Uno a cero. Apenas un gol, un instante, que modifica profundamente una historia. La victoria de la Argentina sobre Brasil en la final de la Copa América cambió rachas, invictos, historiales colectivos e individuales y… claro, la sequía de 28 años que ya todos conocen.A continuación, todo lo que alteró ese tanto de Ángel Di María a los 21 minutos en el Maracanã para conquistar la Copa América:Los 28 años. Más que sabido a esta altura: la última coronación de la selección mayor de la Argentina era la de la Copa América Ecuador 1993. Desde aquella tarde en Guayaquil (2-1 a México) transcurrieron 19 campeonatos sin festejo final. Hasta esta noche de Río de Janeiro, en el torneo número 20.15, la copa bonita. Pasó de largo el dato, pero no es nada menor: el conjunto de la AFA obtuvo por 15ª vez la Copa América e igualó a Uruguay en el primer puesto de la lista de campeones sudamericanos, en el que había logrado superioridad (14 a 13) en aquel 1993. Brasil quedó con 9, en el tercer lugar. Luego: Paraguay, Perú y Chile, con 2 cada uno, y Bolivia y Colombia, con 1 (Venezuela no obtuvo ninguna).Los 23 años. El triunfo más reciente de la Argentina sobre Brasil como visitante era el 1-0 del amistoso de 1998 previo al Mundial de Francia, el del gol de Claudio López en el propio Maracanã.El 10 del 10. Por supuesto que ninguno de los integrantes del campeón había ganado algo en mayores con la camiseta albiceleste. Pero ese vacío sobresalía en el caso de Lionel Messi, para muchos el mejor futbolista de la historia. A los 34 años, y tras 16 en el equipo nacional, el capitán cortó la esterilidad en su competencia número 10 en el seleccionado. En cambio, su contrafigura Neymar, más joven (29 años), sigue sin haber levantado la Copa América.Lionel Messi y Neymar, junto a Leandro Paredes, conversando un rato después de la final; al 10 argentino se le cortó la racha en la Copa América, al 10 brasileño todavía no. (Captura de pantalla/)Ahora, a uno de distancia. Durante décadas la Argentina tuvo supremacía contra su archirrival en el historial. El contraste de resultados entre ambas selecciones en el último cuarto de siglo puso a Brasil al frente en el mano a mano. Este triunfo albiceleste reduce a un triunfo la diferencia: la Argentina ganó 41 veces, perdió 42 y empató 25.En finales, también. Cinco definiciones oficiales enfrentaron a argentinos y brasileños. El 1-0 de este sábado dejó el saldo celeste y blanco en 2-3. Esos cruces decisivos fueron por la Copa América Argentina 1937 (2-0), la Perú 2004 (2-2, y 2-4 en los penales), la Copa Confederaciones 2005 (1-4), la Copa América Venezuela 2007 (0-3) y ésta, la del 1-0 en Brasil 2021.Uno sí, el otro no. Brasil presentaba un invicto de 18 partidos oficiales, desde aquel traspié por 2-1 a manos de Bélgica en los cuartos de final del Mundial Rusia 2018. En amistosos, la última caída ocurrió ante… la Argentina, un 1-0 obra de un penal de Messi en noviembre de 2019, en Arabia Saudita. En cambio, el conjunto albiceleste dilata su seguidilla que no sabe de traspiés: a partir de aquel 0-2 a manos de… Brasil (Copa América 2019), encadena 20 encuentros totales (oficiales y amistosos) sin perder, con 13 victorias y 7 empates. Es la segunda racha de su historias, tras la de 33 en la era de Alfio Basile como entrenador.Adiós a un invicto de… 46 años. Brasil no perdía en su tierra por la Copa América desde que perdió por 3-1 frente a Perú en 1975. Cuarenta y seis años sin caer en casa en el Sudamericano de mayores, hasta que se cruzaron Lionel Messi y compañía en el torneo de la pandemia.Siempre hay una primera vez. Hasta fines del siglo XX, Brasil tenía resultados opuestos en los mundiales y los sudamericanos: sus cuatro conquistas de la Copa del Mundo habían sucedido fronteras afuera (maracanazo mediante) y sus cuatro vueltas olímpicas regionales se habían dado solamente en suelo propio. Lo primero, ahora con cinco medallas doradas (y 7-1 alemán mediante en 2014), sigue vigente. Lo segundo cambió con sus logros en otras tierras, pero se mantenía su invicto como organizador: fue campeón en 1919, 1922, 1949, 1989 y 2019. La Argentina puso punto final a ese récord.

