En las zonas urbanas y periurbanas del Área Metropolitana es frecuente encontrar en los jardines de las casas limoneros y en las veredas, naranjas amargas las cuales carecen de valor comercial. Y es habitual que ambas frutas sean desaprovechadas o no sean usufructuadas en su totalidad por desconocer la aplicación de procesos.
Motivo por el cual, las técnicas Vanina Gómez Hermida y María Montagnani de la Estación Experimental Agropecuaria AMBA del INTA trabajan en un proyecto para la difusión de la elaboración de jugos concentrados naturales con estos cítricos.
“Tenemos una población con alta incidencia y prevalencia de enfermedades adquiridas por malos hábitos y consumo excesivo de bebidas gaseosas y polvos artificiales para preparar que contienen colorantes, edulcorantes, conservantes y otros agregados”, agrega Montagnani quien, afirma que su consumo estimula la sed e incluso pueden producir deshidratación.
En este contexto, el proyecto se realiza para estimular el consumo de bebidas naturales y contribuir a reducir la ingestión de bebidas gaseosas y polvos así como enseñar a la población a preparar bebidas naturales agroecológicas aprovechando sus propios recursos naturales.
“Con esta receta logramos limonadas y jugos de naranja de consistencia espesa y cremosa sin separación de fases ni alteración del sabor. Inclusive los concentrados de limón gelificaron por el elevado contenido en pectina que tuvieron una alta aceptación en los eventos”, concordaron Montagnani y Gómez Hermida.
Manos a la jarra
Para el desarrollo de los jugos concentrados las técnicas utilizan limones y naranjas agroecológicas. Se lavan bien con cepillo y luego se las remoja en una solución de ½ tapita de lavandina por litro de agua durante 10 minutos. A continuación se enjuagan con agua corriente y se secan con un repasador limpio.
Puntualmente en cuanto a la limonada acondicionan la fruta en rebanadas de 5 milímetros, se desechan las semillas y se dejan en remojo durante 12 horas al cabo de las cuales se enjuagaron y se volvieron a cubrir con agua dejando en remojo durante 12 horas más. Luego, en esa misma agua, se las cuece en una olla destapada. 
“El proceso finalizó cuando la preparación se redujo a la mitad, se le añadió azúcar y se dejó alcanzar la temperatura ambiente. Luego las licuamos hasta lograr una consistencia cremosa y se envasó”, detalló Montagnani.
En cuanto al jugo de naranja rallaron apenas la cáscara para romper la vesícula que contienen los aceites esenciales y mejorar su sabor final, además esto facilita el ablandamiento del tejido vegetal. Se las corta en tajadas de 5 milímetros de espesor, solo desechando las semillas al igual que con los limones y se sometieron a 24 horas de remojo cambiando el agua cada 12 horas, luego de las cuales se enjugaron se escurrieron bien y se las cubrió nuevamente con agua para proceder a la cocción en una olla a destapada.
Nuevamente, dijeron, el proceso de cocción finaliza cuando las cáscaras están blandas. Ahí se le añade de jugo de limón y azúcar. Luego se licúan hasta lograr una consistencia cremosa y se las envasa.
Hay que resaltar que estos jugos concentrados se elaboran casi de manera integral porque incluye la cáscara y solo se descartan las semillas. Se envasan en botella de vidrio twist-off y se pueden conservar en el freezer, sin diluir durante 6 meses.
Finalmente, las técnicas de este proyecto explicaron que se diluyeron ambos jugos concentrados por separado con agua potable, de 4 a 6 veces su volumen inicial, se endulzaron con stevia, se aromatizaron con menta y/o romero y se le agregaron tajadas de frutillas o frambuesas enteras, todos éstos de producción agroecológica.

Fuente: InfoCampo

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El Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación informa que en el día de hoy se llevó a cabo una reunión virtual con la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), con la intención de perfeccionar los métodos y protocolos para mitigar los efectos del COVID 19.
El ministro Luis Basterra junto a su secretario de Agricultura, Julián Echazarreta, el presidente de la BCR, Daniel Nasini, y equipos de ambas instituciones, acordaron trabajar en metodologías para que pueda seguir fluyendo la circulación de las cosechas, subproductos y alimentos, con seguridad y suficiencia para abastecer las necesidades domésticas y de exportación.
La Bolsa de Comercio de Rosario, entidad que está a la vanguardia en materia de digitalización de la logística hacia los puertos e industrias, ofreció trabajar a través de su plataforma MuvinApp, vinculando a los sistemas del Estado para buscar un producto que satisfaga las exigencias sanitarias que impone la pandemia.
Participaron también los vice-presidentes 1º y 2º, Hugo Grassi y Federico Helman, el secretario Fernando Rivero, y los funcionarios Javier Cervio y Diego Viruega.

