Alberto Fernández decidió jugar a fondo. No hay tiempo para lamentos o arrepentimientos. Ganar la elección significará la revalidación de la gestión y de su gabinete, así lo cree el Presidente. Una derrota, en cambio, significaría el comienzo del fin de una gestión atravesada por las dificultades externas e internas.Así, en la Casa Rosada admitieron abiertamente que las PASO, en primera instancia, pero fundamentalmente los comicios del 14 de noviembre serán determinantes para el futuro político del Presidente.El jefe del Estado considera que ya superó la crisis política que significó la fotografía de los festejos del cumpleaños de la primera dama, Fabiola Yañez. En los números diarios que reciben en la Casa Rosada sobre la imagen presidencial notaron que la caída se frenó durante el fin de semana y que incluso volvió a crecer en los últimos días. Es por eso que decidió poner el cuerpo en el sprint final de la primera etapa de la campaña, que estará focalizada en la provincia de Buenos Aires.Alberto Fernández, en una recorrida de campaña en el conurbanoEn la Casa Rosada anticiparon que la elección será más cerrada de lo que esperaban, pero confían en el triunfo del Frente de Todos. Las expectativas futuras son mejores. Las proyecciones para noviembre incluyen una campaña de vacunación avanzada y una leve recuperación económica.“Vamos a ganar por primera vez en 16 años una elección intermedia”, se entusiasmó uno de los hombres de confianza del jefe del Estado. El último antecedente data de 2005 cuando la expresidenta Cristina Kirchner consolidó el primer paso para la construcción del kirchnerismo con el triunfo ante Hilda “Chiche” Duhalde. A eso se suma el escenario global que trajo innumerables dolores de cabeza para los oficialismos que tuvieron que enfrentar la sentencia de las urnas.Aquellos que siguen su rutina diaria lo describen renovado. “La foto lo golpeó, pero es muy resiliente”, graficó uno de sus funcionarios más cercanos. Parte de ese cambio fue generado por el enojo, sobre todo con los propios. Fernández está molesto con las críticas que brotan desde las otras terminales de poder, como el massismo y La Cámpora. Cerca del Presidente creen que buscan debilitarlo para poder avanzar sobre su equipo, algo que hasta ahora resistió.Cristina Kirchner y Alberto Fernández en el acto de La PlataUna victoria el próximo domingo le permitiría retomar el liderazgo dentro del Frente de Todos, como ocurrió durante los primeros meses de la pandemia, así lo aseguran en algunos despachos de la Casa de Gobierno. Es por eso que también la presión interna se incrementó en las últimas semanas. Claro, eso sí, como producto de errores propios del Presidente que generaron un fuerte malestar dentro de la coalición de gobierno.El Presidente también está convencido que un triunfo electoral actuará como dique de contención y le permitirá avanzar con el relanzamiento de su gobierno, algo que sus socios le exigen a través de los medios de comunicación, pero a su tiempo.En estos últimos días el mandatario buscó retomar la centralidad política y se puso al frente de la campaña. El martes fue el único orador en Tecnópolis ante gobernadores, funcionarios y candidatos del oficialismo. “La clave fue el mensaje de campaña que bajó”, explicaron cerca del mandatario. Ahí marcó el camino para lo que queda en esta etapa: polarización a fondo con Juntos por el Cambio, siempre con Mauricio Macri como eje de las críticas, y un mensaje de que comenzó la recuperación económica.En ese escenario, Fernández se recluyó sobre los propios. El jefe de Gabinete, Santiago Cafiero; el ministro de Obras Públicas, Gabriel Katopodis; el ministro de Desarrollo Social, Juan Zabaleta, y los incondicionales Juan Pablo Biondi y Julio Vitobello, son algunos de los que trabajan sobre los efectos que podría generar la victoria del Frente de Todos.“Revalida la gestión de Alberto. Pone en valor todo lo que se hizo durante la pandemia”, explicó un hombre con acceso diario al despacho presidencial.Ellos serán la punta de lanza que respondió al pedido que les hizo el mandatario de salir “estas dos semanas a generar una explosión de confianza en los argentinos”. Este fin de semana los ministros volverán a la calle. El objetivo es mostrar a un gobierno cercano a la gente, según explicaron desde el comando de campaña.Así, mientras el Presidente recorrió Hurlingham junto a Juanchi Zabaleta, otros ministros se movilizarán en los distritos donde viven. Algunos de ellos como Nicolás Trotta (Educación) y Matías Lammens (Turismo y Deporte), ya avisaron que caminarán Vicente López y la Ciudad, respectivamente. Martín Guzmán (Economía) y Matías Kulfas (Desarrollo Productivo), dos que están siempre en la mira del kirchnerismo duro, también salieron de su zona de confort y se convirtieron en fervorosos militantes de la gestión que integran.Alberto Fernández, Cafiero y GuzmánPero los esfuerzos no son parejos. Otros, en tanto, prefieren mantener el perfil bajísimo que construyeron durante los casi dos años de gestión, como el ministro del Interior, Eduardo de Pedro. El secretismo es un valor para el ministro político, siempre renuente al escrutinio público. En algunos despachos de la Casa Rosada ya se acostumbraron a que, al final de cuentas, siempre son los mismos los encargados de dar la batalla mediática.El Presidente tiene previstas varias actividades. El martes estará en Mar del Plata, el miércoles visitará la fábrica Penalty junto al embajador Daniel Scioli en Chivilcoy. Y el jueves llegará el cierre, en el Estadio Único de La Plata, con la vicepresidenta como los principales oradores.

Fuente: La Nación

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A poco del estreno de la quinta temporada de La Casa de Papel en Netflix, dos precandidatos del FIT aprovecharon la popularidad que tiene la serie española en la Argentina y la vincularon a una polémica reciente: la aparición masiva de carpinchos en el complejo Nordelta. Con militantes vestidos como los “atracadores” y con caretas de los roedores, reclamaron la sanción de la Ley de Humedales.Alejandro Bodart y Celeste Fierro, precandidatos a diputados nacionales por la provincia y la ciudad de Buenos Aires, respectivamente, encabezaron una caravana atípica en defensa de los roedores, que tanta resistencia había generado la localidad de Tigre.A través de las redes sociales, Bodart puso de manifiesto sus críticas contra “el modelo capitalista extractivista”. El dirigente del Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST) dentro del FIT pidió que “los ricos paren de cementar”, y apuntó contra “la derecha macrista o liberal” y el Gobierno. Los dardos también fueron para el sector liberal que encarna el economista Javier Milei.#LeyDeHumedalesYa ? y que los ricos paren de cementar. Por eso estamos en #Nordelta, para repudiar este modelo capitalista extractivista que defienden la derecha macrista o liberal y el gobierno. Junto a @Cele_Fierro y nuestra lista 10R del MST en el FIT Unidad pic.twitter.com/xESstughKM— Alejandro Bodart (@Ale_Bodart) September 4, 2021“Los carpinchos de #Nordelta son un símbolo de la catástrofe socio-ambiental. Rechazamos la cementación urbana y defendemos los humedales y espacios verdes. Muy lejos de Milei, negacionista del cambio climático y el ecocidio”, afirmó.El dirigente que compite contra Nicolás del Caño en la provincia de Buenos Aires pidió una Ley de Humedales sin “trampas” y que esté “bajo control de las organizaciones socioambientales”. En ese sentido, Celeste Fierro, que se postula al Congreso de la Ciudad, aseguró que, si fuera de otro modo, la iniciativa “puede terminar en papel mojado como la Ley de Bosques o glaciares”.Asimismo, la dirigente ensayó un verso como síntesis de la protesta: “En barrio de ricachones, sin armas ni rencores, les dejamos claro a los ‘Tinchos’ que los humedales son de los carpinchos”.Ley de HumedalesA propósito de la bajante histórica en el Río Paraná y la aparición de carpinchos en Nordelta, un territorio que forma parte de su hábitat natural, el reclamo de una Ley de Humedales se acentuó. Casi 400 organizaciones marcharon al Congreso a fines de agosto para pedir la sanción de la iniciativa, trabada en la Cámara baja.Después de intentos previos del socialismo y Proyecto Sur, el proyecto tuvo dictamen de la comisión de Recursos Naturales, pero quedó frenado en la comisión Agricultura. Y aún falta que sea analizada por Asuntos Portuarios, Marítimos y Fluviales y Presupuesto. Las organizaciones temen que el proyecto pierda estado parlamentario a fin de año, luego de que cambie la composición legislativa.Previamente, el Senado había avanzado con la media sanción de la iniciativa tanto en 2013 como en 2016, pero la falta de respaldo político en la Cámara de Diputados canceló las expectativas de las entidades ambientalistas.El proyecto propone establecer los presupuestos mínimos para la conservación, protección y uso sustentable de los humedales. Entre otros ejes, las organizaciones solicitan la restauración de aquellos degradados, regímenes de acceso a la tierra, la conservación de aquellos considerados de importancia, y esquema de monitoreo e impacto.

