportación en Latinoamérica.

Fuente: InfoCampo

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El ozono es un gas que se encuentra en capas altas de la atmósfera y funciona como filtro protector de los rayos solares. En las últimas décadas, de acuerdo a un estudio de la Facultad de Agronomía (UBA), la concentración de este gas en la “atmósfera baja” (tropósfera) aumentó de forma constante.
Esto puede dañar a los cultivos y reducir su capacidad de enfrentarse a las enfermedades, según los estudios hechos en tomate.
“En algunos países, las tasas alcanzan hasta 2,5% de aumento cada año en la tropósfera”, relevó Analía Menéndez, docente e investigadora de la cátedra de Ecología de la FAUBA, al sitio de divulgación científica “Sobre la Tierra”. La experta investigó,  junto con Ana Romero, Ana Folcia y María Alejandra Martínez-Ghersa, docentes de la Facultad, el impacto sobre el cultivo de tomate. 

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El trabajo de las investigadoras consistió en exponer las plantas de tomate al ozono y a la enfermedad, y luego se les agregó un producto para inducir la activación de mecanismos de defensas del cultivo contra la enfermedad bacteriana.
Llamativamente, “en la variedad tolerante al ozono, la enfermedad continuó, ya que no se activaron las defensas. En la susceptible, se logró frenar el avance del daño en su organismo. El producto funcionó como señal para que las defensas actúen”, explica Menéndez. 
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En base a estas observaciones, la investigadora afirmó que la capacidad de un cultivo para tolerar concentraciones altas de ozono puede influir en la forma en que se enfrenta a distintas enfermedades. “En este caso, la adaptación de la variedad de tomate para combatir la contaminación por ozono le resultó perjudicial cuando también existió un ataque de patógeno”, afirmó. 
Finalmente, mencionó que, debido a que la tendencia de aumento de ozono atmosférico continuará, hay repensar las herramientas agronómicas para producir algunos cultivos. A partir de estos resultados, “es crítico analizar e investigar los mecanismos biológicos que están involucrados en la respuesta de los cultivos, sobre todo en un contexto en el que hay que producir alimentos en un ambiente cada vez más contaminado”, concluyó. 

Fuente: InfoCampo

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Por causas de público conocimento, vinculadas con la evolución de la pandemia de COVID-19, el programa Semillero de Futuro extenderá la fecha límite de presentación de proyectos hasta el 15 de mayo inclusive.
De esta forma, las instituciones de Argentina, Bolivia, Chile, Paraguay y Uruguay y que estén interesadas en participar, tendrán más tiempo para presentar sus ideas innovadoras relacionadas con alimentación y nutrición para beneficiar a las comunidades de nuestra la región.
Semillero de Futuro es una iniciativa de responsabilidad social de Bayer que brinda oportunidades de desarrollo para proyectos de organizaciones sin fines de lucro que buscan contribuir en la alimentación y nutrición de las comunidades. Este año, el programa lanzado en el mes de febrero, incorpora proyectos cuyo principal objetivo sea el de mitigar enfermedades relacionadas con la alimentación.
La fecha límite para sumarse al programa inicialmente era el 15 de abril, pero debido a las circunstancias que estamos atravesando y teniendo en cuenta que esta situación dificulta la definición de puntos esenciales para la construcción de los proyectos, la empresa ha decidido extender el plazo de inscripción hasta el 15 de mayo inclusive.
Hasta dicha fecha, aquellas instituciones sin fines de lucro que quieran participar de la edición 2020 del programa, podrán presentar proyectos orientados a favorecer iniciativas relacionadas a paliar deficiencias alimenticias y nutricionales, problemáticas de malnutrición, recupero de alimentos, acceso al agua potable, enfermedades relacionadas a la alimentación y acceso a los alimentos como mejoras en los sistemas de producción.Los montos a los que las instituciones podrán solicitar en esta primera etapa van desde 8.000 a 16.000 dólares. Por medio de un comité evaluador se seleccionarán a los proyectos beneficiarios.
En una segunda etapa, las instituciones cuyos proyectos hayan sido elegidos en primera instancia, podrá presentar nuevas iniciativas que serán evaluadas para determinar tres propuestas finalistas que recibirán un apoyo económico adicional de 20.000 dólares. Una vez definida esta terna, se invitará al público en general a votar a través de la web por alguno de los tres proyectos finalistas. La iniciativa que obtenga mayor cantidad de votos recibirá el beneficio adicional de una Capacitación relacionada con la temática de su proyecto.
Semillero de Futuro 2020 es financiado por la Fundación Bayer; tiene como objetivo mejorar significativamente la calidad de vida de las comunidades a través del apoyo financiero sustentable a quienes más lo necesitan. En esta edición, el monto destinado a este programa regional será de 700 mil dólares.

