En un nuevo editorial en LN+, Jony Viale analizó los cambios en el gabinete nacional, anunciados a contrarreloj el viernes a la noche, y consideró que Alberto Fernández “entregó a sus hombres” y que los elegidos forman un equipo “rancio, viejo, oxidado, que atrasa 20 años”.En +Realidad, el periodista aseguró: “Dice Nicolás Maquiavelo sobre el príncipe; más vale ser temido que amado; nunca debe mostrarse vulnerable; nunca debe entregar a sus hombres, porque si vos entregás a tus hombres, entregás el alma al diablo; ¿qué acaba de hacer el Presidente de la Nación? Entregó a su gente”.A continuación, repasó los recientes cambios. “Entregados: Santiago cafiero, lo sacó de la jefatura de gabinete y lo mandó de canciller; Felipe Solá, lo sacó de la cancillería; Nicolás Trotta, lo echó del ministerio de Educación; Juan Pablo Biondi (su mano derecha y su amigo incondicional), lo echó de la secretaría de comunicación y prensa; Sabina Frederic, la sacó del ministerio de Seguridad”, señaló Viale y remató: “¿Es nueva esta actitud entreguista del Presidente? La respuesta es no”.“Ya había entregado a Marcela Losardo (ministra de Justicia); María Eugenia Bielsa (ministra de Vivienda); Guillermo Nielsen (presidente de YPF)”, agregó. “Quiere decir que el Presidente no tiene ningún problema en entregar a su gente; lo cual habla de un liderazgo pavoroso”, subrayó.Luego, Viale repasó a los nuevos miembros del Gabinete. Para ello, exhibió un video de archivo, donde Juan Manzur -nueve jefe de ministros- decía: “Poné a alguien que escuche a la oposición y después nosotros hacemos lo que queremos”.“Esta frase resume a la perfección quién es Juan Manzur; o sea, el feudealismo de Tucumán como modelo nacional”, señaló y dio lugar al listado de cargos peronistas al frente de esa provincia en los últimos 30 años. Acto seguido, analizó a Aníbal Fernández, a quien sintetizó en su histórica y polémica frase: “La inseguridad es una sensación”.Sobre Daniel Filmus, flamante ministro de Ciencia y Tecnología, apuntó: “La pregunta es ¿qué mérito tiene para ser ministro además de haber perdido seis elecciones?”.Para concluir, arremetió: “Es un gabinete rancio, viejo, oxidado… que atrasa 20 años. Fueron a buscar a barones peronistas con experiencia porque saben que las papas queman; fueron a buscar a veteranos curtidos de horrible reputación porque saben que el país está pasando la peor crisis de su historia”.

Fuente: La Nación

 Like

El gobernador de Santa Fe, Omar Perotti, requiriró la presencia de más efectivos de las fuerzas federales para hacer frente al crecimiento del narcotráfico en Rosario, en una reunión que mantuvo con el nuevo ministro de Seguridad, Aníbal Fernández.En un diálogo con la prensa, Perotti destacó el encuentro con el nuevo miembro de Alberto Fernández. “Creo que vamos a tener en la semana mucho intercambio de información. El ministro tiene reunión con todas las fuerzas. Eso es clave porque las fuerzas nacionales tienen efectivos en el territorio santafecino. De esas evaluaciones, seguramente tendremos un plan concreto de acción para actuar rápidamente”, dijo.Asimismo, el madatario provincial diferenció la actitud de Aníbal Fernández de su antecesora, que había descartado la posibilidad de enviar más efectivos por falta de recursos humanos. “Hay una decisión del Presidente y confiamos que las acciones del Ministro van a ir en esa dirección”, apuntó y agregó: “Lo ideal sería que haya una fuerza con la suficiente cantidad de integrantes para que sea una sola fuerza y sea la que se despliegue en el territorio”.Noticia en desarrollo

Fuente: La Nación

 Like

El gobernador de Santa Fe, Omar Perotti, requiriró la presencia de más efectivos de las fuerzas federales para hacer frente al crecimiento del narcotráfico en Rosario, en una reunión que mantuvo con el nuevo ministro de Seguridad, Aníbal Fernández.En un diálogo con la prensa, Perotti destacó el encuentro con el nuevo miembro de Alberto Fernández. “Creo que vamos a tener en la semana mucho intercambio de información. El ministro tiene reunión con todas las fuerzas. Eso es clave porque las fuerzas nacionales tienen efectivos en el territorio santafecino. De esas evaluaciones, seguramente tendremos un plan concreto de acción para actuar rápidamente”, dijo.Asimismo, el madatario provincial diferenció la actitud de Aníbal Fernández de su antecesora, que había descartado la posibilidad de enviar más efectivos por falta de recursos humanos. “Hay una decisión del Presidente y confiamos que las acciones del Ministro van a ir en esa dirección”, apuntó y agregó: “Lo ideal sería que haya una fuerza con la suficiente cantidad de integrantes para que sea una sola fuerza y sea la que se despliegue en el territorio”.Noticia en desarrollo

