El ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, Luis Basterra, presenció junto al presidente del Senasa, Carlos Paz, y al vice, Carlos Milicevic, la certificación del primer cargamento de limones que será exportado a Holanda, luego de lograr la reapertura del mercado de cítricos a la Unión Europea.
La reapertura de este mercado se consiguió luego del trabajo de las autoridades sanitarias argentinas y europeas, y tras el cierre en julio de 2020 que fue consecuencia de la detección de un cargamento de limones argentinos afectados con mancha negra, una enfermedad que afecta a la fruta. Las nuevas credenciales de exportación a ese destino se restablecieron a finales de abril.
El ministro destacó “la eficiencia con la que ha trabajado el Senasa para retomar esa responsabilidad que le cabe al Estado”.
Mirá también Por irregularidades, retuvieron más de dos toneladas de fruta que ingresaba a la Patagonia
La Unión Europea es el principal mercado de exportación para los cítricos argentinos, siendo Argentina históricamente el principal proveedor de limones y el cuarto proveedor de naranjas de la Unión Europea.
El presidente del Senasa, por su parte, sostuvo que, “tuvimos una auditoría muy minuciosa de la Unión Europea en febrero, y el logro es producto de eso y de presentar toda la documentación y las propuestas para reforzar el servicio”.The post Se certificó el primer cargamento de limones con destino a Europa, luego de la reapertura del mercado first appeared on Infocampo.

Fuente: InfoCampo

 Like

KATMANDÚ, Nepal (AP) — Un escalador suizo y otro estadounidense fallecieron en el Everest, las primeras víctimas del año en la montaña más alta del mundo, dijeron el jueves los organizadores de la expedición.El suizo, Abdul Waraich, de 41 años, alcanzó la cima antes de experimentar dificultades, dijo Chhang Dawa, de la compañía que organizó la expedición, Seven Summit Treks, en Nepal.“Abdul alcanzó con éxito la cima pero comenzó a tener problemas durante su descenso”, explicó. “Enviamos dos sherpas más con oxígeno y comida. Desafortunadamente, los sherpas no pudieron salvarlo”.Puwei Liu, un ciudadano estadounidense de 55 años, perdió la vida en el campo más alto de la montaña en el Collado Sur. Había llegado al conocido paso Hillary, una pared ubicada entre el Collado Sur y la cima, pero tuvo que regresar debido a la ceguera por la nieve y el agotamiento.Con la ayuda de los miembros del equipo de apoyo y oxígeno adicional, fue llevado de vuelta al campo del Collado Sur, donde falleció el miércoles en la noche, dijeron los organizadores.No se ofrecieron más detalles sobre los fallecidos ni de cuándo se bajarán sus cuerpos. El mal tiempo obligó a los escaladores a descender a zonas más bajas por el momento.Llevar los cuerpos por las laderas heladas y resbaladizas desde la parte alta de la montaña es una tarea complicada que requiere mucho tiempo, la participación de varios sherpas y suele ser muy costosa.El año pasado, Nepal y China cancelaron la ascensión a la cumbre de 8.849 metros, que está dividida entre las dos naciones. China ha abierto su cara norte solo a escaladores nacionales.Nepal ha permitido la entrada de alpinistas extranjeros este año y el gobierno emitió permisos para 408 que tratarán de hacer cima durante la popular temporada de escalada de primavera.El mes de mayo suele tener el mejor clima para subir al Everest. Decenas de deportistas coronaron la cumbre esta semana y se espera que otros lo intenten a finales de mes una vez que mejore el tiempo.

