TOKIO.- Todo lo bueno del primer tiempo se diluyó en la segunda mitad. Y cada error fue una certera puñalada de Fiji. “Cada pelota perdida es un try contra”, comenta Ignacio Mendy. “Nos faltó regularidad y entramos en una catarata de errores”, resume Santiago Alvarez Fourcade. Los Pumas cayeron por 26-14 en la semifinal del torneo olímpico y ahora buscarán la medalla de bronce ante Gran Bretaña, desde las 5.30 (hora argentina). El objetivo de avanzar a semifinales ya se cumplió, pero ahora queda el premio de poder trepar al tercer lugar del podio en Tokio 2020.Marcos Moneta, que sumó otro try a su cuenta personal, destacó el “placer de jugar con este grupo de jugadores” antes de meterse de lleno en lo que vendrá. Gran Bretaña es un rival conocido y hay dos chicos recientes en el Quest for Gold Seven de Los Ángeles, en el último torneo camino a Tokio 2020. En Estados Unidos, los Pumas 7s cayeron por 21-14 cuando ya tenían el título asegurado, pero habían sumado un triunfo por 21-19 en la primera jornada. En ese éxito, la Argentina arrancó mejor que su rival, pero después tuvo que dar batalla ante el duro combinado de las islas. Al final, un tackle de Moneta y una buena jugada de Mendy inclinaron la balanza. “Si queremos vencer a Gran Bretaña debemos ser prolijos, disciplinados y consistentes”. En algo coinciden puertas adentro del vestuario Puma: no será un rival tan rápido y potente, pero sí muy físico.La Argentina cayó ante Fiji y se juega el bronce con Gran Bretaña (Santiago Filipuzzi / Enviado Especial/)¿Qué dejó la derrota contra Fiji? “Hicimos un buen primer tiempo ante una potencia (la Argentina ganaba 14-12), pero estos partidos son dinámicos, difíciles de mantener el ritmo, y eso es algo que tenemos que corregir: mantener la regularidad todo el partido”, destacó Alvarez Fourcade, en diálogo con LA NACION. Y añadió: “Son rivales fuertes y rápidos, con los que los puntos de encuentro son un desastre. Pero tenemos que mirar lo que hicimos mal y mejorar, no hay excusas. Tenemos que terminar los Juegos de la mejor manera y poder mirarnos a la cara sabiendo que dejamos todo”.

Fuente: La Nación

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La preparación que tiene cada atleta, tiene diferentes métodos. También, dependiendo de si se trata de un deporte en conjunto o individual, poseen sus formas de motivaciones y rituales. Algunas no se perciben, pero otras sí pueden percibirse.Pero la que sí quedó en los ojos de todos los que siguen las alternativas de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 fue el brusco estímulo de un preparador a una atleta alemana. Sacudida y abofeteada, una imagen que se viralizó e indignó a muchos en las redes sociales, pero que luego fue aclarada y por la judoca: “fue para animarme”.Un ritual violento fue el que protagonizaron la judoca Martyna Trajdos, de Alemania y su instructor Claudiu Pusa, antes del ingreso de la luchadora al tatami. Primero, la sostuvo de su uniforme y la sacudió; luego le dio dos cachetadas, una con cada mano. Todo eso, para animarla en la previa al combate.Pero fue la propia atleta la que se refirió a lo sucedido y aclaró la situación: “No se preocupen. Es el ritual que yo elegí antes de los combates. Mi entrenador solo está haciendo lo que yo le pedí que hiciera para animarme”, expresó Trajdos a través de Instagram en defensa de su preparador. Muchos quedaron impactados con la salida de Trajdos en el Nippon Budokan de la capital nipona, donde al margen de lo anecdótico cayó contra la húngara Szofi Ozbas en dieciseisavos de final de su categoría (-63 kg femenino). Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida de Martyna Trajdos (@martyna_trajdos) La medalla de oro en la división de Trajdos fue para la francesa Clarisse Agbegnenou, que se impuso a la eslovena Tina Trstenjak en la gran final. Catherine Beauchemin-Pinard y Maria Centracchio, de Canadá e Italia, respectivamente, se quedaron con las medallas de bronce.

