Flaquita, de piernas largas, dientes saltones y un moño más grande que toda ella, cuando ingresó en la Escuela del Teatro Colón, a los siete, nadie hubiera dicho que diez años más tarde estaría codeándose en la alfombra roja del glamoroso Festival de Cannes con Sophia Loren. Ni que la década siguiente la encontraría bailando como primera figura de la Ópera de Berlín, nada menos que con Rudolf Nureyev. Es que la vida de Didi Carli fue así, de sorpresa en sorpresa, tanto que llega hasta hoy sin poder creer que a los 78, y en su país, hayan pensado en premiarla. Por eso la exbailarina recibe con tanta alegría el tributo que, de pronto, abre su historia brillante al conocimiento de nuevas generaciones. El galardón a la trayectoria que entrega la Asociación Arte y Cultura debuta, así, distinguiéndola en una ceremonia celebrada en “el templo” de una de las más grandes estrellas de la danza argentina: Olga Ferri. Por protocolo, en un salón de ese estudio donde se formaron –y se forman- grandes talentos argentinos, como Paloma Herrera o Ludmila Pagliero, un grupo reducido participó del homenaje que podrá verse públicamente a partir de este miércoles, a las 19, en el canal de YouTube.El acto de entrega del Premio Olga Ferri incluyó entre otros pasajes emotivos el recuerdo de un fragmento de la película en blanco y negro El centroforward murió al amanecer (1961), con libro de Agustín Cuzzani llevado al cine por René Mugica. Muestra a una Didi adolescente en el rol –por supuesto- de una bailarina que conquista a un jugador de fútbol. ¿Cómo? ¡Bailando, claro! De tutú blanco y un par de zapatillas de punta, Griselda –tal su nombre real- no le teme al piso de cemento ni a los charcos de agua esa noche que hace gala de su encanto en los jardines del palacio donde los personajes son prisioneros; ese romance cambiará la historia de ese “demencial film surrealista”, como se atrevió a calificarlo un crítico en Francia. En pocas palabras, el argumento cuenta la historia de “Cacho” Garibaldi (Luis Medina Castro), habilidoso jugador comprado por un millonario que colecciona seres humanos excepcionales: los mejores en su tipo. En esa suerte de cárcel de lujo el futbolista advierte que jamás podrá volver a una cancha así como ella, que no regresará nunca al escenario. “Fue el primer beso en la boca que recibí en mi vida, tenía 15 años en el rodaje”, recuerda Carli en una larga y cálida entrevista con LA NACION. En el amor también la vida le dio sorpresas agridulces. Didi cuenta que enviudó muy joven en Alemania, donde se había casado con un director de orquesta (“el hombre más lindo del mundo, un Alain Delon rubio”), y más tarde volvió a enamorarse otras veces, aunque tuvo su mejor revancha a los cincuenta, ya de vuelta en Buenos Aires y retirada de los teatros. Ahora vive sola con sus mascotas, perros y gatos que a pesar de los mitos se llevan bastante bien y que, muchas veces, posan como modelo de sus cuadros. Es que la pintura es su otra gran pasión.Primer beso: Didi Carli y Luis Medina Castro, en el film “El centroforward murió al amanecer”“Cuando entré a la escuela del Colón no sabía nada de danza, me tomaron por lo que estaba a la vista. Las maestras se dieron cuenta. ‘No sabe nada –decían-, pero mirá las piernitas: las levantás y van’. Como las otras nenas ya tomaban clases, yo salía siempre llorando. Un día el portero del teatro le dijo a mi mamá: ‘¿Por qué no la lleva al estudio de María Ruanova, sobre la calle Tucumán?’ Ella no aceptaba nenas chiquitas, pero me dejó. Hacía clase rodeada de profesionales, como José Neglia, y María marcaba con las manos, así que tenía que descifrar todo ese nuevo lenguaje.-¿En ese momento sabías quién era María Ruanova?-¡No sabía quién era nadie! Ahora te diría que Ruanova fue una maestra fabulosa y una gran bailarina, con gran temperamento y, para mí, además, una madre artística: ella me enseñó todo. En Europa tuve que aprender muchísimas cosas, como el torso, pero la técnica que yo traía era bárbara. Lo que me faltaba lo fui puliendo viendo a Lynn Seymour, que vino con [Kenneth] MacMillan para Alemania, y con Margot Fonteyn.-¿Así que tu casa de chica quedaba acá mismo, en este bar, donde estamos charlando?-No, al principio viajábamos bien temprano desde Ramos Mejía a la clase de María Ruanova; después mamá me ponía un tapadito y cruzábamos la calle para ir con Gema Castillo en el Teatro. Comíamos algo y tomábamos rápido el tren de vuelta, porque en Ramos hacía la primaria. Mi papá estaba preocupado porque el Colón no daba título de maestra, así que me anotó además en la Escuela Nacional de Danzas, para que me asegurara un trabajo a futuro. Rendía libre: sacaba 10 en Danza, 9 en Piano, y era muy mala en solfeo. Ya se notaba que cantar no iba a cantar.Con María Ruanova, en la despedida que le hicieron antes de que viajara a Alemania para iniciar su carrera internacional, primero en Frankfurt y luego en Berlín-¿Y seguiste estudiando después o tuviste que dejar el colegio?-Sí, hasta los 15 años, que ingresé al Ballet Estable y ya no me daban los horarios. Un poco antes de eso ya le habían dicho a mi mamá que era muy buena, que seguro entraba, y entonces sí nos habíamos mudado acá [literalmente, su casa familiar ocupaba un lote a mitad de cuadra en la avenida Pueyrredón y French, donde se hace esta entrevista]. Acá estaba el patio, ahí la cocina; y luego compramos el departamento de acá arriba, donde vivo.-¿Te da nostalgia?-Todo un poco me da nostalgia. Si viajo a Alemania y nos sacamos fotos con las chicas de aquella época en la Ópera de Berlín, donde estuve 17 años ahí, también. Pero aprendí a no ser tan nostálgica, opté por no quedarme en el recuerdo.-En ese sentido, ¿cómo tomás un homenaje a esta altura?-Como algo totalmente inesperado y lo agradezco profundamente porque fue muy lindo, lástima que por la pandemia no pudo ir tanta gente.El primer bailarín del Teatro Colón Federico Fernández le entregó el Premio Olga Ferri a la trayectoria a Didi Carli; en la mesa, Patricia Casañas, el presidente de la Asociación Arte Cultura Juan Lavanga, Alicia Sanguinetti y participó, también, Marisa Ferri (Máximo Parpagnoli/)-¿Cómo llegaste a la película El centroforward murió al amanecer?-En verdad, la película llegó a mí. Estaba en un ensayo de Giselle en el Colón y René Mugica, director del film, me vino a ver. El libro se había hecho en el teatro, pero ahí la bailarina era una actriz y para el caso del cine pensaron que fuera al revés. No importaba si no sabía actuar. Querían una bailarina joven. Y me eligieron a mí.-Tenías 15 años y te propusieron de la noche a la mañana hacer una película, ¿qué pensaste?-Toda mi vida fui así, cayendo de sorpresa en sorpresa.-Y en ese parque llovido, entre charcos de agua, tenías que salir a bailar. ¡Hoy la ART no te lo permitiría!-Yo te bailaba en todos lados [risas]. Esa variación con giros y saltos es sobre cemento, el suelo me comía las zapatillas. Por suerte, ahí estaba Ruanova, que había hecho la coreografía. Filmamos de día, ponían un filtro para que pareciera de noche, pero eran las 11 de la mañana: yo, de tutú, me empecé a quemar con el sol, y los camarógrafos se manguereaban. Una vez, y va de nuevo, y otra toma más, hasta que me empezaba a fallar la técnica y María dijo: “Basta”. Fue suficiente, no hubo que repetir más la escena.-¿Qué más te acordás del rodaje?