Ayer (es decir, el 15 de mayo de 2021) se venció el plazo para aceptar los términos y condiciones impuestos por una compañía a un grupo de usuarios. No importa cuál es esa compañía todavía. Originalmente, la penalización por negarse a aceptar dichos términos y condiciones era bastante severa (aunque no tanto como pretendían las fake news). Ahora –por algún motivo– la cosa se suavizó bastante. Pero la escena sigue siendo la misma: una empresa les lanzó un ultimátum a sus usuarios. Esa compañía es WhatsApp –es decir, Facebook– y el grupo de usuarios es mucho más que un grupo; son 2000 millones de personas. Es decir, la cuarta parte de la población humana y más del 60% de los que estamos conectados a Internet (WhatsApp está muy restringido en China, donde vive más del 16% de los usuarios de la Red) . Pero dejando de lado estos detalles, que por supuesto no son menores, sigue habiendo algo que no está bien en esta imagen. ¿Desde cuándo las compañías les lanzan un ultimátum a sus usuarios? ¿Desde cuándo, además, ese ultimátum tiene el potencial de afectar las relaciones personales y los patrimonios de esos individuos? La respuesta es simple: desde que una sola compañía amasa un poderío colosal. Ese poderío tiene un nombre bien conocido en la alta tecnología, pero que es casi tabú pronunciar: concentración. Desde la división de AT&T en 1982 hasta hoy, esta industria tiende a una fuerte concentración y, tarde o temprano, abusa de su posición dominante. De la amenaza al recordatorioRebobinemos. En enero WhatsApp anunció que iba a cambiar la forma en que compartía los datos de sus usuarios con Facebook. Fuera de que WhatsApp le pertenece a Facebook y de que ya compartía información con la red social desde hacía rato, no es la primera vez que el mensajero hace un blooper de relaciones públicas épico. Uno muy sonado fue cuando incorporó el cifrado de extremo a extremo y a cientos de millones de usuarios les apareció una sospechosa advertencia en sus celulares. En enero pasó algo semejante. Este cambio en los términos y condiciones, que era menor, que no cambiaba sustancialmente nada (para los usuarios), pero que tenía una importancia clave para WhatsApp, fue comunicado de tal forma que terminó en los titulares, causó algo de pánico y fomentó mensajes apocalípticos en los mismos grupos de WhatsApp (algunos con aspiración de ataque informático). De paso, produjo una estampida hacia Telegram. Algo equivalente a escapar del fuego para terminar en las llamas. Una de las cadenas engañosas que circularon por WhatsApp desde el anuncio del cambio en los términos y condiciones del mensajero, en enero. No hay manera de “protegerse contra la nueva regla”; ni siquiera es una regla El asunto es que lo que casi cualquier otra empresa de internet (incluida Facebook) habría resuelto con un aviso anodino y un botón de OK, WhatsApp lo transformó en histeria colectiva. Puso, además, una fecha límite para aceptar los nuevos términos y condiciones: el 8 de febrero. En caso de no aceptar, advirtió, se le recortarían funciones al mensajero. Cuestión elemental: ¿a qué cliente le gusta que le recorten algo que da por sentado desde hace años y sobre lo que basa el 90% de sus comunicaciones personales y laborales? WhatsApp parece no haberse hecho esta pregunta. ¿O es que hay una diferencia entre usuarios y clientela? Como está claro que las relaciones públicas no son el fuerte de WhatsApp, tuvieron que postergar la fecha del 8 de febrero al 15 de mayo (o sea, ayer). Pero insistieron en el ultimátum. El 8 de febrero o el 15 de mayo, daba lo mismo; de todos modos había que aceptar esos dichosos términos y condiciones. Sí o sí. Tanto si te gustaban como si no. De otro modo (daba la impresión) te ibas a quedar sin WhatsApp. Pero nada estaba resultando como esperaban, en gran medida debido, paradójicamente, a la existencia de las redes sociales y de WhatsApp, que lo viraliza todo, así que además de postergar la fecha de vencimiento se vieron obligados a bajar el nivel de amenaza. Así, pasamos de “vamos a impedirles mandar mensajes y recibir llamadas” a “vamos a avisarles regularmente y tal vez en el futuro limitemos alguna cosita”. Dicho de otro modo, pasaron de la sanción al recordatorio. No son lo mismo.¿En plena pandemia?En suma: patearon la fecha de febrero a mayo y luego redujeron los decibeles del ultimátum hasta reducirlo a un mero fastidio. Pero un fastidio al fin. Para entonces, una parte significativa de los usuarios (más de la mitad, según los voceros de Facebook), ya habían aceptado los nuevos términos y condiciones. Obvio: la mayoría de nosotros sabe que el tráfico de datos personales es escandaloso. ¿Qué le hace una mancha más al tigre?O sea que, desde el punto de vista de una buena parte de los usuarios, todo este sainete no solo es mayormente eidético, sino que ya vimos la misma película veinte veces antes. Pero resultó tan ruidoso que puso a la la Agencia de Acceso a la Información Pública de la Argentina a investigar de qué se trata este demasiado sonado cambio en los términos y condiciones de WhatsApp. Pero, en el fondo –y este es uno de los dos grandes problemas con el que se enfrentan la sociedad civil y los Estados al tratar con estas compañías–, WhatsApp, Facebook, Google, Microsoft, Amazon, Apple y todos los demás funcionan como cajas negras, y por ahora eso no puede cambiar. El avance técnico (incluso con su lado oscuro) se logra innovando sin pedir permiso, no con inspectores y comisiones. Pero hay otro aspecto sobre el que los Estados pueden actuar: la concentración. No debería tratarse igual a una compañía que compite con muchas otras que a la que provee el mensajero más utilizado en la historia de Occidente y del que dependen centenares de miles de pequeñas y medianas empresas, sin alternativas válidas. Los que se pasaron a Telegram en enero descubrieron muy pronto que tal migración solo servía si todos sus contactos hacían lo mismo. Y la inmensa mayoría no lo hizo. Traducido: lo que realmente está mal en esta historia delirante del ultimátum de WhatsApp a sus usuarios es el ultimátum en sí. Cierto es que en alguna parte de los inextricables términos y condiciones que alguna vez aceptamos para usar WhatsApp acordamos que podían cambiar los términos y condiciones sin previo aviso en cualquier momento. Pero cuando de esa app dependen las vidas y los patrimonios de miles de millones de personas, un ultimátum es inaceptable. Que es una de las razones por las que WhatsApp reculó con las sanciones. Simplemente, imaginen la imagen que daría Facebook si, en plena catástrofe por el Covid, dejara a la India sin WhatsApp. Encerrado en su laberintoNo obstante, como ocurrió en 2016 con el cifrado punto a punto, WhatsApp manejó muy mal la comunicación. Aquella vez fue para dar a conocer una buena noticia. Ahora la razón fue otra, pero, bajo sospecha desde el escándalo de Cambridge Analytica, en la mira del gobierno estadounidense junto con otros colosos como Apple y Google, y con una situación muy compleja en Europa, Facebook confundió locuacidad con transparencia.La pregunta es por qué. ¿Por qué WhatsApp y Facebook forzaron tanto las tintas con esto de impedirte usar el mensajero, si no aceptabas sus nuevas condiciones? Porque esas nuevas condiciones afectan a WhatsApp Business, una de las principales fuentes de dinero del mensajero. En danza está también el uso de la plataforma para envío de dinero. Dicho simple y para no entrar en detalles (que muchas veces no tenemos, por aquello de la caja negra), Facebook quedó atrapada en su propio laberinto: puede hacer mucho dinero con WhatsApp, pero para cobrar por los servicios de WhatsApp Business, cuya popularidad es enorme, todos usuarios de WhatsApp debemos aceptar los términos y condiciones. Es aquí donde sale a luz que no es lo mismo ser cliente que usuario. Los clientes de WhatsApp y Facebook son las compañías que usan sus plataformas para poner publicidad y para hacer negocios. Nosotros somos clientes, en todo caso, de esas compañías. O sea, detrás del ultimátum hay en realidad una necesidad de Facebook: o aceptamos esos términos y condiciones o no pueden ganar dinero con nosotros. Es tal el grado de concentración de WhatsApp que, literalmente, le sobran usuarios. ¿Quiénes? Todos aquellos que no acepten los nuevos términos y condiciones. ¿Qué va a pasar con WhatsApp de ahora en más? Facebook es poco claro al respecto. En principio, dicen que solo se va a poner fastidiosos con los recordatorios persistentes; esta es la palabra que usan, y es un poco preocupante. En mi experiencia, todo indica que no va a pasar nada y que están apostando a que los usuarios díscolos se cansen de los recordatorios persistentes y acepten los nuevos términos y condiciones. Luego, esperan que con el tiempo todo este blooper quede en el olvido. Me parece muy improbable que el asunto pase a mayores. Después de todo, en 2014 Facebook pagó 22.000 millones de dólares por los usuarios de WhatsApp; aunque todavía no pueda monetizarlos, podría encontrar un modo de hacerlo en el futuro. Uno soloCon todo y sus traspiés, el incidente funciona como una demostración de que la concentración no es dañina por motivos evanescentes. Solo hay una red social, un mensajero, un Twitter, un buscador, un Windows, y así. En otras palabras, cuando a WhatsApp se le pasó por la cabeza que era una buena idea lanzarles un ultimátum a sus usuarios no advirtió que con esto dejaba en evidencia un mensaje de lo más incriminatorio: “O aceptan mis términos y condiciones o se quedan fuera del sistema. Porque WhatsApp hay uno solo.”