Fuente: La Nación

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Se cumplió, Final Argentina?? contra Brasil??… En fin. Preparate Uruguay ?? https://t.co/usfY1fr5nB— Memes Históricos e Historiográficos (@Mhhhm_OK) July 7, 2021Hola… Diego… soy yo de nuevo. Ayúdanos una ultima vez, para hacer feliz a la pulga y al país…Gracias pelusa pic.twitter.com/wxFxHAkHp1— ? Kanté ? (@Kante_Bostermo) July 10, 2021Como no vas a estar subido a la Scaloneta? pic.twitter.com/zbrlauIj0e— BOCARAJO (@bocarajo_) July 4, 2021Felicitaciones Brasil por ser el mejor equipo de la Copa America y su nuevo trofeo. pic.twitter.com/96xktxsCRI— Nihu Spinelli (@NihuelS) July 8, 20212 minutos. Tranqui. pic.twitter.com/uUBxPW5luA— En Una Baldosa (@enunabaldosa) July 11, 2021#ArgentinaVsBrazil #VamosArgentina pic.twitter.com/PTVLCGqabU— El Profe Romero (@romerodiario) July 10, 2021Hola Dios soy yo de nuevo, te acordas que fui a escuela católica? Bueno quiero negociar un partido(? pic.twitter.com/YZnYPr4PP9— Habichuela ? | ??? (@ImADGirl99) July 11, 2021-Opciones:-Establecer como fondo de pantalla. pic.twitter.com/6KHPpttRXj— Un Metro Adelantado (@metroadelantado) July 11, 2021Con la zurda de D10s en el cielo, con la zurda de un ángel acá abajo. Quilmes tenía razón. pic.twitter.com/0rqXmeMXzz— Un Metro Adelantado (@metroadelantado) July 11, 2021GRACIAS BOLSONARO !!!!!!!!!! pic.twitter.com/sDufGDLX9I— Nik (@Nikgaturro) July 11, 2021Bolsonaro vacunado en Brasil. pic.twitter.com/ddLSq4hB4e— Hugo Lamadrid (@hugohlamadrid) July 11, 2021Para vos Bolsonaro ????? pic.twitter.com/6pJqeK7o6g— Sandra (@Sandra39345469) July 11, 2021Tarda en llegar… Y al final… Hay recompensa ???Gracias Argentina! #Argentina #seleccionargentina #Messi #lionelmessi #Maradona #copaamerica #brasil #campeones #maracana #maracanazo pic.twitter.com/yg54MlseEh— La Cueva (@lacuevacultural) July 11, 2021ARGENTINA CAMPEON DE LA COPA AMERICA EN BRASIL, EN EL MARACANA, CONTRA TODOSGRACIAS DIEGOGRACIAS MESSI28 AÑOS DESPUES EN EL PARTIDO SOÑADO pic.twitter.com/27dJO75A7O— Guti Mendivero (@GMendivero) July 11, 2021Vamos Argentina , gracias Diego! Julio nos trajo la copa! pic.twitter.com/fC41vcfcXr— Memes De Julio (@MemesDeJulio1) July 11, 20217 años más tarde y en el mismo estadio, ahora sí era por arriba. pic.twitter.com/QshZOeG0jz— Lucas Romero (@LucaRomero) July 11, 2021

