Fuente: La Nación
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Una vaca de un campo de Mercedes parió trillizos en forma natural esta semana, y los terneros están vivos y en buen estado.
Se trata de una “rareza estadística”, según le explicó a Infocampo el veterinario Santiago Dalio De Paola, quien acudió al establecimiento para chequear los parámetros vitales básicos luego del parto, que no fue asistido.
El peso de los trillizos fue de 19 kilos cada uno y resultaron ser una hembra y dos machos. Los tres lograron calostrar y mostraron parámetros normales.
“Si bien el peso promedio de un ternero ronda los 30 ó 40 kilos al nacer, eso se da cuando se trata de una sola cría, así que en este caso el peso resultó lógico”, contó De Paola.
La tasa de mellizaje suele rondar entre el 1% y 2%, y la de trillizos es muy escasa y casi no hay registros. Por eso, el veterinario remarcó que todo se realizó por servicio natural y que no hubo ningún tipo de tratamientos de superovulación ni hormonales. “Generalmente, cuando hay gestaciones múltiples a través de biotecnologías es porque hubo una estimulación hormonal que hace que algún folículo pre ovulatorio sea inducido a través de hormonas artificialmente para lograr una ovulación extra. Esto no se suele hacer porque generalmente trae complicaciones para la madre y los terneros”, aclaró.
Además, De Paola estimó que, de los tres terneros recién nacidos, la hembra tendrá algún problema reproductivo, dado que en gestaciones múltiples donde las crías son de sexos diferentes se da la patología llamada freemartinismo, que se manifiesta en la hembra.
“Hay que ver si el final es feliz, tienen que pasar días para que los terneros se estabilicen y ver si continúan con su desarrollo normal“, cerró el experto.
lAS IMÁGENES
Fuente: InfoCampo
Fuente: La Nación
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El último semestre mostró claroscuros para la ganadería, referidos a la producción y negocio. La pandemia y la sequía meten presión a la ecuación.
Previo al Covid-19, todo parecía normal, sin embargo, el virus provocó un cambio en la dinámica que resintió, por ejemplo, a los feedloteros.
“Parecía un año normal, con cosecha de maíz muy buena, con una particularidad que, muy entrado el otoño, hubo campo y pasto en todas las zonas debido al clima. Esto último retrasó la entrada de hacienda a los corrales, en simultáneo con la declaración de las primeras cuarentenas”, introduce y explica Patricio Reviriego , director ejecutivo de la Cámara Argentina de Feedlot (CAF), como parte de la reunión virtual realizada por la entidad este martes, de la participó Infocampo.
Como parte de la descripción, agrega Fernando Storni, gerente de la Cámara, “esto impactó con una reducción de los negocios en abril y un aumento en mayo, por eso se produjo un pico de ocupación en junio, con un 70% de los corrales trabajando”.
Esta dinámica fue acompañando también lo que ocurrió, de alguna forma, con la demanda interna de carne que tuvo un alto al comienzo del último semestre y se desvaneció luego.
Bajo este escenario presentado, tomó la palabra Juan Carlos Eiras, presidente de la CAF, quien empezó por el mediano plazo, antes de hablar del negocio ajustado.
“Uno de los desafíos más importante que tenemos hasta fin de año es introducir cambios en los protocolos de Cuota Hilton para el novillo pesado. Con la revisión que están haciendo los europeos, a partir del Brexit, hay una oportunidad de ajustar normativas que están vigentes desde hace 40 años. Cuando ellos terminen su período de vacaciones y se equilibre el tema del Covid-19, el último trimestre de año es clave para trabajar sobre lo normativo”, afirmó Eiras.
Anudado a esto, el directivo explicó que la ganadería en Argentina sufrió un gran cambio en el modelo productivo, por la mayor participación de los engordes a corral en el sistema y la cesión de tierras ganaderas a la agricultura, que es fundamental que quede reflejado en los nuevos protocolos y genere un nuevo horizonte para la ganadería argentina.