Fuente: La Nación

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El economista Juan Carlos De Pablo dijo que, si pudiera pedirle algo al Gobierno, lo que les pediría es “que no le compliquen la vida a los seres humanos que tratan de pelearla; bastantes problemas tenemos con los problemas como para inventar otros donde no existen”.En una entrevista con el programa Mesa Chica, por LN+, De Pablo lanzó: “El ahorro es un valor en todos los países del mundo. Hicimos todo lo posible, sistemáticamente, de Perón para acá, para castigar el ahorro en pesos. Moraleja: ahorramos en dólares”.Luego, profundizó al decir que “los argentinos, en materia de inflación, sabemos casi todo, sabemos generarla, acelerarla y frenarla de golpe, pero lo que no sabemos es cómo mantener el éxito inicial”. Para él, esto se debe una cuestión cultural, similar a lo que ocurre cuando un paciente va al médico, el doctor le dice que debe bajar 10 kilos, lo logra y el médico -entonces- lo felicita por lo alcanzado y el paciente los vuelve a subir. “Tenés que bajar y quedarte abajo”, remarcó el economista.Más adelante De Pablo dijo que en cuestiones como la pandemia hay que “trabajar con bisturí y no con hacha”, metáfora que usó en abrir el exministro de Hacienda, Hernán Lacunza, quien también participó del programa de LN+.De Pablo también cuestionó la estructura del Gobierno y arremetió: “Hablar de equipo económico es poesía porque no veo a nadie que se sienta a cargo”. En línea con eso, opinó que “los argentinos no podemos esperar a que algún funcionario haga algo por nosotros”, y resaltó la fuerza de la iniciativa privada: “El año pasado el PBI cayó el 10 por ciento gracias a que estaba la actividad privada; si fuera por los funcionarios hubiera caído 300 mil trillones por ciento”.Luego, ante la incógnita de si “es posible que un Gobierno recupere la credibilidad”, planteó: “Es posible, pero la probabilidad es muy chiquitita”. Y, en ese sentido, subrayó que hay que prepararse para 2023.

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00.05. Los regatistas van por otra jornada en VelaFrancisco Saubidet, que se ubica en el puesto 20° de la tabla general, comenzó la Regata 7 en la prueba RS:X Windsurf. Además, Facundo Olezza, que tuvo una gran actuación en su primer día y culminó 4to en la general, comenzó la tercer carrera en la categoría Finn. 23.50. Los Pumas irán por la de bronceEl conjunto nacional cae contra Fiji, el campeón olímpico, por 26 a 14 en la segunda semifinal. El equipo argentino se medirá con Gran Bretaña en busca del último lugar del podio, desde las 5. Marcos Moneta e Ignacio Mendy marcaron los tries y Santiago Mare consiguió las dos conversiones. Las cuatro anotaciones tuvieron lugar en el primer tiempo, que el conjunto dirigido por Santiago Gómez Cora ganó por 14-12.El primer ty de los Pumas 7sEl try de Fiji que revierte el resultado23.25. Los Pumas tienen rival para el último partidoNueva Zelanda derrota por 29 a 7 a Gran Bretaña y es el primer finalista del rugby seven masculino. En caso de ganar, el equipo argentino se enfrentará con los All Blacks desde las 6 en pos de la medalla dorada; de lo contrario, jugará por la de bronce desde las 5 ante el conjunto británico.23. Los Pumas 7s van por la final, ante FijiEl seleccionado argentino de rugby seven, que logró un gran triunfo sobre Sudáfrica con un hombre menos durante casi todo el encuentro, se enfrentará desde las 23.30 con el actual campeón olímpico por un lugar en la final. El equipo argentino no podrá contar con su capitán, Gastón Revol, que fue expulsado a los dos minutos de juego en los cuartos de final y recibió una suspensión de tres partidos. El otro finalista surgirá del encuentro entre Nueva Zelanda y Gran Bretaña.22.30. Comienzo de la jornadaHola, buenas noches. Soy María Borri y voy a estar acompañándote a lo largo del día olímpico en Tokio, siguiendo las presentaciones de los deportistas argentinos y las grandes novedades de los Juegos.

