Menos de 24 horas después de haber perdido el clásico de Avellaneda por 1 a 0, Juan Antonio Pizzi dejó de ser el entrenador de Racing. En apenas ocho meses de ciclo, el técnico santafesino atravesó varias tormentas. El último temporal, el que sufrió en el Libertadores de América, con un paraguas que era vencido por el viento y que fabricó una catarata de memes, fue el que lo terminó de empujar a la salida.Después del estreno de Pizzi como entrenador, una pálida derrota por 2 a 0 en la cancha de Banfield en febrero, un dirigente de segunda línea diagnosticó: “más que el debut, este pareció un partido de fin de ciclo”. Esa sensación acompañó al técnico durante toda su estadía en la mitad celeste y blanca de Avellaneda. Siempre al límite. Pudo haber perdido su puesto en marzo, tras la derrota por 5 a 0 con River en la Supercopa Argentina, cuando más de un dirigente le pidió al presidente Víctor Blanco su salida. Pizzi incluso tuvo su despido sellado en el semestre pasado, pero una inesperada victoria por 2 a 0 ante San Lorenzo y una carambola de resultados pusieron a Racing en los cuartos de final y salvaron su cabeza. La tercera fue la definitiva. Y llegó el adiós.No bien terminado el clásico de Avellaneda algunos dirigentes no disimulaban en gritar su bronca contra el técnico. Le apuntaban, sobre todo, por la salida de Lisandro López cinco minutos después de que Independiente se pusiera en ventaja. Algunos integrantes de la Comisión Directiva hasta se animaron a publicar ese enojo en sus cuentas de Twitter. La imagen del capitán, que había jugado un buen primer tiempo y que suele dar un plus en este tipo de partidos, disconforme con el cambio en el banco de suplentes terminó de torcer la voluntad de Blanco y Rubén Capria, los únicos que parecían sostener a Pizzi por distintos motivos. El presidente por una cuestión política: suele repetir que le gusta respetar los contratos de los entrenadores. El mánager Capria fue quien había elegido al exdelantero del Barcelona apenas asumió en su función, en enero pasado.En lo inmediato, para enfrentar a Newell’s el próximo domingo, Racing deberá resolver quién se hace cargo del plantel de manera interina. La posibilidad más natural es que tenga su chance Mauro Gerk, el exayudante de Diego Cocca que dirige la Reserva. Aunque lo más probable es que el entrenamiento del miércoles (el plantel tendrá libre este martes) esté a cargo de Claudio Úbeda, quien ya tuvo una oportunidad como interino en la Academia antes de ser entrenador de la Selección Sub 20.
Fuente: La Nación