Fuente: InfoCampo

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En todas las zonas de la región central, las labores de recolección de soja y maíz fluyen con cierta normalidad.  A pesar de que con inicio de las tareas de cosecha, reconocen los técnicos y productores, hubo cierta desorganización en la demanda de camiones, debido al coronovirus, luego todo se regularizó. También el envío al Puerto de Rosario es fluido, luego de registrarse picos de descarga que generaron largas colas. Por esto, muchos camioneros evitaban los viajes al puerto, otro aspecto que se modificó también. 
“Realmente, bajo estas condiciones de trabajo y sin tráfico en las rutas, la cosecha, la carga y el envío a puerto funciona a las mil maravillas. Cargamos el camión a la tarde, descarga a la noche en Rosario y a la mañana siguiente está cargando otra vez en el campo. Es muy relajada la tarea y en este sentido coinciden varios colegas”, cuenta Luis Negruchi, productor y asesor en el sur de Santa Fe, relatando lo que pasa en Maggiolo, localidad que está en esa zona. 
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Confirmado que se está cargando mercadería en plantas de acopio y puertos, más el embolsado en el campo, por ahora, este esquema transmite tranquilidad respecto a que se pueda suceder con una parte de la cadena de pagos.
“Como fluye la cosecha, yo sé que le voy a poder pagar al contratista, él a sus empleados, también va a cobrar el camionero y, de esa forma, se espera que el circuito siga vigente en los pueblos. Por ejemplo, los primeros camioneros que negaban a viajar al puerto por las congestiones, rápidamente entendieron que si no hacían se estaba cortando toda esta cadena, que también los perjudicaba. De todas formas, suponemos que tendremos complicaciones con cheques, transferencias o de la entrada de dinero ya que no está muy ágil el sistema financiero”, agrega el asesor. 
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Teo Zorranquín, consultor y asesor de empresas agropecuarias, también va en la misma dirección que Negruchi. “Quizás haya un poco de tensión en la cadena de pagos del sector, inicialmente, pero se va a acomodar. Tal vez se tensa más porque se espera una menor producción de soja, respecto a lo estimado hace un mes y esto puede generar algún desajuste más hacia el segundo semestre”, dice Zorraquin.
De evitarse las interferencias en la cadena, el sector debería tener liquidez. “Además, para productores calificados, que son muy pocos, los bancos está prestando dinero al 24% y eso es favorable para el negocio”, comenta. 
A partir de que este contexto financiero está, aparentemente, activo y vigente, el gran interrogante es cómo sigue el negocio y las futuras decisiones. 
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“Nuestras primeras estimaciones para la campaña 2020/21 las hicimos con una soja de 240 dólares la tonelada y vale 205 dólares, más allá que parte de esta pérdida económica la estamos empatando con buenos rendimientos. Por eso, aunque todavía no se habla nada, los alquileres deben ajustarse a la baja porque el negocio se achicó”, dice.
La realidad, admite, es que para los arrendatarios los márgenes son muy finos, pero para el dueño del campo también se complicó porque aumentó todo y no alcanza. “Dos quintales menos de alquiler con una soja más abarata es mucho menos”, reflexiona Negruchi.  
Otro asesor y productor que aporta su opinión es Sebastián Villena, quien recorre una extensa ruta desde el sur del Entre Ríos hasta sur bonaerense. “La cosecha en el norte de Buenos Aires recién comenzó, pero los productores sabían de los trastornos logísticos y por eso se cubrieron comprando más bolsas. Seguramente, guarden un poco más de granos, pero en 10 a 15 días deberán extraerlo para enviar la mercadería”, sostiene. 
Villena también asegura que la cadena de pagos será un poco más lenta y todo supeditado a que se produzca fluidez con el comercio de mercadería. 
Por su parte, apunta contra el tema de alquileres. “La realidad es que el negocio no está dando sobre campos alquilados y deberemos sentarnos a renegociar los precios de los arrendamientos. Esa es la discusión que viene para la nueva campaña”, manifiesta.
 

Fuente: InfoCampo

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