Fuente: La Nación

 Like

El gran artista uruguayo Rafael Barradas (Montevideo, 1890-1929) fue un pionero de la vanguardia internacional que brilló en el Río de la Plata e inauguró su propio movimiento en el arte moderno. “Lo que pinta Barradas no son las ciudades, ni los cafés, ni su familia. Pinta la condición humana, hombres y mujeres que ven la transición a la ciudad moderna, movimientos de masas, el automóvil, la luz eléctrica, la música reproducida de forma mecánica. Hay quienes dicen que Barradas es futurista, modernista o cubista; pero Barradas es un pintor del presente, y eso es lo que hace que hoy tenga una vigencia total”, introduce Enrique Aguerre, curador de la exposición con la que Malba celebra sus veinte años.Top ten. Los diez museos más visitados de la ArgentinaOrganizada en colaboración con la Dirección Nacional de Cultura del Ministerio de Educación y Cultura de Uruguay, la exhibición titulada Rafael Barradas. Hombre flecha reúne más de 130 obras distribuidas en cuatro núcleos, entre óleos, acuarelas y obras sobre papel, provenientes de la Colección del Museo Nacional de Artes Visuales (MNAV), junto a una selección de importantes préstamos de colecciones privadas y públicas de Montevideo y de Buenos Aires, como las del Museo Nacional de Bellas Artes y del propio anfitrión, Eduardo Costantini. Quería, este último, celebrar el aniversario con una muestra de pintura moderna, esa que tanto le apasiona.Vista de sala de “Hombre Flecha”, que puede visitarse a partir de mañana (PATRICIO PIDAL /)Aguerre es director del MNAV, que atesora cerca de 500 piezas del artista, y es una apasionado por Barradas, que no tiene tanta prensa como su contemporáneo, Joaquín Torres García, pero es igual de importante. Las obras escogidas para esta exposición abarcan de 1913 a 1923, durante su estadía en Barcelona y Madrid. No exhibió nunca en vida de forma individual en Buenos Aires. “Es la primera vez que se ve este recorte de su obra en su etapa más vanguardista”, dice Aguerre. Es uno de sus períodos más ricos, cuando sentó las bases de su concepción estética, el vibracionismo, un “ismo” puramente personal: descompone las escenas geométricamente para plasmar el dinamismo de la ciudad moderna, siguiendo las direcciones del cubismo y del futurismo.En el primer núcleo, “Metrópolis”, está su incursión en ciudades como París y Barcelona. Hay ruedas, luces, locomotoras. Empieza a aparecer su lenguaje propio, el vibracionismo, que implicaba simultaneidad de formas geometrizadas sin jerarquización y el uso de colores planos que traducen el movimiento y la aceleración del tiempo, por ejemplo, en la pintura Violinista y Composición vibracionista. Entre el 1915 y el 1917 no se conocen obras del artista.El segundo núcleo ya se centra en este nuevo ismo, a partir de 1918, cuando se inauguró Vibracionismo, su exposición individual-manifiesto en las Galerías Layetanas de Barcelona. En este sector se refleja su relación con Joaquín Torres-García con una selección de obras. “Rafael Barradas es maestro de sí mismo”, dice Aguerre. Lo admiraba a Torres-García, pero más a su hijo Augusto, de diez años, con el que hizo una exposición. Las cartas entre los dos maestros entre 1918 y 1928 fueron compiladas en un libro por Pilar García Sedas, y en una de ellas le escribe Barradas: “Yo vibraba de tal manera que creaba las cosas”. Él estaba en un café y escuchaba una banda con trompetas en la calle y el piano del café y todo vibraba: “Y era yo el que vibraba”.Enrique Aguerre, curador de la exposición y director del Museo Nacional de Artes Visuales de Uruguay, de donde provienen la mayoría de las obras exhibidas en la nueva muestra de Malba (PATRICIO PIDAL /)El tercer grupo, “Formas al extremo”, refiere a su incorporación al movimiento ultraísta y a su intensa vida como tertuliano literario y de café. En noviembre de 1920, por ejemplo, Barradas y Norah Borges ilustraron el Manifiesto ultraísta vertical de Guillermo de Torre. Barradas soñaba con dedicarse solo al gran arte, pero se ganaba la vida de múltiples maneras: trabajaba en teatro en vestuario y escenografía –por ejemplo de la primera obra de García Lorca, El Maleficio de la mariposa–, en ilustración de libros y revistas y hacía afiches publicitarios. Con su hermana y su mujer fabricaban juguetes y libros de viñetas para chicos. Para el catálogo de la exposición, se utilizó un diseño tipográfico del propio Barradas, que remite al stencil, pero que estaba hecho a mano.En este sector hay una galería de retratos con otro estilo propio, el clownismo, en el que Barradas caricaturiza quitando los ojos. “Un retrato sin ojos que te devuelvan la mirada es una máscara”, entiende Aguerre. Pero así se inmortaliza a él, a su familia, a García Lorca y a su platónica musa Catalina Bárcena. “Dibujo y solo me salen Catalinas dijo en una carta”, comenta.En el último sector, “Adoraciones”, suena la música de Carmen Barradas (Montevideo, 1888-1963), su hermana, que era compositora y pianista: se influían mutuamente, y se titulaban las obras uno al otro. “Fue injustamente marginada por su condición de mujer y vanguardista. Recién ahora está teniendo el lugar que merece”, dice el curador. Otras influencias provienen de las tertulias artísticas que frecuentaba, donde conoció a poetas, críticos y artistas activos en la vanguardia como Salvador Dalí, Luis Buñuel, Ramón Gómez de la Serna, Guillermo de Torre y los hermanos Borges.Es linda la historia de cómo conoció a Pilar, su mujer. Un día decidió ir caminando de Barcelona a Madrid. Cayó fulminado de agotamiento en Zaragoza, y lo internaron en un hospital público. Ahí lo atendió una enfermera, de quien se enamoró para siempre, que en este caso no fueron muchos años. El pintor murió de tuberculosis en Montevideo, a donde siempre quiso volver, a los 39 años.El título de la exposición, Hombre flecha, está tomado de una carta de Barradas a Torres-García de 1926, donde el primero reflexiona sobre los procesos creativos de ambos y en referencia también al artista Pedro Figari: “Pasa, con Figari, lo que pasa con nuestras cosas. Pasa lo único que tiene que pasar. Es hombre camino, como nosotros. Hombre flecha, flecha que va aun blanco. Aunque no se dé en el blanco, ya es importante –tal vez lo único– tener blanco. Una flecha sin blanco no es flecha; es el caso de muchos hombres”. Quizá Torres, que dejó escuela, sea hombre camino. Figari y Barradas, que se cierran sobre sí mismos, parecen flechas, que dan en su propio y personal blanco.Para agendarRafael Barradas. Hombre flecha. Del 21 de septiembre de 2021 al 14 de febrero de 2022. Sala 5, Nivel 2. Miércoles a lunes, de 12 a 20. Entrada: $400. Estudiantes, docentes y jubilados acreditados: $200. Menores de 5 años y personas con discapacidad: sin cargo.Conferencias (actividades gratuitas, a través del canal de YouTube del museo).La fuerza de la vanguardia. Por Julio María Sanguinetti. Jueves 23 de septiembre, a las 18.El arrabal de las vanguardias: Barradas en el contexto cultural hispano rioplatense (1910-1930) Por Gabriel Peluffo Linari. Martes 5 de octubre a las 18.Rafael Barradas en contexto: la exposición Artistas modernos rioplatenses en Europa. Por Patricia Artundo. Martes 23 de noviembre a las 18.Curso en línea. Felisberto Hernández: la música de las palabras y la voz de los recuerdos. Por Silvia Hopenhayn. Jueves 23, 30 de septiembre, 7 y 14 de octubre de 19 a 20.30. Informes: https://www.malba.org.ar/evento/curso-en-linea-felisberto-hernandez-la-musica-de-las-palabras-y-la-voz-de-los-recuerdos/