-En otro momento yo estaba con una malla blanca enteriza y cuando era la hora de almorzar íbamos con Mugica, Medina Castro, la señora… y yo comía como si nada, no tenía problemas. Después sí, pero fue cuando dejé el país y estaba sola, no conocía el idioma… Por eso también empecé a fumar.-¿En esa época era un tema la alimentación para los bailarines?-No, nos cuidábamos “de oído”; el problema es cuando no estás en actividad. Lo que me pasó en Alemania es que yo no sabía cocinar. Iba de asombro y asombro…-El viaje a Cannes fue un broche de oro para la experiencia del film y tu primera incursión en Europa.-Me fui y no tenía ropa: me vistió Jean Cartier. ¡Tres veces por día me cambiaba! Yo lo disfrutaba, era un juego. Pienso que no hice ningún papelón. Pero no tuvo relación con lo que vino después: el contrato como primera bailarina en Fránkfurt me lo da Tatiana Gsovsky. En el Ballet del Colón me daban permiso dos años y luego de ese tiempo cuando me llaman para Berlín entonces tuve que renunciar acá.Didi, en Cannes, en 1961, se encuentra con figuras de la talla de Sophia Loren-Llegás a la Ópera de Berlín, también como primera bailarina, ¿fue verdaderamente un cambio?-Después de la gran premier con el ballet La verdad, de Gsovsky, de la película Rashomon, emprendimos una gira por Sudamérica. Hicimos Brasil, Uruguay, Buenos Aires, Chile. Sería en 1965.-Es decir que te fuiste de la Argentina como una bailarina de fila de cuerpo de baile y volviste como primera figura con una compañía extranjera.-Sí. Y durante esos 17 años volví otra vez cuando estaba Ruanova cmo directora del Ballet y le encargaron a Tatiana hacer La verdad. Ahí lo bailé con José Neglia en el rol del ladrón, Gustavo Mollajoli en el del Samurai y Daniel Escobar como el médium.-¿Dónde estabas cuando fue el accidente aéreo de 1971 en el que murieron los bailarines del Teatro Colón?-En Alemania. Cuando pasó… ¡no sabíamos bien quiénes eran! Primero se decía que Olga [Ferri], pero cómo podía ser, si hacía poco había tenido un bebé. De todas maneras, esa noche yo hacía El lago de los cisnes y fui a pedir que se pusiera un pésame por el tristísimo episodio, pero los programas ya estaban listos. El director general de la Ópera de Berlín salió al escenario para pedir un minuto de silencio porque “esos compañeros son los compañeros de todos”, dijo.-¿Eran amigos tuyos?-Marta Raspanti había sido compañera mía en la escuela. Con José Neglia, que era primer bailarín, yo había bailado, pero era un contacto más bien ocasional que teníamos.-En Alemania trabajaste con Rudolf Nureyev y con Kenneth MacMillan, dos gigantes de la danza del siglo XX…-¿Puedo hablar de Margot Fonteyn antes? Porque cuando era chica y estaba en la escuela del Colón, íbamos a la casa de Ruanova y había unos libros fantásticos con fotos. Ahí vi una imagen de Fonteyn, muy jovencita ella con Michael Somes, que me dejó admirada. Pensar que con esa mujer después compartía el escenario y nos reíamos tanto.Didi Carli y Rudolf Nureyev, en Apollon Musègete, durante una función en la Ópera de Berlín-Y te corregía, también.-¡Sí, la pantomima! Algo gracioso, mirá: cuando en un ensayo algo no salía bien y yo quería decir una mala palabra, lo hacía en español porque pensaba que no me iban a entender. Pero Margot tenía un esposo panameño [el diplomático Roberto Arias]. “I know that! I know that!”, se reía ella, que entendía todo. Sobre Rudi [Nureyev]: él primero bailaba con Eva Evdokimova, a quien he querido un montón, era mi compañera de camarín. Hacían Giselle y yo era la reina de las Willis. Una vez estaba Rudi acodado de espaldas a la barra, ensayábamos el segundo acto, y yo salgo saltando, alto, y veo que me mira, negando con la cabeza. Entonces me acerco, a ver qué estaba mal, y me dice: Don’t jump so much. I’m sick. Resulta que él tenía el pie dolorido, y si yo saltaba así, tan alto, después no se iba a poder lucir. Era divertido, nos reíamos bastante. Juntos hicimos Apollon Musagète (yo era la musa Terpsícore) y tuvimos un éxito fabuloso. Pero no habíamos preparado el saludo y el teatro se venía abajo con los aplausos. Estábamos parados, como nos ves en la foto, y siento que Rudi me aprieta la mano y da un paso adelante, así que yo también. Y así llegamos casi hasta el borde del escenario. El director de la orquesta no podía empezar la coda porque no se oía nada. Fue inolvidable.-¿Y la llegada de MacMIllan, de Londres a Berlín, fue por esa época también?-Sí, en simultáneo. Con MacMillan hice Concerto, sobre el concierto N°2 de Shostakovich, y luego Valses nobles y sentimentales. Yo estaba muy acostumbrada a leerle la mente a Tatiana Gsovsky, así que MacMillan era nuevo para mí, había que entender qué quería. Estuvo con nosotros casi cinco años [asumió la dirección del ballet de la Ópera de Berlín en 1965]. Por supuesto también bailábamos las obras del repertorio, de Balanchine hacíamos mucho Sinfonía en DO.Didi Carli (abajo, a la derecha, con una regadera), en un cuadro grupal con el Ballet de la Ópera de Berlín, en 1978-¿Cuándo volviste a la Argentina enseguida te retiraste?-No, yo no estaba preparada para quedarme acá. Volví porque mi mamá tenía que operarse, una cirugía difícil, y ella fallece en la intervención, entonces decidí quedarme con mi papá. Fue muy duro e inesperado.-Te quedás, pero ya no tenías tu lugar en el Teatro Colón.-Claro, había renunciado. Mi papá me pidió una cita en la dirección para que pudiera explicar mi situación. Eran los años de los militares y me dicen que tengo que hablar con el comodoro [Ernesto Miguel] Gallacher. “¿Cómo? ¿Un comodoro como los que vuelan?”, pensaba yo. Y él delegó mi tema en la dirección artística, a Enzo Valenti Ferro. ¡Ese nombre me sonaba, por fin alguien familiar! Me contrataron.-¿Cómo fue tu retiro?-Después de un año como bailarina invitada, que hice el estreno de Don Quijote [de Zarko Prebil] con Ekaterina Maximova y Vladimir Vasiliev, como la Mujer de la Calle, solo había concursos para cuerpo de baile. En ese momento, Antonio Truyol, que era nuevamente director del Ballet [1983], me recomendó que me postulara igual. “Usted no sabe cómo son las cosas, Didi, preséntese para tener un lugar y después ve”. Así que me retiré como bailarina de cuerpo de baile, porque empecé a estar mal de la cadera. No fue muy lindo entonces lo que me tocó vivir, hubo momentos, diría, de cierto desprecio.En “Concerto”, de Kenneth MacMillan, en los años ’60, cuando el genial coreógrafo dirigió la compañía de Berlín-¿Bailaste hasta los 40, un poco más, y después?-”Como no voy a bailar, la cadera no me va a doler”, pensé. Me compré un perro y salía a caminar todos los días con él, un Weimaraner. Lo hice un mes y al segundo, ya no podía más. La cadera estaba tan desgastada que me tuve que operar. Primero una y luego, la otra. Y empecé a estudiar dibujo y pintura, de cero, en Bellas Artes.-¿Siempre pintaste bailarinas?-¡No! Desnudos, tengo un montón. También alguna naturaleza muerta, paisajes, mis gatos.-¿Tenés perros y gatos?-Sí, se llevan más o menos bien.Feliz con el reconocimiento a su trayectoria que le otorga el premio Olga Ferri, Didi posa con un autorretrato de cuerpo entero y una pintura hecha a semejanza de Margot Fonteyn (Gerardo Viercovich/)-Este homenaje te rescata para un montón de gente que no conoce tu historia.-Sí, yo le dije a mi maestra de pintura: “Me debo estar por morir porque me van a dar un reconocimiento”.-Pero vos misma dijiste que tu vida siempre fue así, llena de sorpresas, ¿no?-Es cierto. Esta es una gran sorpresa más.