Fuente: La Nación

 Like

Ayer (es decir, el 15 de mayo de 2021) se venció el plazo para aceptar los términos y condiciones impuestos por una compañía a un grupo de usuarios. No importa cuál es esa compañía todavía. Originalmente, la penalización por negarse a aceptar dichos términos y condiciones era bastante severa (aunque no tanto como pretendían las fake news). Ahora –por algún motivo– la cosa se suavizó bastante. Pero la escena sigue siendo la misma: una empresa les lanzó un ultimátum a sus usuarios. Esa compañía es WhatsApp –es decir, Facebook– y el grupo de usuarios es mucho más que un grupo; son 2000 millones de personas. Es decir, la cuarta parte de la población humana y más del 60% de los que estamos conectados a Internet (WhatsApp está muy restringido en China, donde vive más del 16% de los usuarios de la Red) . Pero dejando de lado estos detalles, que por supuesto no son menores, sigue habiendo algo que no está bien en esta imagen. ¿Desde cuándo las compañías les lanzan un ultimátum a sus usuarios? ¿Desde cuándo, además, ese ultimátum tiene el potencial de afectar las relaciones personales y los patrimonios de esos individuos? La respuesta es simple: desde que una sola compañía amasa un poderío colosal. Ese poderío tiene un nombre bien conocido en la alta tecnología, pero que es casi tabú pronunciar: concentración. Desde la división de AT&T en 1982 hasta hoy, esta industria tiende a una fuerte concentración y, tarde o temprano, abusa de su posición dominante. De la amenaza al recordatorioRebobinemos. En enero WhatsApp anunció que iba a cambiar la forma en que compartía los datos de sus usuarios con Facebook. Fuera de que WhatsApp le pertenece a Facebook y de que ya compartía información con la red social desde hacía rato, no es la primera vez que el mensajero hace un blooper de relaciones públicas épico. Uno muy sonado fue cuando incorporó el cifrado de extremo a extremo y a cientos de millones de usuarios les apareció una sospechosa advertencia en sus celulares. En enero pasó algo semejante. Este cambio en los términos y condiciones, que era menor, que no cambiaba sustancialmente nada (para los usuarios), pero que tenía una importancia clave para WhatsApp, fue comunicado de tal forma que terminó en los titulares, causó algo de pánico y fomentó mensajes apocalípticos en los mismos grupos de WhatsApp (algunos con aspiración de ataque informático). De paso, produjo una estampida hacia Telegram. Algo equivalente a escapar del fuego para terminar en las llamas. Una de las cadenas engañosas que circularon por WhatsApp desde el anuncio del cambio en los términos y condiciones del mensajero, en enero. No hay manera de “protegerse contra la nueva regla”; ni siquiera es una regla El asunto es que lo que casi cualquier otra empresa de internet (incluida Facebook) habría resuelto con un aviso anodino y un botón de OK, WhatsApp lo transformó en histeria colectiva. Puso, además, una fecha límite para aceptar los nuevos términos y condiciones: el 8 de febrero. En caso de no aceptar, advirtió, se le recortarían funciones al mensajero. Cuestión elemental: ¿a qué cliente le gusta que le recorten algo que da por sentado desde hace años y sobre lo que basa el 90% de sus comunicaciones personales y laborales? WhatsApp parece no haberse hecho esta pregunta. ¿O es que hay una diferencia entre usuarios y clientela? Como está claro que las relaciones públicas no son el fuerte de WhatsApp, tuvieron que postergar la fecha del 8 de febrero al 15 de mayo (o sea, ayer). Pero insistieron en el ultimátum. El 8 de febrero o el 15 de mayo, daba lo mismo; de todos modos había que aceptar esos dichosos términos y condiciones. Sí o sí. Tanto si te gustaban como si no. De otro modo (daba la impresión) te ibas a quedar sin WhatsApp. Pero nada estaba resultando como esperaban, en gran medida debido, paradójicamente, a la existencia de las redes sociales y de WhatsApp, que lo viraliza todo, así que además de postergar la fecha de vencimiento se vieron obligados a bajar el nivel de amenaza. Así, pasamos de “vamos a impedirles mandar mensajes y recibir llamadas” a “vamos a avisarles regularmente y tal vez en el futuro limitemos alguna cosita”. Dicho de otro modo, pasaron de la sanción al recordatorio. No son lo mismo.