Fuente: La Nación

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Lionel Messi alcanzó el título 38 de su carrera con la tan ansiada conquista de la Copa América ante Brasil en Río de Janeiro y quedó a tres de Dani Alves, máximo ganador, quien tiene 41 campeonatos.A los 34 años, el crack rosarino consiguió su primera gran alegría con el seleccionado argentino, luego de cuatro finales perdidas: Copa América 2007, 2015 y 2016 y el Mundial de Brasil 2014. Así, en el final de la final disputada en el Maracaná, celebraron con Neymar en un abrazo que quedó registrado por todas las cámaras. El astro brasileño, llorando, se acercó al crack y ambos se fundieron en un saludo fraternal.El capitán argentino había alcanzado el Mundial Sub-20 en 2005 y la medalla dorada en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008, pero le faltaba un título tradicional, anhelo que logró en tierra brasileña. El resto de las estrellas corresponden a su exitosa carrera en Barcelona, la institución de España donde se formó y que aguarda por la renovación de su contrato.Dani Alves, excompañero brasileño de Lio en dicho club, lidera la tabla mundial de jugadores con más títulos, con 41; seguido de Messi (38); Andrés Iniesta y Maxwell (37); Ryan Giggs (36); Gerard Piqué y Kenny Dalglish (35); Vitor Baía y Xavi (34); y Cristiano Ronaldo (33).Amigos desde siempre; rivales, a veces: el abrazo de Neymar y Messi tras la victoria argentina (Silvia Izquierdo/)Los campeonatos obtenidos por Messi en el Barcelona son: Mundial de Clubes (2009, 2011 y 2015), Liga de Campeones (2006, 2009, 2011 y 2015), Supercopa de Europa (2010, 2012 y 2016), liga española (2005, 2006, 2009, 2010, 2011, 2013, 2015, 2016, 2018 y 2019), Copa del Rey (2009, 2012, 2015, 2016, 2017, 2018 y 2021), Supercopa de España (2006, 2007, 2010, 2011, 2012, 2014, 2017 y 2019). En tanto representando a la Argentina, logró el Mundial Sub 20 (2005), la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Beijing (2008) y la Copa América Brasil (2021).Noticia en desarrollo

Fuente: La Nación

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No pasaron más de 15 minutos de la histórica victoria de la Argentina sobre Brasil, que ya miles de persona colmaron el Obelisco. “Y ya lo ve, y ya lo ve el que no salta es un inglés”, “Brasil decime que se siente…”, y “Dale campeón, dale campeón” son algunos de los cánticos que entonaron los fanáticos en una noche histórica donde la Selección rompió la racha y, tras 28 años, se consagró campeona de la Copa América.Hay grupos de jóvenes, familias enteras, chicos, y algunos incluso fueron con mascotas. De las miles de personas que celebran el campeonato en el centro porteño, la mayoría tiene barbijos, aunque no se respeta el distanciamiento social. La noche se vive en un clima de fiesta. con bombos, gritos, trompetas y pirotecnia.Ivan es de Escobar y, no bien terminó el partido, llegó -junto a Camila- a festejar el triunfo. “Después de perder las dos finales con Chile, era el momento, era ahora. Estamos muy contentos”, dice Ivan, de 19 a{os. “Para vos; ¡tomá Bolsonaro!”, grita entonces Camila, dedicándole el campeonato al presidente brasileño, quien había vaticinado una victoria verde amarelha por goleada.Noticia en desarrollo