Fuente: La Nación

 Like

La primera vez que Nahuel Molina se subió a un avión fue para llegar a Europa. Así, sin escalas. Ya era un grande metido en el cuerpo de un adolescente de 14 años: tenía la piel más curtida que las de los amigos que había dejado en Embalse, su tierra cordobesa, desde donde había partido a los 11 detrás de una pelota de fútbol, para no volver. Aun así, todo ese bagaje no le quitó sorpresa y emoción al viaje inaugural: iba a probarse en el Barcelona. “Es verdad, nunca me había subido a un avión. Yo estaba en la academia que el Barça tenía en San Justo y me seleccionaron con otros chicos para viajar a España. Allá nos juntaban con los del club para practicar. Y era fuerte: en los primeros días no tocaba la pelota, la calidad del juego de ellos era muy distinta. Acá entrenábamos igual, conocíamos los movimientos, pero movían la pelota con una velocidad impresionante. Fueron dos experiencias hermosas, en 2011 y 2012”, rescata de su memoria.Ahora tiene 24 y desgrana esos recuerdos con LA NACION desde un lugar no tan lejano a aquellas jornadas en Catalunya: Molina vive en Údine, la ciudad del noreste de Italia donde refulge la camiseta bianconeri del Udinese. Allí llegó hace menos de un año para agrandar la vasta legión argentina del club que capitanea Rodrigo de Paul, el más ilustre de todos. Todo es veloz en la vida de este lateral volante, una de las revelaciones del Calcio esta temporada. Lo asume con naturalidad: “Me pasaron muchas cosas muy rápido, sin tiempo de asimilarlas”, piensa.—¿Dónde pondrías el mojón inicial de tu carrera?—Cuando con mi familia decidimos que fuera a vivir a Buenos Aires para vivir en la academia de Barcelona. Tenía 11 años, lo tomaba como un juego: quería jugar a la pelota y nada más. No asimilaba que iba a vivir lejos de mi familia, que me iba a entrenar todos los días y no como en el pueblo… Mis papás confiaron mucho en Coqui Raffo, que era la cabeza del proyecto, y en el proyecto en sí. Fueron años de mucho aprendizaje, de crearme una disciplina, hábitos: tenía horarios para levantarme, para ir a la escuela, para comer, para estudiar, para entrenarme. Teníamos tan programado el día que no pensaba mucho en qué estaría haciendo mi mamá, o mis hermanos. No extrañaba: me llamaban y yo respondía con pocas palabras: “Sí, estoy bien”, y nada más. Quería estar con mis compañeros, lo pasaba muy bien. En mi casa me retaban porque no les prestaba mucha atención a ellos, jeje. Pero era porque estaba muy bien ahí. O sea que sí, si mi hijo fuera a un lugar en el que lo trataran como me trataron a mí, lo dejaría ir a esa edad.Nahuel Molina, con la camiseta de Boca, el club en el que debutó en primera. (Instagram Nahuel Molina/)A ese chico que había llegado a probarse como delantero lo fueron bajando de posición a medida que pasaba el tiempo en la Candela, el histórico predio de Boca donde durante esos años se amasaba el proyecto de Barcelona. Cuando aquella aventura se terminó, en realidad no hubo ningún cambio abrupto en la vida de Nahuel: Raffo asumió como coordinador de las juveniles de Boca y todo siguió igual, solo que con otra camiseta. “La adaptación fue fácil”, recuerda, “porque seguí viviendo en el mismo lugar, yendo a la misma escuela, entrenando en el mismo predio. Y tenía ya encima esos dos viajes a Barcelona, que significaron mucho”.Esa manera de sentir lo ayudaron a amortiguar el siguiente impacto: debutó en la primera de Boca a los 17 años. Claro que guarda todos los detalles en la cabeza: ocurrió el domingo 18 de febrero de 2016 en San Juan, una noche en que Boca le ganó 1-0 a San Martín con él como lateral derecho. “Fue un sueño hermoso. Orion me había dicho en el vestuario que lo disfrutara. Los centrales eran en Cata Díaz e Insaurralde. El Cata me estuvo encima todo el tiempo. Jugaban Carlitos (Tevez), Gago, Osvaldo… En las comidas no metía una palabra ni por error, jeje. Me ayudaron un montón, me preguntaban si en la pensión estábamos bien, si faltaba algo… Esa noche volvimos volvimos de madrugada de San Juan y no dormí nada de la excitación que tenía. Al otro día fui a entrenarme cansadísimo y después quise dormir la siesta: nada, seguía muy arriba. Fue tremendo. Si me obligás a elegir, te digo que Gago y el Cata Díaz fueron los que más me ayudaron en esos inicios”, valora. El Vasco Arruabarrena fue quien lo mandó a la cancha, y eso no se olvida: “Me subió al plantel, me trató con una calidad humana enorme. Antes me había bajado a la Reserva porque éramos muchos, y había sido muy cálido. Guardo un gran recuerdo suyo”, pondera.Molina controla la pelota ante Inter: está viviendo una primera gran temporada en Udinese de Italia. (Instagram Nahuel Molina/)Debutar en Boca viniendo de las juveniles del club es muy difícil, algo que en estos meses se aprecia más por el lugar que Miguel Russo les dio a muchos chicos. Pero mantenerse es tantísimo más difícil todavía. Molina jugó apenas 9 partidos en el club antes de empezar con los viajes a préstamo a Defensa y Justicia y Central, los clubes donde pudo asentarse. En esas idas y vueltas, siempre estuvo cerca de un mito: el Negro Ibarra, un lateral en el que vale la pena espejarse. Y Molina lo aprovechó: “Lo tuve en Reserva, él trabajaba con el Flaco Schiavi y Bracamonte. Hugo siempre me aconsejó sobre los controles y los centros. Y me corrigió mucho en lo defensivo, yo tenía muchas falencias en ese aspecto porque no era lateral de origen. Piernas para ir para adelante siempre tuve, pero sabía que tenía que mejorar mucho en lo defensivo: a veces me quedaba parado, habilitaba a todo el mundo”, reconoce.