¿En plena pandemia?En suma: patearon la fecha de febrero a mayo y luego redujeron los decibeles del ultimátum hasta reducirlo a un mero fastidio. Pero un fastidio al fin. Para entonces, una parte significativa de los usuarios (más de la mitad, según los voceros de Facebook), ya habían aceptado los nuevos términos y condiciones. Obvio: la mayoría de nosotros sabe que el tráfico de datos personales es escandaloso. ¿Qué le hace una mancha más al tigre?O sea que, desde el punto de vista de una buena parte de los usuarios, todo este sainete no solo es mayormente eidético, sino que ya vimos la misma película veinte veces antes. Pero resultó tan ruidoso que puso a la la Agencia de Acceso a la Información Pública de la Argentina a investigar de qué se trata este demasiado sonado cambio en los términos y condiciones de WhatsApp. Pero, en el fondo –y este es uno de los dos grandes problemas con el que se enfrentan la sociedad civil y los Estados al tratar con estas compañías–, WhatsApp, Facebook, Google, Microsoft, Amazon, Apple y todos los demás funcionan como cajas negras, y por ahora eso no puede cambiar. El avance técnico (incluso con su lado oscuro) se logra innovando sin pedir permiso, no con inspectores y comisiones. Pero hay otro aspecto sobre el que los Estados pueden actuar: la concentración. No debería tratarse igual a una compañía que compite con muchas otras que a la que provee el mensajero más utilizado en la historia de Occidente y del que dependen centenares de miles de pequeñas y medianas empresas, sin alternativas válidas. Los que se pasaron a Telegram en enero descubrieron muy pronto que tal migración solo servía si todos sus contactos hacían lo mismo. Y la inmensa mayoría no lo hizo. Traducido: lo que realmente está mal en esta historia delirante del ultimátum de WhatsApp a sus usuarios es el ultimátum en sí. Cierto es que en alguna parte de los inextricables términos y condiciones que alguna vez aceptamos para usar WhatsApp acordamos que podían cambiar los términos y condiciones sin previo aviso en cualquier momento. Pero cuando de esa app dependen las vidas y los patrimonios de miles de millones de personas, un ultimátum es inaceptable. Que es una de las razones por las que WhatsApp reculó con las sanciones. Simplemente, imaginen la imagen que daría Facebook si, en plena catástrofe por el Covid, dejara a la India sin WhatsApp. Encerrado en su laberintoNo obstante, como ocurrió en 2016 con el cifrado punto a punto, WhatsApp manejó muy mal la comunicación. Aquella vez fue para dar a conocer una buena noticia. Ahora la razón fue otra, pero, bajo sospecha desde el escándalo de Cambridge Analytica, en la mira del gobierno estadounidense junto con otros colosos como Apple y Google, y con una situación muy compleja en Europa, Facebook confundió locuacidad con transparencia.La pregunta es por qué. ¿Por qué WhatsApp y Facebook forzaron tanto las tintas con esto de impedirte usar el mensajero, si no aceptabas sus nuevas condiciones? Porque esas nuevas condiciones afectan a WhatsApp Business, una de las principales fuentes de dinero del mensajero. En danza está también el uso de la plataforma para envío de dinero. Dicho simple y para no entrar en detalles (que muchas veces no tenemos, por aquello de la caja negra), Facebook quedó atrapada en su propio laberinto: puede hacer mucho dinero con WhatsApp, pero para cobrar por los servicios de WhatsApp Business, cuya popularidad es enorme, todos usuarios de WhatsApp debemos aceptar los términos y condiciones. Es aquí donde sale a luz que no es lo mismo ser cliente que usuario. Los clientes de WhatsApp y Facebook son las compañías que usan sus plataformas para poner publicidad y para hacer negocios. Nosotros somos clientes, en todo caso, de esas compañías. O sea, detrás del ultimátum hay en realidad una necesidad de Facebook: o aceptamos esos términos y condiciones o no pueden ganar dinero con nosotros. Es tal el grado de concentración de WhatsApp que, literalmente, le sobran usuarios. ¿Quiénes? Todos aquellos que no acepten los nuevos términos y condiciones. ¿Qué va a pasar con WhatsApp de ahora en más? Facebook es poco claro al respecto. En principio, dicen que solo se va a poner fastidiosos con los recordatorios persistentes; esta es la palabra que usan, y es un poco preocupante. En mi experiencia, todo indica que no va a pasar nada y que están apostando a que los usuarios díscolos se cansen de los recordatorios persistentes y acepten los nuevos términos y condiciones. Luego, esperan que con el tiempo todo este blooper quede en el olvido. Me parece muy improbable que el asunto pase a mayores. Después de todo, en 2014 Facebook pagó 22.000 millones de dólares por los usuarios de WhatsApp; aunque todavía no pueda monetizarlos, podría encontrar un modo de hacerlo en el futuro. Uno soloCon todo y sus traspiés, el incidente funciona como una demostración de que la concentración no es dañina por motivos evanescentes. Solo hay una red social, un mensajero, un Twitter, un buscador, un Windows, y así. En otras palabras, cuando a WhatsApp se le pasó por la cabeza que era una buena idea lanzarles un ultimátum a sus usuarios no advirtió que con esto dejaba en evidencia un mensaje de lo más incriminatorio: “O aceptan mis términos y condiciones o se quedan fuera del sistema. Porque WhatsApp hay uno solo.”