Fuente: La Nación

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Apesar de haber transcurrido casi 60 años, el discurso de Fidel Castro del 17 de octubre de 1962 continúa siendo una biblia para quienes ven a los Estados Unidos como el imperio del mal y, a las clases medias, como el enemigo interno que obstaculiza cualquier transformación por su espíritu “reaccionario” y conservador.Con referencia a médicos que buscaron refugio en Miami, el comandante usó palabras que parecen referidas a los argentinos ahora varados en esa misma ciudad: “Lo que se ha ido es el pus de la sociedad cubana… ¡Y lo bien que se siente el cuerpo cuando elimina el pus!… Eso ha saneado mucho la atmósfera. Los gringos se llevaron la basura… ¡Allá los tienen! Sin duda que el país se ha depurado. A muchos los pusieron a fregar platos…”Y así Fidel Castro primero y Nicolás Maduro después favorecieron la emigración de sus opositores para consolidar una nueva hegemonía de corte totalitario, sin disidentes internos, sin libertades individuales ni justicia independiente ni libertad de prensa. En otros países de América Latina, con menor integración social, los enemigos del marxismo revolucionario han sido las “oligarquías”. En la Argentina, con su pasado inmigratorio, es la clase media, equilibradora de los extremos y reacia a las fantasías redentoras. Motor de progreso gracias a sus valores burgueses, como el esfuerzo personal, el ascenso social, las casas de renta, los plazos fijos y el ahorro en dólares.El presidente de la Nación hizo campaña sosteniendo que, durante los cuatro años previos a su gestión, se modeló un país para pocos, sin lugar para todos. Ahora, la Argentina está experimentando una regresión histórica, modelando un país para muchos… Para muchos pobres. Al exhumar las enseñanzas de las Cátedras Nacionales, revalorizar los escritos de Juan José Hernández Arregui y reciclar las prédicas de John William Cooke y Mario Santucho, para quienes lo nacional era solo el campo popular, no hay lugar para las clases medias. Las denostadas clases medias, eurocentristas y mercantilizadas deben ser reeducadas, exiladas o empobrecidas para no obstaculizar el proceso de liberación. En los hechos y con un discurso cada vez más explícito, el Gobierno intenta demoler los pilares sobre los cuales creció la Argentina hasta la mitad del siglo pasado. Ya ha destruido la moneda, desalentado el ahorro, condenado el mérito, ahuyentado la inversión, congelado alquileres, consentido usurpaciones y favorecido la inseguridad. Y conjuga, con igual convicción, verbos obsoletos del léxico chavista, como expropiar, usurpar, confiscar, estatizar, prohibir, aislar y confinar.El sector privado ha sido depredado, con cepos, congelamientos, impuestos y controles. Muchos de los empresarios más importantes del país se han mudado al exterior buscando otros horizontes para sus talentos y capitales. Lo mismo ocurre con jóvenes que recurren a sus bisabuelos para obtener pasaportes de la Unión Europea o solicitan visas para trabajar en países que son lo que Argentina pudo ser, como los Estados Unidos, Australia, Canadá o Nueva Zelanda. No odian el país, sufren verlo hermanado a Cuba, Venezuela o Nicaragua.El riesgo país ha llegado a 1600 puntos y la inflación se acerca al 50%. En ese contexto de desinversión y desempleo no es sorprendente que las clases medias caigan bajo el umbral de la pobreza, la que alcanza casi a la mitad de la población.Mientras el ministro de Economía y su colega de Producción no pueden introducir un mínimo de sensatez en la gestión de sus carteras, por someterse a los dictados del Instituto Patria, los discípulos de Cooke y Santucho trasladan el eje de la cuestión al Ministerio de Desarrollo Social, como si la pobreza pudiese superarse con voluntarismo oficial.Mediante el programa Potenciar Trabajo promete dar empleo a millones de desocupados, en un país sin inversión. Ese programa, como todos los demás, depende de recursos fiscales para ponerse en marcha y de un mercado vigoroso para que sus beneficiarios se engarcen en la cadena productiva nacional.Sin actividad privada, el Estado insolvente no puede financiar esos programas sin recurrir a la emisión, que implica mayor pobreza. Y, sin actividad privada, esos pequeños núcleos productivos carecen de viabilidad autónoma. Son subterfugios políticos que no liberarán a nadie de la pobreza, el desempleo, el trueque y la informalidad. Salvo a quienes los gestionan a cambio de paz social.Si el Banco Central y los ministerios de Economía y de Producción ahogan el motor del barco que naufraga, difícilmente Desarrollo Social pueda salvar a los náufragos subiéndolos al buque que se hunde. No hay duda de que el Estado no puede permanecer indiferente ante la crisis que angustia a la mitad de las familias argentinas. Pero cualquier programa social debe ser un complemento transitorio de un programa económico transformador, con inversiones en serio para recuperar la dignidad laboral de quienes han caído en la pobreza. En otras palabras, un país para todos de verdad. Y no solo para simular inclusión, creando cada vez más pobres.