“Seguimos pensando en abastecer con carne especial a los consumidor europeo”, aclaró, respecto a las reglas de juego.
En este sentido citó que el reto sigue siendo apuntar a los mercados de calidad, buscando también cupo adicional para los feedloteros dentro del acuerdo UE-Mercosur, aunque esto será con una perspectiva más larga, a uno a dos años de trabajo.
Este año, dijo, cumplimos con la exportación de 20.000 toneladas de carne a Estados Unidos. “Son cortes de menor valor, pero ayudaron a compensar parte de lo que absorben los chinos y, sobre todo, porque China ya entendió cómo es la dinámica de negociación de Occidente y ya no paga lo que sea por la carne”, contó.
Por su parte, Eiras dijo que siguen trabajando con firmeza con el ministro de Agroindustria de la provincia de Buenos Aires, Javier Rodríguez, en una ley de feedlot.
Pasando al plano del negocio es aquí donde hay un nervio sensible para los feedloteros esta temporada.
“Hasta ahora, nunca tuvimos una relación de compra-venta tan desfavorable con el ternero como la que tenemos hoy. La brecha de precio del ternero con el gordo es del 25%, si le agregamos gastos y flete la brecha se distancia un 50%, poniendo en una situación de quebranto para los feedloteros”, advirtió Eiras.
Además puntualizó que el costo de alimentación, “nos dio vuelta la cara en el último mes. El precio del maíz pasó de 8.000 a 11.000 pesos la tonelada, licuando ese beneficio de ganar sobre esos kilos”.
Siguiendo con el análisis del negocio, Eiras dijo que el “consumo se mantiene estable. Nos tenemos que sacar el sombrero en este caso”, aludió.
De esta forma, quedó claro que, luego de un gran año 2019, es un momento de incertidumbre y definiciones para los ganaderos del sector, pero las posibilidades del negocio en el horizonte están intactas. Hay que trabajar intensamente para lograr los retos.
Fuente: InfoCampo
Un productor le pregunta a Daniel Miralles el momento oportuno para realizar la aplicación contra malezas.
Fuente: Clarín Rural
El acumulado durante este año suma 13.346 millones de dólares.
Fuente: Clarín Rural
En su último informe sobre agroexportaciones, la Cámara de la Industria Aceitera (CIARA) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC) informaron que en agosto las empresas del sector liquidaron US$ 1.743.000.372.
El número representa una baja de US$ 5.530.724.29 en relación a los US$ 2.296.072.80 que ingresaron en julio.
Las entidades, que representan el 40% de las exportaciones argentinas, remarcaron que, de todos modos, ese número se encuentra “en los niveles históricos promedio del mismo mes de los últimos 10 años”.
De esta manera, el monto que se liquidó desde comienzos de año asciende a US$ 13.346.319.131.
Los puntos que más influyeron en esta cifra son la caída internacional de precios de los commodities, aceites y sus derivados industrializados en el marco de la pandemia mundial del Covid-19; la menor molienda de productos derivados de la soja; las dificultades operativas por la bajante persistente del río Paraná y las demoras en las operaciones por la aplicación de los estrictos protocolos sanitarios en el proceso de exportación.
Fuente: InfoCampo
Fuente: La Nación
La problemática de malezas resistentes en los cultivos de soja, maíz y maní es un desafío que se renueva en cada campaña y obliga a los productores a plantear una estrategia clara desde el comienzo del barbecho, cuando adquiere un rol clave el uso de soluciones pre emergentes. El Yuyo colorado, por ejemplo, fue la primer maleza detectada en el país y hoy 25 años después ya es un problema presente en más de 20 millones de hectáreas en todo el territorio nacional. Por eso, continúa siendo un desafío y una de las prioridades que los productores y técnicos agropecuarios tienen en cuenta al momento de planificar la siembra, incluso en un contexto de falta de lluvias, ya que puede provocar grandes pérdidas de rendimiento que pueden alcanzar hasta el 90%.