Fuente: La Nación

 Like

El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, ha indicado este domingo al término de la reunión de su Consejo de Ministros que el combate contra Hamás “continúa a plena potencia” y ha pedido tiempo para resolver la situación.Asimismo, el mandatario israelí ha añadido que Israel cuenta con el apoyo de la comunidad internacional, comenzando por el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, a quien le agradeció su respaldo a la operación del Ejército contra el movimiento islamista palestino, según le cita el diario israelí ‘Haaretz’. “Va a hacer falta algo de tiempo”, ha añadido.Según un comunicado de la Casa Blanca, Biden sí reafirmó su apoyo firme al “derecho de Israel a defenderse de los ataques con cohetes de Hamás y otros grupos terroristas” aunque también planteó “su preocupación por la seguridad de los periodistas y ha subrayado la necesidad de garantizar su protección”, en referencia a la destrucción en un bombardeo israelí de una torre de Ciudad de Gaza sede de la agencia de noticias estadounidense The Associated Press y de la cadena panárabe Al Yazira.El comunicado de la Casa Blanca abunda además en el apoyo de Biden a una solución de dos estados para el contencioso palestino-israelí para lograr “dignidad, seguridad, libertad y oportunidades económicas para el pueblo palestino”.Volviendo al encuentro del Gobierno israelí, la reunión ha tenido lugar a puerta cerrada y del mismo solo ha trascendido, según fuentes oficiales bajo el anonimato a los medios hebreos, que no se ha discutido en profundidad la posibilidad de declarar el alto el fuego.Horas antes, el primer ministro israelí había considerado como “justos y morales” los ataques de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) sobre la Franja de Gaza y ha manifestado su intención de continuar respondiendo “enérgicamente” a los lanzamientos de cohetes del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) sobre Israel.En una declaración televisada, Netanyahu consideró que la escala de tensión entre palestinos e israelíes ha comenzado cuando Hamas disparó cohetes contra Jerusalén este lunes por la noche en “un ataque totalmente no provocado”, según recoge ‘The Times of Israel’.”Israel ha respondido enérgicamente a estos ataques y seguirá respondiendo enérgicamente”, ha expresado, antes de indicar que todavía quedan “unos días de lucha”.

Fuente: La Nación

 Like

El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, ha indicado este domingo al término de la reunión de su Consejo de Ministros que el combate contra Hamás “continúa a plena potencia” y ha pedido tiempo para resolver la situación.Asimismo, el mandatario israelí ha añadido que Israel cuenta con el apoyo de la comunidad internacional, comenzando por el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, a quien le agradeció su respaldo a la operación del Ejército contra el movimiento islamista palestino, según le cita el diario israelí ‘Haaretz’. “Va a hacer falta algo de tiempo”, ha añadido.Según un comunicado de la Casa Blanca, Biden sí reafirmó su apoyo firme al “derecho de Israel a defenderse de los ataques con cohetes de Hamás y otros grupos terroristas” aunque también planteó “su preocupación por la seguridad de los periodistas y ha subrayado la necesidad de garantizar su protección”, en referencia a la destrucción en un bombardeo israelí de una torre de Ciudad de Gaza sede de la agencia de noticias estadounidense The Associated Press y de la cadena panárabe Al Yazira.El comunicado de la Casa Blanca abunda además en el apoyo de Biden a una solución de dos estados para el contencioso palestino-israelí para lograr “dignidad, seguridad, libertad y oportunidades económicas para el pueblo palestino”.Volviendo al encuentro del Gobierno israelí, la reunión ha tenido lugar a puerta cerrada y del mismo solo ha trascendido, según fuentes oficiales bajo el anonimato a los medios hebreos, que no se ha discutido en profundidad la posibilidad de declarar el alto el fuego.Horas antes, el primer ministro israelí había considerado como “justos y morales” los ataques de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) sobre la Franja de Gaza y ha manifestado su intención de continuar respondiendo “enérgicamente” a los lanzamientos de cohetes del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) sobre Israel.En una declaración televisada, Netanyahu consideró que la escala de tensión entre palestinos e israelíes ha comenzado cuando Hamas disparó cohetes contra Jerusalén este lunes por la noche en “un ataque totalmente no provocado”, según recoge ‘The Times of Israel’.”Israel ha respondido enérgicamente a estos ataques y seguirá respondiendo enérgicamente”, ha expresado, antes de indicar que todavía quedan “unos días de lucha”.

