TOKIO (AP) — La competencia de surf para hombres fue aplazada 90 minutos debido a la marea baja en la playa de Tsurigasaki, ubicada unos 144 kilómetros (90 millas) al este de Tokio.La Asociación Internacional de Surf, el órgano rector del deporte, señaló que la combinación de la marea baja y de un cambio en el clima han desestabilizado la calidad de las condiciones para la práctica del deporte en su debut olímpico.La decisión se tomó al final de las competencias femeniles de 1 contra 1, y el inicio de la justa varonil se postergó hasta la 1:18 de la tarde.Este tipo de demoras no son inusuales en las competencias de surf, y es posiblemente el único deporte organizado que depende de una variable incontrolable como lo es el clima.

Fuente: La Nación

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TOKIO.- “La cazás en el aire y ya está, le pegás”. Nicolás Keenan pretende dar una explicación simple a una definición del hockey sobre césped que en realidad es solo para unos pocos elegidos. La jugada se desencadenó como un relámpago en la cálida noche nipona: aprovechó una doble pared con Juan Martín López, con quien trepó por la izquierda. Y cuando la bocha se elevó dentro del círculo, el delantero la acomodó con un toque suave, para después sacar un verdadero batazo al estilo beisbol que pegó contra la tabla del arco de Japón. Impresionante.“En verdad no es un muy buen gesto técnico, fue solo un reflejo. La pelota se levantó, la vi y solo pensé en pegarle como venía”, describe el delantero de los Leones, que rubricó el 2-0 parcial. Después, el descuento de Kenta Tanaka en los segundos finales sería decorativo, para una victoria por 2 a 1 que reimpulsa a la selección defensora del oro en Río 2016. Tras el éxito ante los locales gracias a esa “jugada internacional” –así calificó Magdalena Aicega al tanto de Keenan en la transmisión de TV- y un gran gol de córner corto de Leandro Tolini, el tercer compromiso de los Leones será frente a Australia, a la 21.30 del lunes de nuestro país.A los 24 años y en suelo asiático, a Keenan le llegó su debut olímpico. Su cuna fue el Club Ciudad de Buenos Aires, allí donde le enseñaron las primeras técnicas con el palo y la bocha. De los 12 a los 18 años estuvo en Egara, entidad establecida en la ciudad de Terrassa, en Cataluña. “Ahí me formaron y perfeccionaron más en lo táctico y competitivo”, cuenta. Y acumula ya seis temporadas en el HC Klein Zwitserland de Holanda, uno de los paraísos del hockey profesional. Si bien lo tentaron para vestir la camiseta española cuando tenía unos 15 años, no pudo negarse a representar a la Argentina. La posibilidad surgió cuando los Leones estaban haciendo una gira por España previa al Mundial de La Haya 2014; él estaba entrenándose con los juveniles del Egara y fue convocado por Mariano Ronconi para incorporarse al seleccionado junior. Finalmente, dio el salto a la mayor y debutó en enero de 2019 ante Bélgica y en Córdoba, por la Pro-League.Keenan tiene mucho más arraigo argentino que lo que indica su apellido, porque su padre (Patricio), dos de sus tíos (Gustavo Keenan y Santiago Capurro) y hasta su abuela (Noemí Merediz) jugaron para la selección nacional. Desde muy chico escucha historias de su familia acerca de Mundiales, Juegos Olímpicos y todo tipo de competencias relacionadas con el hockey. Su destino para practicar este deporte ya estaba predeterminado, como también su raza de artillero habilidoso, potente y superfísico, de esos que rompen el arco, tal como lo demostró en su partido consagratorio con los Leones. “Lo nuestro es así, intuitivo. Los delanteros estamos ahogados casi todo el tiempo, siempre buscamos ir para adelante y esta definición ante Japón nació desde un rebote. Cuando piso el área, solo quiero pegarle al arco y de cualquier forma”, jura.Selección de Hockey masculino Los Leones, contra Japón, en hockey sobre césped. Festejo 12′ ST gol de Nicolás Keenan. Tokio 2020 (Santiago Filipuzzi /Enviado especial/)Asegura que la vida en la Villa Olímpica es algo imperdible. Con sus compañeros de selección son fieles a un entretenimiento particular mientras van pasando sus colegas de todos los países: “Jugamos a mirar a los distintos atletas e intentar adivinar qué deporte hacen según sus físicos”. Hay quienes en los momentos libres se tiran a la cama a leer, otros miran series y alguno más, como él, se prende a un canal japonés en donde transmiten todas las competencias de Tokio 2020 en simultáneo. Una manera de paliar la imposibilidad de visitar sedes y observar en vivo otros deportes, como se hacía en tiempos de normalidad.Keenan siente que en estos Juegos está haciendo un curso acelerado en el alto rendimiento: “Es impresionante jugar al lado de campeones olímpicos que tienen muchísima experiencia. En cada entrenamiento nos enseñan y, sobre todo, acá en Japón siento que te llevan para adelante. Es un honor jugar con ellos y te aceptan, te impulsan. Nunca te paran”. En concreto, el delantero recibe consejos que quizás él mismo traslade en un futuro a camadas más jóvenes de la selección: “Sobre todo te explican cómo actuar en la cancha y saber manejar los tiempos del partido. Y después te corrigen ciertos movimientos; son jugadores espectaculares que los más jóvenes del plantel intentamos imitar”.En esta campaña olímpica, el jugador de la casaca Nº 7 no solo piensa en el partido a partido. “También es jugada a jugada, minuto a minuto, pero enfocados en lo que viene. Obviamente estás acá adentro y querés llevarte la medalla más grande, pero todavía no podemos estar pensando en eso. En el debut contra España se sintieron un poco los nervios, pero ya frente a Japón reafirmamos lo que somos como equipo. Es lo que queremos”.