Fuente: La Nación

 Like

El gran artista uruguayo Rafael Barradas (Montevideo, 1890-1929) fue un pionero de la vanguardia internacional que brilló en el Río de la Plata e inauguró su propio movimiento en el arte moderno. “Lo que pinta Barradas no son las ciudades, ni los cafés, ni su familia. Pinta la condición humana, hombres y mujeres que ven la transición a la ciudad moderna, movimientos de masas, el automóvil, la luz eléctrica, la música reproducida de forma mecánica. Hay quienes dicen que Barradas es futurista, modernista o cubista; pero Barradas es un pintor del presente, y eso es lo que hace que hoy tenga una vigencia total”, introduce Enrique Aguerre, curador de la exposición con la que Malba celebra sus veinte años.Top ten. Los diez museos más visitados de la ArgentinaOrganizada en colaboración con la Dirección Nacional de Cultura del Ministerio de Educación y Cultura de Uruguay, la exhibición titulada Rafael Barradas. Hombre flecha reúne más de 130 obras distribuidas en cuatro núcleos, entre óleos, acuarelas y obras sobre papel, provenientes de la Colección del Museo Nacional de Artes Visuales (MNAV), junto a una selección de importantes préstamos de colecciones privadas y públicas de Montevideo y de Buenos Aires, como las del Museo Nacional de Bellas Artes y del propio anfitrión, Eduardo Costantini. Quería, este último, celebrar el aniversario con una muestra de pintura moderna, esa que tanto le apasiona.Vista de sala de “Hombre Flecha”, que puede visitarse a partir de mañana (PATRICIO PIDAL /)Aguerre es director del MNAV, que atesora cerca de 500 piezas del artista, y es una apasionado por Barradas, que no tiene tanta prensa como su contemporáneo, Joaquín Torres García, pero es igual de importante. Las obras escogidas para esta exposición abarcan de 1913 a 1923, durante su estadía en Barcelona y Madrid. No exhibió nunca en vida de forma individual en Buenos Aires. “Es la primera vez que se ve este recorte de su obra en su etapa más vanguardista”, dice Aguerre. Es uno de sus períodos más ricos, cuando sentó las bases de su concepción estética, el vibracionismo, un “ismo” puramente personal: descompone las escenas geométricamente para plasmar el dinamismo de la ciudad moderna, siguiendo las direcciones del cubismo y del futurismo.En el primer núcleo, “Metrópolis”, está su incursión en ciudades como París y Barcelona. Hay ruedas, luces, locomotoras. Empieza a aparecer su lenguaje propio, el vibracionismo, que implicaba simultaneidad de formas geometrizadas sin jerarquización y el uso de colores planos que traducen el movimiento y la aceleración del tiempo, por ejemplo, en la pintura Violinista y Composición vibracionista. Entre el 1915 y el 1917 no se conocen obras del artista.El segundo núcleo ya se centra en este nuevo ismo, a partir de 1918, cuando se inauguró Vibracionismo, su exposición individual-manifiesto en las Galerías Layetanas de Barcelona. En este sector se refleja su relación con Joaquín Torres-García con una selección de obras. “Rafael Barradas es maestro de sí mismo”, dice Aguerre. Lo admiraba a Torres-García, pero más a su hijo Augusto, de diez años, con el que hizo una exposición. Las cartas entre los dos maestros entre 1918 y 1928 fueron compiladas en un libro por Pilar García Sedas, y en una de ellas le escribe Barradas: “Yo vibraba de tal manera que creaba las cosas”. Él estaba en un café y escuchaba una banda con trompetas en la calle y el piano del café y todo vibraba: “Y era yo el que vibraba”.Enrique Aguerre, curador de la exposición y director del Museo Nacional de Artes Visuales de Uruguay, de donde provienen la mayoría de las obras exhibidas en la nueva muestra de Malba (PATRICIO PIDAL /)El tercer grupo, “Formas al extremo”, refiere a su incorporación al movimiento