Fuente: La Nación

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“Estamos atravesando un momento bastante difícil con el formato de ShowMatch. Buscaremos tratar de mejorar y seguir entreteniendo, pero si la gente quiere ver otra cosa… Bueno, haremos otra cosa”. Con estas palabras, Chato Prada, uno de los históricos productores del ciclo conducido por Marcelo Tinelli, dio cuenta este martes de la situación que enfrenta el programa tras el bajo rendimiento en materia de rating.En diálogo con Marcela Coronel, en su ciclo radial Mientras tanto, Prada atribuyó los magros resultados del ciclo a “muchos factores” y remarcó: “El canal no está atravesando un buen momento en general. Estamos viendo cosas del formato”.Qué dijo Diego Brancatelli, un histórico de Intratables, de los posibles cambios en el panel“No es la primera vez que nos ha pasado una cosa así. Los números no son los mismos números de 10 años atrás”, reconoció. Y señaló que, en contraposición a lo que ocurre con eltrece, “Telefe está muy bien en cuanto a formatos, producciones, una novela [la ficción turca Doctor Milagro] que es una bomba”.Para el productor, el flagelo de la pandemia de coronavirus también influye en la situación que atraviesa el programa: “Nosotros tratamos de entretener. Es complicado el gen del formato. Es un programa que también tiene que ver con el público, con esa cosa de estadio, de 360 grados. La pandemia sacó eso. Estamos muy contentos con el programa que estamos haciendo, las figuras están bailando un montón, más que otros años. Es un gran show. Marcelo es el mejor conductor de la televisión argentina, sin dudas. Buscaremos tratar de mejorar. Hubo momentos de súper audiencias, momentos malos. Los productores de televisión cuando tenemos momentos buenos estamos un poco más tranquilos, y en momentos malos estamos en la búsqueda. Este formato en el 2019 fue una bomba, tiene que ver con que la competencia presentó otra estrategia”.Un regreso complicadoLa semana pasada, el mismo Tinelli recurrió a las redes sociales para hacer su descargo por bajo rating del programa. Sin alusiones directas, pero con una clara intención, el conductor y productor compartió en sus historias de Instagram un texto en el que daba cuenta de cómo debía “remar en dulce de leche” por el bajo piso de rating que le dejaba Telenoche, el programa que antecedía al suyo.Este lunes, con el regreso de Los 8 escalones del millón a la pantalla de eltrece, ShowMatch volvió a su histórico horario de las 22. Ese cambio, lejos de favorecer al programa en cuanto a la medición del rating, hizo que alcanzara su marca más baja: menos de tres puntos.Tras un año y medio de ausencia, Tinelli volvió a la televisión con varias novedades: un nuevo horario y la ausencia del “Bailando por un sueño”, el certamen de famosos que fue el caballito de batalla de ShowMatch por más de una década. El relativo éxito de Cantando 2020 y quizá también la batería de medidas protocolares que deben seguirse para evitar contagios en medio de la pandemia de Coronavirus, hicieron que la producción buscara una alternativa al clásico reality. Así nació “La Academia”, un nuevo segmento en el que además de bailar, los famosos debían cantar y actuar (dos disciplinas menos riesgosas al no exigir el contacto físico entre los miembros de los equipos).Con el correr de los programas, aquel innovador segmento fue mutando hasta parecerse cada vez más a su predecesor. El espacio en el que las parejas pueden alejarse un poco de la danza y presentar otras propuestas quedó específicamente relegado a la instancia del duelo. Así, recién en esta octava ronda -que es la que desde la semana pasada transitan los concursantes- los famosos son juzgados luego de cantar en vivo.Desde Telefe, la ficción turca Doctor milagro se reveló como el principal contrincante del programa de LaFlia para lograr el podio del rating y, a decir verdad, en una especie de verdugo imbatible. Frente a esta situación, los volantazos de la producción para conseguir y fidelizar el favor de los televidentes no fueron pocos.Los viernes tenían, en un principio, dos protagonistas excluyentes: los segmentos de humor que funcionaban como una especie de autohomenaje a los sketchs y cámaras ocultas que brillaron hace décadas en VideoMatch y “Politichef”, una parodia de MasterChef Celebrity, pero con imitadores personificando a algunas de las personalidades del mundo de la política local. Sin embargo, esa decisión duró poco y, tras dos semanas, “La Academia” se convirtió, también, en el principal -y único- atractivo del último día laboral de la semana.La apelación a la emoción de los participantes y miembros del staff a través de apariciones sorpresivas de familiares y amigos en el estudio -en algunos casos, personas que no veían desde antes de que se declarara la pandemia- se convirtieron en moneda corriente, como parte de una nueva estrategia, pero tampoco funcionó.“Estamos trabajando para que este programa sea el que viene entreteniendo hace muchísimos años. Lo hemos hecho durante mucho tiempo, pero si la gente quiere ver otra cosa… Bueno, haremos otra cosa”, adelantó Prada. Y se refirió, también a cómo vive el conductor esta situación: “Marcelo está muy bien, muy bien. Hace el programa con una alegría… Pasan tantas cosas… Antes había un 360 enorme, te podías agarrar de un montón de cosas. Estamos haciendo un programa que la gente está acostumbrada a ver fuera de la pandemia. La pandemia implica hisopar un montón de gente todos los días. Está en la mira el programa de Marcelo, hay que hacer el triple de trabajo, queremos hacer las cosas súper bien”, insistió.El escándalo por la imagen de Ana FrankDurante la presentación de Sofía Jujuy Jiménez se proyectó una imagen de Ana Frank en la pista de baile y generó indignación en las redesEl viernes pasado, mientras Sofía “Jujuy” Jiménez cumplía con el reto de cantar en vivo, se produjo un hecho que mantuvo al programa en el podio de las tendencias de Twitter. El tema elegido por la modelo fue “Yo no soy esa mujer”, de la mexicana Paulina Rubio. Y el que podía haber sido un guiño más del programa hacia la igualdad de derechos, terminó tiñéndose de escándalo por la inclusión, en la pantalla gigante, de una fotografía de Ana Frank mientras sonaba la frase “yo no soy esa mujer que no sale de casa”.Entre los muchos mensajes que tildaron de desubicada esa inclusión, se destacó, justamente, el del Museo Ana Frank, que conminó a los productores y al conductor a concurrir a sus instalaciones para conocer la historia de la adolescente alemana que debió vivir escondida con su familia en un sótano antes de ser trasladada a un campo de concentración, donde finalmente murió.En la charla con Coronel, Prada reveló que junto a su compañero Federico Hope cumplieron con ese pedido de la entidad, e hizo su descargo sobre aquella cuestionable inclusión. “No fue adrede que la producción se juntó y dijo ‘pongamos la imagen de Ana Frank’. Fue una desinteligencia. Intentó hacer algo Carla [Lanzi, la coach de Jiménez]; mostrar a mujeres fuertes de la historia, empoderadas. A veces la velocidad y el desconocimiento llevan a cometer estos errores”, explicó.Y agregó: “Gracias a esto, de alguna manera podemos volver a aprender. Hoy fuimos al Museo en representación de Marcelo. Te juro por Dios que ese día yo no estaba, me había ido a Mar del Plata al festejo de mamá y papá, y esa imagen salió al aire. Pasó por un par de filtros y nadie se dio cuenta. Fue un grave error, de los cuales Fede y yo somos los responsables absolutos. Pudimos aprender más allá de lo que uno puede saber, por la edad, por haber leído. Seguimos aprendiendo”.Con respecto a la visita al centro, reveló: “Hablamos con Héctor Shalom, una persona con una calidad de persona, de protector. Tuvimos un diálogo maravilloso. Fuimos unas 10 o 12 personas representativas de todas las áreas [de LaFlia]. Fueron Carla y Sofía”. Y, sobre la ausencia de Tinelli, explicó: “Marcelo no pudo ir porque tenía otras cosas, no sé. No sé si sabía que era hoy. Somos los responsables de todo lo que pasa al aire, todas las imágenes que pasan atrás Marcelo no va diciendo sí y no”.