Fuente: La Nación

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El ministro de Turismo y Deportes de la Nación, Matías Lammens, quedó entre los heridos del cierre de listas del Frente de Todos. Disconforme con el lugar que le ofrecieron para una candidata de su espacio en la lista de diputados por la ciudad de Buenos Aires, dejó a su partido, Red Urbana, fuera del frente oficialista en estas elecciones.La postulante para la que el ministro esperaba un lugar mejor que el ofrecido en la nómina es la empresaria pyme Verónica Tenaglia, que también es comunera de la comuna 4. Según pudo saber LA NACION, para Tenaglia se evaluaba el puesto 16 o 17 en la lista de diputados nacionales por la ciudad, un lugar poco atractivo para aspirar a lograr una banca en un distrito que le es tradicionalmente esquivo al peronismo. Lammens fue desairado sin miramientos por el lugar que ocupa en el gabinete de Alberto Fernández.En disconformidad con esa oferta, los representantes de la agrupación de Lammens no firmaron en nombre de Red Urbana y el partido del ministro quedó fuera de la integración del Frente de Todos.Sergio Berni abrió un nuevo desafío en el agitado cierre de Buenos AiresLa lista del oficialismo nacional en la ciudad quedó liderada por Leandro Santoro y Gisela Marziotta. En la nómina, se les “pagó” con candidatos al kirchnerismo duro, a los gremios y a La Cámpora, entre otros sectores del Frente de Todos. Para la agrupación de Lammens no hubo un espacio apetecible.El ministro de Turismo, que no está alineado con los sectores más kirchneristas de la coalición gobernante, armó el partido Red Urbana con varios comuneros porteños. Con esa agrupación aspiraba a tallar en el reparto de lugares en las listas del Frente de Todos.La bronca que se fue masticando el ministro y la decisión de sus representantes de no integrar el frente lo dejaron como uno de los disconformes que arrojó el cierre de listas loteado que realizó el oficialismo.Lammens, expresidente del Club Atlético San Lorenzo de Almagro, fue candidato a jefe de gobierno en 2019. Tras perder esa elección ante Horacio Rodríguez Larreta, fue convocado para integrar el gabinete del presidente Alberto Fernández.Su lugar en el Gobierno fue algunas veces puesto en duda, pero se sostuvo más allá de esos eventuales rumores. Con los vaivenes de la pandemia, Lammens debió hacerse cargo de decisiones complejas en su cartera, como las referidas a las temporadas de vacaciones de verano e invierno.

Fuente: La Nación

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SAITAMA, Japón (AP) — Kevin Durant tomó un disparo. Y luego otro unos 20 segundos más tarde.Jrue Holiday tomó otro. Y luego Zach LaVine y Bam Adebayo.Estados Unidos tomó cinco tiros durante una posesión final en el más reciente fracaso de su equipo de baloncesto, y salió con las manos vacías en todos ellos.No solo sentenciaron a Estados Unidos en su derrota 83-76 ante Francia la noche del domingo, sino demostró que sus problemas podrían prolongarse más allá de su debut en Tokio 2020.Porque si un equipo no encesta, no va a ganar.“El balón entra o no entra”, dijo el entrenador Gregg Popovich.Y no entró mucho el domingo para el equipo estadounidense. Terminaron con 36% de campo y 10 de 32 (31%) de tres puntos.Durant, quien posee una larga lista de récords ofensivos en el combinado estadounidense y tiene más al alcance en este certamen, encestó uno de seis intentos de triple. Jayson Tatum apenas anotó uno de cinco y Damian Lillard tres de nueve.Se trata de jugadores de la NBA, que disparan desde un arco de tres puntos que está más cerca que al que están acostumbrados.“A veces encestas y a veces no”, recalcó Popovich.Durant tuvo tiros relativamente abiertos en sus dos intentos de triple durante su posesión que inició con su yerro a 44 segundos del final. Falló otro con 25 segundos restantes y Holiday falló una vez más para ponerle fin a una posesión de cinco intentos.“Les dimos cinco oportunidades en fila”, dijo el pívot de Francia, Rudy Gobert.Durant, con dos oros olímpicos y un premio MVP en el campeonato mundial de 2010, nunca entró en ritmo mientras sufría de problemas de acumulación de faltas.Pero tampoco estuvo particularmente preciso durante los duelos de exhibición, en los que cayeron ante Nigeria y Australia.

Fuente: La Nación

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TIANJIN, China (AP) — China culpó a Estados Unidos de lo que describió como un “estancamiento” en las relaciones bilaterales al comenzar el lunes conversaciones directas de alto nivel entre ambos países en la ciudad china de Tianjin.El vicecanciller chino Xie Feng pidió a Estados Unidos “que cambie su mentalidad altamente equivocada y su política peligrosa”, de acuerdo con la agencia noticiosa estatal Xinhua.Las relaciones entre China y Estados Unidos se encuentran estancadas debido a que algunos estadounidenses presentan a China como un “enemigo imaginario”, afirmó Xie a la subsecretaria de Estado, Wendy Sherman, según Xinhua.La número dos de la diplomacia estadounidense vino a conversar sobre las tensiones entre Washington y Beijing en reuniones separadas con Xie, que está a cargo de los vínculos entre los dos países, y el canciller Wan Yi, en un hotel de un complejo turístico en la ciudad de Tianjin.Sherman es la funcionaria de más alto rango de Estados Unidos que visita China desde que el presidente Joe Biden asumió el cargo hace seis meses. Las relaciones entre ambas naciones tuvieron un fuerte deterioro durante el gobierno del presidente Donald Trump, y persisten las desavenencias entre Beijing y China en torno a asuntos de tecnología, ciberseguridad y derechos humanos, entre otros.En una entrevista el sábado, Wang acusó a Estados Unidos de adoptar una actitud de superioridad y utilizar su poder para presionar a otros países.“China jamás aceptará a ningún país que afirme ser superior a otros”, afirmó el funcionario a Phoenix Televisión de China. “Si Estados Unidos no ha aprendido a tratar a otros países como iguales, China y la comunidad internacional tienen la responsabilidad de contribuir a que Estados Unidos aprenda como hacerlo”.Funcionarios del gobierno de Biden han dicho que el objetivo de las conversaciones no es negociar asuntos específicos sino mantener abiertos los canales de comunicaciones al más alto nivel. Estados Unidos quiere garantizar que haya mecanismos que impidan que la competencia entre los países devenga en conflicto, agregan.Se espera que figure en la agenda una posible reunión entre Biden y el presidente chino Xi Jinping, posiblemente al margen de la cumbre del G20 prevista para finales de octubre en Roma.Sherman, que llegó el domingo procedente de Mongolia, tuiteó “sinceras condolencias (de Estados Unidos) a quienes perdieron a seres queridos” en las severas tormentas e inundaciones de la semana pasada que dejaron al menos 63 muertos en la provincia de Henan.Los encuentros de la funcionaria siguen a una reunión inicial y altamente polémica en marzo en Anchorage, Alaska, adonde Wang y el veterano diplomático chino Yang Jechi volaron para reunirse con el secretario de Estado, Antony Blinken, y el asesor de seguridad nacional Jake Sullivan.John Kerry, enviado especial para el cambio climático del gobierno de Biden, se reunió en abril con su contraparte china Xie Zenhua en Shanghai.