Fuente: La Nación

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La frase generó el ruido de una piedra contra un tonel de lata. “Yo no voy a traicionar a Cristina, a Máximo, a Massa, ni a ninguno de ustedes”. Los criptólogos del oficialismo salieron a rastrear las razones que detonaron esa aclaración sorpresiva de Alberto Fernández. En la Casa Rosada la atribuyeron a una casualidad discursiva. Para el kirchnerismo se trató de un mensaje interno.En los días previos, habían circulado entre ellos comentarios sobre la incomprensible defensa del Presidente a la docente que maltrató a un alumno en plena clase, un murmullo cargado de sospechas. Después vino el operativo reelección, que surgió improvisadamente en boca de Jorge Ferraresi, pero al que se sumaron varios albertistas. En otro contexto hubiesen sido detalles; en el clima de desconfianza que hoy reina en el Frente de Todos (FDT), casi una conspiración para emanciparse. “El clima está muy raro”, resumió un meteorólogo de la coalición.Alberto Fernández preparó ese acto de Tecnópolis como un unipersonal. Hizo llegar el mensaje a las huestes de Cristina, de Máximo y de Massa para asegurarse de que no estuvieran. Algunos dicen que intentó hacer lo mismo con Axel Kicillof, pero que el gobernador se resistió con un argumento histórico: nunca puede estar ausente cuando el presidente hace un acto en su territorio. Es un principio tribal que se respeta. Sin embargo, no habló y siguió al único orador sentado debajo del escenario. “Alberto quería recomponer su imagen ante la militancia; buscó armar un acto para dar un mensaje hacia adentro”, explicó un operador del kirchnerismo. Un funcionario aportó además una lectura semántica muy interesante: “Cada vez que Alberto se define internamente, lo hace por la negativa. No voy a traicionar; no me voy a pelear con Cristina; no soy un títere ni un autoritario. Eso denota una dificultad para exponer lo que representa en términos positivos y mirar para adelante”. Cristina Fernández de Kirchner en el plenario en el Estadio Único de La Plata para delinear los ejes de la campaña electoral del Frente de Todos (Télam/)La anécdota de la traición refleja la enorme tensión subyacente en el oficialismo por la secuencia de episodios que se inició con el cierre de listas, siguió con el Olivosgate y se coronó con una serie de errores discursivos, como los de la suiza Sabina Frederic. Y esa tirantez tiene un eje dominante: si Fernández tiene que cambiar o no de equipo, de dinámica, de discurso. El kirchnerismo duro está convencido de que es imperativo que lo haga, aunque se gane la elección. Incluso alguno sostienen que Cristina ha llegado a sugerir que si tienen que perder para que cambie de postura, será un costo a pagar. Massa comparte la opinión de que hay reformular, pero lo hace más persuasivamente. Esta semana almorzó dos veces con el Presidente. Después del acto de Tecnópolis y el viernes otra vez, donde trató de disuadirlo de que abandone el concepto de que la elección es un plebiscito de su gestión. “Alberto no es muy receptivo para estas ideas. Lo hablé con él pero niega que haya tal presión o que sectores internos prefieran una derrota para doblegarlo. Pero sí es cierto que veo en gobernadores y gremialistas menos compromiso del que deberían tener”, admite un funcionario que estuvo esta semana con él. En el entorno íntimo del Presidente son inflexibles: “Cambios de gabinete puede haber. Que La Cámpora reemplace a Luana Volnovich, que Massa la corra a Malena. Se puede cambiar, respetando los equilibrios. Nosotros también somos autocríticos, pero los cambios se harán cuando Alberto lo decida”. Y transmiten un mensaje adicional: “Vamos a ganar la elección y será una victoria del Gobierno, del Frente de Todos y de Alberto Fernández. Será una revalorización de su gestión”. Alberto está obsesionado con una reivindicación personal, que demuestre que a pesar de todas las adversidades pudo ganar la primera elección intermedia del peronismo desde 2005. Exactamente eso es lo que teme el kirchnerismo: que un triunfo acotado ahora ponga en riesgo el futuro del proyecto.Los ministros salen a repartir boletas a una semana de la elección PASOCristina volvió a hablar con Alberto después de la maternal sugerencia de que se ordene, pero la relación se mantiene en niveles altos de tensión. Ella adoptó un distanciamiento social con la campaña, según algunos intérpretes, “porque se cansó de poner el cuerpo y no ver cambios”. Del entorno de Kicillof también llegaron señales de desgaste con la Casa Rosada, mientras La Cámpora regó los chats de cuestionamientos a Alberto. Algunos gobernadores del PJ hicieron llegar sutiles mensajes de que desearían no tener el honor de recibir al Presidente en sus provincias, y hasta cierta candidata sugirió que preferiría difundir fotos de campaña con los ministros. Fernández les contó a los suyos que ve falta de compromiso de algunos en su campamento, algo que lo irrita particularmente. Por eso ayer sacó a sus ministros más leales a la calle.El liderazgo en disputa de JxCTampoco Juntos por el Cambio (JxC) logró superar los traumas que dejó el forzado cierre de listas. Cuando solo falta una semana para las PASO se mantiene un alto grado de internismo. Ni siquiera el incentivo de una victoria electoral logró morigerar los ánimos, quizás porque los actores relevantes solo proyectan el 2023. Horacio Rodríguez Larreta es el que más arriesga porque se cargó al hombro la definición de las listas en la provincia y la ciudad. Está algo más tranquilo respecto del resultado bonaerense, porque sus encuestas le dan una ventaja a Diego Santilli sobre Facundo Manes. Sin embargo, el médico radical sigue siendo una obsesión. Desearía doblarlo electoralmente para que desaparezca como amenaza en el horizonte. Para algunos que orbitan cerca del jefe porteño, es una respuesta ante el desafío que le plantó. Para otros, una reacción ante lo imprevisto: Manes representó una falla en la estrategia, imperdonable para el cyborg amarillo. “Horacio debe comprender que Manes es el emergente de un radicalismo que va a ser un socio condicionante y que quiere discutir su rol en la coalición. De hecho va a ganar más bancas que Pro”, apunta un legislador del espacio.Macri, Larreta, Patricia, Lousteau, Carrió y NegriMás preocupado está Larreta con la elección porteña. El aterrizaje de María Eugenia Vidal en el territorio fue turbulento y los primeros indicadores encendieron las alarmas en Uspallata. Toda la aparatología se puso en marcha para sostener una apuesta crucial del alcalde. Encuestadores, equipos de propaganda, un ejército en call centers y asesores varios saltaron al terreno para demostrar lo que es capaz de hacer Larreta cuando siente amenazado un objetivo. Hay dos límites a superar: obtener al menos 30 puntos en las PASO y evitar que Leandro Santoro la relegue en el cálculo de listas individuales. En los últimos días, los números de Vidal se estabilizaron cuando adoptó un mensaje más combativo, pero sigue la