Fuente: La Nación

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“Después del plan primavera viene el invierno”. Con esa frase lapidaria, el exministro de Economía, Hernán Lacunza, analizó la decisión del Gobierno de contener la inflación con “parches”.Apelando a metáforas, Lacunza dijo en Mesa Chica, por LN+, que el presidente Alberto Fernández apuesta a retrasar los malos indicadores pero eso agravará el problema el año que viene. “Apuestan a una inflación del 3 por ciento mensual, pero el problema lo vamos a tener el año que viene. Esta inflación de 50 por ciento anual es peor que la de Macri, porque acá hay una inflación reprimida”, explicó.“No podemos importar noruegos”, la respuesta de Facundo Manes a Margarita StolbizerSegún Lacunza, el plan es “anclas y velas. Es una mala idea andar en un velero con el ancla puesta. El dólar va a hacer por las malas lo que la política económica no haga por las buenas”, precisó.Para el exministro, no hay un buen diagnóstico y por eso “erran a la terapia”. Y eso, analizó, se verá reflejado en la brecha cambiaria.Prórroga del material bélico en Bolivia: el Gobierno habla de “encubrimiento” y de un trámite “poco transparente”“Cuando el Gobierno te dice que la inflación es por los oligopolios, por los precios internacionales, pregunto, ¿el resto del mundo no come los mismos alimentos? Y en el resto del mundo la inflación es de entre 3 y 5 por ciento. A nosotros nos pasa el 50 por ciento anual”, advirtió.“Cuando vas al médico, y el médico te dice que tenés colesterol alto porque tomás sol, te vas más asustado, porque le erra al diagnóstico. El Gobierno le está errando al diagnóstico y hace mala terapia”, indicó.