Fuente: La Nación

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Machu Picchu estuvo soleada y con una temperatura ideal. Como propiciando un día de particular alegría. Y es que este 2 de setiembre la ciudad sagrada de los incas se convirtió en la primera Maravilla del mundo en obtener la certificación Carbono Neutral.En medio de una fiesta y actos protocolares realizados en plena plaza principal de Machu Picchu pueblo, Green Initiative entregó la certificación de destino Carbono Neutral, una condición que se otorga al retirar de la atmósfera la misma cantidad de CO2 que se emitió.El “glaciar del Juicio Final” está perdiendo su batalla contra un enemigo invisibleDe ahora en adelante, Perú podrá exhibir este logro que permitirá volver a poner la atención mundial en su mayor atractivo turístico, además de captar un tipo de visitantes que valoran los esfuerzos por combatir la contaminación, crear una cultura del reciclaje y reducir la huella de carbono.Este es el resultado del trabajo realizado por la alianza estratégica entre dos empresas privadas, el Grupo AJE y la cadena de hoteles Inkaterra, en un unión con la Municipalidad de Machu Picchu y el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Sernanp). Desde el 2016 vienen implementando una serie de medidas para impulsar la mitigación de la huella de carbono.“Estamos ante la nueva Revolución Natural, una era colaborativa. Este no es solo un ejemplo de gestión ambiental, es también un ejemplo de la nueva gestión para el mundo; cómo nos tenemos que unir todos para lograr este hito que es ser la primera maravilla Carbono Neutral”, indicó Jorge López-Dóriga, director global de Comunicaciones y Sostenibilidad del Grupo AJE.Las autoridades aseguran que esta distinción atraerá aún a más turistas a Machu PichuUna de las acciones más importantes fue la implementación de dos compactadoras de residuos plásticos para el pueblo de Machu Picchu y el Camino Inca, cada una con capacidad de procesar siete toneladas diarias de desechos PET. A esta donación siguió la puesta en marcha de la planta de biodiesel, que evita la llegada de 1000 galones (más de 3700 litros) de residuos de aceite vegetal al río Vilcanota. Así se dio oportunidades de trabajo en la producción de combustible eco-amigable y en glicerina libre de químicos.Otras iniciativas implementadas para el cuidado medioambiental por parte de los socios estratégicos son el pirolizador de residuos orgánicos: procesa basura orgánica a altas temperaturas para la obtención de bio-carbón y evita la emisión de gases de efecto invernadero (metano y dióxido de carbono). El biocarbón generado es usado por la comunidad como abono y por el Sernanp en sus tareas de reforestación del santuario. Finalmente, la trituradora de vidrio, que produce arena a partir de vidrio triturado, con lo cual se mitigará la extracción de arena de las riberas del río Vilcanota para así reducir la erosión que pone en peligro la integridad del pueblo de Machu Picchu.Groenlandia: estaban de expedición y descubrieron la isla más al norte del mundo“Trabajamos en la gestión integral de residuos sólidos, siendo el primer distrito en realizar el manejo de vidrios, la valorización de residuos orgánicos mediante el proceso de pirolización, la compactación de envases PET; y la gestión de aceites usados” señaló el alcalde de Machu Picchu, Darwin Baca.La entrega de la Certificación Carbono Neutral busca reducir las emisiones de carbono en un 45% hacia el año 2030, y alcanzar las emisiones netas cero (carbono neutralidad) para el año 2050, conforme los lineamientos del Acuerdo de París.

