Las cosechadoras siguen aportando nuevos datos para la producción nacional de trigo del ciclo 2020/21. Los primeros rindes obtenidos muestran estar muy lejos de las proyecciones iniciales para esta campaña triguera, y lo que quizás iba a ser una cosecha récord, de 21 millones de toneladas, actualmente solo aspirar alcanzar las 16,8 millones de toneladas.
El factor que explica esta situación es el impacto negativo que generó la falta de precipitaciones en gran parte del área agrícola argentina, que “destruyó” los rindes del norte.
Según la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, en la última semana, las cosechadoras avanzaron sobre 4,3 puntos porcentuales del área triguera nacional alcanzando el 19,8% del área apta y el resultado fue un pobre rinde medio nacional de 1.210 kilos por hectárea.
Siendo más específicos, los resultados promedio en el norte del país son los siguiente:
* NOA – 720 kilos por hectárea.
* NEA – 850 kilos por hectárea.
“Son los rindes regionales más bajos de la serie que lleva el panorama agrícola semanal de la Bolsa portena, donde en el caso del NEA es el segundo más bajo de los últimos 10 años”, remarca el informe.

La esperanza triguera
Con estos magros rindes, en el sudeste de la provincia de Buenos Aires está la única razón por la que las estimaciones de producción nacional de trigo no son aún peores. Allí sí las precipitaciones acompañaron. Por ello, ahí radica la única esperanza triguera.
El panorama destaca al respecto que “los reportes de rindes esperados para el Núcleo Sur y el Centro de Buenos Aires se ubican por encima de los proyectados inicialmente, permitiendo sostener la proyección de producción en 16,8 millones de toneladas“.

Fuente: InfoCampo

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Luego de ganar el reconocimiento a la Mejor Chef Femenina de América Latina, Narda Lepes aseguró este jueves que “algo anda mal” en Argentina ya que “se subsidian el tabaco y el biodiesel y no el consumo de verduras”.
Además de defender la ley de Etiquetado Frontal, la cocinera recibió los elogios de William Drew, director de Contenidos de Latin America’s 50 Best Restaurants, por “abogar por una alimentación centrada en las plantas en un espacio inclusivo”.
“Las grandes empresas saben que las porquerías tiene sus días contados y que tienen que reconvertirse, salvo uno que sigue pidiendo que el agua se privatice… Todo es una cuestión económica ya que hace falta plata para transformar el perfil de una empresa, pero es algo irreversible. Hasta hace cinco años, el lobby del azúcar en el mundo ponía más plata en los congresos del sector que el tabaco y las farmacéuticas”, analizó Lepes en una entrevista con la agencia Télam.
La chef remarcó que sigue los debates sobre la ley de etiquetado alrededor del mundo desde hace 20 años y aseguró que “algunos dicen que puede traer menos trabajo si hay menos ventas”. “Todo lo contrario. Con la Ley del Etiquetado, las empresas tendrán que esforzarse para ofrecer mejores productos”, agregó.
“Es simple, en la Argentina uno de cada dos niños tiene sobrepeso cuando termina la escuela primaria. La primera razón es el consumo de azúcar y, luego, el de grasas. No hay nada más que agregar. Para promover el consumo de vegetales hay que promover económicamente el consumo de vegetales. Algo anda mal. En el mundo se subsidian el tabaco, la soja, el biodiesel y no el rabanito, con lo que se lograría que las verduras sean más baratas. Hay que ir al hueso en este tema. El 60% de los vegetales que consumimos provienen de la agricultura familiar, un área a la que los sucesivos Ministerios de Agricultura han descuidado”, lanzó.
Y disparó: “El tipo que recibe un peso por la rúcula seguro que está en negro y sin cobertura social. Al mismo tiempo, el verdulero que te la vende a 50 pesos debe pagar altos impuestos, alquileres costosos. Tal vez la salida sería alivianar la carga tributaria de la cadena frutihortícola, sobre todo en beneficio de los pequeños productores y las economías regionales”.