ultraísta y a su intensa vida como tertuliano literario y de café. En noviembre de 1920, por ejemplo, Barradas y Norah Borges ilustraron el Manifiesto ultraísta vertical de Guillermo de Torre. Barradas soñaba con dedicarse solo al gran arte, pero se ganaba la vida de múltiples maneras: trabajaba en teatro en vestuario y escenografía –por ejemplo de la primera obra de García Lorca, El Maleficio de la mariposa–, en ilustración de libros y revistas y hacía afiches publicitarios. Con su hermana y su mujer fabricaban juguetes y libros de viñetas para chicos. Para el catálogo de la exposición, se utilizó un diseño tipográfico del propio Barradas, que remite al stencil, pero que estaba hecho a mano.En este sector hay una galería de retratos con otro estilo propio, el clownismo, en el que Barradas caricaturiza quitando los ojos. “Un retrato sin ojos que te devuelvan la mirada es una máscara”, entiende Aguerre. Pero así se inmortaliza a él, a su familia, a García Lorca y a su platónica musa Catalina Bárcena. “Dibujo y solo me salen Catalinas dijo en una carta”, comenta.En el último sector, “Adoraciones”, suena la música de Carmen Barradas (Montevideo, 1888-1963), su hermana, que era compositora y pianista: se influían mutuamente, y se titulaban las obras uno al otro. “Fue injustamente marginada por su condición de mujer y vanguardista. Recién ahora está teniendo el lugar que merece”, dice el curador. Otras influencias provienen de las tertulias artísticas que frecuentaba, donde conoció a poetas, críticos y artistas activos en la vanguardia como Salvador Dalí, Luis Buñuel, Ramón Gómez de la Serna, Guillermo de Torre y los hermanos Borges.Es linda la historia de cómo conoció a Pilar, su mujer. Un día decidió ir caminando de Barcelona a Madrid. Cayó fulminado de agotamiento en Zaragoza, y lo internaron en un hospital público. Ahí lo atendió una enfermera, de quien se enamoró para siempre, que en este caso no fueron muchos años. El pintor murió de tuberculosis en Montevideo, a donde siempre quiso volver, a los 39 años.El título de la exposición, Hombre flecha, está tomado de una carta de Barradas a Torres-García de 1926, donde el primero reflexiona sobre los procesos creativos de ambos y en referencia también al artista Pedro Figari: “Pasa, con Figari, lo que pasa con nuestras cosas. Pasa lo único que tiene que pasar. Es hombre camino, como nosotros. Hombre flecha, flecha que va aun blanco. Aunque no se dé en el blanco, ya es importante –tal vez lo único– tener blanco. Una flecha sin blanco no es flecha; es el caso de muchos hombres”. Quizá Torres, que dejó escuela, sea hombre camino. Figari y Barradas, que se cierran sobre sí mismos, parecen flechas, que dan en su propio y personal blanco.Para agendarRafael Barradas. Hombre flecha. Del 21 de septiembre de 2021 al 14 de febrero de 2022. Sala 5, Nivel 2. Miércoles a lunes, de 12 a 20. Entrada: $400. Estudiantes, docentes y jubilados acreditados: $200. Menores de 5 años y personas con discapacidad: sin cargo.Conferencias (actividades gratuitas, a través del canal de YouTube del museo).La fuerza de la vanguardia. Por Julio María Sanguinetti. Jueves 23 de septiembre, a las 18.El arrabal de las vanguardias: Barradas en el contexto cultural hispano rioplatense (1910-1930) Por Gabriel Peluffo Linari. Martes 5 de octubre a las 18.Rafael Barradas en contexto: la exposición Artistas modernos rioplatenses en Europa. Por Patricia Artundo. Martes 23 de noviembre a las 18.Curso en línea. Felisberto Hernández: la música de las palabras y la voz de los recuerdos. Por Silvia Hopenhayn. Jueves 23, 30 de septiembre, 7 y 14 de octubre de 19 a 20.30. Informes: https://www.malba.org.ar/evento/curso-en-linea-felisberto-hernandez-la-musica-de-las-palabras-y-la-voz-de-los-recuerdos/