Fuente: La Nación

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The Lancet es una revista de divulgación médica y científica reconocida en el mundo y que cobró más notoriedad en el último tiempo debido a la pandemia de coronavirus. No obstante, esta semana recibió innumerables críticas porque en su último número, desde una cita en su tapa, llamó a las mujeres “cuerpos con vaginas”. El responsable, su editor Richard Horton, tuvo que pedir disculpas.“Históricamente, se ha descuidado la anatomía y fisiología de los cuerpos con vaginas”, es la frase que se destacó en la portada de la revista del 25 de septiembre y que formaba parte de un artículo de principios de mes. Entonces la publicación fue acusada de sexismo y de deshumanizar a las mujeres.El duro editorial del Financial Times: “si el Gobierno no actúa rápidamente, se avecina una crisis económica seguida de una victoria de la oposición”Horton, en diálogo con el medio The Daily Telegraph, dijo: “Pido disculpas a nuestros lectores que se sintieron ofendidos por la cita y el uso de esas mismas palabras en la reseña”.Si bien la intención del artículo fue explorar los tabúes y la historia de los períodos femeninos, para lo cual se usó la palabra “mujeres” pero también el término “cuerpos con vaginas”, la decisión editorial de la revista de citar esa definición en la portada fue calificada de “insultante y abusiva” y una “búsqueda equivocada de puntos de alerta”.Las personas más altas del mundo se están encogiendo (y los científicos investigan la razón)Horton, quien es editor en jefe de The Lancet desde hace más de 25 años, escribió además ayer un comunicado desde el sitio web del medio científico: “Me gustaría agradecer a todos los que han respondido a las palabras de este artículo de la revista Lancet de la semana, comprendo la fuerza del sentimiento que ha provocado. The Lancet se esfuerza por lograr la máxima inclusión de todas las personas en su visión de promover la salud. En este caso, hemos transmitido la impresión de que hemos deshumanizado y marginado a las mujeres. Aquellos que lean The Lancet con regularidad comprenderán que esa nunca habría sido nuestra intención”.Por otra parte, explicó que el objetivo era hacer un “llamamiento convincente para empoderar a las mujeres” y agregó a la vez se quería “enfatizar en que la salud de las personas transgénero es una dimensión importante de la atención médica moderna, pero que permanece desatendida”.Horton, desde el comunicado, se refirió al contenido del artículo, que debido a la polémica quedó relegado. “La cita del artículo del que se tomó la frase de la portada es un llamamiento convincente para empoderar a las mujeres, junto con las personas no binarias, trans e intersexuales, para abordar los mitos y tabúes que rodean la menstruación. La cita, al igual que el artículo, posiciona estos mitos y tabúes en un contexto histórico. La nota pide mayores esfuerzos para superar la falta de conocimiento y los estigmas asociados con la menstruación. Estos son temas serios que exigen acciones serias”, escribió.Por último, el editor enfatizó: “Alentamos a las personas a leer la nota completa y a apoyar un movimiento creciente contra la vergüenza menstrual y la pobreza menstrual”.Las personas más altas del mundo se están encogiendo (y los científicos investigan la razón)La revistaThe Lancet fue fundada en 1823 por Thomas Wakley y comenzó como una revista médica general semanal internacional e independiente. Desde su primer número (5 de octubre de 1823), y según se detalla en su sitio web, el objetivo de la publicación es de divulgación para poner la ciencia a la mano de las personas.Con el tiempo The Lancet se ramificó y hoy posee diferentes publicaciones según sus especialidades (niñez, adolescencia, salud y diabetes, oncología, medicina clínica, endocrinología, salud mundial, etc.).

Fuente: La Nación

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El medio británico Financial Times publicó un duro editorial para analizar la grave situación en la que se encuentra la Argentina y en el que sostiene que “si el Gobierno no actúa rápidamente, se avecina una crisis económica seguida de una victoria de la oposición”. Según el artículo de la publicación especializada en economía y negocios, entre los principales objetivos que debería adoptar la adminstración de Alberto Fernández para cambiar de rumbo se destacan la necesidad de “reactivar la confianza empresarial, reducir la intervención dentro del sistema financiero, recortar el gasto público y lograr un acuerdo con el FMI”.El editorial completo del Financial Times“La historia tiene un comportamiento desagradable de repetirse en la Argentina. El país  incumplió nueve instancias de su deuda soberana en medio de crisis financieras tan frecuentes que se convirtieron en un estilo de vida. El trabajo del ministro de Economía es muy peligroso: 17 personas ocuparon la posición este siglo, junto con 13 presidentes del Banco Central.Los inversores también tienen una lista de deseos bien conocida. La financiación del sector privado es fundamental para sacar a la economía de la recesión. Es necesario frenar el gasto de las autoridades para recortar una de las tasas de inflación más altas del mundo. Se requiere un acuerdo con el FMI para reprogramar la deuda y restaurar la entrada a los mercados internacionales.Pero la respuesta de las autoridades peronistas a la última paliza electoral en las PASO no se refirió a nada de esto. En cambio, una disputa entre sus principales figuras, el presidente Alberto Fernández y la vicepresidenta Cristina Kirchner, fue adoptada por una reorganización del gabinete para aumentar el poder de Kirchner y medidas de gasto a corto plazo para darle vida a las esperanzas peronistas en las elecciones parlamentarias de noviembre.Esta fórmula no iba a ser de ninguna manera un acto político sencillo de arrastrar. Kirchner es la figura destacada del peronismo, que ocupó la presidencia de 2007 a 2015. Fernández, que no tiene ningún parentesco, trabajó brevemente como jefe de gabinete de Kirchner, pero renunció abruptamente en 2008 en una disputa sobre el alcance de la intervención de la presidencia en el sistema financiero.La pareja se unió antes de las últimas elecciones presideneciales, sin embargo, se mantuvieron variaciones esenciales. Sus instintos son extra pragmáticos, mientras que ella está comprometida con una intervención más fuerte, un gasto social benefactor y medidas poco ortodoxas para pagarlo. Su análisis de la principal derrota de los peronistas fue que Fernández había aplicado pólizas de seguro de austeridad equivocadas.Los diferentes problemas que enfrentan los peronistas son en gran parte de su propia creación. El Presidente impuso uno de las cuarentenas más estrictas y prolongadas del mundo, que paralizó el sistema financiero, pero no logró controlar al Covid-19. Debido a esto, Argentina tiene una de las tasas de mortalidad más altas del mundo por el virus. La  vacunación se vio comprometida por una determinación temprana de apostar fuerte por el fármaco de Rusia, la Sputnik V.Un escándalo sobre la entrada privilegiada a la vacunación para peronistas bien conectados fue adoptado por otro en una celebración ilegal realizada por el Presidente para su novia en su residencia oficial en el pico del estricto encierro.La confianza empresarial se mantiene baja, dañada por bastantes intervenciones de las autoridades dentro del sistema financiero para administrar costos, manejar el precio alterno y gravar las exportaciones agrícolas. La Argentina se mantiene al mínimo fuera de los mercados de deuda mundiales en ausencia de un acuerdo con el FMI, lo que obliga al gobierno federal a imprimir efectivo para financiar el gasto.El análisis de Kirchner sobre el estado de cosas es defectuoso. Mientras que la pandemia ha agravado las tensiones sociales y los deseos de los menos afortunados son urgentes, el gasto adicional ahora solo empeorará la inflación, que perjudica principalmente a los pobres. Sin un resurgimiento del sector personal en Argentina, no puede haber dinero en efectivo para que el gobierno federal lo gaste.Es muy probable que sea demasiado esperar políticas económicas inteligentes antes de las elecciones legislativas de noviembre, por lo que la mayoría del Senado peronista está en peligro. Sin embargo, después de eso, el gobierno federal debería actuar rápidamente para reactivar la confianza empresarial, reducir la intervención dentro del sistema financiero, recortar el gasto público y lograr un acuerdo con el FMI.Si no lo hace, se avecina una crisis financiera seguida por una victoria de la oposición en las siguientes elecciones presidenciales. Eso, sin duda, es una parte de la historia argentina que Kirchner no querrá repetir.”Noticia en desarrollo.