Fuente: La Nación

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TOKIO (AP) — La “Terminator” australiana acabó con el dominio de Katie Ledecky en los Juegos Olímpicos.Ariarne Titmus alcanzó y superó a Ledecky para quedarse con una de las competencias más anticipadas de la justa olímpica, colgándose el oro el lunes con el segundo mejor tiempo de la historia.Titmus, quien se encontraba casi un cuerpo detrás de la estadounidense luego de cuatro de las ocho vueltas en los 400 metros libres, aceleró en los últimos 100 metros para terminar con un tiempo de 3 minutos 56,69 segundos.Ledecky era la campeona olímpica defensora y poseedora del récord mundial. Se conformó con la plata en esta ocasión con 3:57,36, el cuarto mejor crono de la historia.Nadie más estuvo siquiera cerca. El bronce fue para la china Li Bingjie con 4:01,08.El segundo puesto de Ledecky representa otra decepción para el equipo estadounidense luego de un explosivo inicio en las competencias de natación.Estados Unidos ganó seis de 12 medallas el domingo, pero se quedó fuera del podio en las dos primeras finales del lunes. Torri Huske y Michael Andrew llegaron en respectivos cuartos lugares y luego Ledecky se quedó con el segundo puesto, un lugar poco frecuente para una de las mejores nadadoras de la historia.Ledecky perdió una final olímpica individual por primera vez, después de ganar los 800 libres en Londres y colgarse otros tres oros en los 200, 400 y 800 libres en Río de Janeiro, hace cinco años.Ledecky tendrá otra oportunidad de medirse a Titmus en los 200 libres, y la estadounidense es la gran favorita en los 800 metros y sumar otra presea dorada en los 1.500 metros, el nuevo evento femenino de esta justa.Tal vez la apuesta más segura en la piscina, el británico Adam Peaty defendió su título olímpico en los 100 metros estilo pecho para hombres en el Centro Acuático de Tokio.Peaty era poseedor del récord del mundo y el primer hombre en la historia en romper las barreras de los 58 y los 57 segundos en la prueba. Tocó con el quinto mejor tiempo de la historia, 57,37 segundos, para dominar a la competencia.El holandés Arno Kamminga se colgó la plata con 58,00 segundos, mientras que el bronce fue para el italiano Nicolo Martinenghi con 58,33 segundos.Maggie MacNeil le dio a Canadá su primer oro en la piscina al ganar los 100 metros estilo mariposa para mujeres.La campeona mundial vigente llegó con un tiempo de 55,59, para superar a la china Zhang Yufei (55.64). La australiana Emma McKeon se quedó con el bronce con 55,72 segundos.___Newberry está en Twitter como: https://twitter.com/pnewberry1963