Fuente: La Nación

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El campo se le sublevó. La mayoría de la clase media está impaciente y crispada. Sus viajes al interior debe hacerlos dentro de una burbuja de seguridad porque lo rodea la protesta. Sucedió hace unos días en Salta y, hace algún tiempo, en Córdoba. Volvió a ocurrir el viernes en Tucumán. “Es el peor momento del Presidente”, dice un funcionario cercano a Alberto Fernández. A la crisis de la pandemia, que puso en vilo a los gobiernos de todo el mundo, se le sumó la crisis económica propia de la Argentina. Y la incapacidad de la administración para resolver con sentido común, y sin gestos autoritarios, tales conflictos. Como un portero de la vieja escuela, al Gobierno solo se le ocurre cerrar las puertas. Cierra la exportación de carnes. Cierra el Aeropuerto de Ezeiza. Las sublevaciones de los productores rurales y de los sectores medios de la sociedad pueden explicarse en esas medidas. Son grupos sociales no solo afectados por decisiones económicas, sino también sensibles ante la mutilación de las libertades y la retórica vacía de sustancia.El campo es el sector más emprendedor y eficiente de la economía. En los últimos treinta años quintuplicó su producción de granos y oleaginosas: pasó de 30 millones de toneladas a casi 150 millones. Es una actividad que descubrió la globalización antes de la globalización. También apostó a la modernización hasta convertir al campo argentino en el más moderno del mundo tecnológicamente. El propio Alberto Fernández pudo respirar con un mercado cambiario más o menos tranquilo durante varios meses gracias al aporte de dólares genuinos de los productores rurales. Es el único sector económico que no necesita la ayuda del Gobierno para salir a los mercados internacionales y vender sus productos. Sin embargo, para el kirchnerismo es un enemigo. Para algunos, por razones ideológicas tan viejas como inservibles; para otros, porque es una buena cantera de recaudación de dinero para un Estado insaciable. El precio de la soja (que ya no está en los niveles extraordinarios de 600 dólares la tonelada) pierde valor para los productores por los altísimos niveles de los derechos de exportación. Las retenciones están en el 33 por ciento y amenazan con llevarlas al 35; pero las “retenciones cambiarias”, producto de la diferencia entre el tipo de cambio oficial y el paralelo, las llevan al 38 por ciento. Semejante exacción no estaba prevista ni en la resolución 125, que significó en 2008 una revuelta popular y la primera derrota política del kirchnerismo. Los industriales se pueden ir a Brasil o a Uruguay si aquí las cosas van mal; los productores rurales no pueden, en cambio, trasladar sus campos a otro país. Quedarse y protestar. No les dejan otro camino. El acto de San Nicolás del viernes fue expresivo de la magnitud del malestar campesino y de numerosos sectores sociales.También la carne argentina es la que tiene más prestigio en Europa. Los restaurantes europeos suelen promocionar en sus menús que la carne que ofrecen es argentina. No obstante, son mercados difíciles de conquistar. No hay un monopolio argentino de la carne en el mercado internacional ni mucho menos. Debe competir con otros fuertes productores, como Estados Unidos y Brasil. Son los productores de carne argentinos los que pierden los mercados que habían conquistado. El Gobierno cerró parcialmente las exportaciones de carne cuando su precio local empezó a subir para una sociedad que perdió capacidad de consumo. Se agregó un hecho nuevo: la presencia de China entre los compradores de carne. Antes, la Argentina solo exportaba cortes de carne caros que no se consumían popularmente en el país. Pero China compra la vaca entera, y compra la vaca vieja o joven. Eso es lo que explica el aumento del precio de los cortes populares de la carne. ¿Es un problema nuevo? Lo es, sin duda. Pero ningún problema se resuelve clausurando la puerta y creando adentro otro problema (o un problema peor). Cerrar las exportaciones es un manotazo que ya lo dio en su hora Guillermo Moreno; el resultado fue el fracaso. Hay soluciones más inteligentes que imponer decisiones arbitrarias. Los productores rurales conservan, además, la tradición de resistir al método de ordeno y mando. No son dóciles ni disciplinados, como otros sectores de la economía.El problema está directamente asociado a una crisis del consumo argentino. Para igualar el actual nivel del salario real debe retrocederse 17 años. En los últimos cuatro años la caída del consumo fue permanente; lo será también en este año. Se están firmando aumentos salariales del 45 por ciento. Al principio, parecían estrafalarios para un presupuesto que prevé una inflación anual del 29 por ciento. La Argentina se convertía, según la letra oficial, en el país que más promovía la distribución de la riqueza. La realidad es otra. La estimación de los economistas privados es que la inflación anual de 2021 será de entre el 50 y el 51 por ciento. Otra vez perderán los salarios frente a la inflación. El año electoral llevará al Gobierno a repartir mayores cantidades de dinero. La contracara de esa decisión será una inflación aún más alta. Para un gobierno que proyectó una inflación del 29 por ciento y tendrá una del 50, la economía es una derrota. Por eso, entre otras razones, los productores rurales no estuvieron solos en su protesta.La clase media debe pagar impuestos como no se paga en ningún país del mundo con tan pocas contraprestaciones por parte del Estado. Los sectores medios son los que sufragan los gravámenes más altos porque tienen que enfrentar hasta un impuesto al salario, además del impuesto anual a las ganancias. Están también los impuestos indirectos, como el IVA y los que acompañan el precio de cada producto o servicio. Un argentino que trabaja en blanco con un sueldo relativamente bueno termina entregándole al Estado casi el 50 por ciento de sus ingresos. Sin duda, la pobreza es un lugar peor todavía. Casi la mitad de la sociedad argentina está sumida en la pobreza. El 70 por ciento de los niños de la provincia de Buenos Aires son pobres. La sociedad argentina está formada por una clase media cada vez más chica y más acorralada por la caída de su capacidad de consumo, y por una clase baja sumida en la pobreza y la dependencia. Si a esos problemas se les agrega la incompetencia oficial para manejar la pandemia, se explica el estado de ánimo de gran parte de la sociedad argentina.Cinco de cada diez jóvenes argentinos quieren irse del país, y dos lo logran. Comienza a notarse que matrimonios de edad madura con buena situación económica piensan también en radicarse en otro país, no por ellos, sino por sus hijos. “No podemos dejar a nuestros hijos en este país”, es una frase que resulta ya dramáticamente frecuente. No solo influye el presente desolador, sino también el discurso de una clase gobernante aferrada al pasado. Nadie promete ni siquiera el esbozo de un futuro posible y mejor.A todo esto, el Gobierno pierde el tiempo tratando de crear escándalos artificiales. El conflicto con Bolivia es increíble. La nota de agradecimiento de un jefe militar boliviano al gobierno de Mauricio Macri (falsificada, según el militar) por el supuesto envío de armas está fechada el 13 de noviembre de 2019. Evo Morales cayó el 11 de noviembre de ese año. El gobierno de Macri habría mandado armas y municiones para reprimir a los bolivianos partidarios de Evo Morales en menos de un día, porque al día siguiente ya recibió el agradecimiento. Otra historia habría sucedido si la administración macrista hubiera sido tan rápida y eficiente. El Presidente no evitó de nuevo la precipitación de pedirles disculpas a los bolivianos por lo que presuntamente hizo Macri. No averiguó ni chequeó ni confirmó. Solo necesitaba un urgente cambio en la agenda de la discusión pública. No logró ni siquiera eso.