Fuente: La Nación

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Halle Berry, de un modo u otro, ha luchado toda la vida. Ya sea por un papel en una película codiciada, por las víctimas de violencia doméstica como ella o por manifestarse en contra de la percepción de que su belleza física la ha librado de batallar. Siempre se ha visto a sí misma como quien lleva las de perder. Y ahora, en su primera película como directora, también asumió un papel así. En Bruised (que se estrenará en los cines estadounidenses el 17 de noviembre antes de poder verse en Netflix una semana después), Berry asume el papel de Jackie Justice, una luchadora de artes marciales mixtas que ha sido humillada y está desesperada por regresar al cuadrilátero.Este es el papel de más exigencia física que ha interpretado: a sus 55 años, tuvo que entrenar de cuatro a seis horas para aprender boxeo, muay thai, judo y jiu-jitsu, además de refrescar la práctica de la capoeira que aprendió para Gatúbela. Tras ese entrenamiento, pasaba el resto del día haciendo la labor de directora: buscando locaciones en Newark, Nueva Jersey; desarrollando un guion que en un principio se centraba en una mujer blanca irlandesa y católica de veintitantos años; coreografiando complicadas escenas de combate y colaborando con un elenco de actores de varias generaciones.La increíble historia del popular rapero que llegó a ser número 1 y comandaba una red de sexo con mujeres y menoresPara una cineasta que hace su debut, esa combinación por sí misma es una hazaña. Sin embargo, con Justice, Berry interpreta a uno de sus personajes más complejos: además de haber sido campeona de artes marciales mixtas, Jackie es una madre negra de mediana edad que tiene dificultades para cuidar de su hijo de 6 años, Manny (Danny Boyd hijo), después de abandonarlo cuando era un bebé. “Entendí quién es este personaje de Jackie Justice y de dónde había salido”, dijo Berry en una videollamada en la que estaba sentada en el patio trasero de su casa de Los Ángeles. Y después de esperar seis meses para que Blake Lively (a quien le ofreció el papel originalmente) decidiera si lo quería —al final dijo que no— Berry buscó hacer ese papel con todas sus fuerzas.”Sé lo que es luchar y que te ignoren”, afirmó recientemente (Adrienne Raquel/)“Me encantó porque luchar es algo de lo que sé mucho en lo personal y en mi carrera. Sé lo que es luchar y que te ignoren”, afirmó Berry. “Entiendo el trauma de la vida que te hace querer luchar, necesitarlo y tener que hacerlo”. No solo ganó ese asalto, sino que además parece que Netflix estaba en su esquina, ya que pagó más de 20 millones de dólares por la película, según informes de la prensa especializada. Como explicó, Berry entiende “la marginación como mujer negra y la ira, el resentimiento, el miedo y la frustración que conlleva todo eso”. “Si era capaz de poner todo eso en esta película, todas las cosas que conozco tan bien, entonces sabía que podía crear un personaje que no solo resultaría real, sino que también calaría hondo en mujeres de diferentes razas”.Es cierto que la mera presencia de Jackie en la pantalla ofrece una narrativa contraria al heroísmo de la mayoría de las películas de boxeo, que dominan los hombres. Pero el énfasis de la película en la maternidad también dio a Berry la oportunidad de hacer otra declaración en Hollywood: el arco redentor de Jackie reimagina activamente el destino de los personajes más icónicos de Berry, así como de sus películas más recientes, aunque menos conocidas. Madre drogadicta: Losing Isaiah. Madre desconsolada: Monster’s Ball. Madre embarazada misteriosamente de un astronauta que lucha por salvar a su nuevo hijo de una especie híbrida: la serie de televisión Extant. Madre camarera convertida en justiciera después del secuestro de su hijo: Kidnap. Madre de acogida de ocho niños negros durante los disturbios de Los Ángeles: Reyes. Y estos son solo los que logró recordar.Lo que distingue a Jackie, por supuesto, es que es una verdadera luchadora. Y para Berry, ese hecho, unido al impulso maternal de su personaje, hizo que el papel fuera más matizado y novedoso para ella. La actriz había comenzado nuestra conversación preocupada por el envío de sus dos hijos a la escuela y ahora explicó que Jackie “hace lo impensable, que es dejar a su hijo sin ninguna razón real en apariencia pero emocionalmente, no podía quedarse y ser madre”. Ese acto siguió a Justice hasta el cuadrilátero, e incluso le hizo perder un combate por el título cuando pidió que la dejaran salir de la jaula de combate. Como explicó Berry, Jackie había quedado tan marcada “que el miedo y la culpa la noquearon en su siguiente pelea y no pudo continuar. No pudo enfrentarse a ello. Ya no era la luchadora que solía ser”.Halle Berry en el set con el director de fotografía Frank DeMarco. (John Baer/)En preparación