—Antes de llegar a Italia te dirigieron Arrubarrena, Barros Schelotto, Vojvoda, Beccacece, Bauza, Cocca… ¿Con quién progresaste más?—Con Beccacece, en Defensa y Justicia. Salimos segundos, llegamos a semifinales en Sudamericana. Aprendí muchísimo. Tiene una gran intensidad, me hizo crecer un montón. Cocca en Central me dio toda la confianza también.Pandemia, adiós a Boca y la llegada a un mundo nuevoAhora que vive en Europa, Molina tiene más cerca al inglés Alexander Arnold (Liverpool) y al marroquí Achraf Hakimi (Inter), dos colegas a los que admira. Mientras crecía se asombraba con el Dani Alves de esos años mágicos del Barcelona multicampeón de Messi. Ahora, el desafío es competir mano a mano con los mejores. ¿Y Boca? Se transformó en un recuerdo para siempre, más allá de haber salido libre. “Se dio de una manera que no me gustó. Nunca pudimos arreglar el contrato, fue el momento más amargo de mi carrera. Y después vino la pandemia…No me peleé con nadie, nunca tuve un problema, conozco a todo el mundo, no solo a los dirigentes. Me hubiese gustado jugar muchísimo más”, acepta, siempre con el mismo tono calmo, mientras deja atrás otro día de entrenamiento en el centro deportivo del Udinese, ya en el tramo final de la temporada.Lo grita con todo: Molina le anotó a Juventus. (Gentileza Udinese/)Sus números iniciales llaman la atención en medio de una discreta camáña del equipo, que se armó para pelear por un puesto de clasificación a las copas europeas y nunca superó la mitad de tabla: para ser un recién llegado, acumular 29 partidos, dos goles y cinco asistencias resulta más que prometedor. En los últimos 13, incluso, completó todo el partido. Él sigue agradeciendo: “Udinese me abrió las puertas en un momento en que no jugaba en Boca, valoro mucho eso. En este ámbito, hay que dejar las cosas atrás y seguir, no hay tiempo para lamentarse. Es como perder un partido: enseguida tenés que pasar página, no quedarte enganchado”, matiza.—¿Estás jugando más de lo que imaginabas?—Me sorprendió tener tanta participación ya en mi primer año. Me decían que no me preocupara si no jugaba mucho, pero a los dos días de llegar ya me pusieron en un amistoso y gané lugar. Ahora vengo de jugar muchos partidos seguidos de titular. Ya había jugado como carrilero en una línea de 5 en defensa con Beccacece. El entrenador (Luca Gotti) me pide que ataque, que sienta libertad para soltarme. Y lo hago, me siento bien.—¿Extrañas el ritmo de vivir en Buenos Aires?—Údine es una ciudad tranquila, chica, fue un cambio muy lindo. Prefiero totalmente lugares así. Si puedo elegir, me voy a Embalse. Me crié en el lago con mis amigos. Acá vivo en una zona montañosa, verde… Eso me traslada automáticamente al pueblo. Estamos aprendiendo, acostumbrándonos a una vida completamente distinta. El idioma, lo primero: estoy tomando clases, lo agarré bastante rápido. Entiendo bastante, hablarlo me cuesta más. No pudimos hacer cosas habituales, como ir a comer, por ejemplo, por la pandemia. A mí me encanta salir a la mañana al entrenamiento y ver a la gente en los cafés, charlando. Mi novia se vino al mes de que yo llegara, estamos muy bien. Vivimos en el departamento donde antes vivía Rodrigo (de Paul). Ella estuvo toda su vida con su familia y decidió venirse: me saco el sombrero porque la lleva mil puntos. Seguro que extraña su familia, el asado del papá, pero se adaptó rapidísimo. Yo intento hacerle el asado, pero no soy un gran chef.El gol de Molina a Juventus
Molina asume que la adaptación se hizo más sencilla por haber llegado al club más argentino de la Serie A: allí convive con Juan Musso, De Paul, Roberto Pereyra, Ignacio Pussetto y Fernando Forestieri. “Eso me benefició muchísimo, no solo en lo deportivo. Me ayudaron con cada cosa que necesité. Estamos todo el día juntos, desde el desayuno. Para hacer una vida más normal vamos a tener que seguir esperando, aunque ahora la situación está mejorando”, cuenta. Espera, por ejemplo, poder volver a casa cuando termine la temporada: por la pandemia, ni sus familiares ni los de su novia pudieron visitarlos en todo este tiempo.—Jugás en una posición a la que la selección le costó encontrarle un dueño en los últimos tiempos. ¿Te ilusiona hacerte un lugar?—Me encantaría, eso es obvio. Rodrigo y el Tucu (Pereyra) tienen muchísimas convocatorias, a veces cuentan cosas en el vestuario. Antes de la última citación estuvo Walter Samuel acá. Él me dijo que me estaban viendo, eso me puso muy contento. Los premios llegan si hacés bien las cosas en el club. Pero yo trato de no hacerme la cabeza con eso.Nahuel Molina y la pelota: dice que su rápida adaptación al fútbol italiano fue una sorpresa incluso para él. (Gentileza Udinese Calcio/)