Fuente: La Nación

 Like

Hace unos días, Marcela Feudale habló sobre su decisión de renunciar como locutora de ShowMatch tras casi tres décadas de trabajo compartido junto a Marcelo Tinelli. En su programa radial, Feudale Café, de Radio Cielo (FM 103.5), Feudale explicó sus motivos, vinculados a la pandemia de coronavirus.¿Qué es de la vida de la protagonista adolescente de Si tuviera 30?“Cuando deciden sacar la fotografía [del equipo], dije que no iba a ir. Me llamaron por teléfono y les dije que no, que tenía mucho temor de salir por todo lo que implicaba salir a la calle, que no contaran conmigo”, expresó la locutora, quien fue reemplazada por el joven Martín Salwe, quien es parte del equipo de LaFlia.Al enterarse de la noticia, su compañero Pachu Peña, quien este año participará del certamen “La Academia”, no tardó en salir a brindarle su apoyo. En una entrevista en el programa “Por si las moscas” de La Once Diez/Radio de la Ciudad, el comediante brindó su opinión sobre la partida de Feudale.Pachu Peña junto a su bailarina ( Jorge Luengo/)“La quiero mucho a Marcela, la adoro, y sé que es una cuestión de cuidados y es recontra entendible”, manifestó el exCorte y confección. “A mí me dan ganas de abrazarla aunque no se pueda y no hay otra que pueda ser la voz de ShowMatch, no hay cambio. Igual creo que en algún momento va a volver. Va a haber muchos protocolos, nos van a cuidar mucho, pero entiendo que va a haber mucha gente y que a ella le puede dar miedo por su mamá, que es grande”, remarcó Pachu, quien también será parte de “los viernes de humor” del ciclo.La reacción de Marcelo TinelliMarcela Feudale renunció a ShowMatchFeudale, al dar a conocer la decisión, también compartió con sus oyentes cómo reaccionó el conductor cuando le presentó la renuncia. “Marcelo es un hombre muy coherente. Le mandé un mensaje que en realidad le presentaba mi renuncia, pero no porque quisiera irme del programa. Nunca había pensado que me iba a retirar de un programa tan emblemático para mi vida como ShowMatch por una pandemia. No se me hubiese ocurrido nunca, pero que en realidad me había gerenciado durante todo este transcurso del tiempo una cantidad de recursos que me permitía quedarme puertas adentro y me daba mucha tranquilidad”, contó Feudale, quien le planteó al conductor que, hasta no recibir la vacuna, no quería salir de su casa.La Academia ShowMatch: día, horario y los famosos que participaránA los quince minutos, le llegó la respuesta de Tinelli, que se leyó al aire. “No tengo ningún problema en esperarte, voy a esperarte, vos hacé como creas conveniente que tenés que hacer, esperá tu vacuna. Me parece altamente lógico lo que me estás planteando, me parece que todos los que estamos en la vida hoy dependemos de una vacuna”, le escribió Tinelli a la histórica loctura del programa que el lunes 17 vuelve al prime time televisivo.

Fuente: La Nación

 Like

MAR DEL PLATA.- Un oficial de policía de 30 años fue asesinado de un balazo cuando perseguía a un grupo de jóvenes que protagonizaron incidentes tras participar de una fiesta clandestina en una vivienda de la zona sur de la ciudad.Su compañero de patrulla y otros pares lo asistieron en el lugar hasta que fue trasladado al Hospital Privado de la Comunidad, donde falleció debido a que el proyectil le había provocado lesiones en órganos vitales.En el lugar se detuvo a un hombre de 69 años que es propietario de la casa desde donde se realizaron los disparos y en la que se habían refugiado algunos de los jóvenes perseguidos por los uniformados. Allí también se secuestró un arma de fuego que será peritada para determinar si fue la utilizada en este homicidio.Tan cerca de Europa, tan lejos de la realidadEl fiscal Alejandro Pellegrineli, a cargo de la investigación judicial, ordenó una serie de medidas en busca del esclarecimiento del hecho y en próximas horas tomará declaración al sospechoso del crimen, acusado de homicidio calificado por uso de arma de fuego.El policía asesinado se llamaba Diego Rosales y participaba esta madrugada de una intervención dispuesta por autoridades de la Comisaría 5ta, donde habían recibido denuncias de una fiesta clandestina en Jorge Newbery y Pesquero Narwal.Al llegar al lugar, según se pudo conocer, se cruzaron con un grupo que jóvenes que lanzaban piedras contra un taxista, aparentemente porque no se habría detenido para que los traslade.Rumbo a la pospandemia. Vacunas, el pasaporte para viajar en el nuevo mundoAl aparecer en escena el patrullero los protagonistas de los incidentes comenzaron a escapar, y los policías fueron tras sus pasos. De acuerdo a fuentes policiales, al menos de uno de esos jóvenes exhibió o portaba un arma de fuego.Así llegaron hasta una vivienda de Pesquero Quo Vadis al 3700, donde pretendieron esconderse o al menos buscar refugio. Cuando Rosales se acercó frente de la casa fue que recibió el balazo que le costaría la vida.La investigación, según se informó, mantuvo a algunas personas demoradas, que ahora afrontan cargos por violación de domicilio y delitos federales vinculados al cumplimiento de las restricciones sanitarias. Entre ellos algunos adolescentes de edad que quedaron a disposición del Juzgado de Menores y fueron restituidos a sus padres.

