El ritmo de ventas externas de la oleaginosa es el más bajo en 13 años por la caída en la demanda china.
Fuente: Clarín Rural
El ritmo de ventas externas de la oleaginosa es el más bajo en 13 años por la caída en la demanda china.
Fuente: Clarín Rural
El Presidente del Centro Azucarero Argentino (CAA), Jorge Feijóo, y el Director Ejecutivo de la Cámara de Bioetanol de Maíz, Patrick Adam, hicieron la solicitud mediante una carta fundada en que “la emergencia sanitaria y su impacto en el consumo de naftas han puesto a las empresas productoras de bioetanol en una situación de crisis sin precedentes”.
Por esa razón, solicitaron a siete gobernadores una gestión de buenos oficios ante el presidente Alberto Fernández para obtener “medidas urgentes” dirigidas a que el precio del producto para abril sea establecido en $35,56 para el de caña y en $ 33,41 para el de maíz, así como también para elevar el corte de bioetanol en la mezcla con naftas del 12% actual al 15%.
La nota fue dirigida a los gobernadores de Córdoba, Juan Schiaretti; Jujuy, Gerardo Morales; Salta, Gustavo Sáenz; Tucumán, Juan Luis Manzur; Santa Fe, Omar Perotti y San Luis, Alberto Rodríguez Saá, que son las provincias en las que se concentran las producciones de bioetanol.
Los directivos explicaron que por la caída de la demanda de alrededor del 80% “todas las plantas que producen bioetanol a base de maíz ya están paradas, y las que lo hacen a base de caña de azúcar están próximas a dificultades insuperables en el inicio de zafra, que debería suceder en 20 / 30 días”.
Según indicaron ambos directivos: “Esta industria está al borde del colapso, y eso significa sacrificar agregado de valor en origen a producciones regionales y poner en riesgo el empleo directo de 65.000 trabajadores en campo y plantas”, por lo cual son necesarias soluciones paliativas para evitar un mayor daño o daños terminales”.
Fuente: InfoCampo
Fuente: La Nación
Un informe realizado por los especialistas Julio Calzada y Emilce Terré, pertenecientes al equipo económico de la Bolsa de Comercio de Rosario pone un poco de luz al mercado de granos local e internacional, que están sumidos en una enorme y compleja volatilidad.
Si bien el factor principal de desequilibrio son los efectos de la pandemia mundial, la analistas suman unas cuantas variables más al análisis.
Sobre los commodities está afectando, y más allá de los cortes temporales al flujo de bienes, “se observa una mayor demanda de silos bolsas para evitar recorrer grandes distancias y tratar de conservar el valor del dinero, una fuerte depreciación del real que mejoró la competitividad externa de las provisiones brasileras en desmedro de las argentinas (de hecho, los embarques brasileros de soja en marzo alcanzaron un récord histórico y los precios domésticos se encuentran en valores nominales récord), la bajante del Río Paraná a su menor nivel en más de 30 años, el golpe a la industria de etanol por la abrupta caída del petróleo, y la menor comercialización de soja y maíz debido a que sobre finales de año se habían adelantado las ventas, entre otros factores“.
A eso se le suma que la cuarentena ha generado una baja significativa en el consumo de naftas y gasoil, afectando aún más al normal consumo de combustibles fósiles, y considerando el corte obligatorio de bioetanol y biodiesel, la caída también repercute en los biocombustibles.
El factor clima a generado varios problemas también, dado que la sequía que afectó a gran parte del territorio nacional generó pérdidas significativas para los cultivos de la actual campaña, sobre todo en la soja de segunda.
El informe de Calzada y Terré comienza por el momento clave. El anuncio del Aislamientos Social Preventivo y Obligatorio, que generó en la primer semana de implementación, un desajuste importante en la logística de envío de granos a puertos e industrias.
“En los primeros 10 días de vigencia de la cuarentena, cerca de 80 municipios y comunas interrumpieron el tráfico de camiones, a la vez que distintos gremios relacionados a la agroindustria suspendieron actividades, el SENASA y la Aduana se apuraban en ajustar sus procesos a la imperiosa demanda de digitalizar los para que fuesen factibles y asegurar la prestación de los servicios mínimos en el contexto de menor personal en funciones, entre otros. Desde el 1° de abril, sin embargo, ya en plena vigencia de diversos protocolos sanitarios y ajustadas algunas cuestiones logísticas, se nota una relativa normalización de procesos que derivan en un mayor flujo de personas para cumplir tareas esenciales en campos e industrias y en el transporte de mercadería para llevar el grano a plantas y puertos“, señala el informe.