Fuente: La Nación

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“¡Pero vas a vivir en el tercer mundo!”, escuchó salir de la boca de algunos cuando anunció que se iría a la Argentina. Sin embargo, a Tim Oliver Sander poco le afectaba lo que la gente opinara de los caminos de su destino. En definitiva allá, en Alemania, siempre había sido el chico “exótico” de hábitos raros. Hacía años que bebía mate, organizaba asados y escuchaba rock nacional argentino ante la mirada extrañada de su entorno, al que le explicaba que lo que sonaba era Charly García, mientras aseguraba que esa yerba no era nada prohibido.Su “rareza” no había llegado sola. Todo comenzó a sus 19 años, cuando realizó un intercambio estudiantil en Colombia en 1998. El padre de su familia anfitriona era argentino, por lo que, a pesar de incorporar ciertos hábitos colombianos, a su hogar alemán importó, ante todo, costumbres argentinas. Encandilado por su cultura, a partir de entonces viajó una y otra vez a la Argentina en sus vacaciones, hasta que un día se descubrió completamente enamorado de aquella tierra y de una mujer latina.”¿Realmente querés abandonar tu carrera de funcionario? ¿No es demasiado incierto?”, fueron otros de los cuestionamientos que le hicieron cuando, finalmente, renunció a todo sin mirar atrás: “Soy profesor y en Alemania esto te otorga estatus de funcionario”, explica Tim al recordar las épocas de su partida. “Pero en el fondo, creo que nadie se sorprendió demasiado, veían que era muy cariñoso y abierto para el común de muchos alemanes y de alguna manera la conclusión fue bastante obvia”.En 2012, Tim conoció a su esposa en Buenos Aires, en una historia digna de novela. Después de tres semanas le propuso matrimonio, 11 meses después se casaron.Tim estaba locamente enamorado y apenas podía esperar comenzar su nueva vida en la Argentina junto a su mujer, sin embargo, irse trajo emociones más intensas de lo que jamás hubiera imaginado. De pronto, el joven alemán fue consciente de que, por razones económicas, al menos en un principio no podría viajar todos los años a reencontrase con sus padres, y fue así que la tristeza cobró protagonismo.”Soy hijo único”, cuenta pensativo. “Vi a mi padre llorar dos veces en mi vida: cuando murió nuestro perro y cuando me despedí en el aeropuerto. Fue muy fuerte. Ni hablar mi madre, que me escribió una larga y emotiva carta de despedida. Pero mi gran amor por la Argentina y su forma de vida, que siempre he sentido sin poder explicarlo completamente, fue mi motor. Y ellos lo comprendían. Por eso, a pesar del dolor, me apoyaron y me animaron a que siguiera mi camino. Nunca lo olvidaré”.Junto a sus padres.”Podríamos ser potencia mundial”La llegada a Ezeiza trajo consigo una catarata de emociones inabarcables. “¡Ahora ya no sos un turista, sos un inmigrante!”, fue lo primero que pensó Tim sintiéndose más vivo que nunca. Y luego respiró profundo y dejó que ese aroma tan particular que suele invadirlo todo apenas uno se asoma por fuera del avión – mezcla de humedad y calor argentino- recorra cada fibra de su ser. Hacía apenas unas horas había dejado el crudo invierno europeo para darle paso a un verano envolvente. El impacto fue intenso. “Mi Buenos Aires querido”, susurró después. Ahora esta era su casa.Es de Suiza. Vive en Buenos Aires: “Si no tenés flexibilidad, Argentina te mata”Por razones profesionales, durante los primeros seis años Tim vivió junto a su esposa en las bellísimas sierras cordobesas y trabajó como profesor y director pedagógico en el colegio alemán de Villa General Belgrano y, sin embargo, su amor por Buenos Aires permaneció intacto y, luego de un inolvidable período, lo vio volver.”La ciudad es impresionante y ofrece mucha vida cultural. Ella, probablemente, forma parte de mi personalidad: la melancolía, la nostalgia, el orgullo, la confianza en sí mismo”, dice conmovido. “Siento todas estas cosas y eso es lo que hace que sea mi lugar en el mundo. Aunque mi esposa, Mercedes, es de Tandil, también maravilloso y, quien sabe, tal vez algún día lo consideremos para nuestra jubilación”, continúa Tim, quien actualmente ejerce como profesor en el colegio Goethe y se confiesa amante de su trabajo.Tim es Coordinador General de Alemán en la Escuela Goethe.Todo aquello que Tim tanto había adorado desde su hogar en la ciudad de Haan, ubicada en el conurbano de Düsseldorf, en el Bundesland Nordrhein-Westfalen, en Argentina no solo fue abrazado con intensidad, sino que se transformó en una actitud ante la vida:”¿Qué serían de los encuentros con amigos sin el mate, una bebida apta para cualquier ocasión? ¿Qué sería de los fines de semanas sin un asado?, cuestiona Tim sonriente. “Me gustan más los de la noche: prender el fueguito con leña, tomarte tu tiempo, ser el único responsable de una deliciosa comida para muchos, el aplauso para el asador, todo eso me parece hermoso”, continúa.”También es impresionante el hecho de que la gente hable de todo y todo el tiempo. Acá se nota la clara influencia de los `tanos´ y `gallegos´, ya que muchos alemanes son más económicos con sus palabras. Y por supuesto, si alguien te pregunta aquí cómo estás, todo está siempre bien… En mi tierra de origen, normalmente se obtiene una respuesta muy concreta – y a menudo pesimista – a esta pregunta, incluso por parte de extraños. ¡Y el arte de la improvisación argentina también es impresionante! Lo atamos con alambre, eso es más que un dicho”.Un alemán amante de las costumbres argentinas.Sin embargo, y con el paso de los años y del enamoramiento inicial, hubo otros aspectos de Argentina que a Tim comenzaron a afligirlo y que, hoy más que nunca, siente que empañan la belleza del suelo querido:”La famosa grieta es deprimente y es cada vez más opresiva. Nunca he pertenecido a ningún `ismo´, pero tengo una clara impronta política, democrática y liberal de mis más de 30 años en Alemania. El hecho de que acá la política esté a menudo conectada con un `culto al líder´, que muchos se dejen engañar por el populismo, que se perpetúen los mismos modelos que no funcionan, me entristece como argentino. Podríamos ser una potencia mundial, ¡en todos los sentidos! Pero tenemos un nivel de pobreza importante y lo mantenemos”, manifiesta