para el papel, Berry no se limitó a ver combates (es una aficionada al boxeo de toda la vida), sino que también preguntó a las luchadoras de esta disciplina por qué habían elegido este deporte. “Ahora bien, esto no siempre es así en todos los casos, pero mi investigación me enseñó que los hombres y las mujeres suelen luchar por razones muy distintas”, dijo Berry. “Muchas veces los hombres luchan como carrera para cuidar de su familia, ser el sostén de la familia, para salir de la pobreza. Y las mujeres suelen luchar para recuperar su voz”. Y añadió: “Como muchas de ellas sufrieron algún tipo de abuso en la infancia, la lucha se convirtió en su única manera de recuperar el sentido de sí mismas y su poder y seguridad en el mundo”.Cuando le preguntamos a Berry si su decisión de dirigir formaba parte de su propio viaje para controlar su apariencia en la pantalla en lugar de estar sujeta a los caprichos de una industria que, hasta hace poco, había relegado a menudo a las mujeres de mediana edad, y mucho más a las mujeres negras, a papeles secundarios, hizo una pausa. Le preguntamos si necesitaba un momento para reflexionar sobre los giros de una carrera que incluye ser la primera mujer negra en ganar un Oscar a la mejor actriz (en Monster’s Ball, 2001) y un Razzie a la peor actriz (Gatúbela, 2004).“A todos nos han dado versiones de lo que somos, pero no por nosotros mismos”, dijo Berry. “Esa es la sensación de poder de la que hablo. Me siento poderosa solo porque puedo hacerlo y poner mi voz en el mundo de alguna manera, y mi sensibilidad como mujer negra ahí fuera”. Hay dos escenas que sobresalen en las que Berry no solo estaba haciendo referencia a sus películas anteriores, sino que era evidente que estaba analizando la mirada masculina tradicional. Al principio de la película, una discusión entre Jackie y su pareja y mánager, Desi (Adan Canto), desencadena una escena de sexo, y su intensidad y tosquedad recuerdan a un momento de El pasado nos condena cuando su personaje, Leticia Musgrove, y Hank Grotowski (Billy Bob Thornton) desarrollan un tipo de conexión igualmente desesperada y violenta. En Bruised, esa escena no es solo climática, sino que se ve interrumpida abruptamente por la línea argumental más extensa en el que el hijo de Jackie regresa. Después, nos damos cuenta de que el encuentro entre Jackie y Desi también está ahí para servir de contraste con el intercambio más amoroso entre Jackie y su nueva entrenadora, Bobbi “Buddhakan” Berroa (Sheila Atim). Berry no solo dirige la cámara para que se acerque más y muestre por mayor tiempo las caricias entre las mujeres, sino que la pasión es catártica y realmente sanadora para ambas.Para encarnar la metamorfosis de Jackie, Berry se transformó por completo. Sus ojos están hinchados casi todo el tiempo, sus labios sangran y usa pantalones amplios y trenzas sin ningún atisbo de glamour. Cuando le dijimos a Berry que la apariencia de su personaje nos recordaba el rostro desfigurado de Brad Pitt al final de El club de la pelea, no estuvo de acuerdo. Quizás nuestra mirada estaba distorsionada por ideas preconcebidas sobre ella y su carrera. En otras palabras, ella quería interpretar a Jackie porque veía fragmentos de sí misma -del pasado y del presente- en la historia de esta mujer y su lucha por tener más.Halle Berry se prepara para interpretar a la protagonista de Bruised, su nueva película que se estrenará en noviembre (Instagram: @halleberry/)“Esta es otra batalla que he peleado toda mi vida: la de que porque luzco de cierto modo no he pasado ninguna penuria. He experimentado mucho dolor y muchas pérdidas a lo largo de mi vida. He sufrido maltratos”, recordó, en referencia a, entre otras cosas, la violencia física en sus relaciones de las que ha hablado en el pasado.“Me siento muy frustrada cuando la gente piensa que porque me veo de cierta manera no he tenido ninguna de esas experiencias de la vida real, porque te aseguro que sí las tuve”. Además, reflexionó: “Esto no me ha evitado ni un solo desengaño o angustia ni un momento de miedo o lágrimas, créeme”. Atim dijo que creía que “la gran experiencia de Halle como intérprete fue fundamental para alimentar sus instintos como directora”. Pero al final también importó, dijo Atim, que “ella entiende muy bien la forma de contar historias”.El resultado es un retrato de la feminidad negra que es a la vez expansivo y enriquecedor, para Jackie y para el público de Berry. “No hemos visto a una mujer afroamericana de esta manera en una película”, dijo la actriz y directora. “Soy de Cleveland, Ohio. Soy la sal de la tierra, es un mundo que conozco y es intrínseco a lo que soy”. En otras palabras, una película por la que vale la pena luchar. “Si voy a conseguir contar una historia, voy a hacerla desde un punto de vista que conozco”, dijo. “Pensé que era una muy buena manera de empezar”.