La silobolsa como aliada
Ante el miedo a las complicaciones logísticas, tanto para enviar granos a puertos o industrias, como para llevar al acopio, los productores eligieron stockearse de silobolsas, que rápidamente aumentaron de precio y se registraron faltantes.
Vea también: Denuncian que hay desabastecimiento de silobolsas por la pandemia
“Con la compra de dólares limitada y en un contexto de alta volatilidad financiera, una alta proporción del sector productor realiza las entregas estrictamente necesarias para cumplir con sus necesidades de fondos, privilegiando las operaciones con precio en firme. Crece el almacenaje o entrega bien en chacra o bien en acopios y cooperativas cercanas al predio del productor”, afirma el informe.
Como reflejo de lo anterior, “se observa una mayor demanda de silo bolsas para almacenaje en chacra. En base a encuestas entre empresas proveedoras, se proyecta un aumento en la demanda de este tipo de productos para almacenaje de 30.000 unidades adicionales este año, que equivalen a una capacidad de guardado de 4,86 millones de toneladas por encima del año pasado, tal como muestra el cuadro adjunto. Reiteramos que se trata de estimaciones en base a fuentes privadas no oficiales”, explicaron.
Caída del flujo de los negocios
“Todo lo anterior derivó en un ajuste en el volumen de negocios a partir del 20 de marzo. Según consta en SIO Granos, tanto en maíz como en soja, girasol y cebada se nota una caída en las toneladas vendidas para entrega en Rosario Norte y Sur (Ver cuadro adjunto). En sorgo y trigo, en cambio, se comercializó un mayor volumen pero en toneladas representan una proporción muy chica de lo que suele operarse a esta altura del año comercial“, analizaron Calzada y Terré para la BCR.
En particular en el período con entrega de mercadería entre el 15 de marzo y el 12 de abril de este año, “las operaciones de compra-venta para entrega en Rosario Norte y Sur de soja sumaron 2,4 Mt, menos de la mitad de los 5,3 Mt del mismo período del año anterior y el menor volumen de los últimos 4 años. En maíz en tanto, se anotaron 1,5 Mt, muy por debajo de los 3,7 Mt del año pasado pero levemente por encima del registro de 2019″, informaron.
Para saber cómo influyeron las siguientes variables: precio del petróleo (efecto en biocombustibles), bajante del Río Paraná, exportaciones récord de soja en Brasil, y mucho más, hacé click AQUÍ y leé el informe completo.
Fuente: InfoCampo
Fuente: La Nación
“Debido al Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio debimos cancelar nuestras actividades a campo, que, creemos, son una de las mejores oportunidades que tenemos de mostrar nuestros productos in situ e intercambiar con productores y asesores”, aseguró Federico Larrosa, gerente de Marca y Producto de KWS Argentina. “En este contexto, y sabiendo que el agro es uno de los sectores esenciales que continúa trabajando, decidimos continuar nuestro plan de encuentros, pero de forma virtual”, explicó.
Este DAR (Demostrativo Agronómico Regional), tuvo tres ejes: manejo de maíz en ambientes restrictivos, buenas prácticas en fertilización y cosecha, y la presentación de la remolacha forrajera.
En tiempos de cosecha
El asesor privado Federico Sánchez analizó la eficiencia de cosecha de maíz. En ese sentido, aseguró que la misma es mucho menor en los maíces tardíos que en los tempranos. En el caso de los tardíos, los lotes presentan muchas plantas con vuelco y voleo de espigas, porque permanecen mucho tiempo en el campo.
En promedio, el 72% de las pérdidas por cosechadora se debe a la recolección y el 28% a la trilla, separación y limpieza. La eficiencia de uso del cabezal maicero depende de la combinación de diferentes factores: contenido de humedad, rendimiento, consumo de combustible y necesidad de terminar el trabajo cuanto antes. Las placas espigadoras deben extirpar la espiga de maíz del tallo y dejar el resto de la planta en el terreno. Si no se combina correctamente la velocidad de avance de la cosechadora con la velocidad de trabajo del cabezal, observaremos un efecto de empuje o de arrancado de la planta por parte del cabezal, lo que provocará caída de espigas del cabezal o bien arrancado de toda la planta.
La forma de evaluar el trabajo de un cabezal maicero desde el terreno es posicionarse en la parte posterior de la máquina y observar el tipo de material que despide por la cola. En un trabajo adecuado la máquina debería despedir únicamente marlos limpios (y enteros en una situación ideal) y restos de chala. Si la misma despide restos de caña y hojas, o si observamos tallos arrancados o cortados en la línea de siembra, eso significa que el cabezal maicero está trabajando mal y que la combinación velocidad de avance, separación entre placas espigadoras y velocidad de rotación del cabezal es inadecuada. Esta evaluación debe ser combinada con la metodología de medición de pérdidas de cosecha propuesta por INTA.