Tim, quien desde el 2018 está naturalizado como argentino con mucho orgullo.Tim se naturalizó argentino en el 2018 y juró honrar la bandera. Ahora es argentino – alemán.Calidad de vida en un país donde importa la personaDesde el comienzo, Argentina recibió a Tim con los brazos abiertos, tal como ocurre -según él- con tantos inmigrantes dispuestos a trabajar y aportar algo al país. En su camino atravesó todo tipo de situaciones laborales en las que predominó la facilidad de generar contactos y de trabajar en equipo: “Hay gente envidiosa y resentida en todas partes del mundo, pero en Argentina no es difícil acercarse al otro. En Alemania el enfoque está puesto a menudo sobre el asunto en cuestión – que a su vez no es algo malo –, en cambio acá la persona suele ser más importante”.”Pertenezco a la clase media y mi vida es mayormente como la imaginaba, aun así, creo que acá es más difícil crecer en lo que respecta a las cosas materiales: una casa propia, un auto nuevo, viajar seguido, ¡eso es algo que es casi imposible porque vamos de una crisis en otra! Pero estas no son las únicas cosas que cuentan y nos hacen felices. En Argentina vivo más intensamente, mis emociones son más profundas, los días más largos, las fiestas más divertidas. Argentina es también un maravilloso e infinito país de viajes, que tiene casi todo para ofrecer en términos de paisajes y aspectos culturales… Después de todo, no elegimos el país en el que vivimos, el país nos elige a nosotros. Y Argentina me eligió a mí hace mucho tiempo”.Tim, orgulloso con su carta de ciudadanía argentina.Un pasado alemán que abraza, acaricia y besaDesde que emigró, Tim regresó en dos oportunidades a su tierra natal. Durante la primera vez, en 2017 y junto a su esposa, se sintió como en el tango Volver y retornó “con la frente marchita”.”Cambiaron tantas cosas…Tantas. Casi no reconozco mi ciudad natal. La casa de mis padres cambió de dueño y ya no despierta ninguna nostalgia en mí. Paseamos por las calles de Düsseldorf y en ocasiones fue como caminar por otra ciudad: levantaron edificios enteros, construyeron túneles y sacaron puentes. Todo se transformó. Me sentí muy turista, un extraño. Fuimos al correo y la vendedora me dijo con un guiño: `Pero usted habla muy bien el alemán, igual, tiene una tonadita rara´. Hasta yo mismo había cambiado”.”Pero durante el viaje me di cuenta de que una cosa no cambió y jamás cambiará: el amor. Los afectos. Me encontré con el pasado de mis amistades y relaciones familiares y no tuve miedo en ningún momento. Mi pasado me halló al final y me abrazó fuerte, me acarició y me besó. Pasamos tardes y veladas eternas charlando, riéndonos. Noches de copas. Noches de alegría y noches sentimentales. Porque sabíamos que cada noche iba a ser la última por mucho tiempo. Pero el dolor forma parte de la felicidad, dicen”.Asado en Alemania.Aprendizajes de una tierra argentina que desafíaSiete años han pasado desde que Tim Oliver Sander llegó a su patria del sur. Desde aquel lejano día colombiano, cuando el padre anfitrión se presentó como argentino, una cadena de casualidades lo empujaron, una y otra vez, hacia un destino antes desconocido. Hoy, su visión del mundo ya no tiene un filtro tan solo alemán, aunque tal vez nunca lo tuvo realmente. En su travesía de autodescubrimiento, y de manera extraña, el suelo austral llegó hasta él para interpelarlo, enseñarle y cambiarle la vida para siempre.”¿Qué aprendí? Modestia. Que hay diferentes maneras de vivir que pueden hacerte feliz. Que no todo va siempre de acuerdo con el plan: a veces la vida simplemente sucede… Y que hoy en día no solo puedo hablar dos idiomas casi con fluidez, sino que también tengo dos perspectivas culturales diferentes. Mi actitud hacia Alemania ha cambiado, pero estoy agradecido a mi país natal por todo. Por los valores democráticos, por una buena educación, por muchas amistades”, afirma el hombre de 41 años.Tim y Mer.”El mero hecho de ser argentino no me trae muchos beneficios. Algunos laborales y el derecho de votar, el resto es un sentimiento mío de pertenencia. El sonido de un bandoneón me pone nostálgico y me hace llorar. Con el folklore se me despiertan las ganas de bailar. Es el país de mi familia política que desde el primer momento me aceptó y, desde julio de 2014, también el de mis papás, que ahora viven en Córdoba. Decidieron seguirme poco después de mi partida y fue un gran acto de amor”, dice profundamente emocionado.”Es el país del amor de mi vida, una mujer que me enorgullece todos los días y por la que agradezco a la vida. ¿Cómo no querer esa Argentina? Obviamente, existe la otra Argentina. El país en crisis constante, con una de las inflaciones más altas del planeta, con inseguridad y con demasiada gente viviendo al borde de la indigencia. ¿Me conformo con esa parte? ¡Claramente que no! Me indigna, me enoja, me hace renegar como a cualquier otro argentino. ¡Porque amo este país! ¡Porque creo en este país! Porque pasé muchos de los momentos más felices de mi vida acá”.Tim, disfrutando de una velada argentina junto a sus padres -que también eligieron la Argentina para vivir – en Villa Gral. Belgrano, un lugar que el joven alemán también considera su hogar.”Quiero que nos vaya bien, pero considero también que en muchos aspectos depende de cada uno de nosotros. Falta muchísimo, pero como joven argentino y educador que soy, no voy a dejar de creer en mi país. Voy a sumarme al desafío y apoyarlo, para que cada día sea la nación de los sueños de la mayoría de su gente. ¡Que vivan mis dos patrias! porque también sigo siendo alemán, y a partir de aquel día de diciembre lejano dos almas imperan en mi pecho, como decía el Fausto de Goethe. Que lo mejor de las dos culturas sea el motor de mis acciones”, concluye envuelto en esperanza.*Argentina Inesperada es una sección que propone ahondar en los motivos y sentimientos de aquellos extranjeros que eligieron suelo argentino para vivir. Si querés compartir tu experiencia podés escribir a argentinainesperada@gmail.com . Este correo NO brinda información turística, laboral, ni consular; lo recibe la autora de la nota, no los protagonistas. Los testimonios narrados para esta sección son crónicas de vida que reflejan percepciones personales.