Fuente: La Nación

 Like

Hoy el presidente Alberto Fernández estuvo con el papa Francisco en el estudio del Aula Pablo VI del Vaticano, en su segunda reunión desde que llegó a la Casa Rosada. El encuentro duró menos de media hora, se dio en el marco de la gira europea del mandatario en busca de apoyo para sus renegociaciones con el Fondo Monetario Internacional y el Club de París y terminó con la entrega de una serie de regalos.Acompañado por la primera dama, Fabiola Yáñez, y su comitiva, Fernández le entregó al Sumo Pontífice productos orgánicos de miel y de la cocina de jóvenes recuperados de adicciones de los hogares de Cristo de la villa 3, y una medalla sobre las Islas Malvinas. Asimismo le dio una estola de la basílica de San José de Flores y una estatuilla de San José, réplica de la que está en la basílica, junto a una estampita de Luján, una colección de La divina comedia traducida y un libro biográfico de Enrique Santos Discépolo.Expectativa por el encuentro entre Alberto Fernández y Kristalina GeorgievaPor su parte el Papa le obsequió al Presidente un mosaico que representa las figuras del hombre y de la mujer que responden a la invitación del Señor en el Génesis y cultivan la Tierra, cuidándola, con la leyenda: “Que el fruto de la tierra y del trabajo del hombre se convierta para nosotros en alimento de vida eterna”. Además le entregó el Mensaje Mundial de la Paz de 2021, que suele dar a todos los jefes de Estado, y su última encíclica, Fratelli Tutti.Uno de los regalos del Papa al Presidente (Vatican Media/)Fernández arribó a la Santa Sede a las 4.50 hora argentina (9.50 hora de Roma), donde fue recibido por autoridades de la Casa Pontificia y un cordón de honor de la Guardia Suiza, que se encarga de la seguridad del Papa. Luego de los saludos de rigor, la audiencia entre ambos en el estudio del Aula Pablo VI comenzó a las 9.55 locales y concluyó a las 10.20.Tras el mano a mano a solas, se tomó la foto oficial y Francisco saludó uno por uno a los integrantes de la comitiva oficial: además de Yañez, el canciller Felipe Solá; el ministro de Economía, Martín Guzmán; el secretario General de la Presidencia, Julio Vitobello; el secretario de Culto, Guillermo Oliveri; y el secretario de Comunicación y Prensa, Juan Pablo Biondi. Además intercambió palabras con algunos de ellos.Después de este encuentro con el Papa, Fernández almorzará con su par de Italia, Sergio Mattarella, en el Palacio del Quirinale y más tarde sostendrá una reunión de trabajo en el Palacio Chigi con el presidente del Consejo de Ministros, Mario Draghi.Informe de Elisabetta Piqué y Santiago Dapelo, desde Roma