Fuente: La Nación

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País: Argentina. Año: 2002. Mientras los cimientos sociales, económicos e institucionales de una nación todavía convulsionada intentaban reconstruirse, cuatro amigos que venían del mundo de los sistemas y estaban trabajando en distintos proyectos deciden “arrancar algo”. Tenían una visión: las empresas basadas en el conocimiento -y más precisamente las de software, en las que el activo más importante es el capital intelectual- debían responder a unas estructuras más horizontales, colaborativas y participativas.Fue su abogado el primero que les dijo: “Ustedes están orientados al modelo cooperativo”. Y bajo la forma de una cooperativa arrancaron Tecso, con unos pocos socios que atendían proyectos para Argentina y México. Hasta que uno de los bancos más importantes del mundo decidió montar en Buenos Aires su centro de desarrollo global y los contrató. Para ponerse a la altura del proyecto tuvieron que sumar gente y profesionalizar procesos. Lo consiguieron, y ese hito se convirtió en el puntapié de un despegue fenomenal.Pronto empezaron a llegar más clientes de la industria financiera, de los seguros, de las aplicaciones móviles y del agro, con nombres como Citibank, Prosegur, Toyota, Volkswagen y el Mercado Argentino de Valores.Este año la cooperativa se sumó al lote de las primeras 130 empresas argentinas en exhibir con orgullo la etiqueta de “Empresa B”, todo mientras sigue innovando para brindar los servicios de consultoría, desarrollo, calidad, fabricación y soporte por los que ya es reconocida a nivel internacional.El secreto, en la cultura“En comparación con otras empresas de software la rotación de Tecso es bajísima, y eso es lo que nos permitió desarrollar una experiencia y un know how muy profundo en verticales como banca, finanzas y seguros. Entendemos cómo funcionan esas industrias, y así podemos proponer mejores soluciones. Tenemos muy bien identificada a la gente que puede trabajar en cada proyecto, y eso es una ventaja competitiva grande”, reflexiona el CEO Cristian Taibbi.Cristian Taibbi, CEO de TecsoLas relaciones que Tecso entabla con sus clientes suelen ser de largo plazo, de hecho Citi todavía es cliente y la sinergia con Río Uruguay Seguros –con quienes arrancaron a trabajar en 2008- fue tal que los llevó a desembarcar en Concepción del Uruguay para profundizar la transformación digital de la aseguradora que pretende ofrecer a sus clientes respuestas cada vez más accesibles a través de la tecnología. En otras palabras: dejaron de ser un mero proveedor para convertirse en partners tecnológicos.Según Taibbi Tecso tiene dos estructuras superpuestas: “una es la cooperativa bajo la cual nos organizamos, y para la que desarrollamos herramientas tecnológicas especiales que contribuyen a la participación; y otra más empresarial destinada a resolver las cuestiones que presenta cada proyecto”. “Trabajamos con un esquema conceptual del management 3.0 –señala-, pero también apelamos a los roles tradicionales del mercado”.Sumar territoriosLas empresas, los gobiernos y en definitiva todas las organizaciones tienen enfrente el desafío de incorporar nuevos modelos de negocios, la economía digital, las formas de trabajo colaborativas, la des-intermediación y la globalización virtual. Aunque reniega un poco del trillado concepto de “transformación digital”, Taibbi asegura que desde hace años Tecso viene trabajando fuerte en acompañar a las empresas en este camino que “sobre todo implica un cambio cultural –dice-, porque la tecnología no te resuelve nada si tu proceso es malo”.En un campo como el del software -en el que el talento argentino está muy bien considerado- Tecso se abre paso para seguir estando a la altura de las necesidades de grandes compañías, para lo que potenciará su búsqueda de clientes internacionales. “Hoy el objetivo es seguir creciendo –concluye el CEO- para poder brindar servicios a todo el mundo”.