Fuente: La Nación

 Like

Jugó su último partido el 3 de agosto pasado, en la eliminación de la selección argentina ante Australia, en los cuartos de final de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. Más allá del resultado, dio todo lo que tenía hasta el último segundo de su etapa como jugador, y mucho más también, dentro y fuera de la cancha. Luis Scola, uno de los iconos concluyó su etapa como basquetbolista a los 41 años y fue nombrado como CEO del club italiano Pallacanestro Varese, en el que actuó la última temporada, antes de su cierre en el seleccionado.El excapitán de la selección se había reincorporado al Varese en agosto pasado, después de unas vacaciones, pero su futuro como jugador era una incógnita, que quedó revelada con el anuncio que realizó el club italiano de su ingreso a la directiva de la entidad. Así se terminó una carrera brillante de 26 años, que incluyó una década en la NBA, pero sobre todo, con una huella enorme como líder del equipo nacional.@LScola4 torna in campo con noi, ma con un ruolo tutto nuovo ? Sarà il nostro Amministratore Delegato ????? https://t.co/PwKs7Wa23o. #NoiSiamoVarese pic.twitter.com/A8SUNOktfq— Pallacanestro Varese (@PallVarese) September 20, 2021Inmediatamente asoma el momento de su despedida en Saitama, a un minuto del final y con todo decidido en favor de Australia, ovacionado por compañeros y rivales, en una muestra de inmenso respeto a una leyenda del deporte. “Intento siempre apartarme de estas situaciones. Estaba terminando que terminara el partido. Haber visto a los rivales, a los periodistas, a los árbitros, me golpeó un poco. Me venía preparando hace un año para esto, pero se me vino un poco todo de golpe”, contó entonces.Era el adiós a la selección. Y, a la vez, aunque no lo dijo entonces, a su etapa como jugador: había estirado cuerpo y alma para llegar de la mejor manera posible a Tokio, fiel a darlo todo por la selección, a despecho de la pausa obligada por la pandemia. “Se terminó, ya está. Estamos todos viviendo una situación muy especial. Quería llegar hasta el último momento, trabajando y de la misma manera de siempre. A la Argentina le di mi máximo compromiso y mi máximo esfuerzo. Me voy en paz”, resumió. Su despedida de la selecciónAtrás queda una etapa histórica. Ferro Carril Oeste (1995-1998) fue su primer y único club en Argentina, antes de dar el salto a Europa, como jugador del Gijón Baloncesto y TAU Cerámica, ambos de España. Allí fue considerado el mejor Rookie (Jugador Novato) en 2000 y el Jugador Más Valioso (MVP) de la Liga ACB en 2005 y 2007. Fue campeón de la liga en 2002, tres veces ganador de la Copa del Rey (2003, 2004 y 2006) y otras tres de la Supercopa (2005, 2006 y 2007), todo con el TAU Cerámica.A mediados de 2007 desembarcó en la NBA, dos años después de una frustrada negociación con San Antonio Spurs, la franquicia en la que brilló Manu Ginóbili. Durante cinco años actuó en Houston Rockets,y luego de su primera temporada integró el quinteto de los mejores “rookies” junto con Kevin Durant, entre otros. Siguió su periplo en Phoenix Suns (2012-13) luego en Indiana Pacers (2013-15), una temporada en Toronto Raptors (2015-16), y la última en Brooklyn Nets (2016-17).El pivote argentino, de gran presente en la NBA, charló en exclusiva con lanacion.comLuego de una década en Estados Unidos, decidió mudarse a China para jugar en Shanxi Zhongyo (2017-18) y Shanghai Sharks (2018-19). Para tratar de llegar de la manera más competitiva a sus últimos Juegos Olímpicos, pasó al básquetbol italiano. Jugó primero en el Olimpia Milano (2019-20) y luego en el Varese, con el que promedió 17,8 puntos y 6,6 rebotes por partido, según la Legabasket. Pero, claro está, su gran amor fue el seleccionado argentino, en el que jugó del principio al final de su carrera. Luifa, el “4? para siempre, es el máximo anotador histórico del equipo nacional, con 2.857 puntos en 173 partidos en el equipo nacional en 22 torneos. Fue uno de los símbolos de la Generación Dorada, y disputó cinco Juegos Olímpicos: obtuvo la medalla dorada en Atenas 2004, bronce en Pekín 2008, cuartofinalista en Londres 2012, en Río 2016 y en Tokio 2020. En Atenas 2004 promedió 17,6 puntos; en Pekín 2008 subió a 18,8; y luego siguió en Londres 2012 (18), Río 2016 (14,8) y Tokio 2020 (16,5).La mejor versión olímpica de Scola acaso se haya visto en Atenas, cuando la Argentina eliminó al Dream Team y el jugador porteño brilló en la final ante Italia, con 25 puntos. Su estreno con la camiseta albiceleste en mayores fue en el Sudamericano de Bahía Blanca de 1999, ante Ecuador (111-37), en una noche en la que sumó sus primeros 18 puntos. Desde entonces, pactó para siempre con la selección un compromiso inigualable en cada citación, al punto que nunca se perdió un campeonato. Su último título fue el oro panamericano en Lima 2019. También obtuvo dos subcampeonatos mundiales, en Indianápolis 2002 y China 2019, los extremos de un recorrido que también incluyó el 4° puesto en Japón 2006, un quinto lugar en Turquía 2010 y el undécimo escalón en España 2014. Como lo dijo en su despedida, entregó a la selección argentina todo lo que tuvo, hasta vaciar el tanque. Por eso, el epílogo en Tokio fue también el final de su carrera sobre el parquet. View this post on Instagram A post shared by Luis Scola (@luisscola)Los logros de Scola con la selección:Medalla de oro en el Campeonato FIBA Américas de 2001Medalla de plata en el Mundial Estados Unidos 2002Medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004Medalla de oro en el FIBA Diamond Ball 2008Medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008Medalla de oro en el Campeonato FIBA Américas de 2011Medalla de oro en los Juegos Panamericanos de 2019Medalla de plata en el Mundial China 2019.