preocupación por el nivel de participación (en el FDT admiten que no están haciendo nada para alentarla).La incertidumbre abrió la puerta al regreso de un Mauricio Macri mucho más activo que lo previsto originalmente, y al ulular punzante de Patricia Bullrich, quien llegó a decir con una frescura hidratante que ella sacaría más votos que Vidal. Mientras tanto Martín Lousteau (después de cruzarse con Gerardo Morales), encabezó ayer un cierre del radicalismo porteño con Martín Tetaz y Mariela Coletta, una especie de comando paralelo. El armado en el interior es directamente un crucigrama. En Córdoba Mario Negri es apoyado por el radicalismo clásico y por Macri porque lleva a Gustavo Santos como candidato, su preferido. Pero enfrente está Luis Juez, quien va con Rodrigo De Loredo, un exfuncionario macrista. Este grupo es respaldado por Lousteau y Patricia Bullrich. UCR, Pro y CC divididos entre sí, como en otra decena de provincias. Algo similar ocurre en Santa Fe, aunque con más lógica: todo el Pro va con Federico Angelini; Negri y Elisa Carrió con el radical José Corral (aunque lleva a Roy López Molina, de Pro, a la cabeza de diputados) y Lousteau con Maximiliano Pullaro, un radical que fue ministro de Seguridad del socialista Miguel Lifschitz. Con el acompañamiento del extitular de la UCR Mario Barletta (embajador de Macri), también compite Carolina Losada, quien criticó abiertamente a Macri. Indescifrable.Vidal y MacriEn el larretismo plantean que fue una decisión estratégica abrir la competencia interna como una manera de ampliar el frente de cara a 2023, una suerte de “desmacrización” del espacio. El problema es que en varios distritos las primarias no reflejaron un proceso virtuoso. Es difícil visualizar el surgimiento de un repentino espíritu de cuerpo después de las PASO cuando hoy se visualizan miradas tan divergentes. “El liderazgo de Horacio no se resolvió con el cierre de lista”, resume un legislador. Y una de las principales figuras del espacio complementa: “Él no va a ser el líder único e indiscutible hasta que sea presidente. Su situación es distinta a la de Mauricio, que fue creador de Cambiemos. Horacio se lo va a tener que ganar”.La verdadera grieta políticaLa indefinición de los liderazgos internos y las consecuencias del cierre de listas son solo el telón de fondo de una geografía electoral decepcionante. La campaña ha sido conceptualmente la más pobre en mucho tiempo. De este primer tramo solo se recordará el “garche” de Victoria Tolosa Paz, el “porro” de Vidal y las puteadas de la mamá de Florencio Randazzo. Anidan allí dos problemas superpuestos, uno comunicacional y otro político. En el primero es evidente que los formatos más utilizados, como los spots televisivos, ya no resultan efectivos para transmitir mensajes electorales. Adriana Amado, experta en comunicación, es lapidaria: “Los políticos siguen haciendo campaña como hace 30 años. El medio audiovisual determina la campaña, pero la gente no lo ve; solo confirma el preconcepto de que todos los candidatos son lo mismo. Es un esquema de difusión antiguo, no de interacción como el que proponen las redes. La política busca mostrarse y ubica a la gente como espectador”. Según un trabajo de la consultora Zuban Córdoba un 64% dijo estar muy de acuerdo o algo de acuerdo con la frase “las campañas electorales no me generan nada”, y casi un 74% con el concepto “siento que las campañas electorales no le hablan a personas como yo”. Emerge en ese aspecto el segundo componente más profundo: los candidatos se transformaron en un continente sin significado, carecen de representación simbólica. ¿Qué encarna la figura de Tolosa Paz? ¿Santilli simboliza algo más que una apuesta de Larreta? ¿Manes es el rostro de un radicalismo que lo reconoce solo como hijo adoptivo? Un encuestador subraya que es la primera vez que los tres principales postulantes en la provincia tienen un nivel de desconocimiento superior al tercio del electorado. Los candidatos cumplen roles o funcionalidades, pero no son transmisores de sentido.a fondo recorrida cornurbano eleccionesEsta inmaterialidad ideológica proyecta su sombra sobre el interrogante más sustancial: ¿cuál es el mandato de esta elección; cuál es la pregunta clave que ordenará el voto de la gente? En 2015 fue “el cambio” o la continuidad; en 2019, un tiempo extra para Macri o “volvimos mejores”. La mayoría de los analistas tiene dificultades para responder hoy esa pregunta y la política no descubre el acertijo. Parecería que esta vez el vector ordenador asume un interrogante más desafiante: ¿sigue siendo esta dirigencia la que nos va a sacar de la crisis interminable? La fisura conceptual más profunda ya no es entre partidos o coaliciones, sino entre el establishment político y el ciudadano de a pie que lo interpela porque se siente abandonado. Este diagnóstico es mucho más grave cuando se trata de los jóvenes menores de 30 años, porque el Covid dejó en suspenso la noción de futuro y la política no pudo recomponerla. Y en este contexto, la demanda dominante es la económica (85%, según Isonomía), producto de que la pandemia no está en un pico (acierto del Gobierno al atrasar la fecha) y de que el rebote de algunos indicadores es imperceptible.Shila Vilker, de la consultora Trespuntozero, plantea que “en el debate público nacional se viene gestando un nuevo clivaje que ordena a la discusión política. Por un lado ‘los políticos’, como el sector acomodado que goza de privilegios, versus ‘la gente’ como aquellos que se valen por sí mismos para salir adelante. Este clivaje se observa de forma relativamente homogénea en todos los segmentos políticos y etarios. ‘Peronistas’, ‘radicales, ‘macristas’, ‘kirchneristas’ son categorías que se diluyen cuando se habla de “los políticos”.Esta fractura no reconoce un sentido antidemocrático, sino una interpelación a la política muy básica que podría expresarse en un escenario de “voto frustración” fragmentado entre un mayor ausentismo, un mayor voto en blanco y el crecimiento de las fuerzas alternativas. Rodrigo Martínez, de Isonomía, apunta que las dos coaliciones mayoritarias “siguen siendo los factores ordenadores, aunque no voten por ellos. Pero hoy están más cerca de su piso que de su techo y es probable que de concentrar el 85% de los votos en 2019 ahora pasarán a representar el 70%”.Quizás este sea el mensaje subterráneo de una elección que, si se cumplen las previsiones del informe de agosto de Poliarquía, dejará el Congreso sin cambios de fondo, con una bancada oficialista de 123 diputados (sumaría 3, pero con un panorama más difícil para agregar votos en los bloques intermedios) y 38 senadores (perdería 3). “Ninguna fuerza podrá demostrar un gran resultado, aunque todos terminen festejando. En el fondo la elección no va a cambiar el equilibrio político estructural”. La reflexión de un asesor del FDT refuerza la idea de que el mensaje de fondo esta vez no saldrá del conteo lineal de los números. Muchas veces las elecciones tienen mensajes cifrados.