Fuente: La Nación

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Así como las elecciones libres y la democratización de los partidos políticos son dos pilares de la república, el desarrollo de un sistema de primarias abiertas y obligatorias pierde casi todo sentido y constituye un auténtico despropósito nacional si los candidatos a cargos electivos terminan siendo designados a dedo y entre cuatro paredes por los líderes partidarios.Felizmente, en esta ocasión, las primarias abiertas simultáneas y obligatorias (PASO), convocadas para el próximo 12 de septiembre, ofrecerán, al menos en forma parcial, una competencia interna que le permitirá a la ciudadanía ser protagonista del proceso de selección de candidatos.El propósito de las PASO es, precisamente, alentar la participación activa de los ciudadanos y mejorar los canales de representación política para que quienes accedan a cargos electivos sientan un real compromiso con quienes los votaron y no exclusivamente con las cúpulas partidarias que digitaron sus postulaciones o con un puñado de afiliados y militantes.En los próximos comicios primarios, Juntos por el Cambio, hasta hoy la principal fuerza opositora en el Congreso de la Nación, presentará distintas listas de precandidatos a diputado nacional en 16 distritos del país, incluidas la provincia de Buenos Aires y la Capital Federal. En el más grande distrito del país, la ciudadanía podrá optar entre una lista encabezada por el actual vicejefe de gobierno porteño, Diego Santilli, y otra liderada por el neurocientífico Facundo Manes. En el distrito metropolitano, se presentarán tres nóminas, encabezadas respectivamente por María Eugenia Vidal, Ricardo López Murphy y Adolfo Rubinstein.Pese a la saludable decisión de Juntos por el Cambio de dirimir lugares en las listas definitivas a través del voto ciudadano, resulta en este caso cuestionable que, una vez más, haya funcionarios que incumplan el mandato popular para ocupar un puesto ejecutivo con el fin de proyectarse a un cargo legislativo. El caso de Santilli es doblemente criticable, puesto que, además de abandonar la vicejefatura de gobierno porteña ha resuelto mudarse de distrito, al igual que lo hizo María Eugenia Vidal.No será el de Santilli el único mal ejemplo. Once intendentes bonaerenses –ocho del Frente de Todos y tres de Juntos por el Cambio– se postularán a cargos en la Legislatura provincial, pese a que les quedan dos años de mandato al frente de sus comunas.También resulta lamentable que en el oficialista Frente de Todos no haya competencia interna para la selección de candidatos a diputado nacional en la gran mayoría de las provincias del país. Solo en cinco de ellas se presentará más de una lista en las PASO. En la Capital y en el distrito bonaerense, habrá listas únicas, en cuya conformación ha prevalecido el poder real de la vicepresidenta Cristina Kirchner y, en mucha menor medida, el criterio del presidente Alberto Fernández.En la integración de estas nóminas del oficialismo se advirtió escaso espíritu renovador y una tendencia a seleccionar a personas de la más estrecha confianza de quienes justamente digitaron las postulaciones. Así, quien encabezará la lista en la provincia de Buenos Aires, la concejala platense y secretaria ejecutiva del Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales, Victoria Tolosa Paz, es esposa de Enrique Albistur, íntimo amigo del primer mandatario.En las negociaciones previas a la conformación definitiva de las listas del Frente de Todos, hubo también tentativas desde el kirchnerismo para “promover” a no pocos ministros del Poder Ejecutivo Nacional a cargos legislativos. El propósito no era otro que generar vacantes en el gabinete de Alberto Fernández que puedan ser llenadas con hombres afines a la vicepresidenta de la Nación y a agrupaciones como La Cámpora, que hoy ya manejan estratégicos órganos de la administración central, tales como el PAMI y la Anses, además de ocupar lugares claves en empresas como YPF y Aerolíneas Argentinas.El cristinismo buscó persuadir al Presidente sobre la conveniencia de postular a Santiago Cafiero como diputado nacional, para desplazarlo de la Jefatura de Gabinete e impulsó otras salidas del elenco ministerial, que finalmente no se produjeron ante la resistencia del jefe del Estado. Sí se acordó que fuera candidato a diputado, en el puesto 12 de la lista bonaerense, el ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, cuyo reemplazo será probablemente objeto de una dura disputa.El sectarismo que la fuerza gobernante viene mostrando en los últimos tiempos de su gestión se ha trasladado, de este modo, al campo de la política partidaria a la hora de integrar las listas de candidatos para las próximas elecciones. Se trata de nóminas abiertas a los amigos y cerradas a los sectores independientes que podrían enriquecer la coalición oficialista.No se advierte en la integración de las listas del Frente de Todos voluntad alguna de dejar atrás el error de gobernar de espaldas a quienes no los votaron, que representan nada menos que la mitad del electorado.Parecería consolidarse así en el olvido aquel mensaje transmitido por Alberto Fernández en la campaña proselitista de 2019, cuando no solo aseguró que volverían mejores, sino que, entre sus objetivos centrales, estaba el de poner fin a las grietas en la sociedad argentina.Con la conformación de listas de candidatos a dedo y sin competencia interna, el oficialismo perdió una nueva oportunidad para tender puentes hacia los sectores independientes y moderados de la sociedad. Algo perfectamente comprensible si se tiene en cuenta que la líder de la coalición gobernante necesita estar rodeada en el Congreso de militantes de su máxima confianza para avanzar en un proyecto cuyo pilar central no es otro que la consagración de la impunidad frente a los escándalos de corrupción que la tuvieron como protagonista.Increíblemente, la política argentina continúa girando alrededor de los problemas judiciales de la vicepresidenta, al tiempo que no pocos funcionarios de altísimo rango parecen dispuestos a privilegiar los intereses personales de su jefa política a la búsqueda del interés general y de genuina justicia.Por eso para Cristina Kirchner, la posibilidad de disensos internos debe estar clausurada y las primarias abiertas deben seguir siendo cerradas.