Fuente: InfoCampo

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Técnicos del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), estimaron que la región centro del país duplicó el riesgo de incendios en un año, y que son cerca de 7 millones de hectáreas de Buenos Aires, La Pampa y Río Negro las que están en alerta.
Según Pablo Vázquez, especialista en gestión ambiental y recursos naturales del INTA Anguil, “La Pampa pasó de tener 2 millones de hectáreas con riesgo entre moderado y severo a 4,6 millones de hectáreas”.
Para Alejandro Pezzola, especialista en sistemas de información geográfica del INTA Hilario Ascasubi, “en el sur de Buenos Aires se estima que hay 1,4 millones de hectáreas en riesgo”, y en Río Negro se estiman otras 1,1 millones de hectáreas que dan una totalidad de más de 7 millones de hectáreas en alerta.
Cabe destacar que las condiciones meteorológicas y ambientales del invierno y la primavera de este año, donde se registraron temperaturas promedio por encima de lo normal, con vientos fuertes, heladas inesperadas y una ausencia contundente de precipitaciones que marcó el peor registro de lluvias en la última década, han propiciado que se generen incendios en 14 provincias argentinas.
Frente a este panorama el INTA emitió una serie de recomendaciones que se pueden realizar en el campo, con el fin de poder reducir el riesgo de incendios, como puede ser hacer un adecuado manejo del pastoreo, rotación de cultivos en zonas susceptibles, realizar quemas preventivas controladas en los momentos adecuados durante el año, mantener las aguadas lo más limpias posibles y tener una superficie adecuada a la cantidad de hacienda del productor ya que constituyen un posible refugio para los animales en caso de peligro.
“Es imprescindible mantener alambrados, cortafuegos, picadas e instalaciones libres de vegetación, tarea que puede realizarse con arado o rastra de discos en una franja de ocho metros a cada lado del alambrado en los potreros con vegetación baja y de 20 metros en los campos con monte“, señalan los técnicos del INTA. 

Fuente: InfoCampo

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La división de Soluciones para la Agricultura de BASF se comprometió con metas claras y medibles para promover una agricultura cada vez más sustentable hacia el 2030. Centrándose en su capacidad de innovación, la compañía ayudará a los agricultores a lograr una reducción del 30% en las emisiones de CO2 por tonelada de cultivo producido, así como también se compromete a aumentar en un 7% anual su oferta de soluciones que contribuyan significativamente a la sustentabilidad.
Además, BASF llevará tecnologías digitales a más de 400 millones de hectáreas de tierras agrícolas y continuará garantizando el uso seguro de sus productos a través de las buenas prácticas agrícolas. Los nuevos compromisos se fortalecen aún más con la implementación de la estrategia de BASF en la agricultura, lanzada en 2019.
“La agricultura es fundamental para el bienestar del mundo. En las próximas décadas, nuestro sistema de producción de alimentos experimentará una transformación acelerada para brindar acceso suficiente a alimentos saludables y accesibles a una población mundial en amplio crecimiento. Al mismo tiempo, necesitaremos mitigar su impacto en nuestro planeta. Esa transformación es impulsada por el llamado a una mejor productividad: una producción que sea reconocida como valiosa para la sociedad y para el medioambiente, al mismo tiempo que ayude a generar fuentes de empleo e ingresos”, dijo Vincent Gros, presidente de la división de Soluciones para la Agricultura de BASF. “Con nuestras soluciones, apoyamos a los agricultores de todo el mundo para que realicen el trabajo más valioso sobre la tierra, y así, podamos crear conjuntamente un impacto positivo en el sistema agrícola de alimentos”.

Agricultura inteligente frente a los desafíos climáticos
BASF apoyará a los agricultores para que sean más eficientes en el balance de carbono y más resilientes a los cambios de las condiciones climáticas a través de tecnologías que le permitan aumentar la productividad, hacer que la gestión agrícola sea más eficaz y disminuir el impacto ambiental. Esas tecnologías incluyen:

Productos para el manejo del nitrógeno, como Limus®, que reducen las emisiones de gases de efecto invernadero.
Productos de protección de cultivos, como el herbicida Heat®, que permite a los agricultores el manejo de malezas en siembra directa, reduciendo las emisiones de CO2 del suelo y el uso de diésel.
Nuevas variedades, como las semillas de canola InVigor®, que proporcionan una mayor estabilidad a la productividad, especialmente en condiciones climáticas adversas.
Inoculantes biológicos y soluciones digitales innovadoras.