Fuente: La Nación

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La campaña de vacunación mundial contra el Covid registra al 5 de Septiembre unas 4.583.888.528 dosis suministradas contra el coronavirus, de las cuales 303.992.668 se dieron en América del Sur. En la Argentina, el número alcanza a 44.144.690 aplicaciones.La aplicación de vacunas contra el coronavirus avanza a distinta velocidad en los países. En este sentido, China encabeza el ranking mundial de inoculación con 1.820.238.000 dosis aplicadas. Luego le siguen, India con 523.671.019 dosis y Estados Unidos con 353.205.544 dosis.Sin embargo, cuando se comparan las aplicaciones de acuerdo a la densidad poblacional de cada país, se observa que Malta lidera el listado con 1.835.448 dosis por millón de habitantes; en segundo lugar se ubica Maldivas con 1.803.411; y en el tercer puesto se encuentra Emiratos Árabes Unidos con 1.749.778.En este ránking internacional, la Argentina se ubica en el puesto 16 en relación a la cantidad de dosis aplicadas, pero su posición desciende a la posición 44 si se analiza el número de inoculaciones cada millón de habitantes.
En la lucha contra el coronavirus se incluyen las siguientes vacunas: Pfizer/BioNTech, Moderna, Sinopharm, Oxford/AstraZeneca, Covishield, Sinopharm/Beijing, Sputnik V, Sinopharm/Wuhan, Sinovac, Sinopharm CNBG.Toda la información sobre vacunas en el mundoLa vacunación contra el Covid en la ArgentinaLa vacunación en el país registra al 3 de Septiembre, un total de 44.144.690 dosis administradas, de las cuales 28.267.178 personas recibieron una dosis y 15.877.512 recibieron ambas aplicaciones.Las provincias con mayor cantidad de vacunas aplicadas son Buenos Aires con 13.505.405, Córdoba con 3.112.354 y CABA con 3.057.938.

Fuente: La Nación

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ANAHEIM, California, EE.UU. (AP) — Shohei Ohtani arribó a 43 vuelacercas en la campaña, para liderar las Grandes Ligas, y José Suárez lanzó pelota de cinco hits en el duelo del sábado, que los Angelinos de Los Ángeles ganaron 4-1 a los Rangers de Texas.Ohtani remolcó tres carreras mediante su cuadrangular en la secta entrada. La pelota aterrizó a 426 pies del plato y desató un coro que pedía nombrar al japonés como el Jugador Más Valioso de la Temporada.En la misma noche, el venezolano Salvador Pérez, de los Reales de Kansas City, disparó dos vuelacercas para llegar a 40.Ohtani requiere cuatro jonrones más para igualar el récord de la franquicia, que es de 47 y fue impuesto por Troy Glaus en 2000. De los cuadrangulares conseguidos por Ohtani este año, 25 han llegado en el Angel Stadium, para quebrar la marca de Glaus, quien logró 24 como local durante aquella temporada.El batazo del astro asiático llegó un día después de que lanzó siete innings impresionante para superar 3-2 a Texas.Suárez (6-7) logró el primer juego completo de su carrera en las mayores. El zurdo venezolano de 23 años recetó ocho ponches, no regaló boletos e hizo 100 pitcheos.Kolby Allard (3-2) fue el derrotado.Por los Rangers, el dominicano Leody Taveras de 4-2 con una anotada. El cubano Adolis García de 4-0 con una remolcada. El venezolano Yohel Pozo de 3-1.Por los Angelinos, el dominicano Juan Lagares de 3-1 con una anotada y una producida. El venezolano Luis Rengifo de 2-0 con una anotada.

Fuente: La Nación

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LA PLATA.- La elección legislativa de noviembre no es un plebiscito en la carrera presidencial de Axel Kicillof. El gobernador tiene una obsesión más inmediata en su construcción de poder: ganar los comicios para revertir la mayoría opositora en el Senado de la provincia de Buenos Aires.La gobernabilidad en este territorio los próximos dos años depende, en gran parte, de ese resultado. La Cámara alta tiene la llave para aprobar los pliegos de los jueces de la Suprema Corte de Justicia, las leyes impositivas y el Presupuesto con los futuros pedidos de deuda para gestionar un Estado quebrado.Vidal y Larreta arengaron a militantes de JxC: “Hay que ponerle un límite claro al kirchnerismo”El cuerpo de 46 legisladores está integrado ahora por 26 representantes de Juntos por el Cambio y 20 por el Frente para la Victoria. Los cálculos de Kicillof son de un optimismo ajustado. En el mejor de los casos podrá revertir la mayoría opositora. En un cálculo más moderado y real, podría lograr un empate o equilibrio de fuerzas en el Senado.La clave está en llegar al 40 por ciento de los sufragios en la elección legislativa provincial. Por debajo de este piso, el sueño de dominar la Legislatura se desvanecerá para Kicillof.Teresa García y Axel Kicillof (Captura/)PerspectivasEn la gobernación ven posible mejorar la elección de 2017, cuando se forjó el actual esquema de representación. Entonces Cristina Kirchner perdió la elección con 37,2 puntos contra Esteban Bullrich que se quedó con 41,3%. Pero la diferencia se la llevó Sergio Massa, que retuvo 11% con el ahora canciller Felipe Solá. Ahora Massa es un aliado, pero nadie espera que la suma de votos sea lineal.Las encuestas que dejan ver desde la oposición arrojan justamente ese piso de votos del 37 por ciento para el Frente para la Victoria, en un escenario ganador. Pero la expectativa de máxima de Kicillof es repetir al resultado de 2019, cuando el Frente de Todos obtuvo el 52 por ciento contra el 38 por ciento de JxC. Esa vara es casi imposible de igualar tras dos años de pandemia, crecimiento de la pobreza y de la inflación.“Tenemos que ir a buscar al 52 por ciento que le dijo a este gobernador que quería cambiar la historia”, expresó Daniel Gollán, el hombre de Kicillof en la nómina de diputados nacionales, que arrastrará el resultado provincial.Aún en caso de lograr un 40 por ciento, Kicillof podría alzarse con la mayoría en la Cámara alta. Dependerá no sólo del resultado del FdT y de Juntos. Podría dar una sorpresa el partido de Florencio Randazzo, Vamos con Vos. O José Luis Espert y su partido Alianza Libertad, aunque pocos creen que logren representación en la Legislatura bonaerense.El Senado bonaerense, donde la oposición tiene mayoríaEscaños en juegoLa Cámara alta renueva 23 bancas. La oposición pone en juego 16 escaños y el oficialismo, 10. Las expectativas están centradas en la Primera Sección electoral. Allí Juntos tiene cinco representantes y el FdT, solo tres. El oficialismo espera revertir esta ecuación. Es decir, quitar dos representantes a la oposición.En la Cuarta Sección, la oposición tiene cinco escaños y el oficialismo dos. Espera quitar al menos un escaño y quedar cinco a tres. En la Quinta, la oposición tiene tres escaños y el oficialismo dos. Pero allí es más difícil revertir esta relación de fuerzas, reconocen en el oficialismo. En cambio en la Séptima Sección electoral, la oposición pone en juego tres escaños y el oficialismo ninguno. Esperan al menos arrebatar un representante.En suma: el FdT necesita quedarse con 4 escaños más de los que tiene ahora, como mínimo. En ese caso, la relación de fuerza podría revertirse para ser 24 escaños peronistas a 22 opositores. En este escenario, Kicillof tendría comodidad para proponer los nombres de los tres miembros de la Suprema Corte que ahora están vacantes. Y podría regular con mayor soltura los impuestos y la deuda a tomar en los próximos dos años.Marcha de las Piedras en Plaza de Mayo: “Si las sacan, volvemos con el triple”“Necesitamos conseguir una mayoría en el Senado de la provincia”- dijo Kicillof en el lanzamiento de campaña en el Estadio Único. “¿Por qué necesitamos esa mayoría? Porque terminada la pandemia viene la reconstrucción de la Provincia con reformas estructurales”, afirmó Kicillof, al pedir el voto.En una semana, tras las PASO, Kicillof tendrá la primera gran encuesta provincial. El resultado preliminar de la votación de un padrón compuesto 12 millones de ciudadanos nativos y 860 mil electores extranjeros marcará una tendencia que se afianzará en noviembre. Habrá 38.691 mesas de votación dispuestas en todo el territorio. Pero el escrutinio de los resultados se centrará, una vez más, en los votos del Conurbano, donde vota más de la mitad de los electores.Para la conformación del Senado el oficialismo observará, en particular, la Primera Sección electoral: allí el justicialismo gobierna en 20 de los 24 municipios.