Fuente: La Nación

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El célebre penalista Guillermo Ouviña siempre recordaba en sus clases una anécdota ocurrida en diciembre de 1899: el ministro Joaquín V. González ordenó a un fiscal que allanara la sede del Club del Progreso y detuviera a algunos contertulios que estaban jugando al bacará. Épocas en que se perseguía el juego clandestino. El fiscal sospechó de inmediato que esa maniobra escondía la persecución a opositores e incumplió la orden impartida por el ministro, que como represalia le aplicó tres meses de suspensión en el cargo. La curiosa arbitrariedad de un gran constitucionalista como Joaquín V. González era doblemente peligrosa, porque llegaba avalada por el prestigio jurídico de su emisor. Pero este fiscal desafió también la sanción del ministro, recurriendo a sus superiores jerárquicos. El 30 de diciembre de 1899, en medio de los alardes festivos de un fin de año especial, salió una acordada que desairaba al ministro por segunda vez, resolviendo que el Poder Ejecutivo no podía dar órdenes a un fiscal, por la sencilla razón de que son poderes independientes. El destino tenía reservada aún una tercera humillación para González: los miembros del tribunal se reunieron ese mismo día con el presidente de la Nación, Julio A. Roca, que lejos de defender el desacierto de su ministro anuló la sanción. Otro país.No es extraño que Guillermo Ouviña recordara esa anécdota; él mismo siendo fiscal se vio envuelto en un episodio similar. El 29 de marzo de 1962 a las cuatro de la mañana los comandantes en jefe de las Fuerzas Armadas derrocaron a Arturo Frondizi y lo trasladaron a la Isla Martín García. Un tiempo después el detenido hizo declaraciones a la prensa y aludió a Perón, violando el famoso decreto 4161 de “desperonización”. El ministro de Justicia hizo la denuncia y le ordenó al fiscal Ouviña que acusara a Frondizi. El episodio venía precedido por otro encontronazo entre el mismo funcionario con el mismo fiscal, a raíz de un motín de presos y la posterior represión, una masacre cometida por el personal penitenciario: el ministro había tratado de frenar la investigación del fiscal ofreciéndole un cargo de juez, ante lo cual Ouviña, elegantemente, lo echó de su despacho. En el caso de la denuncia contra Frondizi el gobierno de Guido tropezó por segunda vez con la negativa del fiscal. Resultado: lo cesantearon sin sumario. Presentó un amparo para que lo repusieran en el cargo, pero antes de que esa causa se resolviera, en 1963, el presidente Illia desistió de la querella contra Frondizi y le devolvió a Ouviña su cargo de fiscal.Eran tiempos en los que aún se debatía si los fiscales eran independientes o subordinados del Poder Ejecutivo. Después de la reforma constitucional de 1994 esa duda quedó disipada a favor de la independencia. El kirchnerismo, sin embargo, simula desconocer esa reforma y recae en el vicio de politizar el Ministerio Público Fiscal, con el cual está completamente obsesionado. En 2004, cuando aún guardaba cierto recato republicano, nombró a Esteban Righi con el masivo consentimiento del Senado. Righi, que en 1973, siendo ministro del Interior de Héctor J. Cámpora, había producido la liberación masiva de los presos de Devoto, en la audiencia pública por su designación como procurador dijo: “El valor moral de la democracia y la sustantividad del Estado de Derecho residen justamente en que sus principios deben ser aplicados hasta sus últimas consecuencias”. Un avance respecto del Righi disolvente de 1973. Lástima que ocho años después, en épocas de Cristina Kirchner, el vicepresidente Amado Boudou, acorralado en la causa judicial por la apropiación de Ciccone y en busca de fiscales más dóciles, menos puntillosos, por cadena nacional acusó a Righi de tráfico de influencias con jueces federales. Righi a los pocos días y en silencio renunció. Tiendo a creer que en este episodio no hay buenos y malos, sino malos y peores, y que Cristina –a años luz de distancia del presidente Roca– optó por los peores.El hecho trazó una frontera, fue la inauguración de una serie interminable de disparates. Da cuenta de ello la postulación de Daniel Reposo, quien falseó su currículum incorporando galardones inexistentes. Lo prueba el nombramiento de Alejandra Gils Carbó, una fanática encarnizada contra la prensa libre que terminó procesada por la compra de un edificio en condiciones más que opacas. Lo confirma el sainete en torno a Daniel Rafecas, que al kirchnerismo no le resulta suficientemente confiable –a pesar de haber desestimado a velocidad récord la denuncia de Nisman por el pacto con Irán–, como lo prueba el paradójico enroque en el cual terminó siendo apoyado por la oposición, que al principio lo objetaba y rechazado por el oficialismo que originalmente lo había propuesto. Lo demuestra también la persecución contra el actual procurador adjunto, Eduardo Casal –un hombre intachable y de carrera, que no por casualidad fue profesor en la cátedra de Ouviña–, a quien le iniciaron un juicio político infame con el fin de amedrentarlo y forzar su renuncia. Para desembocar, por fin, en la prueba definitiva: el proyecto de ley para cambiar la forma de designar al procurador, de modo tal que una mayoría simple permita bajar el umbral de exigencias y, de ese modo, poder designar a delegados incondicionales sin necesidad de ningún consenso democrático.¿Qué más se necesita para ver que se busca asegurar la impunidad por los delitos de corrupción y perseguir opositores? El kirchnerismo insinúa ahora para el cargo a quien fue abogado nada menos que de Diego Lagomarsino. En una broma macabra podría llegar a ser jefe de todos los fiscales quien apadrinó al implicado en el asesinato de un fiscal que al día siguiente iba a presentar una denuncia contra la presidenta. Sobre la mancha más ominosa de la historia institucional argentina, cuyo nombre propio es Nisman, pretenden sin ruborizarse apuntalar la identidad ética del nuevo procurador.Si semejante escándalo aún no sucedió es porque al Gobierno no le alcanzaron los votos en el Congreso. El peligro de que el kirchnerismo aumente bancas en la próxima elección, variando el ecosistema de poder, es concreto. Del mismo modo que el estafador gana la confianza de quien será timado para recién dar el golpe cuando la víctima está maniatada e indefensa, los autoritarismos populistas parasitan las democracias primero y las pulverizan después. Lo dijimos en la carta que un grupo de intelectuales presentó a la sociedad hace unas semanas. No sostuvimos que la Argentina sea hoy una dictadura –como trató de tergiversarnos el inefable Raúl Zaffaroni– sino que va en esa dirección. Las tiranías populistas no se construyen súbitamente, sino por etapas, progresivamente. Estamos en la primera etapa y los síntomas son similares a los vividos en las primeras fases en Venezuela o Nicaragua, desde la articulación de un capitalismo de amigos hasta una trama de presiones discursivas sobre la prensa, los jueces y los organismos de control. El ya desembozado intento de nombrar un procurador militante, ¿no resulta un indicio potente y verosímil de esa escalada? Si se rompe ese dique la Argentina caerá de lleno en la segunda etapa: la deriva autoritaria.Escritor, periodista y jurista