Fuente: La Nación

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La sobreexposición en redes sociales puede dar buenos y malos resultados, e incluso puede ser monetizable. En un thriller cosecha 2021, Emmy Jackson, una influencer británica con más de un millón de seguidoras, aconseja a madres desde su cuenta @mama.sin.secretos, donde comparte su propia rutina familiar, guiada por una experta agente, Irene. Fogueada en el periodismo y la edición, esa actividad le permite a Emmy disfrutar una vida holgada junto a Dan, su esposo novelista, y dos hijos pequeños: Coco y León. A ella no le preocupa “editar” -por no decir falsear- sus vivencias domésticas para captar el interés de las seguidoras y, de paso, sumar ganancias. Pero tal vez no sea una buena idea compartir online información personal con imágenes de menores.La historia de La influencer, el “thriller doméstico” indaga métodos y consecuencias indeseadas del éxito de los influencers. Pero la primera novela de Ellery Lloyd -seudónimo elegido por la pareja integrada por la periodista y editora Collette Lyons y el escritor Paul Vlitos- da un paso más hacia lo macabro. HarperCollins publicó People Like Her en enero de este año en Estados Unidos y el Reino Unido, y el sello Motus (de Trini Vergara Ediciones) la lanzó este mes en España, México y la Argentina como La influencer, con traducción de Constanza Fantin Bellocq.”People Like Her” se publicó en enero de 2021 en Estados Unidos y el Reino Unido, y en septiembre en México, España y la Argentina (Maqueta/)Vertiginosa y sin pretensiones, la novela está narrada por la ‘momstagram’ Emmy, Dan y una voz anónima, hater de la influencer londinense. “El momento principal para publicar es después de que los niños se van a la cama, cuando mi millón de seguidoras se han servido la primera copa de vino y han optado por zambullirse de cabeza en el agujero negro de las redes sociales antes que juntar energías para hablar con sus esposos -cavila Emmy-. Así que es entonces cuando publico mis actualizaciones, que parecen muy espontáneas, pero ya estaban prefotografiadas y escritas”. El éxito de sus posteos se refleja en los contratos con empresas que quieren publicitar sus productos entre “mamis” y en la cantidad de obsequios que inundan la casa. Como contracara, es víctima del ciberacoso.Si bien la pareja de autores bautizada como Ellery Lloyd (¿en homenaje a Ellery Queen, otro escritor de dos cabezas?) advirtió que habían querido mostrar “las dos caras de la moneda de las redes sociales, la mala y la buena”, sin intención de desacreditar a los influencers y su trabajo, la novela presenta a Emmy por lo menos como volátil cuando da un giro a sus posteos por pedido de los auspiciantes. Su esposo -un novelista que se siente fracasado al darse cuenta de que finalmente no será elegido por la revista Granta como una promesa literaria de su país- nota la transformación de la pareja. “Muchas veces, en la época en que trabajaba en revistas, Emmy volvía a casa y me contaba cuánto le pagaban a una influencer idiota para escribir cien palabras ridículas y posar para una fotografía, o ser anfitriona de algún evento, o decir bobadas en un blog”.Una de las “bobadas” de Emmy (promocionar una moda y luego desentenderse cuando llueven las objeciones) desata la tragedia y activa la intriga. En la vida extraliteraria, varios influencers, o bien agotados de batallar con seguidores indeseables, o bien en problemas con la ley, debieron despedirse de las redes sociales.Otro thriller lanzado este año, Las niñas que soñaban con ser vistas (Suma), del actor y escritor Pablo Rivero, ahonda en los riesgos de la sobreexposición en las redes, en especial cuando se trata de niñas y adolescentes, eventuales víctimas de psicópatas y abusadores ocultos entre hashtags, stories y alias. En Mi nombre es Greta Godoy (Planeta), de la madrileña Berta Bernad Cifuentes, se cuenta la historia de una joven que decide cerrar su cuenta de Instagram, que tiene dos millones de seguidores, para conectarse con alguien que ha quedado olvidada en el camino de la fama: ella misma. Las ficciones resisten la dictadura del like.Así empieza La influencerCreo que es posible que me esté muriendo.De todos modos, ya desde hace un tiempo siento como si la vida me pasara por delante de los ojos.Mi primer recuerdo: es invierno, a comienzos de la década de 1980. Llevo puestos unos mitones, un gorro mal tejido y un enorme abrigo rojo. Mi madre me arrastra por el jardín en un trineo azul de plástico. Luce una sonrisa rígida. Parezco estar completamente congelada. Recuerdo el frío que sentía en las manos con esos mitones, los bandazos que daba el trineo en cada hoyo o montículo, el crujido de la nieve bajo las botas de ella.Mi primer día en el colegio. Llevo una cartera de cuero marrón, con mi nombre escrito en una tarjeta que asoma por una ventanita de plástico. EMMELINE. Uno de mis calcetines, de color azul marino y largos hasta la rodilla, está caído alrededor del tobillo; llevo el cabello atado en dos coletas de un largo ligeramente desigual.Polly y yo a los doce años. Estamos pasando la noche en su casa, con pijamas a cuadros, mascarillas cosméticas de barro en la cara, esperando que las palomitas de maíz estallen dentro del microondas. Nosotras dos, algo mayores, en el vestíbulo de su casa, listas para ir a la fiesta de Halloween donde me 8 dieron el primer beso. Polly disfrazada de calabaza. Yo, de gata sensual. Otra vez nosotras, en un día de verano, con vaqueros y botas Doc Martens, sentadas con las piernas cruzadas en un maizal seco. Con vestidos de tirantes y gargantillas, listas para nuestro baile del instituto. Un recuerdo detrás de otro, una y otra vez, hasta que comienzo a preguntarme si puedo pensar en algún recuerdo individual de mi adolescencia, emocionalmente significativo, en el que no esté Polly, con su sonrisa torcida y sus poses torpes.Solo cuando me detengo en ese pensamiento, me doy cuenta de lo triste que resulta ahora.De los veinte a los veinticinco años, todo está bastante borroso. Trabajo. Fiestas. Bares. Comidas en el campo. Vacaciones. Para ser sincera, de los veinticinco a los treinta y pocos, los bordes también están borrosos.Hay cosas que nunca olvidaré.Dan y yo en un fotomatón, en nuestra tercera o cuarta salida. Tengo el brazo alrededor de sus hombros. Los dos con una frescura absurda en la cara. Él está increíblemente guapo. Nuestro gesto de enamorados raya en lo ridículo. El día de nuestra boda. El guiño que le hago a una amiga detrás de la cámara mientras pronunciamos los votos, la expresión solemne de Dan cuando me coloca el anillo en el dedo.La luna de miel: ambos bronceados y felices en el bar de una playa de Bali al atardecer.A veces, me cuesta creer que en otra época fuimos así de jóvenes, así de felices, así de inocentes.

Fuente: La Nación

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Un mecanismo de observación del alto el fuego en Sudán del Sur ha alertado este martes de que el repunte del conflicto en el área de Tambura amenaza la aplicación del acuerdo de paz de 2018.El general Teshome Gemechu Aderie, que lidera el Mecanismo de Verificación y Supervisión de los Acuerdos de Transición y Alto el Fuego (CTSAMVM), ha indicado que la Autoridad Intergubernamental sobre el Desarrollo (IGAD) debería intervenir para pedir a los grupos armados que no recrudezcan el conflicto.”El nivel de violencia en el área de Tambura –en el estado de Ecuatoria Occidental– y su potencial impacto negativo en el proceso de paz sigue siendo una grave preocupación”, ha sostenido, según ha informado la cadena de televisión británica BBC.Las palabras del jefe del CTSAMVM han llegado días después de que expertos de Naciones Unidas en Sudán del Sur dijeran que las “élites políticas” son responsables del conflicto en esta zona del país.Asimismo, precisaron que nueve de los diez estados de Sudán del Sur están “sumidos en la violencia”, y que la reciente violencia entre las comunidades azande y balanda en Tambura ha provocado la masacre de más de un centenar de civiles.Entre los abusos que han tenido lugar en este contexto, los expertos han condenado agresiones sexuales a mujeres y niños antes de ser asesinados. Asimismo, han detallado que al menos 80.000 civiles están desplazados, mientras cientos de niños han sido separados de sus padres.El Gobierno de unidad en Sudán del Sur echó a andar tras la materialización del acuerdo de paz firmado en 2018 por el presidente, Salva Kiir, y el líder rebelde Riek Machar, quien fue nombrado nuevamente para el cargo que ocupaba antes de la guerra civil. Entre los principales puntos pendientes figura la unificación de las fuerzas de seguridad, a la que se achaca parte del deterioro de la situación.A pesar del descenso de los enfrentamientos armados entre el Ejército y los grupos rebeldes –algunos que no firmaron el acuerdo de paz se comprometieron posteriormente a un alto el fuego y están en negociaciones con Yuba–, el país ha sufrido un repunte de los enfrentamientos intercomunitarios, achacado en parte a los vacíos de poder y seguridad generados por la lentitud en la puesta en marcha del acuerdo de paz.