Fuente: La Nación

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Solo dos cosas –dos guerras, las más terribles– lograron interrumpirlo. Desde su creación, a principios del siglo XX, el Tour de Francia viene realizándose cada año, con su despliegue de esfuerzo, belleza, festejos, emoción. Solo la Primera y la Segunda Guerra mundiales pudieron con él. En lo que toca a este siglo y a su particular contienda sanitaria, hasta el momento la pandemia de coronavirus no afectó a la competición que, así lo atestigua esta imagen, se encuentra en pleno desarrollo.Julio es un buen mes para estar en Francia: temporada de verano, tiempo de festivales. Brilla la fotografía en Arles, el teatro en Avignon, el cine en Cannes, la ópera en Aix-en-Provence. Y por supuesto, beneficiados por el buen tiempo y a través de paisajes que van del mar a la montaña y de allí a la campiña, los ciclistas del Tour marcan también su presencia.Aquí atraviesan el territorio de Saint-Laurent-du-Pont, región Ródano-Alpes, una de las 21 etapas que los participantes deben recorrer desde el 18 de junio, fecha de inicio de la competición, hasta el 18 de este mes, fecha de su cierre.Este año el Tour arrancó con un accidente a tono con una época enamorada de la imagen y las selfies: una espectadora, que portaba un curioso cartel escrito a medias en francés y a medias en alemán (“Allez opi-omi”) intentó sacarse una foto donde aparecieran ella, su cartel y los ciclistas… pero terminó generando una desordenada y peligrosa caída en cadena de todo un pelotón de participantes.Como corresponde también a estos tiempos, la celebridad de la portadora del cartel y la viralización del video del accidente ya fueron convenientemente engullidos por la maquinaria de internet. Mientras tanto, el Tour de France continúa en lo suyo. Una puesta donde el deporte se encuentra con la estética, una aventura voluntariosa: el eco siempre bienvenido de los festejos colectivos.