Fuente: La Nación

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Sin un conductor nacional ni un relato uniforme, Juntos por el Cambio superó en julio su primera prueba de durabilidad desde que volvió al llano: tras el cierre de alianzas, la coalición opositora mantuvo la unidad en 21 de los 24 distritos del país. Sin embargo, las PASO del domingo próximo serán un test clave para el espacio, ya que el Pro, la UCR y la CC lidiarán con 17 internas en todo el país. El desafío para los fundadores de Cambiemos es evitar que esas contiendas intramuros dejen heridos y fisuras para la batalla con el kirchnerismo en las generales de noviembre.El mapa de las diecisiete internas es un retrato de la puja entre facciones que generó en JxC la salida del poder en 2019. Ya sin Mauricio Macri como líder indiscutido o un gobierno que ordene la oferta, la coalición tuvo que acudir a las PASO en casi todos los distritos -solo habrá listas únicas en Corrientes, Jujuy, San Juan y Formosa- para dirimir sus diferencias.En once provincias habrá competencias “cruzadas” entre primos. Es decir, macristas, radicales o lilitos irán mezclados en las listas y, dependiendo el escenario, serán rivales o socios. Los ejemplos más nítidos de las contiendas “cruzadas” son Córdoba y Santa Fe, donde el Pro y la UCR van partidos. Lo mismo ocurrirá en Entre Ríos, Chaco, Tucumán, Catamarca, Santiago del Estero, Misiones y la Capital.En cinco distritos, el Pro medirá fuerzas con el radicalismo, su principal retador en la pelea por el liderazgo de JxC. El epicentro de esa pelea será Buenos Aires, donde el radical Facundo Manes se enfrentará con el larretista Diego Santilli. También habrá choques entre correligionarios y macristas, con matices en la conformación de alianzas que compiten en cada escenario, en Tierra del Fuego, Salta, Santa Cruz y Río Negro.El juego de intereses cruzados en la disputa entre Pro y la UCR por el liderazgo de Juntos por el CambioMendoza será sede de una interna anómala. En el terruño gobernado por el radical Rodolfo Suárez, la UCR y Pro competirán en las PASO contra una lista de la CC, de Elisa Carrió. En casi todo el país -excepto Mendoza y Neuquén-, Carrió actuó de forma orgánica: optó por integrar las nóminas que reunían representantes de los partidos fundadores de Cambiemos. El armador de Carrió fue Maximiliano Ferraro, titular de la CC, quien arrancó la semana pasada un raid por el interior para apuntalar candidatos.Vidal y Larreta, en el Parque Las HerasSi bien las autoridades de JxC hicieron un balance positivo del cierre de alianzas, la coalición opositora se quebró en Neuquén, La Rioja y San Luis. En esos distritos, que ponen en juego tres bancas de diputados, hubo fuertes cruces entre los socios y las heridas aún no cicatrizaron.En estas legislativas, JxC, que aspira a evitar que Cristina Kirchner acceda a los dos tercios en la Cámara alta, renueva senadores en ocho provincias: Córdoba, Santa Fe, Chubut, La Pampa, Mendoza, Tucumán y Corrientes. Por lo tanto, los jerarcas de la fuerza presentarán especial atención al resultado de las PASO en esos distritos, sobre todo en donde se desató una interna feroz entre alfiles cambiemitas. La UCR ponen juego cinco bancas de senadores y el Pro, una. También se terminan los mandatos de dos socios: Ernesto Martínez, ladero de Juez, y la peronista María Vucasovich. En Diputados, la UCR y Pro renuevan la misma cantidad de escaños: 26. La CC, en tanto, arriesga siete legisladores.Intereses cruzadosLas internas también generan tensión en la cúpula de la coalición. Por ejemplo, Mauricio Macri y Bullrich medirán fuerzas en Córdoba, un bastión macrista en comicios nacionales. Allí, Macri jugó a fondo por Gustavo Santos, exministro de Turismo, y el radical Mario Negri, mientras que Bullrich respalda a Luis Juez, Rodrigo de Loredo (UCR) y Laura Rodríguez Machado (Pro). La exministra y el expresidente también apuestan por distintos candidatos en Tucumán, donde Macri promociona la boleta del radical José Cano y Silvia Elías de Pérez, que integra Alberto Garmendia (Pro). Carrió también empuja esa lista. En cambio, Bullrich y el partido apalancan al intendente de San Miguel de Tucumán, Germán Alfaro. En todo el país, debido a su rol, la exministra decidió apuntalar a los postulantes de la estructura orgánica de Pro. Esta semana siguió con su gira por el interior: fue a Tierra del Fuego acompañada por Damián Arabia, secretario de la presidencia de Pro.Elisa Carrió apoya a José Corral en Santa FeEn tanto, Horacio Rodríguez Larreta se mostró prescindente en los distritos donde hay competencia cruzada entre macristas. De hecho, se desmarcó ayer de los afiches que aparecieron en Córdoba con su imagen pegada a la de Juez, rival de Negri. Uno de los emisarios larretistas para el armado en el interior fue Eduardo Macchiavelli, secretario general de Pro. Como el jefe porteño, Alfredo Cornejo (UCR) optó por tomar distancia donde hay internas entre radicales.Tensiones, guerra de fotos y negociaciones fallidas en la interna porteña de Juntos por el CambioSin postularse, Martín Lousteau (UCR) y Carrió también participan activamente en la campaña. En Santa Fe, la líder de la CC va con el radical José Corral y Roy López Molina (Pro). En Córdoba, Lilita apostó por Negri. Por su parte, Lousteau impulsa a Vidal en la ciudad; a Manes, en Buenos Aires; a Maximilino Pullaro, en Santa Fe; y a De Loredo, en Córdoba.En la Capital, casa matriz de Pro , el radical Adolfo Rubinstein (Adelante Ciudad) desafía el liderazgo de Lousteau, referente de la UCR porteña y socio de Larreta en el distrito.Acto de Mauricio Macri y Federico Angelini en Rosario (Marcelo Manera/)El jefe porteño, quien destaca que JxC logró blindar la unidad en el llano gracias a las PASO, se enfocará en su experimento electoral en el AMBA. Si como se prevé, María Eugenia Vidal se impone en la Capital y Santilli vence a Manes en la interna bonaerense de Juntos, Larreta podrá jactarse de que su propuesta va en el “camino correcto”. “Será difícil construir un balance. Es probable que la UCR se imponga en más distritos, pero si el Pro gana en Buenos Aires y la Capital, eso va a pesar a favor de Horacio”, concluye un larretista.De todos modos, el alcalde quiere mirar “la película” de noviembre, no la foto de las PASO.