Fuente: La Nación

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Entre todas las cosas que frenó el Covid-19, quizás una de las menos advertidas fue la decimoprimera edición del censo nacional, originalmente planificada para 2020. Lo curioso es que fue la propia pandemia la que aceleró de manera inédita un fenómeno que solo un censo podría describir con datos acabados y precisos, pero que, así y todo, ya se advierte en toda su potencia. Quienes lo observan y estudian hablan de un cambio de paradigma. Quienes lo protagonizan se expresan más o menos en estos términos: “Estoy harto de esta ciudad, me voy a vivir al verde”. Y la mayoría de los que escuchan un anuncio de este tipo –por parte de amigos, familiares o colegas– fantasean en mayor o menor medida, pero nunca indiferentes, con seguir los mismos pasos.De Tokio a Nueva York. Hasta dónde llegará el éxodo de las grandes ciudades del mundoNo se trata de un fenómeno exclusivo de la Argentina. De hecho, son París y Nueva York, otrora las ciudades más codiciadas del mundo, las que sufrieron los éxodos más resonantes. Solo de marzo a octubre de 2020, la oficina de Correo Postal de Nueva York recibió unas 300.000 solicitudes de cambio de dirección, al tiempo que diarios como The Wall Street Journal y The Washington Post declararon una tendencia generalizada entre los estadounidenses a abandonar las grandes ciudades para “volver a casa”, es decir, a sus pueblos natales. Del otro lado del Atlántico, según un informe de junio último de la cadena de noticias France 24, “millones de parisinos armaron las valijas” en los últimos años para relocalizarse en lugares como Lyon y Burdeos, o incluso en aldeas rurales de la Francia profunda.En Colonia Belgrano, la fundación Es Vicis desarrolló el programa “Bienvenidos a mi pueblo” y la población creció 10% en un año (gentileza es vicis y municipalidad arequito/)Las grandes urbes, claro está, no quedaron vacías, pero lo que sí parece haberse esfumado para siempre es su antigua condición de meca-paraíso, de epicentro inigualable. Ni Nueva York ni París ni Buenos Aires son ya el lugar donde todos quieren estar. “La ciudad, hasta ahora, había sido el gran exponente de la modernización y la innovación. Desde fines del siglo 18, pero fundamentalmente en los siglos 19 y 20, representó la promesa de progreso, de desarrollo, de mejores condiciones de vida, de ascenso social. Pero lo que pasó en la práctica –y quedó cada vez más en evidencia con el paso del tiempo– es que esa promesa no se cumple en poblaciones cada vez más grandes”, reflexiona Alejandro Casalis, docente e investigador del área Estado y Políticas Públicas de FLACSO y coordinador académico del Diploma Superior en Desarrollo Local, Territorial y Economía Social de la misma facultad.“Hay también otro componente, más en el plano de lo individual, que tiene que ver con un renovado sentido de realización que manifiestan las personas. La vida en las grandes ciudades dejó de ser un objetivo en pos de esa realización personal y, en cambio, aparecen insatisfacciones producto de esa urbanidad. La ciudad grande no es fácil: los gastos no son sencillos de cubrir y la movilidad es un problema grave. Esto se suma a una toma de conciencia de que el sentido de la vida pasa por otro lado y, en consecuencia, la gente empieza a buscar alternativas”, completa Casalis. (gentileza es vicis y municipalidad arequito/)El Covid-19 no hizo más que propulsar y amplificar una tendencia que ya estaba en marcha: el espacio público se volvió más hostil que nunca y quedaron en evidencia todas las carencias del espacio privado pero, sobre todo, lo antinatural que le resulta al ser humano vivir en una torre, a veces sin salir en todo el día, ni siquiera para ir a buscar comida. Así lo explica Facundo López Binaghi, arquitecto que trabaja en el Ministerio de Desarrollo Territorial y Hábitat de la Nación y miembro del Movimiento Arraigo: “Nos vendieron que las ciudades eran el lugar donde las cosas funcionan y todo se puede dar pero, con las estadísticas en mano, nos dimos cuenta de que la pandemia era una cuestión de urbanidad. Y todo esto se sumó a un cambio de paradigma anterior en el consumo, impulsado por ideas como el cooperativismo, la economía social y solidaria, la elaboración propia de los alimentos, el movimiento orgánico, la promoción de cadenas cortas de producción y la trazabilidad; todas estas cosas nos hicieron mirar por fuera de los límites de la ciudad”.Coronavirus en la Argentina. Crecen las consultas para dejar la ciudad y mudarse al campo en plena pandemiaLa posibilidad del trabajo remoto, esa bendición/maldición que también trajo la pandemia, terminó de generar el caldo de cultivo para que quienes anhelaban otro estilo de vida se animaran a ir por él sin arriesgar su seguridad económica ni su carrera profesional. De repente, el sueño que parecía imposible, impracticable o como mínimo irresponsable se hizo realidad. Sin embargo, ahí donde parece haber un final feliz se esconde el inicio de otra historia, menos idílica y más compleja, pero con el potencial de transformar para siempre lo que entendemos por vida de calidad.El impacto de los sueños¿Qué les sucede a esas localidades más pequeñas cuando, casi de un día para otro, tienen que afrontar los múltiples desafíos que conlleva que su población se incremente de manera vertiginosa? ¿Cómo lidian con las nuevas demandas de empleo, infraestructura, servicios, salud, educación, movilidad y hasta eso que se ha vuelto tan básico como respirar (y aún así cuesta tanto encontrar): una buena conexión wifi? Pero, sobre todo, ¿cómo lograr que residentes antiguos y nuevos, dos grupos tan disímiles entre sí, conformen una única e integrada comunidad?”Es importante que, cuando crezcamos, lo hagamos de manera ordenada”, dice Paola Forcada, presidenta comunal de Arequito (gentileza es vicis y municipalidad arequito/)Paola Forcada, presidenta comunal de Arequito, en la provincia de Santa Fe, es una de los tantos dirigentes del Interior a los que les toca hacerse estas preguntas, para diseñar e implementar políticas públicas que apunten a un desarrollo armónico. A 85 kilómetros de Rosario, Arequito –reconocida como la capital nacional de la soja, pero quizá más famosa todavía por ser el pueblo natal de Soledad La Sole Pastorutti– contaba con 6800 habitantes según el último censo nacional de 2010. “Hoy debemos estar entre los 7200 y 7500, pero la curva poblacional sigue mostrando que tenemos mayoría de personas de edad avanzada. Aún nos pasa que los jóvenes migran a Rosario u otras ciudades para estudiar una carrera universitaria y, al recibirse, no regresan. Pero ahora también vemos que algunos deciden volver, por lo general porque han armado una familia y buscan, sobre todo, tranquilidad y seguridad”, explica la líder de la comuna.En donde ella sí observa una movida consolidada es en los pueblos chicos más cercanos a Rosario, aunque Forcada considera que es cuestión de tiempo para que Arequito sea parte del “efecto dominó de migración”. Por eso, viene trabajando para evitar una “realidad desmadrada” a futuro: “Tenemos una ordenanza de planificación urbana que ya tiene 15 años y estamos en proceso de actualizarla, no solo porque la sociedad es otra y tiene nuevas demandas, sino también porque muchas cuestiones de infraestructura han cambiado. Es importante que, cuando crezcamos, lo hagamos de manera ordenada”.Forcada reconoce que las pequeñas ciudades como la suya tienen el deseo y desafío de atraer a nuevos pobladores, pero considera igual de crucial evaluar, por ejemplo, qué impacto tendría que un country se instalara a tres kilómetros del pueblo, ya que eso podría generar problemas como sectores vacíos y desaprovechados entre el viejo centro y el nuevo barrio, la extensión forzosa de obras de infraestructura para brindar agua y luz (con el inevitable encarecimiento de las tarifas para toda la comunidad) y el impacto en la eficiencia de otros servicios públicos tan esenciales como, por ejemplo, la recolección de residuos. “Nuestro objetivo al anticiparnos es resguardar la salud, la seguridad y, sobre todo, el cuidado del medio ambiente”, concluye.