Fuente: La Nación

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Luis Brandoni, precandidato a diputado por Adelante Ciudad, lanzó una fuerte crítica al radical Facundo Manes, precandidato dela UCR en Buenos Aires. “Manes cometió una imprudencia”, dijo. Y se explayó al comentar que eso le ocurre porque “le falta práctica política”. Brandoni se refiere a las declaraciones del neurocientífico, quien en el arranque de la campaña manifestó: “Espero que no se gasten los impuestos de los porteños en la campaña”. Esto como un pedido al jefe de gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta para que no use fondos de la Ciudad para apoyar a Santilli en la interna de Juntos.Según el actor y político radical, que estuvo en Mesa Chica, por LN+, no hay que perder de vista que el objetivo es ganarle poder al kirchnerismo. Manes, al desconfiar del manejo de fondos de Larreta no colabora -según él- en esta línea. “Es una imprudencia, ha cometido una imprudencia y podría arreglarla”, pidió. “Aparecen este caso u otros que salen en búsqueda de algún titular importante y dicen cosas que no ayudan”.Para reforzar sus declaraciones contó una anécdota que vivió en México, en sus años de exilio. “Estados Unidos había devaluado el dólar. Le preguntaron al ministro de Economía de México de qué manera esto iba a afectar a México. Y él dijo, muy suelto de cuerpo: ‘La devaluación no nos perjudica ni nos beneficia, sino todo lo contrario”. El estudio de LN+ estalló en risas, tras la humorada. “¿Cómo aplica esto a Manes?”, le consultó la periodista Paz Rodríguez Niell. “No quiero personalizar. [Manes] No va a ser el único ni la única en decir cosas que no colaboran con los propósitos para la política”, dijo. Y ratificó que el espacio opositor, más allá de las diferencias, tiene que tener claro el “sano camino que siguen, que es el de quitarle el poder a esta gente” [por el Frente de Todos].Sobre el final, arriesgó: “Creo que vamos a ganar, porque estoy convencido de que la sociedad también cambió en algún sentido”. Por est motivo, espera que vuelvan a apoyar un proyecto contario al del kirchnerismo. A su lado, el exministro de Mauricio Macri Hernán Lacunza coincidió con Brandoni: “Este inicio de Manes es un paso en falso”.

Fuente: La Nación

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