Fuente: La Nación

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SAN FRANCISCO — Tras cuatro años, repetidos retrasos y el nacimiento de su bebé, Elizabeth Holmes, la fundadora de la empresa emergente de análisis de sangre Theranos, va a ser juzgada por fraude, culminando una saga de arrogancia, ambición y engaño en Silicon Valley.La selección del jurado comenzó el martes en el tribunal federal de San José, California, estará seguida de las declaraciones de apertura la próxima semana. Holmes, cuyo juicio se espera que dure de tres a cuatro meses, enfrenta 12 cargos de fraude y conspiración para cometer fraude electrónico por las falsas afirmaciones que hizo sobre los análisis de sangre y el negocio de Theranos.En 2018, el Departamento de Justicia de Estados Unidos acusó de los cargos tanto a ella como a su socio comercial y antiguo novio, Ramesh Balwani, conocido como Sunny. El juicio de Balwani comenzará a principios del próximo año. Ambos se han declarado inocentes.El caso de Holmes se ha presentado como una parábola de la cultura fanfarrona de Silicon Valley de “fingir hasta lograrlo”, que ha contribuido a impulsar a las empresas emergentes de la región a una riqueza y un poder económico insondables. Ese mismo espíritu también ha permitido que florezcan tramposos y estafadores poco éticos, a menudo con pocas consecuencias, lo que plantea cuestiones sobre el creciente control de Silicon Valley sobre la sociedad.Ramesh Balwani, conocido como Sunny, en el centro, el que fuera socio y novio de Holmes, en 2019. Irá a juicio el próximo año y se ha declarado inocentePero el juicio será en última instancia sobre un individuo. Y la cuestión central será si Holmes fue una manipuladora impulsada por la codicia y el poder, o una ingenua que creyó sus propias mentiras y fue manipulada por Balwani.El caso gira en torno al conocimiento de Holmes de los problemas de los dispositivos de análisis de sangre de Theranos. Sus abogados podrían argumentar que ella no era más que la cara pública de la empresa mientras Balwani y otros manejaban la tecnología, dijeron expertos legales. Podrían argumentar que los sofisticados inversores que respaldaron a Holmes deberían haber investigado mejor sobre Theranos. Y podrían decir que Holmes simplemente seguía normas de exageración de Silicon Valley al servicio de una misión ambiciosa.El año pasado, el juez Edward Davila, del Tribunal de Distrito de Estados Unidos para el Distrito Norte de California, acordó separar los casos de Holmes y Balwani. La medida fue inusual para estos casos, según los expertos legales, y permite a la pareja culparse mutuamente sin poder responder.En documentos judiciales sellados de 2020 que se hicieron públicos durante el fin de semana, Holmes dijo que su relación con Balwani tenía un “patrón de abuso y control coercitivo”. Los expedientes dijeron que los abogados de Holmes podrían presentar el testimonio de expertos sobre su estado mental y los efectos del supuesto abuso. Los abogados de Balwani negaron las acusaciones en una presentación ante la corte.Si es condenada, Holmes, de 37 años, se enfrenta a hasta 20 años de prisión. Mientras que los fundadores de empresas de alto perfil, desde Travis Kalanick, de Uber, hasta Adam Neumann, de WeWork, han experimentado rápidas caídas en desgracia por escándalos de ética, Holmes puede convertirse en una de los pocos que vaya a la cárcel por eso.“Con demasiada frecuencia este tipo de fraude no es juzgado”, dijo Alex Gibney, director de The Inventor, un documental sobre Theranos. “Mucha otra gente lo finge hasta que lo logra, pero eso nunca justifica que no se presenten cargos cuando alguien ha cometido un fraude”.Los abogados de Holmes no respondieron a una solicitud de comentarios. Un abogado de Balwani, de 56 años, declinó hacer comentarios, al igual que un representante de la fiscalía del distrito norte de California, que lleva el caso.La fascinación de la opinión pública por los escandalosos detalles del drama de Theranos se cierne sobre el juicio.Durante años, Holmes cultivó su imagen pública con una voz inusualmente grave, una mirada intensa y un uniforme de suéteres negros de cuello alto que pretendía evocar a Steve Jobs. Instaló vidrios a prueba de balas en su oficina y viajó en avión o con chofer con una escolta de seguridad. En 2019, se casó con William Evans, heredero de un hotel. Dio a luz a su hijo en julio.La máquina de análisis de sangre de Theranos en el laboratorio de la compañíaSu alto perfil representa un reto para encontrar jurados que no se hayan formado opiniones sobre ella o el caso. Los miembros del jurado llenaron un cuestionario de 28 páginas en el que se describía su consumo de medios de comunicación, sus experiencias médicas y si habían oído hablar de Holmes o habían visto su charla TED. Alrededor de la mitad de los más de 200 posibles miembros del jurado habían devorado noticias relacionadas con el caso, según un expediente judicial de la semana pasada.No está claro si Holmes subirá al estrado para defenderse. Como directora ejecutiva y presidenta de Theranos, era persuasiva e inspiradora. Defendía ferozmente a Theranos y rechazaba cualquier crítica como señal de que la empresa estaba cambiando el mundo.Pero si Holmes sube al estrado, los fiscales podrían utilizar declaraciones anteriores para dañar su credibilidad. En una declaración ante la Comisión de Bolsa y Valores en 2017, respondió a las preguntas diciendo “no sé” al menos 600 veces.“Será difícil para ella decir: ‘Lo recuerdo de esta manera’, cuando dijo ‘No sé’ tantas veces”, dijo John C. Coffee Jr., profesor de la Escuela de Derecho de Columbia que no está involucrado en el caso. “Esa es la prueba más perjudicial contra ella”.Para cuando Estados Unidos acusó a Holmes en 2018, la otrora prometedora Theranos estaba prácticamente muerta.Holmes fundó la empresa emergente a los 19 años en 2003 y abandonó Stanford poco después. Contrató a Balwani en 2009 y recaudó más de 700 millones de dólares de los inversores, valorando Theranos en 9000 millones de dólares. La empresa de Palo Alto, California, llegó a acuerdos con Walgreens y Safeway para ofrecer sus análisis de sangre en sus tiendas. También atrajo a dignatarios, senadores y generales —como George Shultz, Henry Kissinger, William Frist y James Mattis— a su consejo de administración.“Hemos reinventado la infraestructura tradicional de los laboratorios”, dijo Holmes en una conferencia de 2014. “Elimina la necesidad de que la gente tenga agujas clavadas en el brazo”.Luego, en 2015, The Wall Street Journal publicó una serie de denuncias que ponían en duda la eficacia de las máquinas de Theranos.“Ella cometió un fraude”, dijo Phyllis Gardner, una profesora de medicina de Stanford que fue una de las primeras escépticas respecto a Theranos. “Perjudicó a muchos pacientes. Estafó a la gente con su dinero”.Un mayor escrutinio de los reguladores y los inversores reveló más problemas y trajo acusaciones de engaño, lo que llevó a cargos de fraude civil de la Comisión de Bolsa y Valores y una demanda de los inversores y Walgreens.En 2016, Forbes había rebajado su cálculo del patrimonio neto de Holmes de 4500 millones de dólares a nada. En 2018, llegó a un acuerdo con la Comisión de Bolsa y Valores y los inversores. Ese mismo año, Theranos cerró.La acusación del Departamento de Justicia, también emitida ese año, responsabilizó a Holmes y Balwani de decir a los inversores que las máquinas de análisis de sangre de Theranos podían realizar rápidamente una gama completa de pruebas clínicas usando una muestra de sangre de un dedo, a pesar de que ambos sabían que las pruebas eran limitadas, poco confiables y lentas. Holmes y Balwani también exageraron los acuerdos de negocios de Theranos y dijeron a los inversores que la empresa generaría 1000 millones de dólares de ingresos en 2015, cuando según la acusación solo ganó unos cientos de miles de dólares.Holmes tras una audiencia en el tribunal federal de San José, California, en 2019CreditDesde entonces, los abogados de Holmes han presionado repetidamente para que se retrase el juicio. Han buscado que se excluyan pruebas y se bloqueen testigos. Y han discutido sobre otros detalles, como si Holmes debe llevar una mascarilla durante el proceso.Algunas acusaciones de fraude en nombre de médicos y pacientes, cuyas pruebas fueron pagadas por el seguro, fueron retirados del caso el año pasado. Pero los pacientes de Theranos cuyos resultados de las pruebas eran inexactos están siendo autorizados a testificar.La lista de posibles testigos, de más de 200 personas, incluye muchos nombres importantes que entraron en la órbita de Theranos. Entre ellos Rupert Murdoch, el magnate de medios, quien invirtió en la empresa emergente; David Boies, el abogado estrella, que representó a Holmes y ocupó un lugar en el consejo de Theranos; y Kissinger, Frist y Mattis.Los abogados del caso también han discutido sobre el bombo publicitario y la distorsión de la verdad en la recaudación de fondos en Silicon Valley. Para mantener el foco de atención de Theranos, los fiscales han tratado de impedir que los abogados de Holmes argumenten que es una práctica común que las empresas emergentes exageren sus afirmaciones para conseguir inversiones. Pero el juez Davila ha dicho que el tribunal permitiría comentarios generales sobre el tema.“Finge hasta que lo logras: eso no se hace con los equipos médicos”, dijo Gardner. “Están muy regulados. Tienen que ser perfectamente precisos y no dañar a nadie, y esto lo hizo”.Erin Griffith escribe sobre nuevas empresas tecnológicas y capital de riesgo desde la oficina de San Francisco. Antes de unirse al Times, fue redactora sénior en Wired y Fortune. @eringriffithErin Woo es becaria de la sección de tecnología. Se graduó en la Universidad de Stanford. @erinkwoo