Además, aseguró que la cosechadora es el principal diseminador de malezas, y por lo tanto resulta vital hacer una limpieza con aire. Luego se recomienda desmenuzar un fardo de alfalfa, y mediante el embragado del sistema de trilla y separación, hacer que la maquina lo trague.
En el marco de la situación epidemiológica del coronavirus (COVID-19), Sánchez repasó una serie de puntos a tener en cuenta para evitar la transmisión del virus en las tareas de cosecha y almacenamiento de granos de la campaña gruesa.
• Concientizar a los trabajadores sobre los riesgos de contagio para tomar precauciones.
• Evitar el contacto directo en todas sus formas y, en caso de ser imprescindible, tomar las medidas de prevención antes y después del contacto. Esto implica evitar las rondas de mates y las aglomeraciones de personas, tanto en las actividades laborales como en campamentos, casilla, rondas, reuniones, etc.
• Es deseable llevar un equipo de mate propio, sumado a vajilla personal (cubiertos y vaso) y elementos de aseo (toallas y otros).
• Minimizar la movilidad de personas.
• Realizar una desinfección meticulosa de los elementos que obligatoriamente se comparten a través del contacto directo (carta de porte, llaves, herramientas, lapicera, memoria del monitor de rendimiento, etc.).
• Disponer de agua limpia, jabón y rollos de papel secante en la totalidad de la maquinaria de campaña (tolvas, cosechadora y casilla rural) para que el personal pueda lavarse regularmente las manos de forma adecuada.
• En el caso de la casilla rural, por tratarse de un lugar crítico para el contagio (espacio reducido), se recomienda la desinfección periódica, turnarse para las comidas y exigir el uso de tapabocas, también para el descanso.
Densidad en ambientes restrictivos
Los Ings. Agrs. Gustavo Maddonni y Martín Parco, de la Universidad de Buenos Aires, y Aníbal Cerrudo e Ignacio Massigoge, de la Unidad Integrada Balcarce, fueron los responsables de desarrollar este bloque.
Entre los temas abordados se encontraron la Red de Ultra Baja Densidad, la plasticidad del maíz en estos ambientes, y cómo evolucionaron los híbridos en los últimos 50 años de mejoramiento genético.
Buenas prácticas agrícolas
Durante este bloque, Santiago Tourn, de la Unidad Integrada Balcarce brindó recomendaciones para una buena aplicación de fertilizantes. “La calidad de aplicación depende del tipo de fertilizante, de la máquina, y también del operario”, afirmó.
En cuanto al fertilizante, es importante medir su densidad para ajustar dosis. Otra característica relevante es la dureza de la partícula. Se considera que el fertilizante es de buena calidad cuando el 80% de las partículas tienen entre 2,5 y 4 mm de tamaño. Esto facilitará la regulación de la máquina y del ancho de labor.
Fuente: InfoCampo
Fuente: La Nación
Un sistema de trazabilidad ya fue aprobado en Buenos Aires y espera su aprobación en Córdoba, Santa Fe y La Pampa.
Fuente: Clarín Rural
La policía ambiental de Tulumba, al norte de Córdoba, frenó esta semana un desmonte en un bosque nativo cercano a Sebastián Elcano, a 170 kilómetros de la ciudad capital.
El responsable es un hombre que violó la cuarentena y pretendía realizar una intervención sin autorización en una zona roja del área protegida.
“Se salvaron 23 hectáreas de vegetación de gran tamaño, se secuestró la maquinaria y el sujeto quedó detenido“, explicaron desde el gobierno provincial.
El hecho se detectó gracias a un análisis de imágenes satelitales que realizaron efectivos del área técnica policial. Al llegar al campo, los inspectores encontraron al infractor, ingresaron al predio y detuvieron el desmonte, que ya se había iniciado.
“El propietario pretendía realizar un desmonte total en un parche del campo sobre una superficie de 30 hectáreas, y vale aclarar que en octubre del año pasado se labraron actuaciones en el mismo campo por otra intervención sin autorización”, relató la policía.
La deforestación se realizaba con una topadora, movimiento de suelo y acordonamiento de material.
Fuente: InfoCampo
Las empresas de insumos echan mano a las tecnologías de comunicación para avanzar con la campaña comercial.
Fuente: Clarín Rural