¿Irse o quedarse? Por qué muchos hoy eligen vivir en la ciudadComo parte de estos esfuerzos, Arequito forma parte –junto a otras 225 localidades en el país– de la Red Argentina de Municipios frente al Cambio Climático (RAMCC), que promueve iniciativas como la adopción de fuentes renovables de energía (a través de paneles solares, microturbinas para generar electricidad en pequeños ríos e incluso equipamiento para climatizar vía geotermia) y, más recientemente, la creación de un fideicomiso por el cual estos municipios compran en conjunto tecnología verde a precios accesibles.El aumento de la población tiene un impacto directo en la calidad ambiental, pero Ricardo Bertolino, director ejecutivo de la RAMCC, también observa que una gestión inteligente de los desafíos que trae aparejados el cambio climático puede potenciar esa inmigración que la mayoría de los pueblos necesitan para no desaparecer. “La migración interna va a existir si hay trabajo. Para eso, hay que repensar el modo de producción en las pequeñas localidades. Se calcula que el 50% de los empleos del futuro todavía no se ha creado y, sin dudas, los empleos verdes serán determinantes. Así las cosas, tenemos una oportunidad enorme para, por ejemplo, producir alimentos que se exporten por su condición de haber sido elaborados con bajas emisiones de carbono. No solo en la Argentina sino en todo el mundo, los sectores que más emiten son la agricultura y la ganadería, así que hay mucho por hacer en el Interior”.”Es importante que, cuando crezcamos, lo hagamos de manera ordenada”, dice Paola Forcada, presidenta comunal de Arequito (gentileza es vicis y municipalidad arequito/)Pero, para que un pueblo se vuelva genuinamente atractivo, también debe ofrecer una perspectiva laboral por fuera del mundo del campo. Esta es parte de la estrategia de Es Vicis, la ONG suizo-argentina que impulsa Bienvenidos a mi Pueblo, un programa de repoblación sostenible y planificada. Después de una primera y exitosa experiencia piloto en Colonia Belgrano (una localidad santafesina de 1300 habitantes que en solo un año pudo incrementar su población en 10%), la fundación anunció en mayo pasado una nueva edición del programa, esta vez con cinco pueblos interesados en atraer jóvenes y familias.Cintia Jaime, cofundadora de la ONG, explica su enfoque: “Muchas comunidades están trabadas porque no son conscientes de cuál es su potencial. Les falta hablar en positivo y tener visión. Pueden identificar aquello de lo que carecen, pero no logran traducirlo a oportunidades de negocio. En Colonia Belgrano, tres años después de nuestra experiencia, había 23 nuevos negocios, el empleo creció un 15% y los nuevos loteos para construir casas aumentaron un 700%. Se instalaron con sus familias un plomero, un electricista, un peluquero y otros profesionales que antes el pueblo no tenía; a todos ellos, los acompañamos con capacitaciones en emprendedorismo. Incluso se terminaron fundando cinco pymes textiles, una de las cuales logró comercializar a nivel nacional, con todo el dinamismo económico y la demanda de mano de obra que eso genera”.La prueba piloto de Colonia Belgrano también hizo fuerte hincapié en mapear la infraestructura y las condiciones habitacionales del lugar, además de mejorar su conectividad. Así, se pudo ofrecer un crédito hipotecario con tasa subsidiada a las nuevas familias radicadas, y el 100% de ellas ayudó en la construcción de su nuevo hogar. “Planificamos y llevamos adelante una primera repoblación con 20 familias, pero la verdad es que originalmente tuvimos más de 20.000 solicitudes. Y ahora, con la pandemia, se triplicó la cantidad de personas que nos contactan porque quieren salir de las ciudades donde viven. Muchos hacen home office y tienen esa posibilidad, pero también son jubilados o comerciantes que ya saben que sus negocios no volverán a ser rentables”, admite Jaime.El trabajo de Es Vicis se apoya fuertemente en herramientas técnicas, pero estas se combinan con una mirada profundamente sociológica. Por eso, la cofundadora de la ONG desconfía de incentivos del estilo “compre una casa antigua por un euro en una región perdida de Italia” (un anuncio que, por cierto, siempre logró estar entre las notas más leídas de los portales de noticias argentinos). “Cuando arrancamos, hicimos un estudio de mercado de tipos de repoblación y vimos cómo se resolvía (o no) la cuestión del exilio en casos de todo el mundo. Miles de personas deben haberse anotado para comprar una casa en, por ejemplo, Molise, a 250 kilómetros de Roma. Pero, ¿estaba preparado Molise para esa afluencia, para abastecer a los nuevos habitantes en todas sus necesidades? ¿Había trabajo, escuelas, hospitales, conectividad? Y, sobre todo, esos recién llegados: ¿qué hicieron una vez que se instalaron allá?, ¿cómo manejaron la cuestión social?, ¿se sintieron cómodos? Sé de muchas personas que no tuvieron una buena experiencia. Hay temas de infraestructura, pero lo social termina siendo lo determinante: si el recién llegado siente que es bienvenido, se va a sentir como en su casa. Alguien tiene que abrir esa puerta”.Buenos vecinosBienvenida, trabajo y vivienda son las tres patas indispensables de Es Vicis para que la experiencia funcione y no se terminen generando comunidades contrapuestas. Aunque parezca la más sencilla, muchas veces es la primera la que más tambalea. Es que, a fin de cuentas, lo que sucede es un choque de estilos de vida, de cosmovisiones y de culturas. “La bienvenida tiene que ser un proceso de integración entre vecinos antiguos y nuevos. Estos últimos tienen que embeberse de la cultura local para no ser tildados de invasores y, a su vez, los residentes originales deben aprender a valorar qué traen de bueno esos otros”, afirma Jaime.En Colonia Belgrano, la fundación Es Vicis desarrolló el programa “Bienvenidos a mi pueblo” y la población creció 10% en un año (gentileza es vicis y municipalidad arequito/)Alejandro Casalis coincide y profundiza: “Quienes migran, lo hacen buscando un estilo de vida más tranquilo, el acceso cercano a la naturaleza, la seguridad y tranquilidad, y la posibilidad de proyectar una vida personal y sobre todo familiar de mayor calidad. Pero, a su vez, la dinámica local tiene otro tiempo, otra cadencia. Los que llegan tienen un acelere y unas expectativas que, a veces, no cuadran. En los lugareños, hay que trabajar la incomodidad o directamente el rechazo que pueden tener hacia los recién llegados. Esto necesita de políticas públicas, pero también de organizaciones de la sociedad civil que puedan hacer esa sensibilización de que el que llega trae un trabajo, un conocimiento, un aporte que será bueno para el lugar. Y, del lado del que se muda, hay que hacerle entender que la idea es que sea un ciudadano y no un habitante anónimo. La ciudadanía supone un sentido compartido y una adaptación”.Facundo López Binaghi, oriundo de Tres Arroyos, estudió estas problemáticas en pueblos de toda la provincia de Buenos Aires. “El Interior viene perdiendo población, principalmente por falta de oportunidades de trabajo, ya que el campo cada vez requiere menos gente, y por falta de educación, en especial la secundaria, hace por lo menos 50 años. Pero la pandemia es una ventana de oportunidad para políticas públicas que puedan aprovechar ese deseo o necesidad de mucha gente de migrar a localidades más pequeñas”, remarca. No obstante, subraya la necesidad de romper varios prejuicios, de unos y otros. “Para empezar, nadie llega a un pueblo fantasma ni congelado en el tiempo: ya hay personas viviendo ahí, con sus dinámicas y vínculos particulares. Y, también, con un imaginario colectivo que, por lo general, incluye la idea de que los que vienen de la ciudad son peligrosos, porque ven el noticiero y las historias que les llegan de la capital son las de robos y asesinatos. Entonces, dicen: ‘Queremos que venga gente, pero no cualquiera, y se tiene que adaptar a nuestras reglas’. Así que el primer desafío es generar una mediación. Ahí lo que funciona mucho es el fortalecimiento de las propias instituciones: volver a darles vida al club, al teatro, a la cooperativa, y lograr que en esos espacios haya una coparticipación”.Se trata, en definitiva, de buscar entre todos una nueva manera de vivir, de ser comunidad. Un desafío que, así expresado, parece sencillo, pero se trata de una tarea titánica, ya sea que se trate de un lugar con diez, cien, mil o cientos de miles de habitantes. Jaime remata: “En el ideal, todos nos amalgamamos y tomamos lo mejor del otro. Si viene gente que trae el uso de la tecnología, un network más amplio, una mayor vida cultural, el habitante original lo toma y, sobre todo, lo valora. Por su parte, el que llega valora y agradece que le devolvieron la siesta, el tiempo para estar con sus hijos, estar cerca de la naturaleza día a día. Pero, además, en ese ideal, ambos se sientan a dialogar y piensan en conjunto cómo van a cuidar todo eso y cómo van a colaborar en el desarrollo de su pueblo, pero poniéndose de acuerdo en que nadie quiere que se termine híperurbanizando. Ese es el germen del compromiso social”. Recién ahí, entonces, uno puede soñar con alcanzar lo mejor de los dos mundos y crear un nuevo paraíso.