Fuente: La Nación

 Like

El pronóstico del tiempo para la ciudad de Venado Tuerto, indica que este jueves 13 de mayo el cielo estará parcialmente nublado por la mañana y la temperatura rondará entre 3 grados.De acuerdo al parte del Servicio Meteorológico Nacional, el clima se presentaría sin lluvias , y los vientos del norte correrán a una velocidad de entre 7 y 12 kilómetros por hora. La humedad sería del 59 por ciento, y la visibilidad sería buena.El sol sale a las 07:52 y se pone a las 18:17.Clima en Venado Tuerto para la tarde y la nocheEl parte del servicio meteorológico prevé que para después del mediodía el cielo estará algo nublado y los vientos del sector norte tendrán velocidades estimadas entre 13 y 22 km/h. La temperatura pronosticada sería de 21 grados.A la noche, el clima rondará los 9 grados, mientras que los vientos serán del norte a una velocidad de 7 y 12 kilómetros por hora. No se esperan lluvias para esta franja del día.

Fuente: La Nación

 Like

El pronóstico del tiempo para la ciudad de Rosario, indica que este jueves 13 de mayo el cielo estará parcialmente nublado por la mañana y la temperatura rondará entre 11 grados.De acuerdo al parte del Servicio Meteorológico Nacional, el clima se presentaría sin lluvias , y los vientos del noreste correrán a una velocidad de entre 7 y 12 kilómetros por hora. La humedad sería del 75 por ciento, y la visibilidad sería buena.El sol sale a las 07:46 y se pone a las 18:33.Clima en Rosario para la tarde y la nocheEl parte del servicio meteorológico prevé que para después del mediodía el cielo estará mayormente nublado y los vientos del sector noreste tendrán velocidades estimadas entre 7 y 12 km/h. La temperatura pronosticada sería de 23 grados.A la noche, el clima rondará los 14 grados, mientras que los vientos serán del este a una velocidad de 7 y 12 kilómetros por hora. No se esperan lluvias para esta franja del día.

Fuente: La Nación

 Like

El pronóstico del tiempo para la ciudad de Reconquista, indica que este jueves 13 de mayo el cielo estará con neblina por la mañana y la temperatura rondará entre 6 grados.De acuerdo al parte del Servicio Meteorológico Nacional, el clima se presentaría sin lluvias , y los vientos del noreste correrán a una velocidad de entre 7 y 12 kilómetros por hora. La humedad sería del 94 por ciento, y la visibilidad sería regular.El sol sale a las 07:34 y se pone a las 18:16.Clima en Reconquista para la tarde y la nocheEl parte del servicio meteorológico prevé que para después del mediodía el cielo estará mayormente nublado y los vientos del sector noreste tendrán velocidades estimadas entre 7 y 12 km/h. La temperatura pronosticada sería de 22 grados.A la noche, el clima rondará los 14 grados, mientras que los vientos serán del este a una velocidad de 7 y 12 kilómetros por hora. No se esperan lluvias para esta franja del día.

Fuente: La Nación

 Like

El pronóstico del tiempo para la ciudad de Rafaela, indica que este jueves 13 de mayo el cielo estará parcialmente nublado por la mañana y la temperatura rondará entre 6 grados.De acuerdo al parte del Servicio Meteorológico Nacional, el clima se presentaría sin lluvias , y los vientos del norte correrán a una velocidad de entre 7 y 12 kilómetros por hora. La humedad sería del 65 por ciento, y la visibilidad sería buena.El sol sale a las 07:45 y se pone a las 18:19.Clima en Rafaela para la tarde y la nocheEl parte del servicio meteorológico prevé que para después del mediodía el cielo estará parcialmente nublado y los vientos del sector norte tendrán velocidades estimadas entre 13 y 22 km/h. La temperatura pronosticada sería de 21 grados.A la noche, el clima rondará los 10 grados, mientras que los vientos serán del noreste a una velocidad de 7 y 12 kilómetros por hora. No se esperan lluvias para esta franja del día.

Fuente: La Nación

 Like