Fuente: La Nación

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El Papa ha instado a los católicos a no reducir la fe al plano del “legalismo” o al “estatismo de una religiosidad individual” al tiempo que ha instado a alejarse de “las lógicas mortíferas del egoísmo” comprometiéndose en favor “de los más pobres”.”Nunca se debe neutralizar esta dimensión social de la fe cristiana. Como recordé también en la Evangelii Gaudium, el kerigma de la fe cristiana tiene en sí mismo un contenido social, que invita a construir una sociedad en la que triunfe la lógica de las Bienaventuranzas y un mundo solidario y fraterno”, ha señalado el Pontífice.Se expresa así en el prefacio del libro ‘Fraternità Segno dei Tempi. Il magistero sociale di Papa Francesco’ (Fraternidad signo de los tiempos. El magisterio social del Papa) escrito a dos manos por el Subsecretario de la Sección Migrantes y Refugiados del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, el cardenal Michael Czerny, y el teólogo italiano Christian Barone. El volumen escrito en italiano llegará a las librerías este jueves.El Papa ha insistido en que el Reino de Dios nunca “debe identificarse o confundirse con alguna conquista terrenal y política” pero ha advertido de que tampoco “debe imaginarse como una realidad puramente interior, personal y espiritual, o como una promesa que sólo concierne al más allá”.Así, ha llamado a “contribuir a realizar la obra del Reino de Dios en el mundo, abriendo espacios de salvación y liberación, sembrando esperanza”, de manera que sean contrarrestadas “las lógicas mortíferas del egoísmo con la fraternidad evangélica” y nazca un compromiso “con la ternura y la solidaridad a favor del prójimo, especialmente de los más pobres”.Para el Pontífice, la fraternidad será “más creíble” en el mundo si también en la Iglesia se empieza a vivir como si todos fueran hermanos, viviendo los “respectivos ministerios como un servicio al Evangelio y a la construcción del Reino de Dios y al cuidado de la Casa Común”.Francisco ha dejado claro que el “compromiso de construir una sociedad solidaria” que es parte fundamental de la doctrina Social de la Iglesia no “se trata de un simple aspecto social de la fe cristiana, sino de una realidad que tiene un fundamento teológico”. “El anuncio como la experiencia cristiana tienden a provocar consecuencias sociales”, ha incidido.Por otro lado, ha dicho que es necesario “hacer más explícitos los conceptos clave del Concilio Vaticano II, los fundamentos de sus argumentos, su horizonte teológico y pastoral, los argumentos y el método que utilizó”.De este modo, ha hecho hincapié en que la fraternidad “es uno de los signos de los tiempos que el Vaticano II saca a la luz” y es también “lo que necesita” el mundo y el planeta. “Especialmente en una sociedad fuertemente marcada por los desequilibrios, las heridas y las injusticias, nos damos cuenta de que esto también está en el espíritu del Concilio, que nos invitó a leer y escuchar las señales que nos llegan de la historia de la humanidad”, ha concluido.

Fuente: La Nación

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MADRID, 28 sep. (EDIZIONES)Nathalie Fooks, de 30 años, estaba inmersa en una conversación con su marido Delante, de 30, y el hermano gemelo de este, Deandre, cuando notó que su hija Ariah, de siete meses, miraba de un lado a otro a cada uno de los hombres.La mujer enseguida sacó la cámara para registrar en vídeo este simpático y espontáneo momento protagonizado por su retoño. “Realmente estaba tratando de entenderlo y estaba realmente confundida”, explicó Nathalie a Caters.https://www.youtube.com/watch?v=nCoduUcqABISi bien no era la primera vez que Ariah coincidía con su padre y su tío en la misma habitación antes, sí era la primera vez que se daba cuenta de que se parecían demasiado.En las imágenes se puede ver a la pequeña sentada en su trona escudriñando con asombro las caras de su padre y su tío tratando de discernir qué es lo que estaba ocurriendo.El vídeo se hizo viral en Internet.

Fuente: La Nación

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El Museo de Ciencias Naturales exhibe desde hoy en el jardín de Viveros la muestra organizada por Amnistía Internacional “Colombia, la paz esquiva”, que estará expuesta hasta el 12 de octubre.Se trata de una exposición organizada por Amnisitia Internacional en colaboración con el Ayuntamiento de València, que “supone una reflexión sobre el conflicto armado que ha desangrado el país americano durante más de cincuenta años, y que vislumbra un rayo de esperanza a partir de los acuerdos de paz entre el Gobierno y las FARQ de 2016”.Tal como ha señalado Tello, “Colombia vive desde hace meses un fuerte estallido social que reclama el fin de las injusticias sociales, las desigualdades y la corrupción política, así como la necesidad de generar oportunidades para los jóvenes y también de proteger las zonas de gran valor ecológico del país ante los intereses económicos de empresas de Europa o América”.Por lo tanto, ha añadido, “se trata de una exposición que se enmarca en la actualidad y que habla de problemas como las torturas, las expulsiones forzosas, los hurtos y otros crímenes cometidos bajo la fuerza de las armas que, desde el Estado español, no podemos desatender; al contrario, hay que reivindicar la restitución de los derechos y evitar la impunidad de todos estos actos”.Tal como subrayan los promotores de la muestra, los acuerdos de paz de 2016, firmados en el país hispanoamericano “no acaban de traer la normalidad, por las dificultades de implantar los acuerdos y por la discriminación estructural hacia las comunidades rurales y hacia los más desfavorecidos, que están poniendo en peligro a las personas defensoras de derechos humanos, particularmente aquellas que defienden los territorios más ricos en recursos naturales del país”.La exposición analiza los actores armados del conflicto, es decir, las fuerzas de seguridad, los paramilitares y los grupos guerrilleros, que son los causantes de la mayoría de violaciones de derechos humanos, homicidios y agresiones a la población civil.Asimismo, la muestra se centra también en las víctimas principales del conflicto: la población de las zonas rurales, la gente campesina, los indígenas y afro-descendientes, las mujeres, los niños y niñas, las comunidades de paz, representantes sindicales y personas defensoras de derechos humanos, muchas de las cuales han tenido que huir de este país de América Latina para salvar la vida.

Fuente: La Nación

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