Fuente: La Nación

 Like

Este lunes por la tarde, en la toma de juramento del presidente Alberto Fernández a los nuevos ministros de su gabinete, se vivió un momento llamativo. Fue cuando, antes de proceder a su jura como ministro de Educación de la Nación, Jaime Perczyk hizo a un lado la Biblia que estaba sobre el escritorio delante de él, junto a la Constitución Nacional.Aníbal Fernández, antes de asumir en el Gobierno: “Lo veo al Presidente con la lanza en la mano”Perzcyk fue uno de los seis ministros que asumieron este lunes su cargo, luego del cimbronazo político que provocó en el Gobierno la derrota de las PASO del pasado domingo. Luego de la jura de Aníbal Fernández como ministro de Seguridad, le tocó el turno a Perczyc. El funcionario designado como titular de Educación se acercó al escritorio en el que lo esperaba el Presidente, e inmediatamente puso su mano sobre la Biblia y la deslizó lejos de él. Este libro se encontraba al lado de la Constitución Nacional, que permaneció en su lugar.En la asunción de los funcionarios existe la posibilidad de jurar por “Dios” y por “la patria”. Algunos optan por hacerlo por la opción laica, y lo hacen solamente por la Patria, como fue el caso de Perczyc. El flamante Jefe de Gabinete de Ministros, Juan Manzur, por caso, a diferencia del titular de Educación, juró “por Dios y por la Patria sobre estos Santos Evangelios”, de acuerdo a las palabras que pronunció en la ceremonia el presidente Fernández.El gesto del flamante titular de la cartera educativa no pasó desapercibido e inmediatamente se volvió viral en las redes sociales, donde los usuarios expusieron diversas interpretaciones de lo que había sucedido, a tal punto de que la palabra Biblia se convirtió en tendencia pocos minutos después de la jura.Desde el entorno de Perczyk aseguraron que el alejamiento de la Biblia fue un movimiento “fruto de la ansiedad” y aseguraron que en ello no había “ningún mensaje encriptado”.Solo en Off: Victoria Donda, entre los restos de una paella y la indigestión del PresidentePara descartar cualquier especulación sobre lo que pudo haber significado la maniobra del ministro, en su entorno dijeron a LA NACION que, si bien Perczyc “es un convencido de la educación laica”, tiene una muy buena relación con el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, Oscar Ojea y con los demás actores de la Iglesia.Jaime Perczyc es el reemplazante del exministro Nicolás Trotta. Es licenciado en Educación Física por la Universidad Nacional de Luján (UNLu) y especialista en Ciencias Sociales y Humanidades por la Universidad Nacional de Quilmes (UNQ). Además, es el rector con uso de licencia en la Universidad Nacional de Hurlingham (Unahur).Además del ministro de Educación, juraron esta tarde en sus nuevos cargos Juan Manzur (Jefe de Gabinete), Aníbal Fernández (Seguridad), Santiago Cafiero (Exterior), Julián Domínguez (Agricultura) y Daniel Filmus (Ciencia y Tecnología).