Fuente: InfoCampo

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La Federación de Asociaciones Rurales del Mercosur (FARM) suscribió a las preocupaciones del sector agropecuario argentino que, ante la decisión gubernamental de retirarse de las negociaciones de los acuerdos comerciales en curso y de las futuras negociaciones del bloque, expresó sus inquietudes por las consecuencias que podría tener esta escisión regional.
Vea también: LA MESA DE ENLACE Y LA OPOSICIÓN, CONTRA LAS DIFERENCIAS DEL GOBIERNO CON EL MERCOSUR
“Hoy por hoy, no hay duda respecto a la prioridad que debe motivar el accionar de nuestros gobiernos. La búsqueda por garantizar la salud no puede ser sacrificada por ninguna razón. Sin embargo, resulta también importante pensar en las circunstancias con las que deberemos lidiar una vez superado este periodo de calamidad. Los empleos y el bienestar económico de nuestros conciudadanos pasarán a ocupar, en algún momento, ese lugar prioritario. Por esa razón, respaldamos la intención de los productores argentinos de seguir formando parte de los éxitos logrados por el MERCOSUR en materia comercial”, manifestó la Federación.
La FARM además agregó que “instamos al Gobierno de la República Argentina a revisar su decisión de no acompañar las gestiones que están siendo llevadas adelante por el MERCOSUR. El éxito de los acuerdos con la Unión Europea y la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA), así como los avances para estrechar relaciones con Canadá, Corea del Sur, Singapur, Líbano e India, entre otros países, indican la relevancia que tiene este espacio común para el porvenir económico de nuestros pueblos”.
Por último, afirmaron que “la actividad agropecuaria, como uno de los pilares de nuestras economías, será de extrema importancia para sobrellevar los efectos de la pandemia. Por ello, es necesario que el futuro encuentre unido al MERCOSUR para seguir progresando por la misma senda, abriendo mercados para nuestros productos en función de reglas que nos aseguren condiciones a fin de hacer frente a los distintos proteccionismos”.

Fuente: InfoCampo

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Según la Federación Argentina de Cámaras Agroaéreas (Fearca) comunicó que para la actual campaña se espera que el área sembrada con aviones aumentó un 40%, alcanzando una superficie de 500.000 hectáreas.
La práctica es muy utilizada en regiones agrícolas del norte de Estados Unidos, donde se siembra en épocas de nevada donde las máquinas no pueden ingresar al lote. En la Argentina, hace más de treinta años que se incorporó al avión como parte de la tecnología para sembrar, y las expectativas de crecimiento son auspiciosas.
“La siembra aérea comenzó en 1980, de la mano de la Siembra Directa en el sur de Santa Fe”, contó Virginia Zarantonello, Ingeniera Agrónoma y piloto que además explicó que “en mi zona, principalmente se siembra avena, centeno, cebada, raygrass y tréboles aunque últimamente se están incorporando otras semillas como triticale, vicia, villosa y sativa”.
Los trabajos de siembra se realizan tanto sobre soja o maíz en pie, próximos a cosecharse, para los cultivos de cobertura y sobre lotes sin cultivos para la siembra de pasturas.
Carlos Careaga, piloto aplicador e instructor de vuelo opinó que “la siembra aérea es una actividad tan apasionante o más que la aplicación de fitosanitarios” y sostuvo que “hoy en día sembrar se volvió algo de mayor atención y mayor precisión a la hora de realizar este tipo de labor con un avión”.
“La siembra se está implementando mucho más allá de la ganancia que el cultivo posterior nos deja, se está hablando de cómo hacer una cama para el próximo cultivo y así usarlo de barbecho y tratar de controlar malezas que suelen aparecer cuando esta cama de siembra queda vacía”, explicó Carlos y resaltó que “esta práctica hace que los suelos sean menos erosionados; además de que se puede ingresar al lote bajo cualquier circunstancia o condición lo que nos da la posibilidad de realizar la labor en el momento que el productor lo necesite, lo disponga o lo vea conveniente”.

Fuente: InfoCampo

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