Actualmente, las zonas productivas de la Argentina atraviesan una situación en la que la sequía pone en jaque al panorama agrícola del país. Sin embargo, las malezas continúan siendo un dolor de cabeza en la campaña.
“El escenario actual de malezas está en constante cambio. Hoy en día encontramos problemas en cuanto a la pérdida de susceptibilidad por parte de algunas especies a distintos herbicidas. A todo esto, en lo que va de este nuevo ciclo productivo no se dieron buenas lluvias, lo que genera que los cultivos arranquen con una cantidad justa de agua y tengamos que mitigar la competencia de las malezas por el recurso agua, de manera que se reduzca el impacto en la producción. Por eso, creemos que es de gran importancia el rol de los especialistas al momento de realizar un manejo integrado de las herramientas que tenemos a nuestro alcance”, indica Aimar Pena, Gerente del Cultivo de Maíz, Algodón, Sorgo, Girasol y Arroz.
Los expertos de BASF recomiendan el uso del novedoso e innovador herbicida pre emergente Zidua® Pack para controlar malezas difíciles que en las últimas campañas aportó muy buenos resultados y superó las expectativas del productor. “Lo importante de una solución como Zidua® Pack es que, gracias a su versatilidad, tiene una buena performance incluso en años con sequía como este, ya que este tipo de moléculas se comportan muy bien en temporadas con lluvia por debajo de lo normal”, comenta Aimar. Además, “en un año completo en el que hay pocas oportunidades para aplicar correctamente un herbicida según situaciones de viento, baja humedad relativa y poca oportunidad de lluvia para la aplicación, toman relevancia ciertas características del producto como son la eficacia y la persistencia”, agrega.
Este herbicida, gracias a su selectividad, puede ser aplicado muy cerca de la siembra, por lo que se puede aprovechar su acción residual que acompaña al cultivo a lo largo de su ciclo. Además, ofrece 15 días más de persistencia extra en el suelo que otros herbicidas residuales, lo que representa una gran diferencia.
“Algo que es muy importante resaltar es que al momento de utilizar productos para el control de gramíneas y malezas de hoja ancha, es fundamental tener en cuenta su compatibilidad con otros ingredientes activos para sumar efectividad. Gracias a diversas pruebas y ensayos que hicimos, comprobamos que Zidua® Pack es una solución que responde muy bien con más de 120 mezclas”, explica Pena.
BASF es una organización comprometida a acompañar al productor agropecuario durante toda su campaña y es por eso que invierte año tras año en investigación y desarrollo para ofrecer cada vez más soluciones innovadoras y eficientes. “Estamos muy enfocados en acompañar a los productores a optimizar la producción en el campo. En los últimos años, los lanzamientos fueron en esta dirección y tenemos previsto lanzar al mercado más de 30 soluciones nuevas para el 2029”, finaliza Aimar Pena.
Acerca de la División de Soluciones para la Agricultura de BASF
Con una población en rápido crecimiento, el mundo depende cada vez más de nuestra capacidad para desarrollar y mantener una agricultura sustentable y entornos saludables. Trabajando con agricultores, profesionales agrícolas y expertos en el manejo de plagas y otros, nuestro rol es ayudar a que esto sea posible. Es por eso que invertimos en I+D y en un innovador porfolio que incluye semillas, eventos biotecnológicos, productos químicos y biológicos para la protección de cultivos, productos para el cuidado del suelo y las plantas, control de plagas urbanas y rurales, además de soluciones digitales. Con equipos de expertos en nuestros laboratorios, fábricas, oficinas y en el campo, conectamos el pensamiento innovador con acciones concretas para desarrollar soluciones útiles para el día a día de los agricultores, la sociedad y el medio ambiente. En el 2019, nuestra división generó ventas de € 7,8 mil millones. Para más información, visitanos en agriculture.basf.com/ar/es.html o en cualquiera de nuestros canales de redes sociales.
Fuente: InfoCampo