Fuente: La Nación

 Like

Este lunes por la tarde, en la toma de juramento del presidente Alberto Fernández a los nuevos ministros de su gabinete, se vivió un momento llamativo. Fue cuando, antes de proceder a su jura como ministro de Educación de la Nación, Jaime Perczyk hizo a un lado la Biblia que estaba sobre el escritorio delante de él, junto a la Constitución Nacional.Aníbal Fernández, antes de asumir en el Gobierno: “Lo veo al Presidente con la lanza en la mano”Perzcyk fue uno de los seis ministros que asumieron este lunes su cargo, luego del cimbronazo político que provocó en el Gobierno la derrota de las PASO del pasado domingo. Luego de la jura de Aníbal Fernández como ministro de Seguridad, le tocó el turno a Perczyc. El funcionario designado como titular de Educación se acercó al escritorio en el que lo esperaba el Presidente, e inmediatamente puso su mano sobre la Biblia y la deslizó lejos de él. Este libro se encontraba al lado de la Constitución Nacional, que permaneció en su lugar.En la asunción de los funcionarios existe la posibilidad de jurar por “Dios” y por “la patria”. Algunos optan por hacerlo por la opción laica, y lo hacen solamente por la Patria, como fue el caso de Perczyc. El flamante Jefe de Gabinete de Ministros, Juan Manzur, por caso, a diferencia del titular de Educación, juró “por Dios y por la Patria sobre estos Santos Evangelios”, de acuerdo a las palabras que pronunció en la ceremonia el presidente Fernández.El gesto del flamante titular de la cartera educativa no pasó desapercibido e inmediatamente se volvió viral en las redes sociales, donde los usuarios expusieron diversas interpretaciones de lo que había sucedido, a tal punto de que la palabra Biblia se convirtió en tendencia pocos minutos después de la jura.Desde el entorno de Perczyk aseguraron que el alejamiento de la Biblia fue un movimiento “fruto de la ansiedad” y aseguraron que en ello no había “ningún mensaje encriptado”.Solo en Off: Victoria Donda, entre los restos de una paella y la indigestión del PresidentePara descartar cualquier especulación sobre lo que pudo haber significado la maniobra del ministro, en su entorno dijeron a LA NACION que, si bien Perczyc “es un convencido de la educación laica”, tiene una muy buena relación con el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, Oscar Ojea y con los demás actores de la Iglesia.Jaime Perczyc es el reemplazante del exministro Nicolás Trotta. Es licenciado en Educación Física por la Universidad Nacional de Luján (UNLu) y especialista en Ciencias Sociales y Humanidades por la Universidad Nacional de Quilmes (UNQ). Además, es el rector con uso de licencia en la Universidad Nacional de Hurlingham (Unahur).Además del ministro de Educación, juraron esta tarde en sus nuevos cargos Juan Manzur (Jefe de Gabinete), Aníbal Fernández (Seguridad), Santiago Cafiero (Exterior), Julián Domínguez (Agricultura) y Daniel Filmus (Ciencia y Tecnología).

Fuente: La Nación

 Like

El jueves pasado, la Academia Argentina de Letras (AAL) eligió como académico de número al escritor y abogado Eduardo Álvarez Tuñón (Buenos Aires, 1957), que de ahora en más ocupará el sillón «Francisco Javier Muñiz», en el que lo precedieron Ángel Gallardo, Bernardo Houssay, Eduardo González Lanuza, Horacio Armani y Alberto Manguel, y que estaba vacante desde el 13 de septiembre de 2018 cuando el exdirector de la Biblioteca Nacional pasó a ocupar el cargo de académico correspondiente. Álvarez Tuñón es narrador, poeta y ensayista, además de un hombre de leyes.Eduardo Álvarez Tuñón con un ejemplar de su libro de cuentos “El tropiezo del tiempo” (Gentileza/)“La noticia de la designación me conmovió -dice a LA NACION el flamante académico-. Me la comunicó Rafael Felipe Oteriño, secretario, académico y gran poeta. Realmente no lo esperaba. Es un orgullo y un honor, y espero estar a la altura y no decepcionar a quienes me eligieron. Lo cierto es que la literatura es mi destino y he frecuentado distintos géneros. Poesía, cuentos, novela e incluso teatro”.Álvarez Tuñón se recibió en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires, donde ejerció la docencia como profesor de grado y de posgrado. Se desempeñó, como algunos otros escritores argentinos, como juez nacional y fiscal general. Publicó las novelas El diablo en los ojos, El desencuentro, Las enviadas del final y La mujer y el espejo, y la obra teatral La memoria y el viento. Es autor de los libros de cuentos Reyes y mendigos, Armas blancas, El tropiezo del tiempo y Donde la luz se pierde. Su obra narrativa se caracteriza por un estilo donde conviven la ironía, lo fantástico y un anhelo paradójico teñido de nostalgia. Como poeta, publicó Los pueblos del árbol, El amor, la muerte y lo que llega a las ciudades, La secreta mirada de las estaciones, Antología poética y La ficción de los días. Tradujo, del francés, libros de poetas como Louis Aragon y Robert Desnos.Desde 2013, dirige la colección de poesía El Aura, de Libros del Zorzal, que ya lleva doce títulos publicados. Sus obras han sido traducidas al inglés, al francés y al italiano. Desde 2018, pertenece a la Academia Argentina de Derecho (Instituto Derecho del Trabajo).Para Álvarez Tuñón, su ingreso a la AAL es muy significativo. “Siempre le he dado, como escritor, mucha trascendencia a la lengua, a nuestro idioma y he tratado de que mi obra respondiera a ese destino inevitable que ha sido el español, con todas sus riquezas”, revela. Aún no ha decidido el tema del discurso de aceptación que brindará en la academia. “Es todo muy reciente”, acota.En cuanto a su relación con la Justicia, el escritor que ha sido magistrado de carrera, ya retirado, señala que el derecho ha sido una actividad importante en su vida. “Le guardo gratitud porque es la que me permitió subsistir -admite-. Lo cierto es que también me ha apasionado. Tengo varias obras jurídicas escritas. He sido también profesor de la UBA. El derecho no está divorciado de la literatura y podría mencionar muchos casos de abogados escritores: Macedonio Fernández, Enrique Molina, Juan Filloy, Rafael Felipe Oteriño que ha sido juez como yo”. Muchas de sus narraciones provienen de la experiencia judicial.Actualmente, trabaja en una novela corta y tiene terminado un libro de cuentos. “Están en la línea de los anteriores -anticipa-. Trabajo con historias reales que parecen inverosímiles”.Un poema de Eduardo Álvarez TuñónEl retornoVendrán las estaciones para que alguien comprendaque la tierra igual trata al recuerdo y al fruto.Existe una caída, un retorno al amor.Pero ¿vendrán? ¿vendrán o están en mí?Su callada presencia traerá agua a mis labiosy he de beber, como los árboles,para buscar lo perdido sin partir.Se han transformado las calles por las que caminamos.Es el tiempo, que disfraza las casas.Son bondadosas, nos ayudan de muerte.Ser viejo es tener una ciudad en la memoriay caminar señalando lo que fue destruido.¿Qué es el llanto?He descubierto su utilidad secreta:Necesitamos borronear los días,que un río una y salve lo que no volverá después de muertos.