Fuente: La Nación

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A una semana de las PASO, la campaña en Córdoba no termina de tomar temperatura. La única interna es la de Juntos por el Cambio, que cuenta con cuatro listas, de las que la puja se concentra entre las encabezadas por los diputados nacionales Mario Negri y Luis Juez para el tramo de Senadores. El Frente de Todos renueva una banca de senador -Carlos Caserio asumió por el peronismo cordobés- y se quedaría sin nada. La incógnita es si pasará a manos de Hacemos por Córdoba o si las tres bancas serán para Juntos por el Cambio.Hasta el momento, las diferentes encuestas que circulan en la provincia dan una diferencia de unos cuatro puntos entre Mario Negri (secundado por Gustavo Santos para Diputados) y apoyado por el expresidente Mauricio Macri, y Luis Juez (Rodrigo de Loredo lidera el tramo de Diputados), con el apoyo de la presidente de Pro Patricia Bullrich y del senador nacional porteño Martín Lousteau.Lousteau y Tetaz apoyaron a Juez y De loredo en CórdobaLa interna de JxC tomó temperatura este viernes, luego de que Macri dijera que analiza mudarse a Córdoba; a la hora Juez y De Loredo publicaron en sus redes una foto junto a Horacio Rodríguez Larreta. Por la tarde el jefe de gobierno porteño dijo: “Yo no me involucro y voy a apoyar después a la lista de unificación, que es el caso de Córdoba. Voy a esperar al 13 de septiembre y voy a apoyar a la lista que surja”.Los primeros en salir a desmentir la imagen fueron dirigentes del sector de Negri y Santos. La tensión pareciera transparentar que la diferencia entre los competidores de la PASO es menos amplia, hasta el momento, de la que se adjudican de ambos lados.Para la próxima semana hay expectativas de que desembarquen en la provincia tanto Macri como Alberto Fernández, para dar el impulso final a sus postulantes. En el caso del peronismo cordobés, es el gobernador Juan Schiaretti quien se puso la campaña “al hombro” y pide el voto para “ellas”, como es el slogan que presenta a las cabezas de boletas, Alejandra Vigo y Natalia de la Sota.En este distrito, que siempre le dio a JxC las victorias más amplias en las presidenciales y a Hacemos por Córdoba el triunfo para la gobernación, al kirchnerismo le cuesta instalarse. Los sondeos marcan entre unos 15 y 17 puntos en esta instancia para la boleta que tiene como líderes a Caserio y a Martín Gill.Lo que podría darse el próximo domingo -y que el peronismo cordobés usaría a su favor- es que la dupla Vigo-De la Sota sea la más votada a nivel individual. Claramente es un cálculo “amañado”, pero sería argumento para la próxima campaña; los números las dejan a una semana de las urnas en torno al 25%.La suma de todas las listas de Juntos por el Cambio pone a la alianza cerca del 48%. Lo que sí ha logrado el gobernador Schiaretti es que su espacio político sea percibido como “diferente” al del Presidente.