Fuente: La Nación

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Ya no es novedad que en la Argentina la industria de los esports despierta un interés que no para de crecer: después de Brasil y México, nuestro país es el más grande de Latinoamérica en un mercado global gigantesco. La consultora Newzoo adelantósu último informe anual que para este 2021 la inversión a nivel mundial por parte de sponsors alcanzaría los 641 millones de dólares, erigiéndose como una de las pocas actividades que parece estar sorteando la página de la pandemia.Es por eso que Santander se aventura en la industria de los esports para conectar con el público joven, ya que es una cultura que ha sabido expandirse también hacia la televisión y el cine. El furor se evidencia en la afluencia a competencias, la creación imparable de contenidos y atracción de grandes marcas.Con foco en ese mercado ha decidido apoyar la actividad de 9z Team, organización que acaba de presentar nuevos integrantes a su escuadra.Dos para hacer historiaLa noticia comenzó a girar a partir de una producción audiovisual de nivel cinematográfico en la que Santander tiene una gran presencia: Facundo Dudulec y Rodrigo Carrera se sumaban a 9z, como corredor de SimRacing y creador de contenidos respectivamente. Dos grandes figuras de las que se espera hagan historia.9Z Team es una organización profesional de esports que viene marcando el ritmo de toda la región a fuerza de talento deportivo y un contenido multiplataforma fuera de serie. La llamada “escuadra violeta” sigue ampliando sus equipos de proplayers y streamers, apostando al desarrollo y profesionalización de los nuevos talentos en todas sus disciplinas.Por lo pronto, la performance de Dudulec llama la atención tanto de fans como de personas que desconocen la disciplina. Comenzó su carrera profesional en 2017 y participó de grandes eventos como del FIA GT World Tour 1 en París, de la FIA GT World Tour 3, en el Playstation Theater de Nueva York, de la Logitech G Challenge de México (en la que se coronó campeón), y de la final mundial de la Logitech G Challenge en Las Vegas.“Que el ecosistema crezca”“La mayor expectativa que tengo es que la escena del Simracing crezca, es un ecosistema que está hace muchos años pero no tiene la repercusión ni aguante como otros esports y por eso creo que la llegada de 9z a esta disciplina puede generar un impacto muy positivo”, dijo el corredor respecto de su incorporación tras confesar que en el futuro le gustaría desenvolverse también como streamer.En cuanto a Rodrigo Carrera, un streamer muy aclamado por generar contenido genuino y entretenido, streamea en formato IRL y ya participó como partner de 9z para dar visibilidad a diversas acciones. Ahora se suma de manera oficial a la escuadra violeta y promete seguir generando horas de diversión a traves de sus transmisiones.9z Team sigue ampliando sus equipos competitivos y de generación de contenidos a través del desembarco de nuevas figuras y apostando, como siempre, al desarrollo de la industria de los esports en nuestro país, un ecosistema en auge al que Santander decide apostar con visión estratégica y como una vía para llegar a nuevos públicos.________________________________________________________Content LAB es la unidad de generación de ideas y contenidos de LA NACION para las marcas con distribución en sus plataformas digitales y redes sociales. Este contenido fue producido para un anunciante y publicado por el Content LAB. La redacción de LA NACION no estuvo involucrada en la generación de este contenido.

Fuente: La Nación

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Están ahí casi desde el principio mismo. Con las primeras semillas, con las primeras aldeas, junto a la larga marcha que significó decirle adiós al nomadismo, fundar otro modo de ser humanos. Solo vemos aquí la mano de un hombre que se apoya –¿acaricia?– a un animal de carga. La foto se tomó en Puerto Príncipe, aunque la escena, con diferentes manos, distintas testuces, sin duda se reproduce, en este mismo instante, en los más disímiles lugares, en todos aquellos donde sigue siendo próximo el diálogo entre tierra, personas, sustento y animales. “Sopa para nuestros días/sueño para la noche/años para mis hijos”: así definía al alimento campesino John Berger en un poema de su libro Puerca tierra. E, inseparables de ese sustento, siempre estuvieron los animales, parte activa del sudor de quien trabaja la tierra, a nuestro servicio y al lado nuestro, callados e imprescindibles.

Fuente: La Nación

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