Fuente: La Nación

 Like

El martes 18 comienza oficialmente el certamen de talentos “La Academia”, que forma parte de la renovada edición 2021 de ShowMatch, con la vuelta de Marcelo Tinelli a la conducción. El reality, en el que 23 parejas famosas deberán batirse a duelo en canto, baile, acrobacia y otras disciplinas, ya está generando sus primeros intercambios entre algunas de las figuras de la competencia. En este caso, se produjo un inesperado ida y vuelta entre la modelo Rocío Marengo y la actriz Romina Richi.¿Qué es de la vida de la protagonista adolescente de Si tuviera 30?Todo comenzó cuando Marengo, al ser consultada por sus competidores en una entrevista radial con La Once/Diez Radio de la Ciudad, mencionó a Richi como la famosa que tendrá “coronita” en el reality.“No le veo poco futuro porque una cara nueva siempre refresca las expectativas, de Romina podés decir, quizás con una u otra cosa se luce, le van a dar chances. Y el jurado va a tener un ojito más suave… puede ser la nueva ‘coronita’”, apuntó, y marcó una diferencia con su presencia en el certamen. “No va a ser lo mismo que conmigo porque yo no soy una figura de la que esperen mucho talento”, expresó la exMasterChef Celebrity, toda una especialista en competencias televisivas.Rocío Marengo hará pareja con Nacho Pérez Cortés (Instagram @MarengoRocio/)La respuesta de Richi no tardó en llegar y fue muy diplomática. En una charla con el periodista Juan Etchegoyen en Mitre Live hizo referencia al tema, pero desactivando una pelea a futuro.“No sé si te habrás enterado, pero Rocío Marengo habló de vos y dijo que imagina que la que va a tener coronita en el certamen por parte del jurado vas a ser vos”, le comentó el periodista.Elenco de La Academia de ShowMatch 2021 ( Jorge Luengo/)“Yo no me lo tomé como algo malo y me parece que no lo dijo de una manera fea. Ya empezó a jugar, claramente”, aseguró la artista, quien incluso se permitió bromear al respecto. “Igualmente ojalá me la gane a la coronita, me parece hermoso y lindo para mí y para nuestro compañero. Eso lo veremos en el transcurso del show y si me la gano, me la gano con trabajo, esfuerzo y dándolo todo”, aclaró Richi, quien contó que no la conoce a Marengo, pero que, dado que formarán parte del mismo ciclo, ya se cruzará con ella “en algún momento”.La Academia ShowMatch: día, horario y los famosos que participaránEste año, las figuras que integrarán la competencia son las actrices Viviana Saccone, Romina Richi, Mariana Genesio Peña y Julieta Nair Calvo; los influencers Flor Vigna, Lizardo Ponce y Mar Tarrés; los actores Agustín “Cachete” Sierra -ganador de “Cantando 2020?-, y Pachu Peña; los cantantes Karina “La Princesita”, El Polaco, Ángela Leiva, Ulises Bueno y su pareja, Rocío Pardo, y el líder de Los auténticos decadentes, “Cucho” Parisi; los bailarines Facundo Mazzei, Barby Silenzi y Jorgito Moliniers; las mediáticas Luciana Salazar, Charlotte Caniggia, Rocío Marengo y Barby Franco; los modelos Mario Guerci, Sofía “Jujuy” Jiménez y Cande Ruggeri; y las periodistas Débora Plager -quien se encuentra lesionada- y Julieta Puente. View this post on Instagram A post shared by Romina Richi (@rominarichiok)

Fuente: La Nación

 Like

DUBÁI, Emiratos Árabes Unidos (AP) — La Organización de Cooperación Islámica, conformada por 57 naciones, inauguró el domingo una reunión de emergencia sobre los intensos enfrentamientos entre Israel y Hamas, el primer movimiento importante entre las naciones del Medio Oriente que aún están lidiando con cómo abordar el conflicto.Si bien la Liga Árabe y organizaciones como la OCI, con sede en Arabia Saudí, sostienen que los palestinos deberían tener su propio Estado, Israel ha llegado recientemente a acuerdos de reconocimiento con varios de sus miembros. Esto, además de las preocupaciones de algunas naciones por Hamas, ha visto una respuesta algo silenciosa a los ataques en contraste con décadas pasadas.“La difícil situación de los palestinos es la herida sangrante del mundo islámico de hoy”, dijo el ministro de Relaciones Exteriores de Afganistán, Mohammad Haneef Atmar.El canciller palestino, Riad Malki, de la Autoridad Palestina, que gobierna enclaves autónomos en la Cisjordania ocupada por Israel, condenó los “ataques cobardes” de Israel.“Nos enfrentamos a una ocupación a largo plazo. Esa es la base del problema. Los crímenes se cometen contra los palestinos sin consecuencias”, declaró el ministro. La Autoridad Palestina no tiene control sobre Hamas y la Franja de Gaza, donde los milicianos tomaron el poder en 2007.El ministro de Relaciones Exteriores de Turquía, Mevlut Cavusoglu, declaró que “Israel es el único responsable de la reciente escalada en Jerusalén Oriental, Cisjordania y Gaza”.El canciller iraní, Mohammad Javad Zarif, acusó a Israel de “genocidio y crímenes contra la humanidad”.En los estados de la Península Arábiga y del Golfo Pérsico, las reacciones a los enfrentamientos han sido mixtas. En Qatar, sede de la red satelital Al-Jazeera, cientos de personas acudieron el sábado por la noche para escuchar un discurso del máximo líder de Hamas, Ismail Haniye, que ahora divide su tiempo entre Turquía y Qatar, los cuales respaldan al grupo armado, al igual que Irán.“La resistencia no cederá”, juró Haniye custodiado por guardaespaldas. Añadió que “la resistencia es el camino más corto a Jerusalén” y que los palestinos no aceptarán nada menos que un Estado palestino con Jerusalén como su capital.Según informes, el presidente del Parlamento de Kuwait habló con Haniye el sábado, al igual que el canciller de Qatar y el general Esmail Ghaani, jefe de las Fuerzas Quds de la Guardia Revolucionaria paramilitar de Irán.Luego están Bahréin y Emiratos Árabes Unidos, dos estados del Golfo Pérsico que alcanzaron acuerdos de reconocimiento con Israel el año pasado. Esas naciones, así como Arabia Saudita, han reiterado su apoyo a que los palestinos obtengan su propio Estado. Sin embargo, su prensa no ha cubierto el actual brote de violencia como otras redes en la región.______Los periodistas de The Associated Press Aya Batrawy y Malak Harb en Dubái y Bassem Mroue en Beirut contribuyeron a este despacho.