Fuente: La Nación

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BUENOS AIRES, 10 jul (Reuters) – Argentina puso fin el
sábado a una histórica racha sin títulos que se extendió por
casi tres décadas y coincidió con el paso por la “albiceleste”
del astro Lionel Messi, quien por fin logró tomarse revancha al
levantar la Copa América tras vencer a Brasil 1-0 en el estadio
Maracaná.A 28 años de su última vez, Argentina rompió la sequía al
ganar su decimoquinta Copa América nada más y nada menos que
frente su clásico rival del fútbol sudamericano y en su casa,
luego de siete finales perdidas en los últimos años y muchas más
decepciones.”Ganarle a Brasil y ganarle acá, la Copa era de Argentina,
lo dijo Leo antes del partido, vinimos acá y ya estaba dicho,
teníamos que ganarla acá y se ganó”, dijo tras el partido Angel
Di María, autor del gol que le dio el título a la “albiceleste”.El astro argentino se convirtió además en el máximo goleador
del torneo junto con el colombiano Luis Díaz con cuatro
anotaciones.Para Messi, quien debutó en el seleccionado en 2005 y ha
cosechado una inmensa colección de títulos con el Barcelona, así
como Botas y Balones de Oro, fue el primer título celebrado con
el equipo de mayores de la “albiceleste”, luego de un Mundial
Sub-20 y un torneo olímpico Sub-23 obtenidos en 2005 y 2008.El título en la Copa América en Brasil bajo la conducción de
Lionel Scaloni es el primero para el conjunto argentino desde el
bicampeonato ganado en 1991 y 1993 con futbolistas como Gabriel
Batistuta y Claudio Caniggia, y Alfio “Coco” Basile en la
dirección técnica.Luego de esa conquista, la “albiceleste” entró en una larga
sequía en la cual fue finalista sin poder ganar en las ediciones
de 2004, 2007, 2015 y 2016, las últimas tres ocasiones con la
“Pulga” en el equipo.También con Messi llegó al partido decisivo de la Copa del
Mundo de 2014 en Brasil, en el cual cayó en el minuto 113 de la
prórroga ante Alemania.En 1995 Argentina cayó ante Dinamarca en la final de la Copa
Rey Fahd y 10 años después la “albiceleste” perdió en la
definición de la Copa Confederaciones con Brasil, en estos casos
sin Messi.El reconocimiento le llega al capitán “albiceleste” en medio
de una competencia que señaló como objetivo. Durante el
certamen, además, se convirtió en el futbolista con más partidos
jugados en el seleccionado al llegar a 148 presencias en el
choque contra Bolivia por la fase de grupos y superar la marca
de Javier Mascherano.Argentina sumó con la conquista su decimoquinta Copa
América, con lo cual igualó el récord de Uruguay como el más
ganador de la historia del campeonato. En tanto que Brasil sigue
tercero con nueve títulos.La “albiceleste” ganó el torneo en 1921, 1925, 1927, 1929,
1937, 1941, 1945, 1946, 1947, 1955, 1957, 1959, 1991, 1993 y
2021.
(Reporte de Ramiro Scandolo, editado por Javier Leira y Daniela
Desantis)