Al mismo tiempo, la empresa está explorando formas para incentivar la eficiencia del CO2 y generar nuevas líneas de valor agregado para los agricultores. Con esos productos y soluciones, BASF ayudará a reducir en un 30% las emisiones de CO2 por tonelada producida de cultivo.
Soluciones sustentables
El objetivo de BASF es aumentar el número de soluciones sustentables que brinda a los agricultores año tras año. De esa manera, la compañía invierte continuamente en su sólido portafolio de innovaciones de I+D, dirigido sistemáticamente por criterios de sustentabilidad. Este contiene soluciones que promueven el uso eficiente de los recursos y reducen la huella ambiental. Algunos ejemplos son:
Soluciones basadas en el fungicida Revysol®, que permiten incrementar en un 4% la productividad del trigo, permitiéndole al agricultor proteger el hábitat natural.
La aplicación dirigida de Biosoluciones, como las feromonas RAK®, que interrumpen el apareamiento de ciertas polillas, protegiendo el cultivo durante todo su ciclo, como parte del manejo integrado de plagas.
Innovaciones de mejoramiento vegetal, como la sandía Pingo Doce® que ayuda a los consumidores a evitar el desperdicio de alimentos.
Además, BASF evalúa todo su portafolio de productos bajo criterios de sustentabilidad claramente definidos y validados por terceros, con el método de Orientación de Soluciones Sustentables (Sustainable Solution Steering). Estos productos denominados Accelerator contribuyen significativamente a la sustentabilidad de la cadena de valor y darán un gran aporte al objetivo del Grupo BASF de 22 mil millones de euros en ventas para 2025 de esta categoría. La división de Soluciones para la Agricultura tiene como objetivo aumentar su participación en las ventas de productos Accelerators en un 7% cada año.
Agricultura Digital
La digitalización puede contribuir a una agricultura más eficiente y sustentable. Así, BASF ayudará a los agricultores con herramientas digitales para expandir sus negocios con más rentabilidad y, al mismo tiempo, reducir su huella ambiental. El uso de tecnologías digitales permite a los agricultores producir más con menos, haciendo más eficientes los procesos agrícolas desde el monitoreo en el campo hasta la cadena de suministro de alimentos. Los productos digitales xarvio™, la marca de productos digitales de BASF en agricultura, permiten una aplicación más precisa de los productos para la protección de cultivo y brinda recomendaciones para el manejo de nutrientes.
Las herramientas digitales son adoptadas por un número cada vez mayor de agricultores. De esta manera, aumentan el conocimiento y la toma de conciencia sobre la sustentabilidad agrícola. BASF busca acercar tecnologías digitales a más de 400 millones de hectáreas de tierras agrícolas hasta el 2030.
Gestión responsable
BASF está comprometida con la seguridad para proteger la salud humana y el medio ambiente promoviendo una gestión responsable y adecuada de sus productos en línea con las buenas prácticas agrícolas. La compañía brinda acceso a herramientas y servicios de manejo seguro que se adaptan al trabajo diario de cada agricultor. Esas herramientas incluyen equipos de protección, capacitación personalizada, soluciones digitales y nuevas tecnologías de aplicación orientadas al futuro, como drones, que reducen el tiempo de trabajo y minimizan la exposición potencial a los fitosanitarios. Ya se han lanzado iniciativas que utilizan drones en China y Colombia.
Otro ejemplo del esfuerzo continuo de BASF para facilitar y hacer más seguro el manejo de los productos de protección de cultivos es el sistema de transferencia cerrado “easyconnect”. El sistema fue desarrollado en colaboración con otros socios y cuenta con el apoyo de actores clave en la industria agrícola. Su lanzamiento al mercado europeo está planificado en 2021/2022.

Fuente: InfoCampo

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En su último informe, la Cámara Argentina de Inmobiliarias Rurales (CAIR) reveló que la actividad inmobiliaria rural cayó 7,2% en octubre en comparación a septiembre.
Se trata de la tercera baja consecutiva en el mercado, que según explica la cámara, tiene que ver con factores económicos.
“La incertidumbre en la evolución de la economía nacional impacta negativamente en la fluidez y operatividad de los negocios, con cierta retracción de la demanda y con una actitud mas expectante y selectiva”, analizó CAIR.
En tanto, agregó que al panorama actual se le suma la “creciente inseguridad sobre la moneda de pago que afecta a las operaciones inmobiliarias con alguna financiación”, lo que resulta un “nuevo obstáculo para la concreción”.

Fuente: InfoCampo

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