Fuente: La Nación

 Like

Martín Palermo recordó en sus redes sociales su último gol a River vistiendo la camiseta de Boca y le dedicó emotivas palabras al actual entrenador de Independiente, Julio César Falcioni, por el fallecimiento de su esposa.Palermo, máximo goleador histórico de Boca publicó en sus stories de Instagram dos fotos. En la primera, se lo ve cabeceado al gol en el 2-0 del Clausura 2011.Martin Palermo, 2011 (Juan Mambromata/)Aquella tarde, en la Bombonera, Boca comenzó a decidir la suerte de River en su año más oscuro y Palermo fue decisivo en ese Superclásico, también recordado por el insólito gol en contra de Juan Pablo Carrizo y la salida de Matías Almeyda, expulsado, peleándose con los hinchas locales.El sentido relato de Martín Palermo, a tres meses de la muerte de Diego Maradona: “Dios aún existe”Boca, por entonces, era dirigido por Julio César Falcioni y el actual entrenador de Curicó Unido de Chile, aprovechó para saludar a la distancia al actual DT de Independiente, quien en el duelo contra Estudiantes por los cuartos de final de la Copa de la Liga emocionó a todos celebrando el triunfo tras la reciente muerte de su esposa.Estudiantes vs Independiente (Captura de pantalla/)Palermo, entonces, utilizó como segunda imagen un abrazo entre él y el DT que al año siguiente sería subcampeón de América con Boca, a manos del Corinthians de Brasil.“A 10 años de mi último gol a River”, escribió primero el “Titán” para luego agregar “Siempre agradecido por las posibilidades que la vida me dio”.Palermo se retiraría en junio, al finalizar aquel torneo y se convertiría en director técnico, con el objetivo, uno entre tantos, de tener la chance de ocupar el puesto que supo pertenecer a Falcioni, el de DT de Boca.