Fuente: La Nación

 Like

El jueves pasado, la Academia Argentina de Letras (AAL) eligió como académico de número al escritor y abogado Eduardo Álvarez Tuñón (Buenos Aires, 1957), que de ahora en más ocupará el sillón «Francisco Javier Muñiz», en el que lo precedieron Ángel Gallardo, Bernardo Houssay, Eduardo González Lanuza, Horacio Armani y Alberto Manguel, y que estaba vacante desde el 13 de septiembre de 2018 cuando el exdirector de la Biblioteca Nacional pasó a ocupar el cargo de académico correspondiente. Álvarez Tuñón es narrador, poeta y ensayista, además de un hombre de leyes.Eduardo Álvarez Tuñón con un ejemplar de su libro de cuentos “El tropiezo del tiempo” (Gentileza/)“La noticia de la designación me conmovió -dice a LA NACION el flamante académico-. Me la comunicó Rafael Felipe Oteriño, secretario, académico y gran poeta. Realmente no lo esperaba. Es un orgullo y un honor, y espero estar a la altura y no decepcionar a quienes me eligieron. Lo cierto es que la literatura es mi destino y he frecuentado distintos géneros. Poesía, cuentos, novela e incluso teatro”.Álvarez Tuñón se recibió en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires, donde ejerció la docencia como profesor de grado y de posgrado. Se desempeñó, como algunos otros escritores argentinos, como juez nacional y fiscal general. Publicó las novelas El diablo en los ojos, El desencuentro, Las enviadas del final y La mujer y el espejo, y la obra teatral La memoria y el viento. Es autor de los libros de cuentos Reyes y mendigos, Armas blancas, El tropiezo del tiempo y Donde la luz se pierde. Su obra narrativa se caracteriza por un estilo donde conviven la ironía, lo fantástico y un anhelo paradójico teñido de nostalgia. Como poeta, publicó Los pueblos del árbol, El amor, la muerte y lo que llega a las ciudades, La secreta mirada de las estaciones, Antología poética y La ficción de los días. Tradujo, del francés, libros de poetas como Louis Aragon y Robert Desnos.Desde 2013, dirige la colección de poesía El Aura, de Libros del Zorzal, que ya lleva doce títulos publicados. Sus obras han sido traducidas al inglés, al francés y al italiano. Desde 2018, pertenece a la Academia Argentina de Derecho (Instituto Derecho del Trabajo).Para Álvarez Tuñón, su ingreso a la AAL es muy significativo. “Siempre le he dado, como escritor, mucha trascendencia a la lengua, a nuestro idioma y he tratado de que mi obra respondiera a ese destino inevitable que ha sido el español, con todas sus riquezas”, revela. Aún no ha decidido el tema del discurso de aceptación que brindará en la academia. “Es todo muy reciente”, acota.En cuanto a su relación con la Justicia, el escritor que ha sido magistrado de carrera, ya retirado, señala que el derecho ha sido una actividad importante en su vida. “Le guardo gratitud porque es la que me permitió subsistir -admite-. Lo cierto es que también me ha apasionado. Tengo varias obras jurídicas escritas. He sido también profesor de la UBA. El derecho no está divorciado de la literatura y podría mencionar muchos casos de abogados escritores: Macedonio Fernández, Enrique Molina, Juan Filloy, Rafael Felipe Oteriño que ha sido juez como yo”. Muchas de sus narraciones provienen de la experiencia judicial.Actualmente, trabaja en una novela corta y tiene terminado un libro de cuentos. “Están en la línea de los anteriores -anticipa-. Trabajo con historias reales que parecen inverosímiles”.Un poema de Eduardo Álvarez TuñónEl retornoVendrán las estaciones para que alguien comprendaque la tierra igual trata al recuerdo y al fruto.Existe una caída, un retorno al amor.Pero ¿vendrán? ¿vendrán o están en mí?Su callada presencia traerá agua a mis labiosy he de beber, como los árboles,para buscar lo perdido sin partir.Se han transformado las calles por las que caminamos.Es el tiempo, que disfraza las casas.Son bondadosas, nos ayudan de muerte.Ser viejo es tener una ciudad en la memoriay caminar señalando lo que fue destruido.¿Qué es el llanto?He descubierto su utilidad secreta:Necesitamos borronear los días,que un río una y salve lo que no volverá después de muertos.

Fuente: La Nación

 Like