Fuente: La Nación

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A veces lo llaman profesor Neurus, como ese genio loco de pelos parados, creado por Manuel García Ferré, que se enfrentaba a Hijitus en su intento por tomar el poder de Trulalá. Aunque bien podría ser una cruza de Alvaro Alsogaray, el fallecido exmilitar que impulsó el liberalismo en la Argentina desde los ‘50 y Ozzi Osborn, el rebelde rockero heavy metal vocalista de Black Sabbath. Javier Milei en ocasiones brilla, aunque con un toque de autoritarismo y violencia discursiva. “Insulta, nadie lo niega, tiene sus formas, pero no es tan conflictivo, cuando reacciona es porque lo atacaron primero”, lo defienden en su entorno.Se ganó denuncias por discriminación contra los discapacitados, violencia de género por tratar de “burra” a una periodista, y hasta sus amigos con los que escribió libros y le dieron albergue y sus socios políticos de la misma línea se enojaron con él. “Necesita un psiquiatra”, dijeron a LA NACIÓN, no sin cierta ironía, un ex amigo y un colega.Este economista ultraliberal de trato explosivo que se reveló como el candidato que más ascendió en las encuestas de cara a las PASO para seducir al votante joven, es una construcción discursiva, mitad académica y mitad televisiva.El oficialismo pierde apoyo a nivel nacional y saca una diferencia exigua en la ProvinciaDe hecho, el propio Milei fue actor de su propio personaje en 2018 cuando protagonizó su obra de teatro llamada El consultorio de Milei, con Claudio Rico y Diego Sucalesca. Lo dirigió Nito Artaza, otro que saltó del mundo de la farándula al Senado.Este mix le permite al candidato de 50 años deslizarse por el mundo corporativo en Corporación América, como asesor (ahora de licencia) de Eduardo Eurnekian donde calcula la viabilidad de nuevos negocios que le proponen al empresario. Y al mismo tiempo es quien ayudó a incrementar el rating en Intratables, o Animales Sueltos, los programas de América TV que fueron sus escenarios, donde armó el personaje que hoy salta a la política. De esas épocas son su noviazgo con Daniela Mori, una de las fundadoras de Las Primas. Antes pasó por la consultora de Broda. No muy alto, maneja una coupé negra gigante importada, donde suele escuchar música clásica a tope, lo recuerda un compañero de trabajo.Se formó en economía en la Universidad de Belgrano y despuntó en los medios por invitación de un economista amigo que escribía en Perfil. También dio en esa época su primera entrevista a Infobae TV. Fue la plataforma de su existencia mediática que supo usufructuar. Escribió con su amigo media docena de libros y solo otra decena más.Hijo de una familia de clase media, con alguna sombra de violencia intrafamilar y un pasado como arquero de futbol lo acompañaron hasta que despuntó en la universidad y en el trabajo. Mezcla de Chacarita y Wall Street.En el mundo empresario dicen que es buen economista, pero que se lo fagocitó el personaje, señala un economista de primera línea.Gane o pierda, Cristina se radicalizaráFue en una parrilla de Palermo Hollywood, a la vuelta de América TV, vecina a las oficinas de la Corporación América donde se cruzó con Alejandro Fantino. El conductor contó que se fascinó y lo invitó a Aninales Sueltos. La rompió. Fueron apoteóticas sus peleas por Keynes, “una basura”, dijo, con Ismael Bermúdez. Un productor del ciclo recuerda hoy en diálogo con LA NACIÓN como en ocasiones le tuvo que llamar la atención a Milei porque el economista terminaba insultando al conductor o a los invitados. De allí a Intratables había un paso. Y allí fue donde brilló en el rating. “Javier quería entrar en los medios como fuera” recuerda una especialista en relaciones públicas que lo conoció hace una década.La tele lo hizo conocido y le permitió desarrollar el panelismo. Hasta que este año se decidió a entrar en política con su “La Libertad Avanza”, una alianza que nuclea al MID, al partido Libertario y otras fuerzas. Lo acompaña Victoria Villarruel, presidenta del Centro de Estudios Legales sobre el Terrorismo y sus Víctimas (CELTIV). Y el primer candidato a legislador porteño es el youtuber financiero Ramiro Marra, acompañado en el segundo lugar por Lucía Montenegro, presidenta de UNITE.Marra es quien conoce a Milei desde la facultad, cuando fue su profesor en la Universidad del Salvador, es su escudero en la lucha política, donde ya había tenido una experiencia con Roberto Lavagna.Para Milei es su debut en la lista. Quienes no lo quieren señalan que es un antipolítico, que busca romper el sistema, reventar todo y construir sobre un lienzo en blanco. Como si la construcción de un mundo perfecto empezara con ellos. Lejos de la tradición liberal que reconoce las virtudes de la democracia representativa a lo largo del proceso histórico.“Javier quiere romper el statu quo, no el sistema. Está en contra del sistema. Quiere romper el Banco Central. Estamos en contra de los políticos y de lo que representan de la política”, lo defienden en su espacio. Desde el kirchnerismo le disparan: “Antidemocrático” y en lo de MIlei responden: “Javier triunfa porque la gente está cansada de las ideas de siempre, socialistas, del relato k contra el liberalismo”. Milei se cruzó con Horacio Rodríguez Larreta, lo tildó de “zurdo de mierda”, “gusano arrastrado” y “pelado asqueroso”, Larreta respondió: “Sin comentarios”.Javier Milei, economista y candidato a diputado. (DIEGO SPIVACOW / AFV/)López Murphy se sacó. El “bulldog” lo hizo desfilar por paneles, conferencias, le prologó algún libro, pero lo puso fuera de si el ataque a Rodriguez Larreta o a Patricia Bullrich. No son lo mismo que el kirchnerismo, dicen en el espacio del este liberal histórico. “Son estrategias diferentes”, dicen cerca de Milei. Pero López Murphy se enoja porque nunca vio esas expresiones de violencia en la tradición liberal mundial y eso que él integra la Internacional Liberal, con líderes de Taiwán, Kuala Lumpur, alemanes, suecos y holandeses.Con José Luis Espert en cambio andan bien. Se cruzaron emojis de corazoncitos y dedos para arriba. Espert lo respeta por su formación y solidez y ve proyección política, con Milei en la Ciudad y Espert caminando la provincia.En el frente de Milei dicen que se financia con los 500.000 pesos que le da el Gobierno para las PASO y los 2.000.000 que reparte la ciudad entre los partidos. Que no tienen benefactores que aporten. Corporación América negó ante la consulta de LA NACIÓN haber aportado para la campaña.Trabaja con voluntarios y gastan poco, no viajan ni pagan publicidad en redes sociales. El cineasta Santiago Luis Oria, nieto del candidato a vicepresidente de Alsogaray en 1983, hizo una película con estética dark, donde un Milei con saco de cuero negro es presentado como el futuro presidente en jingle que entierra la “basura keynesiana”. Ya una editorial firmó un contrato para escribir un libro con su biografía.El consultor en comunicación política Orlando D’Adamo, director de Communicatio, dijo a LA NACIÓN que, en las elecciones intermedias, de humor social, los “outsiders” sacan ventaja para castigar “y Milei lo es en estado puro. ¿Por qué? Por qué no está, como en su momento Reutemann, Palito Ortega, Scioli o actualmente Manes, auspiciado por un partido tradicional. Milei va por la suya y su estilo mucho más que sus propuestas definen sus posibilidades”.“Llega a cierto electorado joven, desde la pantalla de televisión con un mensaje rebelde, díscolo y sobre todo irreverente. Todas características muy apreciadas por los menores de 30 años. Algo que se presenta distinto, a quién las formas no le importan o le importan para marcar diferencia, aprovechando una nueva versión del “que se vayan todos” que, en este caso, sería “son todos iguales de malos”. En un contexto de votantes desilusionados con las fuerzas políticas principales es muy esperable que capitalice votos”, y arriesga: “No sería un fenómeno nuevo. La duración de su vigencia, en cambio, es otra cosa, mucho más difícil de predecir. Los outsideres para mantenerse en el tiempo suelen alejarse de las posturas iniciales más disruptivas, de lo contrario pueden quedar confinados a un pequeño núcleo duro de votantes del que no logran trascender”.Javier Milei, economista y candidato a diputado. (DIEGO SPIVACOW / AFV/)“Hay posibilidad de que en la política triunfe un disruptivo, un Donald Trump y ese soy yo”, recuerda que le dijo una vez a un dirigente de Juntos por el Cambio.En su espacio hay a candidatas como Delfina Ezeiza de 18 años que reclama el regreso de Videla o la propia Villaruel, que reivindica “a los militares que dieron la vida por todos en los 70”. “Nosotros no nos metemos con esos temas. Nosotros no discutimos los 70 cuando nos juntamos a tomar cerveza con mis amigos. El liberalismo está lejos de Videla y de la dictadura. No entramos en esa discusión”, dice un colaborador de Milei.¿Pero Milei asesoró en el Congreso a Antonio Domingo Bussi, condenado por delitos de lesa humanidad en Tucumán? “Tenía 23 años. Fue un contrato en 1994”, explican en el espacio libertario. Sin encontrar contradicción en el hiperlibertario, recargado, moldeado a la luz de los sets de televisión, que juega a dinamitar el sistema político.

Fuente: La Nación

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