Fuente: La Nación

 Like

Un 17 de mayo, a las ocho y cinco de la noche, nació Máxima Zorreguieta Cerruti. La reina de Holanda cumple este lunes 50 años: lleva dos décadas como miembro de la realeza de los Países Bajos, pero antes de ser princesa fue una joven porteña llena de ambición que conquistaba por su simpatía. Durante su infancia y adolescencia en la Argentina enfrentó los prejuicios en torno a su familia, y esas mismas miradas críticas fueron las que la impulsaron a marcar la diferencia.En el palacio: la reina Máxima mostró su despacho y un detalle generó desconciertoUna “hija natural”Aunque su presente brille entre palacios, casas de vacaciones y joyas, su vida no siempre estuvo rodeada de lujos. Rodolfo Vera Calderón y Paula Galloni son los autores de la nueva biografía no autorizada Máxima, la construcción de una reina, y juntos investigaron a fondo sobre el pasado argentino de la mujer que se convirtió en una reconocida royal europea.El 17 de mayo de 1971, Máxima llegó al mundo como la primogénita de María del Carmen Cerruti, quien estaba en concubinato desde hacía dos años con Jorge Horacio Zorreguieta, el empresario que para ese entonces ya era padre de tres mujeres. Tal como cuentan Calderón y Galloni, la futura reina consorte de Holanda nació como “hija natural”, porque sus padres no estaban casados al momento de anotarla en el Registro Civil.Máxima Zorreguieta junto a su padre Jorge (izquierda) y su madre en la 94 exposición Rural de Buenos Aires, en el año 1980A pesar de que el amor entre Coqui y María Pame -los apodos por los que eran conocidos- perduró por cinco décadas, hasta la muerte de él en agosto de 2017, los comienzos de su romance fueron objeto de rumores y especulaciones, ya que Zorreguieta estaba casado con Marta López Gil cuando conoció a la madre de Máxima.Reina Máxima: quién es su principal rival dentro de la corona“En ese momento solo se permitía el divorcio de mutuo acuerdo (…) Ella tenía mucho para ganar y él mucho para perder, así que nunca inició el trámite y luchó contra todos los prejuicios de la época”, relatan los periodistas en la nueva biografía. Entre otros detalles llamativos, María del Carmen era 16 años menor que su pareja; y una versión difundida en aquel entonces aseguraba que se había enamorado de Jorge mientras trabajaba como niñera de sus hijas.Familia reunida: María del Carmen y Jorge Zorreguieta, Beatriz de Holanda, la reina Máxima y el rey Guillermo durante un acto oficial (Archivo/)El relato oficial es diferente: Jorge era despachante de aduana y contrató a María como secretaria, donde “la relación fue rompiendo los límites de lo laboral para transformarse en algo sentimental”, explican los autores del libro. Recién cuando Máxima llegó a la adolescencia sus padres pudieron concretar su unión legal: durante su niñez enfrentó las miradas de desaprobación de algunas compañeras y sus familias, que dudaban de ese romance “sin papeles”.“La típica rebelde del centro”“Máxima anhelaba que sus padres se convirtieran en marido y mujer, como el resto de los padres de sus amigas”, comentan Calderón y Galloni. Aquel sueño se cumplió a sus 16 años, cuando ya había padecido las diferencias sociales tanto a nivel económico como personal; un pesar que intentó contrarrestar con su extrovertida personalidad.Los mismos periodistas sostienen que, por el contrario a lo que suele decirse de la reina, pertenecía a una familia de clase media que tuvo que hacer muchos esfuerzos para ofrecerle una educación propia de la alta sociedad. Los Zorreguieta vivían en un departamento de Recoleta y eligieron el jardín Maryland de Palermo por recomendación de sus nuevos amigos de la Sociedad Rural Argentina.Recién cuando Máxima tenía 16 años sus padres pudieron casarse: poco más de una década después se convertiría en princesa de los Países Bajos (Getty Images/)“Inicialmente la mamá de Máxima hubiese querido un colegio católico y tradicionalista, pero al no estar casada con el padre de su hija, las instituciones católicas tenían prohibido admitir familias con padres separados o sin libreta de matrimonio; y así empezó a mirar con buenos ojos el Northlands School”, detallan Galloni y Calderón.Dicho y hecho, la mayor de cuatro hermanos comenzó su educación primaria en el prestigioso instituto bilingüe de Olivos, al que llegaba en un ómnibus escolar que la pasaba a buscar por su casa. “Era muy traviesa, y las maestras coincidían en que su actitud era la de una niña impertinente”, resalta la biografía, según los testimonios de quienes la llevaban todos los días desde Capital Federal hasta el colegio.La decisión que tomó una de las hijas de Máxima sobre su futuro“She was cheeky, es decir, contestadora, era la típica rebelde del centro”, comentó una de las personas que viajaba con ella. Lo que sucedía es que había cierta rivalidad entre las alumnas que vivían en los barrios céntricos y las de Zona Norte, pero una vez más Máxima encontró la forma de destacarse.Popular y centro de atenciónEn 1976, el mismo año en que la reina comenzó la educación inicial, su padre asumió como Secretario de Agricultura de la Nación, en los comienzos de la última dictadura cívico militar. Aquel cargo implicaría, años más tarde, que Jorge no pudiera asistir a la boda real de su hija en los Países Bajos, pero en ese momento todavía faltaba mucho para las recordadas lágrimas de Máxima en su casamiento.Cuando comenzó el secundario en el Northlands, la joven Zorreguieta ya se había convertido en toda una experta para manejar su vida social. “Con su grupo de amigas -que incluía a Florencia Di Cocco, Samantha Deane, Valeria Delger y Tristana Macció-, impusieron los zapatos con taco marca Staff, un local ubicado en la calle Juncal”, narran Galloni y Calderón.Máxima de Holanda está acostumbrada a acaparar todas las miradas cuando entra a un lugar (Patrick van Katwijk/)Sus oponentes no tardaron en criticarlas, pero al poco tiempo siguieron los mismos pasos. Aquella adolescente desfachatada sería, unas décadas después, quien capturaría todas las miradas en cada aparición pública de la corona, y al igual que en sus años de escuela, quien seguiría su propia intuición para marcar tendencia.Según los autores, la futura reina consorte tenía una agenda cargada de reuniones y eventos, que iban desde salidas con sus amigas y chicos de otros colegios, hasta frecuentar boliches algunas noches. “Ella no solía rechazar las invitaciones de los chicos que la festejaban, aunque no le gustaran; su objetivo era estar donde había que estar, y cumplir su mejor rol: el de ser el centro de la escena”, sentencian Galloni y Calderón.Una de las pocas fotografías de la reina de Holanda fumando: desde que se convirtió en princesa, nunca más trascendieron imágenesLa simpatía siempre caracterizó a Máxima, desde su infancia hasta la actualidad, pero su búsqueda de aceptación social algunas veces le jugó malas pasadas. En este sentido, los periodistas relatan un peculiar episodio de su juventud: “El reto de los varones del Champagnat era desafiarla a probar un cigarrillo. El problema fue que lo que empezó como un juego terminó siendo una adicción que sostuvo durante años”.Quién es la niñera argentina que ayudó a la reina Máxima en la crianza de sus hijas“Primero por necesidad social, luego porque se decía que ayudaba a bajar de peso y por último por ser un mal hábito de dejar, menos aún cuando empezó su vida facultativa”, recalcan los escritores. Vale aclarar que, desde que la plebeya argentina se convirtió en princesa de Holanda, nunca más se la vio sosteniendo un cigarrillo.Como en Hollywood, pero en HolandaNadie podía saber que la decisión de sus padres de elegir el Northlands sería tan crucial en su vida. Fue Cynthia Kaufmann, una egresada de la institución y gran amiga de Máxima, quien le presentó al príncipe Guillermo en 1999: para ese entonces, la argentina vivía en Nueva York y, tras pasar un tiempo buscando trabajo, había conseguido entrar a empresas como Credit Suisse, HSBC y Deutsche Bank, su último puesto en Manhattan.Sobre este punto, Calderón y Galloni aseguran que el despegue de su carrera profesional no resultó tan sencillo como lo plasman en la biografía oficial de la reina: “En la página de la Casa Real donde se publican los estudios y trabajos de Máxima no figura su paso por Credit Suisse, y es posible que la razón sea no dejar en evidencia la cantidad de meses que pasó desempleada”.La reina Máxima y su familia durante una celebración anticipada por sus 50 años (Instagram @koninklijkhuis /)Máxima, la construcción de una reina revela que la argentina tuvo que tocar muchas puertas, compartir casas con amigos y hacer varios sacrificios para cumplir con el destino de sus sueños. Su cita en una feria de Sevilla con el príncipe heredero al trono holandés, gracias a sus contactos de “alto standing”, fue el verdadero punto de partida de su cuento de hadas: una historia que la llevaría al altar en una icónica boda y le otorgaría privilegios con los que no había ni llegado a fantasear.La rubia de 1.78 metros, que a sus 50 años sigue acaparando el foco de atención de la familia de Orange-Nassau, mantiene vivas sus raíces argentinas, pero su pasado tiene luces y sombras. No obstante, cada experiencia de su infancia y juventud la llevaron a escribir el guión de su propia vida de película donde, una vez más, Máxima brilla como protagonista.

Fuente: La Nación

 Like