Los productores están en plena cosecha del cultivo, que se siembra principalmente en Chaco y Santiago del Estero.
Fuente: Clarín Rural
Los productores están en plena cosecha del cultivo, que se siembra principalmente en Chaco y Santiago del Estero.
Fuente: Clarín Rural
La campaña de trigo empieza a tomar forma, con las primeras expectativas. Durante las últimas semanas se relevó la intención de siembra de cara al nuevo ciclo, adelanta la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.
Los resultados preliminares del relevamiento indicaron una posibilidad de expansión del 1,5 % del área respecto a las 6.600.000 ha implantadas durante el ciclo previo, alcanzando las 6.700.000 hectáreas durante el ciclo 2020/21.
Con este avance, se superaría en un 19,6 % al promedio de superficie de las últimas cinco campañas.
Esta estimación, detalla la entidad porteña, quedará sujeta principalmente a la ocurrencia de lluvias que permitan disponer de humedad superficial para asegurar una correcta implantación.
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De acuerdo a los datos también relevados, según los pronósticos climáticos de mediano y largo plazo,
hay probabilidades de transitar la ventana de siembra con una buena oferta hídrica, tanto superficial como subsuperficial. Bajo este contexto, el escenario más probable es registrar leves incrementos regionales de superficie.
Por otra parte, ya que la incertidumbre económica también ejerce presión a la hora de la decisión de siembra, es por este motivo que no se prevén grandes expansiones de área, dice la Bolsa.
Fuente: InfoCampo
El gobierno de Chaco informó en las últimas horas que la producción de agua potable en la provincia se redujo 25% por la bajante del río Paraná.
Según explicaron, la baja se registra en las tres plantas potabilizadoras del Servicio de Agua y Mantenimiento de la Empresa del Estado Provincial (Sameep), que aclaró que lleva adelante diversas tareas para mejorar la situación.
En este marco, el Ejecutivo provincial reclamó un “uso consciente y medido” del agua en la cuarentena, dado que la situación de las bajantes de los ríos de la región junto al período de emergencia sanitaria hicieron que el consumo creciera.
“La altura normal del río en Barranqueras es de entre 4 ó 5 metros, y hasta ahora no hay perspectiva de grandes lluvias en la cuenca alta del río Paraná”, dijo el presidente de Sameep, Pablo Sánchez, en declaraciones a la agencia Télam.
Sameep informó de manera oficial que buscan optimizar la captación en el riacho Barranqueras a partir de cambios de válvulas en las cañerías de impulsión de agua cruda. “Al reemplazar un equipo de bombas se logró reponer un caudal de 800 m3/h y fundamentalmente sacar de servicio uno de los equipos verticales de la obra de toma, para poder prolongar su columna de conducción”, describieron.
En tanto, indicaron que ya se realizó el conexionado eléctrico para poner en servicio un equipo más en la Obra de Toma de la Planta Potabilizadora Nº 1 para abastecer a la planta compacta con 300 m3/h y así poder derivar este caudal de agua cruda a la Planta Nº 2. Asimismo, se llevaron a cabo las tareas para cargar el filtro 2 de la Planta Nº 2 – ampliación.
La empresa también realizó tareas de conexionado eléctrico para contar con potencia en las nuevas posiciones de bombeo, y además halló una cañería fuera de servicio y ya la adapta para una nueva impulsión a la cámara de carga de planta Nº 3.
Fuente: InfoCampo
Se habilitó el tránsito interjurisdiccional para el traslado de la producción.
Fuente: Clarín Rural
Fuente: La Nación
Fuente: La Nación
Identificando los principales problemas
El análisis de la problemática de malezas puede hacerse de manera particular, maleza por maleza, o general, buscando factores comunes a varias de ellas. Las Regionales Aapresid que conforman el Nodo Oeste Medanoso (ubicadas entre el noroeste de Buenos Aires y La Pampa) identificaron al Yuyo colorado y la Rama negra como las malezas con mayor dificultad de manejo, seguidas por las gramíneas Chloris y Eleusine (Pata de gallina).
Un relevamiento de la REM Aapresid en la zona reveló que las situaciones en las que más se complica el control de estas especies son: luego de la cosecha de los maíces tardíos para Rama negra, dentro del cultivo de soja para Yuyo colorado y dentro del cultivo de maíz para las dos gramíneas mencionadas. Esto se complica aún más en presencia de malezas estresadas – algo que se dio mucho en la seca primavera que pasó – y pasadas de tamaño.
Cuando se analiza la problemática en general surgen las limitantes: aplicaciones tardías (con malezas de mayor tamaño el recomendado), baja calidad de aplicación, falta de conocimiento técnico y por último el alto costo de los tratamientos.
Claramente, las fallas de control de estas malezas particulares tienen que ver con fallas generales. Luego de maíces tardíos, la Rama negra presenta un tamaño considerable, a lo que se suma que suele estar ‘protegida’ por la chala. El Yuyo colorado dentro de la soja requiere controles con malezas de menos de 10 cm de altura y un excelente mojado, debido a que los herbicidas son de contacto. Algo similar sucede con las malezas gramíneas en maíz.
Lo anterior desnuda una pregunta de base:
¿Por qué se aplica tarde y mal?