Fuente: La Nación

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CLEVELAND (AP) — El venezolano César Hernández y el colombiano Óscar Mercado conectaron jonrones de tres carreras cada uno y los Indios de Cleveland apabullaron el sábado14-6 a los Reales de Kansas City, que pasan por un mal momento.El 15mo cuadrangular de Hernández puso fin a una cuarta entrada de seis carreras propinadas a Mike Manor (6-8). El batazo de Mercado animó la ofensiva de cuatro carreras en la séptima que sentenciaron el encuentro.Cleveland llegó tambaleante a la serie después de que ligar nueve derrotas, pero ganó el primero de dos partidos con cuadrangulares en la novena entrada del dominicano Franmil Reyes el jueves y Bobby Bradley el viernes. Los Indios han ganado ocho veces consecutivas a los Reales esta campaña.Los Reales han perdido 15 de 18 encuentros y acumulan 17 partidos abajo de .500, su peor porcentaje en la temporada.Por los Reales, los dominicanos Carlos Santana de 3-0, Hanser Alberto de 1-0. Los venezolanos Salvador Pérez de 3-1, una anotada y dos remolcadas, Sebastián Rivero de 1-0. El cubano Jorge Soler de 4-1, una anotada.Por los Indios, el venezolano Hernández de 5-2, una anotada y 3 impulsadas. Los dominicanos Amed Rosario de 5-1, una impulsada, José Ramírez de 4-2, tres anotadas y una remolcada, y Reyes de 5-2. Los colombianos Mercado de 4-3 con dos anotadas y 4 impulsadas, y Harold Ramírez de 4-3 con dos anotadas. El boricua Roberto Pérez de 4-2 con dos anotadas y dos remolcadas.

Fuente: La Nación

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“Mire que es lindo mi país, paisano”, cantaba Argentino Luna con una mirada entrañable sobre la Argentina y los argentinos. Y eso que vivió hasta 2011. Tampoco es cuestión de andar cambiando todo el tiempo la letra de los hits según pasan los años y, especialmente, los gobiernos.No hay dudas de que tenemos flor de país… y flor de paisanos. Son tan poco creíbles las arengas para superar la grieta como cándidos los pronósticos de que vamos a salir más buenos de la pandemia.Falta para comprobarlo, pero al desconocer la fecha de ese abrazo genuino en el templo de la bondad suprema, aprovechamos la coyuntura para seguir a las trompadas. Es que, como sucede con la pelota, la grieta no se mancha.“La Argentina no es ese país de mierda que nos quieren retratar”, dijo con sentida melancolía el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero. A lo que su par bonaerense, Carlos Bianco, agregó con sutileza de rinoceronte y perfil de estadista: “Hay una parte de la oposición que ni siquiera está empujando una cuestión de odio entre los argentinos, sino que dio un salto que ni siquiera el fascismo, el nazismo o alguna autocracia europea se animó a hacerlo, que es odiar al país”.“El gabinete [de Alberto Fernández] es muy porteño, muy blanco, muy clasemediero y muy progre”, dijo por su parte Juan Grabois, tratando de que la dura consistencia de la polenta impida al juguito del asado caer en la grieta del Gobierno. A propósito, qué moderado sigue siendo el paisano Aníbal Fernández: tildó de “bestia, incompetente, inútil y alcornoque” a Graciela Ocaña, que lo denunció por el Plan Qunita. Para seguir con el diminutivo, la pobre Gracielita nunca va a conseguir que la defienda Dondita.Hay otras grietas menos ruidosas, pero de cavado profundo: Patricia Bullrich y María Eugenia Vidal jugaron fuerte el juego de la soga hasta que la Piba la soltó de golpe y Heidi cayó sentada sobre las promesas que les había hecho a los bonaerenses. Y tras deshojar la misma margarita de hace cuatro años en que se negó a ser segundo de lista, el cocólogo Manes le puso primera a la UCR para que Pro le resigne el primer lugar en la nómina de candidatos. Y ahí saltó Lilita, que se mandó a mudar agarrando la misma carterita con la que plantó a Pino (valga la asociación botánica).El intendente de Vicente López, en tanto, se atragantó con el salto de Santilli (¡viva la cacofonía!) a la provincia de Buenos Aires y desmintió que fuera idea suya el video en el que toma distancia del primo Mauricio, con su imagen de fondo y el eslogan “Macri, más Jorge que Macri”.La que se perdió don Luna… La paisanada está que arde.

Fuente: La Nación

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