Las respuestas son varias. Por un lado, se trata de una zona con frecuentes días consecutivos de vientos que impiden las aplicaciones o se traducen en aplicaciones de calidad regular. En otras ocasiones, las aplicaciones se deciden tarde por falta de asesoramiento técnico o de criterio profesional. Hay también razones menos ligadas a lo agronómico pero que terminan impactando en el resultado: muchos productores compran en el momento para evitar tener productos en el campo por miedo a robos. Por último, hay máquinas que llegan a estar paradas por falta de personal idóneo para manejarlas.
Trabajos como el que realizó la REM junto a los productores del Nodo Oeste Aapresid abren paso hacia la verdadera raíz del problema, que en este caso radica más en el cómo se controla que en el qué producto se aplica.
La importancia de VER el problema
Sólo cuando se llega al origen de las fallas en el control de estas malezas, es posible diseñar estrategias efectivas. Aquí van algunos ejemplos:
Cultivos de servicios (CS), una vez más como aliados. Los CS disminuyen y concentran las emergencias de malezas, reduciendo la necesidad de aplicaciones y descomprimiendo la sobredemanda de pulverizadoras.
Los CS son todavía incipientes en la zona, pero ya muestran muy buenos resultados, aún en años secos. Ejemplos exitosos son la siembra área de centeno sobre maíces tardíos para controlar Rama negra, o la combinación de CS y herbicidas residuales para Yuyo colorado.
Sin embargo, la calidad de aplicación sigue siendo importante porque se requiere llegar a controlar malezas creciendo debajo de la cobertura.
Uso de herbicidas residuales. El buen uso de esta herramienta es clave en el manejo de malezas, incluso solapados entre sí, por medio de la técnica conocida como “overlapping”. Esto aliviana la logística de aplicaciones porque asegura un buen período de tiempo libre de nuevos nacimientos.
Además, a diferencia de los post-emergentes de contacto, los herbicidas residuales son menos ‘exigentes’ en cuanto a calidad de aplicación. Al mismo tiempo disminuyen la necesidad de tratamientos post-emergentes, lo que en Yuyo colorado es crucial por el costo y relativa eficacia de estos tratamientos.
Biotecnología. Es otro aliado clave, especialmente en maíz. Tecnologías como la tolerancia a glufosinato de amonio permiten hacer aplicaciones de doble golpe con este herbicida sobre el cultivo ya nacido, lo que de otra forma seria imposible.
La tecnología Enlist permite hacer lo mismo con glufosinato y además aplicar haloxifop (Galant) tanto en pre-siembra, preemergencia como post-emergencia, lo que amplía la ventana de aplicación y la disponibilidad de pulverizadora.
Incorporación de adyuvantes. Conocer el funcionamiento de estas moléculas que acompañan a los herbicidas resulta primordial para atenuar posibles déficits de calidad de aplicación. El producto puede variar según se busque penetración en la maleza, humectación – con herbicidas de contacto-, disminución de la evaporación – en situaciones de altas temperaturas y/o baja humedad – o de la deriva – en casos de vientos moderados-.
Recalcular la necesidad de maquinaria. Es probable que el parque de pulverizadoras de los productores ya no sea suficiente para el contexto actual, donde la “oportunidad” es decisiva. En este sentido, cada empresa deberá reconsiderar el impacto sobre los costos de un mayor tiempo ocioso de la maquinaria –por momentos ‘sobredimensionada’ -, versus los costos ocultos por fallas en el control.
La logística termina jugando un papel clave en el control de malezas. Hoy, la oportunidad de aplicación y la disponibilidad de maquinaria pueden ser tan importantes como un buen principio activo. Y no le estamos dando la importancia que merece.
Fuente: InfoCampo
Estudios de inicios de abril proyectaban que para la segunda quincena del mes llegaría la recomposición parcial de las lluvias en el sur de Brasil que permitirían ir recuperando el caudal de los ríos que alimentan la Gran Cuenca del Río Paraná, consecuentemente esto llegaría aguas abajo, hacia la zona portuaria de Rosario.
La falta de lluvias en la zona sigue y la situación se agrava para la comercialización de granos desde los puertos rosarinos, en plena cosecha de soja y maíz. Por eso la Bolsa de Comercio de Rosario, está revisando la información, más allá de los próximos 15 días: mayo y junio.
Por su parte, el Centro Regional del Clima para el Sur de América del Sur, formado por los Servicios Meteorológicos y otras instituciones de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, brindó más precisiones sobre la situación climática que afecta a toda la región.
Un mapa muestra claramente la situación deficitaria que atraviesa la región a partir de la falta de lluvias para el trimestre enero-abril. En la condición se observa la situación deficitaria de la toda la región para los últimos tres meses.
Por su parte, la Bolsa también indica que la probabilidad de lluvias en la categoría será inferior a lo normal en San Pablo, Paraná, Mato Grosso do Sur, sur de Goiás y centro sur de Mina Gerais. “La solución de fondo se posterga debido al pobre y casi nulo desempeño de las lluvias en la parte alta de la cuenca del Río Paraná. Por esto, la altura hidrométrica en los puertos tendrá un demorado regreso a la normalidad.“, agrega la entidad.
Esta situación se agrava en plena cosecha de soja y maíz.
Fuente: InfoCampo
Los vínculos con la agroindustria y el arrastre de precios: el petróleo a US$ 50 dólares se equipara con maíz de US$ 150 y soja de US$ 300.
Fuente: Clarín Rural
Fuente: La Nación